{"id":12805,"date":"2017-03-17T02:15:02","date_gmt":"2017-03-17T07:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-fuente-interior-iii-domingo-de-cuaresma\/"},"modified":"2017-03-17T02:15:02","modified_gmt":"2017-03-17T07:15:02","slug":"la-fuente-interior-iii-domingo-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-fuente-interior-iii-domingo-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"La fuente interior \u2013 III Domingo de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">\u00c9xodo 17, 3-7: \u201cTenemos sed: danos agua para beber\u201d<br \/>\nSalmo 94: \u201cSe\u00f1or, que no seamos sordos a tu voz\u201d<br \/>\nRomanos 5, 1-2. 5-8: \u201cDios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Esp\u00edritu Santo\u201d<br \/>\nSan Juan 4, 5-42: \u201cUn manantial capaz de dar la vida eterna\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Le llama \u201cr\u00edo perdido\u201d y corren muchas leyendas sobre su conformaci\u00f3n. Lo cierto es que un precioso r\u00edo que se alimenta de las multicolores aguas de las Lagunas de Montebello, despu\u00e9s de serpentear entre las monta\u00f1as, los pinos y la hermosura de la sierra, de repente se adentra en unas enormes cavernas y desaparece entre las piedras del cauce. La belleza impresionante de las grutas y el cauce seco que absorbe las aguas en su interior dan lugar a las m\u00e1s disparatadas leyendas. El espectador queda admirado y parece imposible que las cristalinas aguas se pierdan en la nada y permanezcan s\u00f3lo rocas y pedruscos que conforman el caudal, como si la tierra las tragara. \u00bfEs posible que se pierda el enorme caudal y no quede nada?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De un precioso caudal nos habla el Evangelio de este d\u00eda y de la importancia de la fuente interior. Nos hace acercarnos a un Jes\u00fas que rompe todos los esquemas y a una mujer que se deja seducir por las palabras de un extra\u00f1o para encontrar la belleza en su propio coraz\u00f3n. Los signos que nos presenta San Juan van m\u00e1s all\u00e1 de una bella narraci\u00f3n y cada objeto se transforma en una ense\u00f1anza: el cansancio y la sed de Jes\u00fas que se sienta en el brocal del pozo, el c\u00e1ntaro de la samaritana agrietado y reseco como su alma. La sed, el agua, los maridos, el lugar de la adoraci\u00f3n\u2026 parecer\u00edan palabras que bordean y esquivan el verdadero problema y que Jes\u00fas con gran delicadeza va encaminando hasta llegar al punto central: el manantial interior. Nada se podr\u00e1 entender, y nada podr\u00e1 solucionarse, si en el interior de la persona s\u00f3lo se encuentra el vac\u00edo, la ambici\u00f3n, el ansia de poder. Podr\u00e1n disfrazarse las intenciones, se buscar\u00e1n pretextos para la lucha, se recurrir\u00e1 a las diferencias de los pueblos, pero siempre se tendr\u00e1 que llegar al coraz\u00f3n de la persona para descubrir si tiene su verdadero manantial o si tiene que estarse surtiendo de exterioridades y apariencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si caminando por las atestadas calles de nuestras ciudades, tratamos de descubrir qu\u00e9 hay detr\u00e1s de los rostros herm\u00e9ticos de las personas que con prisas, preocupaciones y un desentendimiento de lo que sucede en el exterior, parecen dirigirse a un lugar seguro, no es dif\u00edcil percibir una sensaci\u00f3n de desencanto y frustraci\u00f3n. No es s\u00f3lo la constataci\u00f3n de una crisis econ\u00f3mica que no logramos solucionar, no es s\u00f3lo la violencia que nos desestabiliza y nos hace sentir impotentes, va mucho m\u00e1s all\u00e1\u2026 crece el miedo social, la actitud defensiva y agresiva, la impotencia y el vac\u00edo. Es como si estuvi\u00e9ramos tocando fondo y quisi\u00e9ramos refugiarnos detr\u00e1s de una m\u00e1scara o detr\u00e1s de nuestras cuatro paredes. Pero a\u00fan all\u00ed nos llega la nostalgia, la n\u00e1usea y el aburrimiento. Los suicidios, las drogas, el alcohol, la ambici\u00f3n desordenada, el refugio en los celulares, la pornograf\u00eda y los desenfrenos, no son sino expresiones de este vac\u00edo que se quisiera llenar con cosas exteriores, pero contin\u00faa el coraz\u00f3n agrietado y sediento en busca de verdad y de amor. Para muchos ser\u00eda la condena del hombre moderno y la llegada a su exterminio, pero para Jes\u00fas es el momento de la oportunidad, el tiempo favorable cargado de posibilidades. Porque cuando el hombre se ha reconocido necesitado, cuando ha visto que las seguridades exteriores no llenaban su coraz\u00f3n, se puede estar dispuesto a la b\u00fasqueda de realidades superiores. Jes\u00fas percibe esta sequedad en el coraz\u00f3n de la samaritana y le ofrece \u201cel agua que da vida\u201d. Jes\u00fas tambi\u00e9n percibe las grietas de nuestros ansiosos corazones y nos ofrece \u201cel agua viva\u201d para que no volvamos a tener sed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 siendo t\u00fa jud\u00edo, me pides de beber a m\u00ed, que soy samaritana?\u201d, la pregunta de la samaritana esconde su miedo a abrirse al Otro, y se escuda en argumentos religiosos, pol\u00edticos y sociales, para manifestar su rechazo a quien es diferente. Jes\u00fas no cae en la trampa y contin\u00faa el di\u00e1logo superando las barreras que han impuesto los ego\u00edsmos de los hombres y ofrece una nueva forma de vivir, una nueva relaci\u00f3n y una aceptaci\u00f3n sin importar las diferencias. Samaritanos y jud\u00edos se hab\u00edan enzarzado en discusiones y pleitos, y pon\u00edan como pretexto el lugar de adoraci\u00f3n de Dios, como si Dios fuera alguien externo y se ocupara m\u00e1s de su propio culto. Jes\u00fas rompe esta cadena de violencia y descubre que m\u00e1s all\u00e1 de los sacrificios externos, Dios habita y reside en el coraz\u00f3n de cada persona. Cada uno se convierte en santuario de Dios y aquella samaritana, mujer, pecadora y despreciada, es tambi\u00e9n templo de Dios. No se alimentar\u00e1 de veneros externos, sino tendr\u00e1 en su interior un pozo que le d\u00e9 el agua de la vida. La coraza que escond\u00eda sus heridas y disfrazaba sus complejos de persona aplastada, herida y deprimida, ha desaparecido y ahora no lo tiene que superar ni con agresiones, ni con falsos amores, ni con apariencias hip\u00f3critas. Puede abrir su coraz\u00f3n y descubrir que en el fondo encuentra su propio pozo de agua viva: el amor incondicional de Dios que la acepta, la quiere y le proporciona un manantial de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jes\u00fas ofrece el don de Dios, no juzga a la persona, mira el interior de la samaritana y ah\u00ed le manifiesta todo su amor. No es la belleza exterior, ni siquiera la bondad de aquella mujer vac\u00eda, lo que lo hace amarla. La ternura del Padre que ama a todos, que hace salir su sol sobre buenos y malos, lo impulsa a manifestar su misericordia, respeto y cari\u00f1o a quien s\u00f3lo hab\u00eda recibido migajas. Y al amar Jes\u00fas, libera; al ofrecer el don de Dios, salva; y al aceptar su peque\u00f1ez, reconoce la dignidad de la persona. Por eso aquella samaritana, levantando la cabeza y caminando con gran seguridad, se dirige a sus hermanos para ofrecer de su propio manantial una esperanza de vida: \u201cVengan a ver\u2026 \u00bfno ser\u00e1 \u00e9ste el Mes\u00edas?\u201d. Supera sus propios miedos, est\u00e1 reconstruida y puede ahora dirigirse con toda seguridad a sus hermanos. Quien tiene un manantial en su interior siempre desborda fecundidad e irradia amor. Ya no quiere a los hombres ego\u00edstamente para s\u00ed, es capaz de ofrecer una Buena Nueva y dirigir sus sentimientos a un nuevo amor. Ha entendido que la felicidad no se encuentra en la acumulaci\u00f3n ego\u00edsta de posesiones para s\u00ed, sino en la construcci\u00f3n de la felicidad de los dem\u00e1s, y contribuye a que descubran una nueva vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este tercer domingo de Cuaresma, permitamos que Jes\u00fas descubra nuestro interior, que mire nuestro coraz\u00f3n agrietado, que restaure nuestras heridas y complejos. Reconozc\u00e1monos santuarios de Dios y descubramos nuestro propio manantial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se\u00f1or Jes\u00fas, mira nuestra sed infinita de felicidad, de pan y cari\u00f1o, de liberaci\u00f3n total, de fraternidad y justicia, de solidaridad y derechos humanos, y conc\u00e9denos descubrirte en lo profundo de nuestros deseos, para saciarnos de Ti. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9xodo 17, 3-7: \u201cTenemos sed: danos agua para beber\u201d Salmo 94: \u201cSe\u00f1or, que no seamos sordos a tu voz\u201d Romanos 5, 1-2. 5-8: \u201cDios ha infundido su amor en nuestros corazones por medio del Esp\u00edritu Santo\u201d San Juan 4, 5-42: \u201cUn manantial capaz de dar la vida eterna\u201d Le llama \u201cr\u00edo perdido\u201d y corren muchas &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-fuente-interior-iii-domingo-de-cuaresma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa fuente interior \u2013 III Domingo de Cuaresma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-12805","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12805\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}