{"id":12906,"date":"2017-03-21T09:05:02","date_gmt":"2017-03-21T14:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-mensaje-del-papa-francisco-por-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2017\/"},"modified":"2017-03-21T09:05:02","modified_gmt":"2017-03-21T14:05:02","slug":"texto-completo-mensaje-del-papa-francisco-por-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-mensaje-del-papa-francisco-por-la-jornada-mundial-de-la-juventud-2017\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Mensaje del Papa Francisco por la Jornada Mundial de la Juventud 2017"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 21 Mar. 17 (ACI).-<br \/>\n\tHoy se dio a conocer el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Juventud 2017, que se celebra este Domingo de Ramos&nbsp;y que lleva como t&iacute;tulo &laquo;El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en m&iacute;&raquo; (Lc 1,49).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n el texto completo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos j&oacute;venes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNos hemos puesto de nuevo en camino despu&eacute;s de nuestro maravilloso encuentro en Cracovia, donde celebramos la XXXI Jornada Mundial de la Juventud y el Jubileo de los J&oacute;venes, en el contexto del A&ntilde;o Santo de la Misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAll&iacute; dejamos que san Juan Pablo II y santa Faustina Kowalska, ap&oacute;stoles de la divina misericordia, nos guiaran para encontrar una respuesta concreta a los desaf&iacute;os de nuestro tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tExperimentamos con fuerza la fraternidad y la alegr&iacute;a, y dimos al mundo un signo de esperanza; las distintas banderas y lenguas no eran un motivo de enfrentamiento y divisi&oacute;n, sino una oportunidad para abrir las puertas de nuestro coraz&oacute;n, para construir puentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAl final de la JMJ de Cracovia indiqu&eacute; la pr&oacute;xima meta de nuestra peregrinaci&oacute;n que, con la ayuda de Dios, nos llevar&aacute; a Panam&aacute; en 2019. Nos acompa&ntilde;ar&aacute; en este camino la Virgen Mar&iacute;a, a quien todas las generaciones llaman bienaventurada (cf. Lc 1,48).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa siguiente etapa de nuestro itinerario est&aacute; conectada con la anterior, centrada en las bienaventuranzas, pero nos impulsa a seguir adelante. Lo que deseo es que vosotros, j&oacute;venes, camin&eacute;is no s&oacute;lo haciendo memoria del pasado, sino tambi&eacute;n con valent&iacute;a en el presente y esperanza en el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEstas actitudes, siempre presentes en la joven Mujer de Nazaret, se encuentran reflejadas claramente en los temas elegidos para las tres pr&oacute;ximas JMJ. Este a&ntilde;o (2017) vamos a reflexionar sobre la fe de Mar&iacute;a cuando dijo en el Magnificat: &laquo;El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en m&iacute;&raquo; (Lc 1,49).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl tema del pr&oacute;ximo a&ntilde;o (2018): &laquo;No temas, Mar&iacute;a, porque has hallado gracia delante de Dios&raquo; (Lc 1,30), nos llevar&aacute; a meditar sobre la caridad llena de determinaci&oacute;n con que la Virgen Mar&iacute;a recibi&oacute; el anuncio del &aacute;ngel. La JMJ 2019 se inspirar&aacute; en las palabras: &laquo;He aqu&iacute; la sierva del Se&ntilde;or; h&aacute;gase en m&iacute; seg&uacute;n tu palabra&raquo; (Lc 1,38), que fue la respuesta llena de esperanza de Mar&iacute;a al &aacute;ngel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn octubre de 2018, la Iglesia celebrar&aacute; el S&iacute;nodo de los Obispos sobre el tema: Los j&oacute;venes, la fe y el discernimiento vocacional. Nos preguntaremos sobre c&oacute;mo viv&iacute;s vosotros, los j&oacute;venes, la experiencia de fe en medio de los desaf&iacute;os de nuestra &eacute;poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n vamos a abordar la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo se puede desarrollar un proyecto de vida discerniendo vuestra vocaci&oacute;n, tomada en sentido amplio, es decir, al matrimonio, en el &aacute;mbito laical y profesional, o bien a la vida consagrada y al sacerdocio. Deseo que haya una gran sinton&iacute;a entre el itinerario que llevar&aacute; a la JMJ de Panam&aacute; y el camino sinodal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNuestra &eacute;poca no necesita de &laquo;j&oacute;venes-sof&aacute;&raquo; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSeg&uacute;n el Evangelio de Lucas, despu&eacute;s de haber recibido el anuncio del &aacute;ngel y haber respondido con su &laquo;s&iacute;&raquo; a la llamada para ser madre del Salvador, Mar&iacute;a se levanta y va de prisa a visitar a su prima Isabel, que est&aacute; en el sexto mes de embarazo (cf. 1,36.39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMar&iacute;a es muy joven; lo que se le ha anunciado es un don inmenso, pero comporta tambi&eacute;n un desaf&iacute;o muy grande; el Se&ntilde;or le ha asegurado su presencia y su ayuda, pero todav&iacute;a hay muchas cosas que a&uacute;n no est&aacute;n claras en su mente y en su coraz&oacute;n. Y sin embargo Mar&iacute;a no se encierra en casa, no se deja paralizar por el miedo o el orgullo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMar&iacute;a no es la clase de personas que para estar bien necesita un buen sof&aacute; donde sentirse c&oacute;moda y segura. No es una joven-sof&aacute; (cf. Discurso en la Vigilia, Cracovia, 30 de julio de 2016). Si su prima anciana necesita una mano, ella no se demora y se pone inmediatamente en camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl trayecto para llegar a la casa de Isabel es largo: unos 150 km. Pero la joven de Nazaret, impulsada por el Esp&iacute;ritu Santo, no se detiene ante los obst&aacute;culos. Sin duda, las jornadas de viaje le ayudaron a meditar sobre el maravilloso acontecimiento en el que estaba participando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLo mismo nos sucede a nosotros cuando empezamos nuestra peregrinaci&oacute;n: a lo largo del camino vuelven a la mente los hechos de la vida, y podemos penetrar en su significado y profundizar nuestra vocaci&oacute;n, que se revela en el encuentro con Dios y en el servicio a los dem&aacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Todopoderoso ha hecho cosas grandes en m&iacute; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl encuentro entre las dos mujeres, la joven y la anciana, est&aacute; repleto de la presencia del Esp&iacute;ritu Santo, y lleno de alegr&iacute;a y asombro (cf. Lc 1,40-45). Las dos madres, as&iacute; como los hijos que llevan en sus vientres, casi bailan a causa de la felicidad. Isabel, impresionada por la fe de Mar&iacute;a, exclama: &laquo;Bienaventurada la que ha cre&iacute;do, porque lo que le ha dicho el Se&ntilde;or se cumplir&aacute;&raquo; (v. 45).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tS&iacute;, uno de los mayores regalos que la Virgen ha recibido es la fe. Creer en Dios es un don inestimable, pero exige tambi&eacute;n recibirlo; e Isabel bendice a Mar&iacute;a por eso. Ella, a su vez, responde con el canto del Magnificat (cf. Lc 1,46-55), donde encontramos las palabras: &laquo;El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en m&iacute;&raquo; (v. 49).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa oraci&oacute;n de Mar&iacute;a es revolucionaria, es el canto de una joven llena de fe, consciente de sus l&iacute;mites, pero que conf&iacute;a en la misericordia divina. Esta peque&ntilde;a y valiente mujer da gracias a Dios porque ha mirado su peque&ntilde;ez y porque ha realizado la obra de la salvaci&oacute;n en su pueblo, en los pobres y humildes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa fe es el coraz&oacute;n de toda la historia de Mar&iacute;a. Su c&aacute;ntico nos ayuda a comprender c&oacute;mo la misericordia del Se&ntilde;or es el motor de la historia, tanto de la persona, de cada uno de nosotros, como del conjunto de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCuando Dios toca el coraz&oacute;n de un joven o de una joven, se vuelven capaces de grandes obras. Las &laquo;cosas grandes&raquo; que el Todopoderoso ha hecho en la vida de Mar&iacute;a nos hablan tambi&eacute;n del viaje de nuestra vida, que no es un deambular sin sentido, sino una peregrinaci&oacute;n que, aun con todas sus incertidumbres y sufrimientos, encuentra en Dios su plenitud (cf. &Aacute;ngelus, 15 de agosto de 2015).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMe dir&eacute;is: &laquo;Padre, pero yo soy muy limitado, soy pecador, &iquest;qu&eacute; puedo hacer?&raquo;. Cuando el Se&ntilde;or nos llama no se fija en lo que somos, en lo que hemos hecho. Al contrario, en el momento en que nos llama, &eacute;l est&aacute; mirando todo lo que podr&iacute;amos dar, todo el amor que somos capaces de ofrecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComo la joven Mar&iacute;a, pod&eacute;is hacer que vuestra vida se convierta en un instrumento para mejorar el mundo. Jes&uacute;s os llama a dejar vuestra huella en la vida, una huella que marque la historia, vuestra historia y la historia de muchos (cf. Discurso en la Vigilia, Cracovia, 30 de julio de 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSer joven no significa estar desconectado del pasado <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMar&iacute;a es poco m&aacute;s que una adolescente, como muchos de vosotros. Sin embargo, en el Magnificat alaba a su pueblo, su historia. Esto nos ense&ntilde;a que ser joven no significa estar desconectado del pasado. Nuestra historia personal forma parte de una larga estela, de un camino comunitario que nos ha precedido durante siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tComo Mar&iacute;a, pertenecemos a un pueblo. Y la historia de la Iglesia nos ense&ntilde;a que, incluso cuando tiene que atravesar mares revueltos, la mano de Dios la gu&iacute;a, le hace superar momentos dif&iacute;ciles. La verdadera experiencia en la Iglesia no es como un flashmob, en el que nos damos cita, se realiza una performance y luego cada uno se va por su propio camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Iglesia lleva en s&iacute; una larga tradici&oacute;n, que se transmite de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n, y que se enriquece al mismo tiempo con la experiencia de cada individuo. Tambi&eacute;n vuestra historia tiene un lugar dentro de la historia de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHacer memoria del pasado sirve tambi&eacute;n para recibir las obras nuevas que Dios quiere hacer en nosotros y a trav&eacute;s de nosotros. Y nos ayuda a dejarnos escoger como instrumentos suyos, colaboradores en sus proyectos salv&iacute;ficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n vosotros, j&oacute;venes, si reconoc&eacute;is en vuestra vida la acci&oacute;n misericordiosa y omnipotente de Dios, pod&eacute;is hacer grandes cosas y asumir grandes responsabilidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMe gustar&iacute;a haceros algunas preguntas: &iquest;C&oacute;mo &ldquo;guard&aacute;is&rdquo; en vuestra memoria los acontecimientos, las experiencias de vuestra vida? &iquest;Qu&eacute; hac&eacute;is con los hechos y las im&aacute;genes grabadas en vuestros recuerdos? A algunos, heridos por las circunstancias de la vida, les gustar&iacute;a &ldquo;reiniciar&rdquo; su pasado, ejercer el derecho al olvido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPero me gustar&iacute;a recordaros que no hay santo sin pasado, ni pecador sin futuro. La perla nace de una herida en la ostra. Jes&uacute;s, con su amor, puede sanar nuestros corazones, transformando nuestras heridas en aut&eacute;nticas perlas. Como dec&iacute;a san Pablo, el Se&ntilde;or muestra su fuerza a trav&eacute;s de nuestra debilidad (cf. 2 Co 12,9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNuestros recuerdos, sin embargo, no deben quedar amontonados, como en la memoria de un disco duro. Y no se puede almacenar todo en una &ldquo;nube&rdquo; virtual. Tenemos que aprender a hacer que los sucesos del pasado se conviertan en una realidad din&aacute;mica, para reflexionar sobre ella y sacar una ense&ntilde;anza y un sentido para nuestro presente y nuestro futuro. Descubrir el hilo rojo del amor de Dios que conecta toda nuestra existencia es una tarea dif&iacute;cil pero necesaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMuchos dicen que vosotros, los j&oacute;venes, sois olvidadizos y superficiales. No estoy de acuerdo en absoluto. Pero hay que reconocer que en nuestros d&iacute;as tenemos que recuperar la capacidad de reflexionar sobre la propia vida y proyectarla hacia el futuro. Tener un pasado no es lo mismo que tener una historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn nuestra vida podemos tener tantos recuerdos, pero &iquest;cu&aacute;ntos de ellos construyen realmente nuestra memoria? &iquest;Cu&aacute;ntos son significativos para nuestros corazones y nos ayudan a dar sentido a nuestra existencia? En las &laquo;redes sociales&raquo;, aparecen muchos rostros de j&oacute;venes en multitud de fotograf&iacute;as, que hablan de hechos m&aacute;s o menos reales, pero no sabemos cu&aacute;nto de todo eso es &laquo;historia&raquo;, una experiencia que pueda ser narrada, que tenga una finalidad y un sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLos programas en la televisi&oacute;n est&aacute;n llenos de los as&iacute; llamados &laquo;reality show&raquo;, pero no son historias reales, son s&oacute;lo minutos que corren delante de una c&aacute;mara, en los que los personajes viven al d&iacute;a, sin un proyecto. No os dej&eacute;is enga&ntilde;ar por esa falsa imagen de la realidad. Sed protagonistas de vuestra historia, decidid vuestro futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tC&oacute;mo mantenerse unidos, siguiendo el ejemplo de Mar&iacute;a <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDe Mar&iacute;a se dice que conservaba todas las cosas, medit&aacute;ndolas en su coraz&oacute;n (cf. Lc 2,19.51). Esta sencilla muchacha de Nazaret nos ense&ntilde;a con su ejemplo a conservar la memoria de los acontecimientos de la vida, y tambi&eacute;n a reunirlos, recomponiendo la unidad de los fragmentos, que unidos pueden formar un mosaico. &iquest;C&oacute;mo podemos, pues, ejercitarnos concretamente en tal sentido? Os doy algunas sugerencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAl final de cada jornada podemos detenernos unos minutos a recordar los momentos hermosos, los desaf&iacute;os, lo que nos ha salido bien y, tambi&eacute;n, lo que nos ha salido mal. De este modo, delante de Dios y de nosotros mismos, podemos manifestar nuestros sentimientos de gratitud, de arrepentimiento y de confianza, anot&aacute;ndolos tambi&eacute;n, si quer&eacute;is, en un cuaderno, una especie de diario espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsto quiere decir rezar en la vida, con la vida y sobre la vida y, con toda seguridad, os ayudar&aacute; a comprender mejor las grandes obras que el Se&ntilde;or realiza en cada uno de vosotros. Como dec&iacute;a san Agust&iacute;n, a Dios lo podemos encontrar en los anchos campos de nuestra memoria (cf. Confesiones, Libro X, 8, 12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLeyendo el Magnificat nos damos cuenta del conocimiento que Mar&iacute;a ten&iacute;a de la Palabra de Dios. Cada vers&iacute;culo de este c&aacute;ntico tiene su paralelo en el Antiguo Testamento. La joven madre de Jes&uacute;s conoc&iacute;a bien las oraciones de su pueblo. Seguramente se las hab&iacute;an ense&ntilde;ado sus padres y sus abuelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iexcl;Qu&eacute; importante es la transmisi&oacute;n de la fe de una generaci&oacute;n a otra! Hay un tesoro escondido en las oraciones que nos han ense&ntilde;ado nuestros antepasados, en esa espiritualidad que se vive en la cultura de la gente sencilla y que conocemos como piedad popular. Mar&iacute;a recoge el patrimonio de fe de su pueblo y compone con &eacute;l un canto totalmente suyo y que es tambi&eacute;n el canto de toda la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Iglesia entera lo canta con ella. Para que tambi&eacute;n vosotros, j&oacute;venes, pod&aacute;is cantar un Magnificat totalmente vuestro y hacer de vuestra vida un don para toda la humanidad, es fundamental que conect&eacute;is con la tradici&oacute;n hist&oacute;rica y la oraci&oacute;n de aquellos que os han precedido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDe ah&iacute; la importancia de conocer bien la Biblia, la Palabra de Dios, de leerla cada d&iacute;a confront&aacute;ndola con vuestra vida, interpretando los acontecimientos cotidianos a la luz de cu&aacute;nto el Se&ntilde;or os dice en las Sagradas Escrituras. En la oraci&oacute;n y en la lectura orante de la Biblia (la llamada Lectio divina), Jes&uacute;s har&aacute; arder vuestros corazones e iluminar&aacute; vuestros pasos, a&uacute;n en los momentos m&aacute;s dif&iacute;ciles de vuestra existencia (cf. Lc 24,13-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMar&iacute;a nos ense&ntilde;a a vivir en una actitud eucar&iacute;stica, esto es, a dar gracias, a cultivar la alabanza y a no quedarnos s&oacute;lo anclados en los problemas y las dificultades. En la din&aacute;mica de la vida, las s&uacute;plicas de hoy ser&aacute;n ma&ntilde;ana motivo de agradecimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDe este modo, vuestra participaci&oacute;n en la Santa Misa y los momentos en que celebrar&eacute;is el sacramento de la Reconciliaci&oacute;n ser&aacute;n a la vez cumbre y punto de partida: vuestras vidas se renovar&aacute;n cada d&iacute;a con el perd&oacute;n, convirti&eacute;ndose en alabanza constante al Todopoderoso. &laquo;Fiaros del recuerdo de Dios [&hellip;] su memoria es un coraz&oacute;n tierno de compasi&oacute;n, que se regocija eliminando definitivamente cualquier vestigio del mal&raquo; (Homil&iacute;a en la S. Misa de la JMJ, Cracovia, 31 de julio de 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHemos visto que el Magnificat brota del coraz&oacute;n de Mar&iacute;a en el momento en que se encuentra con su anciana prima Isabel, quien, con su fe, con su mirada perspicaz y con sus palabras, ayuda a la Virgen a comprender mejor la grandeza del obrar de Dios en ella, de la misi&oacute;n que &eacute;l le ha confiado. Y vosotros, &iquest;os dais cuenta de la extraordinaria fuente de riqueza que significa el encuentro entre los j&oacute;venes y los ancianos? &iquest;Qu&eacute; importancia les dais a vuestros ancianos, a vuestros abuelos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tVosotros, con sobrada raz&oacute;n, aspir&aacute;is a &laquo;emprender el vuelo&raquo;, llev&aacute;is en vuestro coraz&oacute;n muchos sue&ntilde;os, pero ten&eacute;is necesidad de la sabidur&iacute;a y de la visi&oacute;n de los ancianos. Mientras abr&iacute;s vuestras alas al viento, es indispensable que descubr&aacute;is vuestras ra&iacute;ces y que tom&eacute;is el testigo de las personas que os han precedido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara construir un futuro que tenga sentido, es necesario conocer los acontecimientos pasados y tomar posici&oacute;n frente a ellos (cf. Exhort. ap. postsin. Amoris Laetitia, 191,193). Vosotros, j&oacute;venes, ten&eacute;is la fuerza; los ancianos, la memoria y la sabidur&iacute;a. Como Mar&iacute;a con Isabel, dirigid vuestra mirada hacia los ancianos, hacia vuestros abuelos. Ellos os contar&aacute;n cosas que entusiasmar&aacute;n vuestra mente y emocionar&aacute;n vuestro coraz&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFidelidad creativa para construir tiempos nuevos <\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs verdad que ten&eacute;is pocos a&ntilde;os de vida y, por esto mismo, os resulta dif&iacute;cil darle el debido valor a la tradici&oacute;n. Tened bien presente que esto no significa ser tradicionalistas. No. Cuando Mar&iacute;a en el Evangelio dice que &laquo;El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en m&iacute;&raquo; (Lc 1,49), se refiere a que aquellas &laquo;cosas grandes&raquo; no han terminado, sino que contin&uacute;an realiz&aacute;ndose en el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo se trata de un pasado remoto. El saber hacer memoria del pasado no quiere decir ser nost&aacute;lgicos o permanecer aferrados a un determinado per&iacute;odo de la historia, sino saber reconocer los propios or&iacute;genes para volver siempre a lo esencial, y lanzarse con fidelidad creativa a la construcci&oacute;n de tiempos nuevos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSer&iacute;a un grave problema que no beneficiar&iacute;a a nadie el fomentar una memoria paralizante, que impone realizar siempre las mismas cosas del mismo modo. Es un don del cielo constatar que muchos de vosotros, con vuestros interrogantes, sue&ntilde;os y preguntas, os enfrent&aacute;is a quienes consideran que las cosas no pueden ser diferentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUna sociedad que valora s&oacute;lo el presente tiende tambi&eacute;n a despreciar todo lo que se hereda del pasado, como por ejemplo las instituciones del matrimonio, de la vida consagrada, de la misi&oacute;n sacerdotal. Las mismas terminan por ser consideradas vac&iacute;as de significado, formas ya superadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe piensa que es mejor vivir en las situaciones denominadas &laquo;abiertas&raquo;, comport&aacute;ndose en la vida como en un reality show, sin objetivos y sin rumbo. No os dej&eacute;is enga&ntilde;ar. Dios ha venido para ensanchar los horizontes de nuestra vida, en todas las direcciones. &Eacute;l nos ayuda a darle al pasado su justo valor para proyectar mejor un futuro de felicidad. Pero esto es posible solamente cuando vivimos experiencias aut&eacute;nticas de amor, que se hacen concretas en el descubrimiento de la llamada del Se&ntilde;or y en la adhesi&oacute;n a ella. Esta es la &uacute;nica cosa que nos hace felices de verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos j&oacute;venes, encomiendo a la maternal intercesi&oacute;n de la Bienaventurada Virgen Mar&iacute;a nuestro camino hacia Panam&aacute;, as&iacute; como tambi&eacute;n el itinerario de preparaci&oacute;n del pr&oacute;ximo S&iacute;nodo de los Obispos. Os invito a recordar dos aniversarios importantes en este a&ntilde;o 2017: los trecientos a&ntilde;os del descubrimiento de la imagen de la Virgen de Aparecida, en Brasil; y el centenario de las apariciones de F&aacute;tima, en Portugal, adonde, si Dios quiere, ir&eacute; en peregrinaci&oacute;n el pr&oacute;ximo mes de mayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSan Mart&iacute;n de Porres, uno de los santos patronos de Am&eacute;rica Latina y de la JMJ de 2019, en su humilde servicio cotidiano ten&iacute;a la costumbre de ofrecerle las mejores flores a Mar&iacute;a, como signo de su amor filial. Cultivad tambi&eacute;n vosotros, como &eacute;l, una relaci&oacute;n de familiaridad y amistad con Nuestra Se&ntilde;ora, encomend&aacute;ndole vuestros gozos, inquietudes y preocupaciones. Os aseguro que no os arrepentir&eacute;is.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa joven de Nazaret, que en todo el mundo ha asumido miles de rostros y de nombres para acercarse a sus hijos, interceda por cada uno de nosotros y nos ayude a proclamar las grandes obras que el Se&ntilde;or realiza a trav&eacute;s de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDesde el Vaticano, 27 de febrero de 2017<br \/>\n\tMemoria de San Gabriel de Nuestra Se&ntilde;ora de los Dolores<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFRANCISCO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 21 Mar. 17 (ACI).- Hoy se dio a conocer el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Juventud 2017, que se celebra este Domingo de Ramos&nbsp;y que lleva como t&iacute;tulo &laquo;El Todopoderoso ha hecho cosas grandes en m&iacute;&raquo; (Lc 1,49). 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