{"id":12979,"date":"2017-03-22T15:15:09","date_gmt":"2017-03-22T20:15:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-del-papa-francisco-a-los-participantes-en-el-curso-de-la-penitenciaria-apostolica\/"},"modified":"2017-03-22T15:15:09","modified_gmt":"2017-03-22T20:15:09","slug":"texto-completo-del-papa-francisco-a-los-participantes-en-el-curso-de-la-penitenciaria-apostolica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-del-papa-francisco-a-los-participantes-en-el-curso-de-la-penitenciaria-apostolica\/","title":{"rendered":"Texto completo del papa Francisco a los participantes en el curso de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT- Ciudad del Vaticano, 17 Mar. 2017).- El Santo Padre Francisco ha recibido este viernes en audiencia en el Aula Pablo VI, a los participantes en el XXVIII curso anual sobre el Fuero interno organizado por la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica. Publicamos a continuaci\u00f3n el discurso que el Papa ha dirigido a los presentes en la audiencia:<br \/>\n&#8220;Queridos hermanos,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me alegra encontrarles en esta primera audiencia despu\u00e9s del Jubileo de la Misericordia con motivo del curso anual sobre el Fuero Interno. Dirijo un cordial saludo al cardenal Penitenciario Mayor, y agradezco sus amables palabras. Saludo al Regente, a los prelados, a los funcionarios y al personal de la Penitenciar\u00eda, a los Colegios de los penitenciarios ordinarios y extraordinarios de las bas\u00edlicas papales en Urbe, y a todos los que participan en este curso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Les confieso en realidad, que \u00e9ste de la Penitenciar\u00eda, es el tipo de Tribunal que realmente me gusta. Porque es un &#8220;tribunal de la misericordia&#8221;, al que uno se dirige para obtener esa medicina indispensable para nuestra alma, que es la Misericordia divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vuestro curso sobre el fuero interno, que contribuye a la formaci\u00f3n de buenos confesores, es absolutamente \u00fatil y yo dir\u00eda incluso necesario en nuestros d\u00edas. Por supuesto, no se hacen buenos confesores siguiendo un curso, no: la del confesionario es una &#8220;larga escuela &#8220;, que dura toda la vida. Pero, \u00bfqui\u00e9n es el &#8220;buen confesor&#8221;? \u00bf C\u00f3mo se convierte uno en buen confesor?<br \/>\nQuisiera indicar a este prop\u00f3sito, tres aspectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">1. El &#8220;buen confesor&#8221; es, ante todo, un verdadero amigo de Jes\u00fas, el Buen Pastor. Sin esta amistad, ser\u00e1 muy dif\u00edcil que madure esa paternidad, tan necesaria en el ministerio de la Reconciliaci\u00f3n. Ser amigos de Jes\u00fas significa, sobre todo, cultivar la oraci\u00f3n. Que sea una oraci\u00f3n personal con el Se\u00f1or, pidiendo sin cesar el don de la caridad pastoral; que sea una oraci\u00f3n espec\u00edfica para el ejercicio de la tarea de confesores y por los fieles hermanos y hermanas que se acercan a nosotros en busca de la misericordia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un ministerio de la Reconciliaci\u00f3n &#8220;envuelto en oraci\u00f3n&#8221; ser\u00e1 un reflejo cre\u00edble de la misericordia de Dios y evitar\u00e1 esas asperezas e incomprensiones que, a veces se podr\u00edan generar tambi\u00e9n en el encuentro sacramental. Un confesor que reza sabe muy bien que \u00e9l mismo es el primer pecador y el primer perdonado. No se puede perdonar en el Sacramento sin ser consciente de haber sido perdonado antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por lo tanto, la oraci\u00f3n es la primera garant\u00eda para evitar cualquier actitud de dureza, que juzga in\u00fatilmente al pecador y no al pecado. En la oraci\u00f3n es necesario implorar el don de un coraz\u00f3n herido, capaz de entender las heridas de los otros \u00a0y de curarlas con el aceite de la misericordia, aquel que \u00a0el Buen Samaritano derram\u00f3 sobre las heridas de aquel desgraciado, de quien nadie tuvo piedad (cf.\u00a0Lc\u00a010,34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la oraci\u00f3n debemos pedir el precioso don de la humildad, para que quede siempre claro que el perd\u00f3n es un don gratuito y sobrenatural de Dios, del que nosotros somos simples, aunque necesarios, administradores por la misma voluntad de Jes\u00fas; y \u00c9l se complacer\u00e1 ciertamente si hacemos un uso extensivo de su misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En la oraci\u00f3n, adem\u00e1s, invoquemos siempre al Esp\u00edritu Santo, que es Esp\u00edritu de discernimiento y compasi\u00f3n. El Esp\u00edritu nos permite identificarnos con el sufrimiento de nuestros hermanos y hermanas que se acercan al confesionario y acompa\u00f1arlos con discernimiento prudente y maduro y con verdadera compasi\u00f3n en sus sufrimientos, causados por la pobreza del pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">2. El buen confesor es, en segundo lugar,un hombre del Esp\u00edritu, un hombre del discernimiento. \u00a1Cu\u00e1nto hace da\u00f1o hace a la Iglesia la falta de discernimiento! \u00a1Cu\u00e1nto da\u00f1o causa en las almas un actuar que no hunda sus ra\u00edces en la escucha\u00a0 humilde del Esp\u00edritu Santo y de la voluntad de Dios!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El confesor no hace su propia voluntad y no ense\u00f1a su propia doctrina. Est\u00e1 llamado a hacer siempre y s\u00f3lo la voluntad de Dios, en plena comuni\u00f3n con la Iglesia, de la que es ministro, es decir servidor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El discernimiento permite distinguir siempre, para no confundirse, y para no meter nunca \u201ctodo en el mismo saco\u201d. El discernimiento educa la mirada y el coraz\u00f3n, y hace posible la delicadeza de \u00e1nimo tan necesaria frente al que nos abre el sagrario de su propia conciencia para recibir\u00a0 luz, paz y misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El discernimiento tambi\u00e9n es necesario porque, quien se acerca al confesionario, puede venir de las situaciones m\u00e1s disparatadas; podr\u00eda tener tambi\u00e9n trastornos espirituales cuya naturaleza debe ser sometida a un cuidadoso discernimiento, teniendo en cuenta todas las circunstancias existenciales, eclesiales, naturales y sobrenaturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando el confesor se d\u00e9 cuenta de la presencia de verdaderos trastornos espirituales &#8211;que tambi\u00e9n pueden ser en gran parte psicol\u00f3gicos, y esto debe apurarse mediante una sana colaboraci\u00f3n con las ciencias humanas&#8211;, no dudar\u00e1 en referirse a aquellos que, en la di\u00f3cesis est\u00e1n encargados de este delicado y necesario ministerio, a saber los exorcistas. Pero \u00e9stos tienen que elegirse con sumo cuidado y mucha prudencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por \u00faltimo, el confesionario es tambi\u00e9n un verdadero y propio lugar de evangelizaci\u00f3n. No hay, efectivamente, evangelizaci\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica que el encuentro con el Dios de la misericordia, con el Dios que es Misericordia. Encontrar la misericordia significa encontrar el verdadero rostro de Dios, as\u00ed como el Se\u00f1or Jes\u00fas nos lo ha revelado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El confesionario es, pues, lugar de evangelizaci\u00f3n y, por lo tanto, de formaci\u00f3n. En el breve di\u00e1logo que teje con el penitente, aunque sea breve, el confesor est\u00e1 llamada a discernir lo que es m\u00e1s \u00fatil y lo que es incluso necesario para el camino espiritual de ese hermano o hermana. A veces ser\u00e1 necesario volver a anunciar las verdades m\u00e1s elementales de la fe, el n\u00facleo incandescente, el kerygma, sin el cual la misma experiencia del amor de Dios y de su misericordia permanecer\u00eda como muda; a veces se tratar\u00e1 de indicar los fundamentos de la vida moral, siempre en relaci\u00f3n con la verdad, el bien y la voluntad del Se\u00f1or. Se trata de una obra de discernimiento r\u00e1pido e inteligente, que puede hacer muy bien a los fieles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El confesor, efectivamente, est\u00e1 llamado a ir todos los d\u00edas a las &#8220;periferias del mal y del pecado&#8221;, &#8211;\u00a1es una fea periferia\u00a1&#8211; y su obra es una verdadera prioridad pastoral. Confesar es prioridad pastoral. Por favor, nada de carteles con: \u201cSe confiesa solamente los lunes y mi\u00e9rcoles de tal a tal hora\u201d. Se confiesa cada vez que te lo piden. Y si tu est\u00e1s ah\u00ed (en el confesionario) rezando, est\u00e1s con el confesionario abierto, que es el coraz\u00f3n de Dios abierto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos, les bendigo y les deseo que sean buenos confesores: inmersos en la relaci\u00f3n con Cristo, capaces de discernimiento en el Esp\u00edritu Santo y dispuestos a aprovechar la oportunidad para evangelizar. Rezad siempre por los hermanos y hermanas que se acercan al sacramento del perd\u00f3n. Y, por favor, recen tambi\u00e9n por m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y no quisiera acabar sin algo de lo que me he acordado cuando hablaba el cardenal prefecto. El ha hablado de las llaves y de la Virgen, y me ha gustado, y dir\u00e9 una cosa\u2026dos cosas. A m\u00ed, cuando era joven, me hizo mucho bien leer el libro de san Alfonso Mar\u00eda de Ligorio sobre la Virgen:Las glorias de Mar\u00eda. Al final de cada cap\u00edtulo hay siempre un milagro de la Virgen a trav\u00e9s del cual entraba en medio de la vida y arreglaba las cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y lo segundo: me han contado que en el Sur de Italia hay una leyenda, una tradici\u00f3n sobre la Virgen: la Virgen de las mandarinas. Es una tierra donde hay tantas mandarinas \u00bfverdad? Y dicen que sea la patrona de los ladrones (risas). Dicen que los ladrones van a rezar all\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y la leyenda \u2013as\u00ed cuentan- es que cuando los ladrones que rezan a la Virgen de las mandarinas se mueren, forman una fila delante de Pedro, que tiene las llaves y abre y deja pasar a uno, despu\u00e9s abre y deja pasar a otro. Y la Virgen cuando ve a uno de \u00e9stos, le hace una se\u00f1al para que se esconda; y despu\u00e9s cuando han pasado todos, Pedro cierra y se hace de noche y la Virgen desde la ventana lo llama y lo hace entrar por la ventana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es un relato popular, pero es muy bonito: perdonar con la Madre al lado. Porque esta mujer, este hombre que viene al confesionario, tiene una Madre en el cielo que le abrir\u00e1 la puerta y lo ayudar\u00e1 en el momento de entrar en el cielo. Siempre la Virgen, porque la Virgen nos ayuda tambi\u00e9n a nosotros en el ejercicio de la misericordia. Doy las gracias al cardenal por estos dos signos: las llaves y la Virgen. Muchas gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Les invito &#8211;es la hora&#8211; a rezar el \u00e1ngelus juntos: \u201cAngelus Domini\u2026\u201d (Bendici\u00f3n)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1No digan que los ladrones van al cielo! \u00a1No lo digan!&#8221; (risas)<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT- Ciudad del Vaticano, 17 Mar. 2017).- El Santo Padre Francisco ha recibido este viernes en audiencia en el Aula Pablo VI, a los participantes en el XXVIII curso anual sobre el Fuero interno organizado por la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica. 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