{"id":12982,"date":"2017-03-22T15:15:10","date_gmt":"2017-03-22T20:15:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-salvador-de-horta-18-de-marzo\/"},"modified":"2017-03-22T15:15:10","modified_gmt":"2017-03-22T20:15:10","slug":"san-salvador-de-horta-18-de-marzo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-salvador-de-horta-18-de-marzo\/","title":{"rendered":"San Salvador de Horta \u2013\u00a018 de marzo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Es absolutamente in\u00fatil que la mano del hombre pretenda modificar el giro de los acontecimientos que Dios ha previsto para sus dilectos hijos. A este santo le \u00abpersiguieron\u00bb las repercusiones de los constantes milagros que obr\u00f3. Sus superiores intentaron evitarlos de distintas formas, pero no lograron paralizar el incesante flujo de prodigios que se produc\u00edan por su mediaci\u00f3n sencillamente porque Dios no lo permiti\u00f3. Quiso que brillara en el mundo la multitud de virtudes que le adornaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 en Santa Coloma de Farn\u00e9s, Gerona, Espa\u00f1a, a finales de 1520. Sus padres, que hab\u00edan gozado de una holgada posici\u00f3n econ\u00f3mica, quedaron en la ruina, y hall\u00e1ndose tambi\u00e9n enfermos se acogieron a la caridad del hospicio de la localidad. En ese lugar vino al mundo Salvador y all\u00ed fue educado en la fe. Cuando sus progenitores murieron era un adolescente y se gan\u00f3 la vida como aprendiz de una zapater\u00eda de Barcelona. As\u00ed pudo sacar adelante a Blasa, su hermana peque\u00f1a. Pero Dios le llamaba y, una vez que \u00e9sta se cas\u00f3, se apresur\u00f3 a tocar las puertas del convento benedictino de Montserrat. Sin embargo, en \u00e9l no se colmaron sus aspiraciones. \u00cdntimamente se sent\u00eda incitado a vivir la pobreza y la humildad radicales en consonancia con el carisma franciscano. Y para dar cauce a su anhelo, ingres\u00f3 en el convento barcelon\u00e9s de Santa Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una de sus misiones fue ayudar al hermano cocinero. Pero realiz\u00f3 otras muchas tareas, siempre humildes, esas que vienen formando parte de la vida cotidiana de la mayor\u00eda de las personas: encender el fuego, fregar, limpiar, etc. Simplemente que en todas ellas Salvador fue verdaderamente ejemplar; las realizaba en un estado de oraci\u00f3n y las sobrenaturalizaba. El silencio, roto \u00fanicamente para invocar a Jes\u00fas y a Mar\u00eda durante su trabajo, era la t\u00f3nica de su acontecer. Su esp\u00edritu de oraci\u00f3n, docilidad y el agrado con el que realizaba cualquier labor, pon\u00eda de manifiesto su piedad, que no tard\u00f3 en ser bendecida con signos extraordinarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se cuenta que en el transcurso de unos festejos, en el convento invitaron a grandes personalidades presididas por el canciller del reino. \u00c9ste se anticip\u00f3 a las necesidades que supuso tendr\u00eda una comunidad como aquella, marcada por el esp\u00edritu de pobreza, y proporcion\u00f3 a los religiosos exquisitas viandas. Ante la imprevista enfermedad del cocinero, Salvador deb\u00eda avisar del hecho al hermano guardi\u00e1n. Pero un \u00e9xtasis de larga duraci\u00f3n se lo impidi\u00f3. Cuando lleg\u00f3 el momento de ofrecer el almuerzo, el guardi\u00e1n constat\u00f3 que no hab\u00eda nada elaborado. Y al conocer el \u00ablapsus\u00bb de Salvador, que no le advirti\u00f3 de la situaci\u00f3n, le reconvino p\u00fablicamente con grandes reproches diciendo que merec\u00eda que lo expulsaran del convento. Luego, al penetrar en la cocina, se encontr\u00f3 con todo lo preciso para preparar un delicioso banquete. El santo, llevado por el af\u00e1n de crecer en humildad y en obediencia, acogi\u00f3 la correcci\u00f3n con mansedumbre, sin defenderse ni explicar la naturaleza de su despiste: nada menos que un rapto de amor divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya profeso lleg\u00f3 a Tortosa donde fue portero y limosnero. Su d\u00eda a d\u00eda estaba hilvanado de austeridades y penitencias. Era tan caritativo que la gente ve\u00eda en \u00e9l a un mediador ante Dios y se encomendaban a sus oraciones. Las milagrosas curaciones de enfermos atrajeron a tantas personas que, con objeto de preservar la paz del convento, lo trasladaron a Bellpuig, y luego a Horta en 1559, lugar que hizo c\u00e9lebre. Aut\u00e9nticas multitudes llegaban a buscarle. \u00c9l les ped\u00eda que se confesasen y comulgasen invocando a Mar\u00eda. En una ocasi\u00f3n, despu\u00e9s de bendecirlos, todos los enfermos, menos un paral\u00edtico, quedaron curados. Como \u00e9ste se asombr\u00f3 de no haber sido agraciado por el milagro, Salvador le hizo ver que no se hab\u00eda confesado lo cual develaba una falta de confianza. El enfermo se mostr\u00f3 muy arrepentido y dispuesto a reconocer sus culpas. Salvador le indic\u00f3 que se levantara, y aqu\u00e9l constat\u00f3 que estaba curado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los superiores y hermanos de comunidad del santo juzgaron que en estos hechos hab\u00eda elementos diab\u00f3licos. En consecuencia, fue apartado de la gente, siendo, adem\u00e1s, exorcizado. Se consideraba que era un mal religioso, que atra\u00eda a las personas, y con ellas ven\u00eda el desorden y el trastorno. No conceb\u00edan que un hermano lego, que deb\u00eda caracterizarse por su humildad, hiciera \u00abcosas tan extra\u00f1as y tan poco conformes\u00bb. No comprend\u00edan c\u00f3mo toleraba que la gente le llamase \u00abel Santo de Horta\u00bb. As\u00ed se le hizo saber en cap\u00edtulo. Le dieron el nombre de Ambrosio, y despu\u00e9s de recibir la disciplina que le impusieron, lo trasladaron a Reus. Era cierto que la gente a veces le arrancaba el h\u00e1bito a jirones. Incluso, en una ocasi\u00f3n, estuvo a punto de quedarse casi desnudo. Sea como fuere, \u00e9l no replic\u00f3 a las acusaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las personas que solicitaban su mediaci\u00f3n, recib\u00edan respuesta de Dios que, a su pesar, segu\u00eda obrando milagros por su intercesi\u00f3n. En Reus se sucedieron los mismos hechos milagrosos que le preced\u00edan. La afluencia de peregrinos de toda Espa\u00f1a fue incesante, y se vio obligado a comparecer ante el tribunal de la Inquisici\u00f3n en Barcelona. Resultado: que los jueces terminaron encomend\u00e1ndose a sus oraciones. Lo enviaron a Cagliari, y all\u00ed muri\u00f3 el 18 de marzo de 1567, a\u00f1o y medio despu\u00e9s de haber llegado. Los milagros siguieron produci\u00e9ndose ante su sepulcro. Su cuerpo fue hallado incorrupto. Clemente XI confirm\u00f3 su culto el 29 de enero de 1711. P\u00edo XI lo canoniz\u00f3 el 17 de abril de 1938.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Es absolutamente in\u00fatil que la mano del hombre pretenda modificar el giro de los acontecimientos que Dios ha previsto para sus dilectos hijos. A este santo le \u00abpersiguieron\u00bb las repercusiones de los constantes milagros que obr\u00f3. 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