{"id":13167,"date":"2017-03-28T05:05:02","date_gmt":"2017-03-28T10:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/vives-triste-amargado-y-lamentandote-siempre-esto-es-lo-que-te-dice-papa-francisco\/"},"modified":"2017-03-28T05:05:02","modified_gmt":"2017-03-28T10:05:02","slug":"vives-triste-amargado-y-lamentandote-siempre-esto-es-lo-que-te-dice-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/vives-triste-amargado-y-lamentandote-siempre-esto-es-lo-que-te-dice-papa-francisco\/","title":{"rendered":"\u00bfVives triste, amargado y lament\u00e1ndote siempre? Esto es lo que te dice Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 28 Mar. 17 (ACI).-<br \/>\n\tAl comentar el Evangelio de d&iacute;a en el que Jes&uacute;s cura a un paral&iacute;tico, el Papa Francisco coment&oacute; que hay mucha gente que vive siempre triste, lament&aacute;ndose de todo y afectada por la desgana, pero si quieren &ldquo;sanar&rdquo; solo tiene que escuchar a Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la Misa matutina de Santa Marta, explic&oacute; que Jes&uacute;s le pregunta al enfermo &ldquo;&iquest;quieres curarte?&rdquo;. &ldquo;Es bonito que Jes&uacute;s siempre nos dice esto a nosotros: &lsquo;&iquest;quieres sanar?, &iquest;quieres ser feliz? &iquest;quieres mejorar tu vida?, &iquest;quieres estar lleno del Esp&iacute;ritu Santo?, &iquest;quieres sanar?&rsquo;. Es palabra de Jes&uacute;s. todos lo que estaban all&iacute;, enfermos, ciegos, cojos, paral&iacute;ticos habr&iacute;an dicho: &lsquo;S&iacute;, Se&ntilde;or, &iexcl;S&iacute;!&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Pero este es un hombre extra&ntilde;o, y le responde a Jes&uacute;s: &lsquo;Se&ntilde;or, no tengo nadie que me meta en la piscina cuando el agua se agita y cuando yo voy a ella otro se adelanta y desciende a ella&rsquo;. La respuesta es un lamento: &lsquo;Mira Se&ntilde;or, que feo, que injusta ha sido la vida conmigo. Todos los otros pueden ir y curarse y yo desde hace 38 a&ntilde;os lo busco y nada&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa explic&oacute; que &ldquo;este hombre era como el &aacute;rbol plantado en las corrientes de agua, del que habla el primer salmo, &lsquo;pero ten&iacute;a las ra&iacute;ces secas&rsquo; y &lsquo;esas ra&iacute;ces no llegaban al agua, no pod&iacute;a tomar la salud del agua&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Esto se entiende por la actitud, los lamentos y por buscar siempre echar la culpa al otro: &lsquo;Pero son los otros quienes van antes que yo, soy un pobrecito de 38 a&ntilde;os&rsquo;. Esto es un pecado muy feo, el pecado de la pereza. Este hombre estaba enfermo no tanto por la par&aacute;lisis sino por la pereza, que es peor que tener el coraz&oacute;n tibio, todav&iacute;a peor&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Es vivir porque vivo, pero sin querer seguir adelante, no tener deseos de hacer algo en la vida, haber perdido la memoria de la alegr&iacute;a. Este hombre ni siquiera conoc&iacute;a la alegr&iacute;a de nombre, la hab&iacute;a perdido. Este es el pecado. Es una enfermedad fea: &lsquo;Estoy c&oacute;modo as&iacute;, me he acostumbrado. La vida ha sido injusta conmigo&rsquo;. Y se ve el resentimiento, la amargura del coraz&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEntonces Jes&uacute;s le dice: &ldquo;Lev&aacute;ntate, toma tu camilla y camina&rdquo;. As&iacute; es como el paral&iacute;tico se cura, pero al ser s&aacute;bado los doctores de la Ley le dicen a Jes&uacute;s que no es l&iacute;cito llevar la camilla: &ldquo;Va en contra de las normas, no es de Dios ese hombre&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl paral&iacute;tico &ldquo;se levant&oacute; con esa desgana&rdquo; que hace &ldquo;vivir porque es gratis el ox&iacute;geno&rdquo;, hace &ldquo;vivir siempre mirando a los otros que son m&aacute;s felices que yo&rdquo; y si est&aacute; &ldquo;en la tristeza&rdquo;, se olvida la alegr&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;La desidia &ndash;continu&oacute;&ndash; el Papa, es un pecado que paraliza, nos hace paral&iacute;ticos. No nos deja caminar. Tambi&eacute;n hoy el Se&ntilde;or nos mira a cada uno de nosotros, todos tenemos pecados, todos somos pecadores, pero mirando este pecado&rdquo; dice &ldquo;lev&aacute;ntate&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Hoy el Se&ntilde;or a cada uno de nosotros nos dice: &lsquo;Lev&aacute;ntate, toma tu vida como sea, bonita, fea, como sea, t&oacute;mala y ve adelante. No tengas miedo, ve adelante con tu camilla&rsquo;. &lsquo;Pero Se&ntilde;or, no es el &uacute;ltimo modelo de camilla&rsquo;. &iexcl;Ve hacia delante! &iexcl;Con esa camilla fea, quiz&aacute;s, pero ve adelante! Es tu vida, es tu alegr&iacute;a. &lsquo;&iquest;Quieres curarte?&rsquo;, es la primera pregunta que nos hace hoy el Se&ntilde;or. &lsquo;S&iacute;, Se&ntilde;or&rsquo;. &lsquo;Lev&aacute;ntate&rsquo;. Y en la ant&iacute;fona al comienzo de la Misa hemos escuchado ese inicio tan bonito: &lsquo;Vosotros que ten&eacute;is sed venid a las aguas &ndash;es un agua gratis, que no se paga&ndash;. Saciar&eacute;is vuestra sed con alegr&iacute;a&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Si decimos al Se&ntilde;or &lsquo;S&iacute;, quiero sanar. S&iacute;, Se&ntilde;or, ay&uacute;dame que quiero levantarme&rsquo;, sabremos c&oacute;mo es la alegr&iacute;a de la salvaci&oacute;n&rdquo;.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLecturas comentadas por el Papa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPrimera lectura<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEzequiel 47:1-9, 12<br \/>\n\t1&nbsp;Me llev&oacute; a la entrada de la Casa, y he aqu&iacute; que debajo del umnbral de la Casa sal&iacute;a agua, en direcci&oacute;n a oriente, porque la fachada de la Casa miraba hacia oriente. El agua bajaba de debajo del lado derecho de la Casa, al sur del altar.<br \/>\n\t2&nbsp;Luego me hizo salir por el p&oacute;rtico septentrional y dar la vuelta por el exterior, hasta el p&oacute;rtico exterior que miraba hacia oriente, y he aqu&iacute; que el agua flu&iacute;a del lado derecho.<br \/>\n\t3&nbsp;El hombre sali&oacute; hacia oriente con la cuerda que ten&iacute;a en la mano, midi&oacute; mil codos y me hizo atravesar el agua: me llegaba hasta los tobillos.<br \/>\n\t4&nbsp;Midi&oacute; otros mil codos y me hizo atravesar el agua: me llegaba hasta las rodillas. Midi&oacute; mil m&aacute;s y me hizo atravesar el agua: me llegaba hasta la cintura.<br \/>\n\t5&nbsp;Midi&oacute; otros mil: era ya un torrente que no pude atravesar, porque el agua hab&iacute;a crecido hasta hacerse un agua de pasar a nado, un torrente que no se pod&iacute;a atravesar.<br \/>\n\t6&nbsp;Entonces me dijo: &laquo;&iquest;Has visto, hijo de hombre?&raquo; Me condujo, y luego me hizo volver a la orilla del torrente.<br \/>\n\t7&nbsp;Y a volver vi que a la orilla del torrente hab&iacute;a gran cantidad de &aacute;rboles, a ambos lados.<br \/>\n\t8&nbsp;Me dijo: &laquo;Esta agua sale hacia la regi&oacute;n oriental, baja a la Arab&aacute;, desemboca en el mar, en el agua hedionda, y el agua queda saneada.<br \/>\n\t9&nbsp;Por dondequiera que pase el torrente, todo ser viviente que en &eacute;l se mueva vivir&aacute;. Los peces ser&aacute;n muy abundantes, porque all&iacute; donde penetra esta agua lo sanea todo, y la vida prospera en todas partes adonde llega el torrente.<br \/>\n\t12&nbsp;A orillas del torrente, a una y otra margen, crecer&aacute;n toda clase de &aacute;rboles frutales cuyo follaje no se marchitar&aacute; y cuyos frutos no se agotar&aacute;n: producir&aacute;n todos los meses frutos nuevos, porque esta agua viene del santuario. Sus frutos servir&aacute;n de alimento, y sus hojas de medicina.&raquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSalmo responsorial<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSalmo 46:2-3, 5-6, 8-9<br \/>\n\t2&nbsp;Dios es para nosotros refugio y fortaleza, un socorro en la angustia siempre a punto.<br \/>\n\t3&nbsp;Por eso no tememos si se altera la tierra, si los montes se conmueven en el fondo de los mares,<br \/>\n\t5&nbsp;&iexcl;Un r&iacute;o! Sus brazos recrean la ciudad de Dios, santificando las moradas del Alt&iacute;simo.<br \/>\n\t6&nbsp;Dios est&aacute; en medio de ella, no ser&aacute; conmovida, Dios la socorre al llegar la ma&ntilde;ana.<br \/>\n\t8&nbsp;&iexcl;Con nosotros Yahveh Sebaot, baluarte para nosotros, el Dios de Jacob!<br \/>\n\t9&nbsp;Venid a contemplar los prodigios de Yahveh, el que llena la tierra de estupores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEvangelio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tJuan 5:1-16<br \/>\n\t1&nbsp;Despu&eacute;s de esto, hubo una fiesta de los jud&iacute;os, y Jes&uacute;s subi&oacute; a Jerusal&eacute;n.<br \/>\n\t2&nbsp;Hay en Jerusal&eacute;n, junto a la Prob&aacute;tica, una piscina que se llama en hebreo Betesda, que tiene cinco p&oacute;rticos.<br \/>\n\t3&nbsp;En ellos yac&iacute;a una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paral&iacute;ticos, esperando la agitaci&oacute;n del agua.<br \/>\n\t4&nbsp;Porque el Angel del Se&ntilde;or bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se met&iacute;a despu&eacute;s de la agitaci&oacute;n del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera.<br \/>\n\t5&nbsp;Hab&iacute;a all&iacute; un hombre que llevaba treinta y ocho a&ntilde;os enfermo.<br \/>\n\t6&nbsp;Jes&uacute;s, vi&eacute;ndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: &laquo;&iquest;Quieres curarte?&raquo;<br \/>\n\t7&nbsp;Le respondi&oacute; el enfermo: &laquo;Se&ntilde;or, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.&raquo;<br \/>\n\t8&nbsp;Jes&uacute;s le dice: &laquo;Lev&aacute;ntate, toma tu camilla y anda.&raquo;<br \/>\n\t9&nbsp;Y al instante el hombre qued&oacute; curado, tom&oacute; su camilla y se puso a andar. Pero era s&aacute;bado aquel d&iacute;a.<br \/>\n\t10&nbsp;Por eso los jud&iacute;os dec&iacute;an al que hab&iacute;a sido curado: &laquo;Es s&aacute;bado y no te est&aacute; permitido llevar la camilla.&raquo;<br \/>\n\t11&nbsp;El le respondi&oacute;: &laquo;El que me ha curado me ha dicho: Toma tu camilla y anda.&raquo;<br \/>\n\t12&nbsp;Ellos le preguntaron: &laquo;&iquest;Qui&eacute;n es el hombre que te ha dicho: T&oacute;mala y anda?&raquo;<br \/>\n\t13&nbsp;Pero el curado no sab&iacute;a qui&eacute;n era, pues Jes&uacute;s hab&iacute;a desaparecido porque hab&iacute;a mucha gente en aquel lugar.<br \/>\n\t14&nbsp;M&aacute;s tarde Jes&uacute;s le encuentra en el Templo y le dice: &laquo;Mira, est&aacute;s curado; no peques m&aacute;s, para que no te suceda algo peor.&raquo;<br \/>\n\t15&nbsp;El hombre se fue a decir a los jud&iacute;os que era Jes&uacute;s el que lo hab&iacute;a curado.<br \/>\n\t16&nbsp;Por eso los jud&iacute;os persegu&iacute;an a Jes&uacute;s, porque hac&iacute;a estas cosas en s&aacute;bado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambien te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tEl Papa Francisco alienta a defender la vida &ldquo;desde la concepci&oacute;n hasta el final&rdquo; https:\/\/t.co\/Vyl1KkIlpR<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 27 de marzo de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 28 Mar. 17 (ACI).- Al comentar el Evangelio de d&iacute;a en el que Jes&uacute;s cura a un paral&iacute;tico, el Papa Francisco coment&oacute; que hay mucha gente que vive siempre triste, lament&aacute;ndose de todo y afectada por la desgana, pero si quieren &ldquo;sanar&rdquo; solo tiene que escuchar a Jes&uacute;s. 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