{"id":13171,"date":"2017-03-28T08:40:04","date_gmt":"2017-03-28T13:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/importancia-para-la-iglesia-de-los-beatos-martires-de-almeria\/"},"modified":"2017-03-28T08:40:04","modified_gmt":"2017-03-28T13:40:04","slug":"importancia-para-la-iglesia-de-los-beatos-martires-de-almeria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/importancia-para-la-iglesia-de-los-beatos-martires-de-almeria\/","title":{"rendered":"Importancia para la Iglesia de los Beatos m\u00e1rtires de Almer\u00eda"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/03\/28\/1922572_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10013288\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00575473.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Creer en Jes&uacute;s es tomar la vida tal como es e ir adelante con alegr&iacute;a, sin quejas, sin dejarse paralizar por el feo pecado de la pereza. Lo dijo el <strong>Santo Padre<\/strong> en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta.<\/p>\n<p>El <strong>Papa <\/strong>puso en el centro de su reflexi&oacute;n el Evangelio del d&iacute;a, que se refiere al paral&iacute;tico curado por Jes&uacute;s. Un hombre enfermo desde hac&iacute;a treinta y ocho a&ntilde;os, que yac&iacute;a en el borde de una piscina en Jerusal&eacute;n, llamada en hebreo Betzaeta, con cinco p&oacute;rticos, debajo de los cuales hab&iacute;a un gran n&uacute;mero de enfermos, ciegos, cojos y paral&iacute;ticos. Y se dec&iacute;a que, cuando descend&iacute;a un &aacute;ngel y se agitaban las aguas, los primeros que se sumerg&iacute;an quedaban curados. A la vez que Jes&uacute;s, al ver a este hombre, le pregunta: &ldquo;&iquest;Quieres curarte?&rdquo;:<\/p>\n<p>&ldquo;Es hermoso. Jes&uacute;s siempre nos dice esto a nosotros: &iquest;Quieres curarte? &iquest;Quieres ser feliz? &iquest;Quieres mejorar tu vida? &iquest;Quieres sentirte pleno del Esp&iacute;ritu Santo? &iquest;Quieres curarte?&rsquo;, esa palabra de Jes&uacute;s&hellip; Todos los dem&aacute;s que estaban all&iacute;, enfermos, ciegos, cojos, paral&iacute;ticos, habr&iacute;an dicho: &lsquo;&iexcl;S&iacute;, Se&ntilde;or, s&iacute;!&rsquo;. Pero este es un hombre extra&ntilde;o. Le respondi&oacute; a Jes&uacute;s: &lsquo;Se&ntilde;or, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua se agita. En efecto, mientras estoy a punto de ir, otro desciende antes que yo&rsquo;. La respuesta es una queja: &lsquo;Pero mira, Se&ntilde;or, cu&aacute;n fea, cu&aacute;n injusta ha sido la vida conmigo. Todos los dem&aacute;s pueden ir y curarse, y yo desde hace treinta y ocho a&ntilde;os que trato, pero&rsquo;&hellip;&rdquo;.<\/p>\n<p>Este hombre &ndash; observ&oacute; el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> &ndash; era como el &aacute;rbol plantado a lo largo de los cursos de agua, del que habla el primer Salmo, &ldquo;pero ten&iacute;a las ra&iacute;ces secas&rdquo; y &ldquo;aquellas ra&iacute;ces no llegaban al agua, no pod&iacute;a tomar la salud del agua&rdquo;:<\/p>\n<p>&ldquo;Esto se comprende por la actitud, las quejas y tambi&eacute;n tratando siempre de dar la culpa al otro: &lsquo;Pero son los otros los que van antes que yo, yo soy una persona in&uacute;til aqu&iacute; desde hace treinta y ocho a&ntilde;os&hellip;&rsquo;. Este es un feo pecado, el pecado de la pereza. Este hombre estaba enfermo no tanto por la par&aacute;lisis, sino por la pereza, que es peor que tener el coraz&oacute;n tibio, peor a&uacute;n. Es vivir pero porque vivo y no tener ganas de ir adelante, no tener ganas de hacer algo en la vida, haber perdido la memoria de la alegr&iacute;a. Este hombre ni siquiera de nombre conoc&iacute;a la alegr&iacute;a, la hab&iacute;a perdido. Este es el pecado. Es una enfermedad fea: &lsquo;Pero as&iacute; estoy c&oacute;modo, me he acostumbrado&hellip; Pero la vida ha sido injusta conmigo&hellip;&rsquo;. Y se ve el resentimiento, la amargura de aquel coraz&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s no le reprocha, pero le dice: &ldquo;Lev&aacute;ntate, toma tu camilla y camina&rdquo;. El paral&iacute;tico se cura, pero dado que era s&aacute;bado, los doctores de la Ley le dicen que no es l&iacute;cito llevar la camilla y le preguntan qui&eacute;n lo ha curado en ese d&iacute;a: &ldquo;Va contra el c&oacute;digo, no es de Dios aquel hombre&rdquo;. El paral&iacute;tico &ndash; dijo el <strong>Papa<\/strong> &ndash; ni siquiera le hab&iacute;a dicho gracias a Jes&uacute;s, ni siquiera le hab&iacute;a preguntado su nombre. &ldquo;Se levant&oacute; con aquella pereza&rdquo; que hace &ldquo;vivir porque el ox&iacute;geno es gratis&rdquo;, hace &ldquo;vivir siempre mirando a los dem&aacute;s que son m&aacute;s felices que yo&rdquo; y se est&aacute; &ldquo;en la tristeza&rdquo;, se olvida la alegr&iacute;a. &ldquo;La pereza &ndash;explic&oacute; <strong>Francisco<\/strong> &ndash; es un pecado que paraliza, nos hace paral&iacute;ticos. No nos deja caminar. Tambi&eacute;n hoy el Se&ntilde;or nos mira a cada uno de nosotros. Todos tenemos pecados, todos somos pecadores, pero mirando este pecado&rdquo; nos dice: &ldquo;Lev&aacute;ntate&rdquo;:<\/p>\n<p>&ldquo;Hoy el Se&ntilde;or nos dice a cada uno de nosotros: &lsquo;Lev&aacute;ntate, toma tu vida como sea, bella, fea, como sea, t&oacute;mala y ve adelante. No tengas miedo, ve adelante con tu camilla&rsquo;. &ndash;&lsquo;Pero Se&ntilde;or, no es el &uacute;ltimo modelo&hellip;&rsquo;. &iexcl;Pero ve adelante! Con aquella camilla fea, quiz&aacute;s, &iexcl;pero ve adelante! Es tu vida, es tu alegr&iacute;a. &lsquo;&iquest;Quieres curarte?&rsquo; &ndash; es la primera pregunta que hoy nos hace el Se&ntilde;or &ndash;. &nbsp;&lsquo;&iexcl;S&iacute;, Se&ntilde;or!&rsquo;. &ndash;&lsquo;Lev&aacute;ntate&rsquo;. Y en la ant&iacute;fona, al inicio de la Misa, estaba aquel inicio tan bello: &lsquo;Ustedes que tienen sed, vengan a las aguas &ndash; son aguas gratis, no se paga &ndash;. Ustedes sacien la sed con alegr&iacute;a&rsquo;. Y si nosotros le decimos al Se&ntilde;or: &lsquo;S&iacute;, quiero curarme. S&iacute;, Se&ntilde;or, ay&uacute;dame que quiero levantarme&rsquo;, sabremos c&oacute;mo es la alegr&iacute;a de la salvaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Creer en Jes&uacute;s es tomar la vida tal como es e ir adelante con alegr&iacute;a, sin quejas, sin dejarse paralizar por el feo pecado de la pereza. Lo dijo el Santo Padre en su homil&iacute;a de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta. El Papa puso en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/importancia-para-la-iglesia-de-los-beatos-martires-de-almeria\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abImportancia para la Iglesia de los Beatos m\u00e1rtires de Almer\u00eda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13171","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13171","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13171"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13171\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13171"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13171"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13171"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}