{"id":13211,"date":"2017-03-29T06:40:03","date_gmt":"2017-03-29T11:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-esperanza-nos-dona-la-fuerza-para-perseverar-en-nuestra-vida-el-papa-en-sus-saludos-a-los-fieles\/"},"modified":"2017-03-29T06:40:03","modified_gmt":"2017-03-29T11:40:03","slug":"la-esperanza-nos-dona-la-fuerza-para-perseverar-en-nuestra-vida-el-papa-en-sus-saludos-a-los-fieles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-esperanza-nos-dona-la-fuerza-para-perseverar-en-nuestra-vida-el-papa-en-sus-saludos-a-los-fieles\/","title":{"rendered":"La esperanza nos dona la fuerza para perseverar en nuestra vida. El Papa en sus saludos a los fieles"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/03\/29\/AP3918540_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Nuestra esperanza no se apoya en razonamientos, previsiones o c&aacute;lculos humanos; y se manifiesta ah&iacute; donde no hay m&aacute;s esperanza, donde no hay nada m&aacute;s en que esperar, justamente como sucedi&oacute; con Abraham, ante su muerte inminente y la esterilidad de su mujer Sara. Porque la esperanza hunde sus ra&iacute;ces en la fe, y justamente por esto es capaz de ir m&aacute;s all&aacute; de toda esperanza. S&iacute;, porque no se funda en nuestra palabra, sino en la Palabra de Dios&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del &uacute;ltimo mi&eacute;rcoles de marzo, la estrecha relaci&oacute;n que hay entre la fe y la esperanza.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre &ldquo;la esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma dijo que, el Ap&oacute;stol Pablo hoy, en el cap&iacute;tulo 4 de la Carta a los Romanos, nos dice que Abraham, &ldquo;apoyado en la esperanza, crey&oacute; contra toda esperanza&rdquo;. &ldquo;De hecho &ndash; se&ntilde;al&oacute; el Pont&iacute;fice &ndash; estamos acostumbrados a reconocer en Abraham a nuestro padre en la fe; hoy el Ap&oacute;stol nos hace comprender que Abraham es para nosotros tambi&eacute;n padre de la esperanza, y esto porque en su historia &ndash; agreg&oacute; el Papa &ndash; podemos ya aprehender un anuncio de la Resurrecci&oacute;n, de la vida nueva que vence el mal y la muerte&rdquo;.<\/p>\n<p>Porque, el Dios que se revela a Abraham es el Dios que salva, el Dios que nos saca de la desesperaci&oacute;n y de la muerte, el Dios que nos llama a la vida. &ldquo;En la historia de Abraham &ndash; afirma el Obispo de Roma &ndash; todo se convierte en un himno al Dios que libera y regenera, todo se hace profec&iacute;a. Y lo hace para nosotros, para nosotros que ahora reconocemos y celebramos el cumplimiento de todo esto en el misterio de la Pascua&rdquo;. Y de verdad entonces Abraham puede bien llamarse &laquo;padre de muchos pueblos&raquo;, en cuanto resplandece como anuncio de una humanidad nueva rescatada por Cristo del pecado y de la muerte e introducida una vez para siempre en el abrazo del amor de Dios.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>El pasaje de la Carta de San Pablo a los Romanos que hemos apenas escuchado nos da un gran don. De hecho, estamos acostumbrados a reconocer en Abraham a nuestro padre en la fe; hoy el Ap&oacute;stol nos hace comprender que Abraham es para nosotros padre de la esperanza; no s&oacute;lo padre en la fe, sino padre en la esperanza. Y esto porque en su historia podemos ya aprehender un anuncio de la Resurrecci&oacute;n, de la vida nueva que vence el mal y la misma muerte.<\/p>\n<p>En el texto se dice que Abraham crey&oacute; en Dios &laquo;que da vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen&raquo; (Rom&nbsp;4,17); y luego se precisa: &laquo;Su fe no flaque&oacute;, al considerar que su cuerpo estaba como muerto y que tambi&eacute;n lo estaba el seno de Sara&raquo; (Rom 4,19). As&iacute;, esta es la experiencia a la cual estamos llamados a vivir tambi&eacute;n nosotros. El Dios que se revela a Abraham es el Dios que salva, el Dios que hace salir de la desesperaci&oacute;n y de la muerte, el Dios que llama a la vida. En la historia de Abraham todo se convierte en un himno al Dios que libera y regenera, todo se hace profec&iacute;a. Y lo hace para nosotros, para nosotros que ahora reconocemos y celebramos el cumplimiento de todo esto en el misterio de la Pascua. Dios de hecho, &laquo;resucit&oacute; de los muertos a nuestro Se&ntilde;or Jes&uacute;s&raquo; (Rom 4,24), para que tambi&eacute;n nosotros podamos pasar en &Eacute;l de la muerte a la vida. Y de verdad entonces Abraham puede bien llamarse &laquo;padre de muchos pueblos&raquo;, en cuanto resplandece como anuncio de una humanidad nueva &ndash; nosotros &ndash; rescatada por Cristo del pecado y de la muerte e introducida una vez para siempre en el abrazo del amor de Dios.<\/p>\n<p>A este punto, Pablo nos ayuda a poner en evidencia el v&iacute;nculo estrecho entre la fe y la esperanza. &Eacute;l de hecho afirma que Abraham &laquo;crey&oacute;, esperando contra toda esperanza&raquo; (Rom&nbsp;4,18). Nuestra esperanza no se apoya en razonamientos, previsiones o c&aacute;lculos humanos; y se manifiesta ah&iacute; donde no hay m&aacute;s esperanza, donde no hay nada m&aacute;s en que esperar, justamente como sucedi&oacute; con Abraham, ante su muerte inminente y la esterilidad de su mujer Sara. Era el final para ellos, no pod&iacute;an tener hijos y ah&iacute;, en esa situaci&oacute;n, Abraham cree y tuvo esperanza contra toda esperanza. &iexcl;Y esto es grande! La gran esperanza hunde sus ra&iacute;ces en la fe, y justamente por esto es capaz de ir m&aacute;s all&aacute; de toda esperanza. S&iacute;, porque no se funda en nuestra palabra, sino en la Palabra de Dios. Tambi&eacute;n en este sentido, entonces, estamos llamados a seguir el ejemplo de Abraham, quien, a pesar de la evidencia de una realidad que parece destinada a la muerte, conf&iacute;a en Dios, &laquo;plenamente convencido de que Dios tiene poder para cumplir lo que promete&raquo; (Rom&nbsp;4,21). Me gustar&iacute;a hacerles una pregunta, &iquest;eh?: &iquest;Nosotros, todos nosotros, estamos convencidos de esto? &iquest;Estamos convencidos que Dios nos quiere mucho y que todo aquello que nos ha prometido est&aacute; dispuesto a llevarlo a cumplimiento? Pero Padre, &iquest;Cu&aacute;nto debemos pagar por esto? (El Se&ntilde;or responde): &ldquo;Hay un precio: abrir el coraz&oacute;n&rdquo;. Abran sus corazones y esta fuerza de Dios llevar&aacute; adelante y har&aacute; cosas milagrosas y les ense&ntilde;ar&aacute; que cosa es la esperanza. Este es el &uacute;nico precio: abrir el coraz&oacute;n a la fe y &Eacute;l har&aacute; el resto.<\/p>\n<p>&iexcl;Esta es la paradoja y al mismo tiempo el elemento m&aacute;s fuerte, m&aacute;s alto de nuestra esperanza! Una esperanza fundada en una promesa que del punto de vista humano parece incierta e impredecible, pero que no disminuye ni siquiera ante la muerte, cuando a prometer es el Dios de la Resurrecci&oacute;n y de la vida. Esto no lo promete uno cualquiera, &iexcl;no! Quien lo promete, es el Dios de la Resurrecci&oacute;n y de la vida.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, pidamos hoy al Se&ntilde;or la gracia de permanecer instaurados no tanto en nuestras seguridades, en nuestras capacidades, sino en la esperanza que surge de la promesa de Dios, como verdaderos hijos de Abraham. Cuando Dios promete, lleva a cumplimiento aquello que promete. Jam&aacute;s falta a su palabra. Y entonces nuestra vida asumir&aacute; una luz nueva, en la conciencia de que Quien ha resucitado a su Hijo, resucitar&aacute; tambi&eacute;n a nosotros y nos har&aacute; de verdad una cosa sola con &Eacute;l, junto a todos nuestros hermanos en la fe. Todos nosotros creemos. Hoy estamos todos en la plaza, alabemos al Se&ntilde;or, cataremos el Padre Nuestro, luego recibiremos la bendici&oacute;n&hellip; pero esto pasa. Pero esto, tambi&eacute;n, es una promesa de esperanza. Si nosotros hoy tenemos el coraz&oacute;n abierto, les aseguro que todos nosotros nos encontraremos en la plaza del Cielo por siempre, que no pasa nunca. Y esta es la promesa de Dios. Y esta es nuestra esperanza, si nosotros abrimos nuestros corazones. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Nuestra esperanza no se apoya en razonamientos, previsiones o c&aacute;lculos humanos; y se manifiesta ah&iacute; donde no hay m&aacute;s esperanza, donde no hay nada m&aacute;s en que esperar, justamente como sucedi&oacute; con Abraham, ante su muerte inminente y la esterilidad de su mujer Sara. Porque la esperanza hunde sus ra&iacute;ces en la fe, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-esperanza-nos-dona-la-fuerza-para-perseverar-en-nuestra-vida-el-papa-en-sus-saludos-a-los-fieles\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa esperanza nos dona la fuerza para perseverar en nuestra vida. El Papa en sus saludos a los fieles\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13211","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13211"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13211\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}