{"id":1324,"date":"2016-02-12T19:05:02","date_gmt":"2016-02-13T00:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-declaracion-firmada-por-el-papa-francisco-y-el-patriarca-ruso-kirill-en-cuba\/"},"modified":"2016-02-12T19:05:02","modified_gmt":"2016-02-13T00:05:02","slug":"texto-declaracion-firmada-por-el-papa-francisco-y-el-patriarca-ruso-kirill-en-cuba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-declaracion-firmada-por-el-papa-francisco-y-el-patriarca-ruso-kirill-en-cuba\/","title":{"rendered":"TEXTO: Declaraci\u00f3n firmada por el Papa Francisco y el Patriarca ruso Kirill en Cuba"},"content":{"rendered":"<p> LA HABANA, 12 Feb. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco y el Patriarca ortodoxo ruso Kirill se encontraron en La Habana Cuba, sostuvieron un encuentro privado y firmaron una declaraci&oacute;n junta cuyo texto completo reproducimos a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDeclaraci&oacute;n conjunta y del Patriarca Kiril de Mosc&uacute; y Toda Rusia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Que la gracia del Se&ntilde;or Jesucristo, el amor de Dios y la participaci&oacute;n del Esp&iacute;ritu Santo est&eacute;n con todos vosotros&rdquo; (2 Corintios 13,13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t1. Por la voluntad de Dios Padre, de quien procede todo don, en el nombre de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo, con la ayuda del Esp&iacute;ritu Santo Consolador, nosotros, Francisco, Papa y Obispo de Roma, y Kiril, Patriarca de Mosc&uacute; y Toda Rusia, reunimos hoy en La Habana. Damos gracias a Dios, glorificado en la Sant&iacute;sima Trinidad, por este encuentro, el primero en la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon alegr&iacute;a, nos reunimos como hermanos en la fe cristiana que se encontraron para &ldquo;hablar&#8230; personalmente&rdquo; (2 Juan, 12), de coraz&oacute;n a coraz&oacute;n, y discutir las relaciones mutuas entre las Iglesias, los problemas palpitantes de nuestro reba&ntilde;o y las perspectivas del desarrollo de la civilizaci&oacute;n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t2. Nuestro encuentro fraterno se llev&oacute; a cabo en Cuba, en la encrucijada entre el Norte y el Sur, el Este y el Oeste. Desde esta isla, un s&iacute;mbolo de esperanza del Nuevo Mundo y de los dram&aacute;ticos acontecimientos de la historia del siglo XX, dirigimos nuestras palabras a todas las naciones de Am&eacute;rica Latina y de otros continentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNos alegra el hecho de que hoy en d&iacute;a aqu&iacute; la fe cristiana evoluciona din&aacute;micamente. El potencial religioso de gran alcance en Am&eacute;rica Latina, sus tradiciones cristianas multiseculares, manifestadas en la experiencia personal de millones de personas, son clave para un gran futuro de esta regi&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t3. Al reunirnos a distancia de las antiguas disputas del Viejo Mundo, sentimos muy fuertemente la necesidad de colaboraci&oacute;n entre los cat&oacute;licos y los ortodoxos, que deben estar siempre preparados para responder a cualquiera que les pida raz&oacute;n de la esperanza (1 Pedro 3, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t4. Damos gracias a Dios por los dones que hemos recibido a trav&eacute;s de la venida al mundo de su Hijo Unig&eacute;nito. Compartimos la Tradici&oacute;n espiritual com&uacute;n del primer milenio del cristianismo. Los testigos de esta Tradici&oacute;n son la Sant&iacute;sima Madre de Dios, la Virgen Mar&iacute;a, y los santos a quienes veneramos. Entre ellos est&aacute;n innumerables m&aacute;rtires que mostraron su fidelidad a Cristo y se convirtieron en &ldquo;la semilla de cristianos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t5. A pesar de tener la Tradici&oacute;n com&uacute;n de diez primeros siglos, los cat&oacute;licos y los ortodoxos, durante casi mil a&ntilde;os, est&aacute;n privados de comunicaci&oacute;n en la Eucarist&iacute;a. Permanecimos divididos dado a las heridas causadas por los conflictos del pasado lejano y reciente, por las diferencias heredadas de nuestros antepasados, en la comprensi&oacute;n y la explicaci&oacute;n de nuestra fe en Dios, un ser &uacute;nico que existe como tres personas: Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo. Lamentamos la p&eacute;rdida de la unidad, que era una consecuencia de la debilidad y la pecaminosidad humana, que se produjo a despecho de la oraci&oacute;n del Primer Sacerdote, Cristo Salvador: &ldquo;Te pido que todos ellos est&eacute;n unidos; que como t&uacute;, Padre, est&aacute;s en m&iacute; y yo en ti, tambi&eacute;n ellos est&eacute;n en nosotros, para que el mundo crea que t&uacute; me enviaste&rdquo; (Juan 17, 21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t6. Conscientes de muchos obst&aacute;culos que hay que superar, esperamos que nuestro encuentro contribuya a la obtenci&oacute;n de la unidad mandada por Dios, por la que Cristo hab&iacute;a rezado. Que nuestro encuentro inspire a los cristianos de todo el mundo para invocar con el nuevo fervor al Se&ntilde;or, orando sobre la plena unidad de todos sus disc&iacute;pulos. Que &eacute;sta, en el mundo que espera de nosotros no s&oacute;lo palabras, sino acciones, sea un signo de esperanza para todas las personas de buena voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t7. Teniendo firmeza en hacer todo lo necesario para superar las diferencias hist&oacute;ricas heredadas por nosotros, queremos reunir nuestros esfuerzos a fin de dar testimonio del Evangelio de Cristo y del patrimonio com&uacute;n de la Iglesia del primer milenio, respondiendo conjuntamente a los desaf&iacute;os del mundo moderno. Los ortodoxos y los cat&oacute;licos deben aprender a llevar el testimonio com&uacute;n de la verdad en aquellas &aacute;reas, en las que es posible y necesario. La civilizaci&oacute;n humana ha entrado en un per&iacute;odo de cambios epocales. La conciencia cristiana y la responsabilidad pastoral no nos permiten que permanezcamos indiferentes ante los desaf&iacute;os que requieren una respuesta conjunta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t8. Nuestra atenci&oacute;n est&aacute; dirigida principalmente hacia aquellas regiones del mundo donde los cristianos est&aacute;n sometidos a persecuci&oacute;n. En muchos pa&iacute;ses de Oriente Medio y &Aacute;frica del Norte, se exterminan familias completas de nuestros hermanos y hermanas en Cristo, pueblos y ciudades enteros habitados por ellos. Sus templos est&aacute;n sometidos a la destrucci&oacute;n b&aacute;rbara y a los saqueos, los santuarios &ndash; a la profanaci&oacute;n, los monumentos &ndash; a la demolici&oacute;n. En Siria, Irak y otros pa&iacute;ses de Oriente Medio observamos con dolor el &eacute;xodo masivo de cristianos de la tierra donde nuestra fe comenz&oacute; a extenderse, y donde ellos viv&iacute;an a partir de los tiempos apost&oacute;licos, junto con otras comunidades religiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t9. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a tomar medidas inmediatas para evitar un mayor desplazamiento de los cristianos de Oriente Medio. Levantando nuestras voces en defensa de los cristianos perseguidos, tambi&eacute;n solidarizamos con sufrimientos de seguidores de otras tradiciones religiosas, que se han convertido en v&iacute;ctimas de la guerra civil, el caos y la violencia terrorista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t10. En Siria e Irak esta violencia ha cobrado miles de vidas, dejando sin hogares y medios de vida a unos millones de personas. Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional a unirse para poner fin a la violencia y al terrorismo y al mismo tiempo, a trav&eacute;s del di&aacute;logo, a contribuir a la pronta obtenci&oacute;n de la paz civil. Se requiere una ayuda humanitaria de gran escala para el pueblo que sufre, y para muchos refugiados en los pa&iacute;ses vecinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSolicitamos a todos los que pueden, influir en el destino de todos los secuestrados, incluyendo a los Metropolitas de Alepo, Pablo y Juan Ibrahim, capturados en abril de 2013, para hacer todo lo necesario a fin de su pronta liberaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t11. Enviamos oraciones a Cristo, Salvador del mundo, sobre el establecimiento en suelo de Oriente Medio de la paz, que es producto de la justicia (Isa&iacute;as 32, 17), sobre el fortalecimiento de la convivencia fraterna entre diversos pueblos, Iglesias y religiones situados en esta tierra, sobre el regreso de los refugiados a sus casas, sobre la curaci&oacute;n de los heridos y el reposo de almas de las v&iacute;ctimas inocentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDirigimos a todas las partes que puedan estar involucradas en los conflictos, un ferviente llamamiento para manifestar buena voluntad y llegar a la mesa de negociaci&oacute;n. Al mismo tiempo, es necesario que la comunidad internacional haga todos los esfuerzos posibles para poner fin al terrorismo mediante acciones comunes, conjuntas y sincronizadas. Hacemos un llamamiento a todos los pa&iacute;ses involucrados en la lucha contra el terrorismo, a las acciones responsables y prudentes. Hacemos un llamado a todos los cristianos y a todos los creyentes en Dios para rezar al Se&ntilde;or Creador y Providente que cuida el mundo, que guarde su creaci&oacute;n de la destrucci&oacute;n y no permita una nueva guerra mundial. Para que la paz sea duradera y fiable, se requieren esfuerzos especiales destinadas al regreso a los valores comunes, que nos unen, basados en el Evangelio de Nuestro Se&ntilde;or Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t12. Admiramos la valent&iacute;a de aquellos que entregan sus vidas por haber dado testimonio de la verdad del Evangelio, prefiriendo la muerte ante la abjuraci&oacute;n de Cristo. Creemos que los m&aacute;rtires de nuestros tiempos, procedentes de diferentes Iglesias, pero unidos por un sufrimiento com&uacute;n, son la clave para la unidad de los cristianos. A vosotros, los que sufren por Cristo, dirige su palabra el Ap&oacute;stol del Se&ntilde;or: &ldquo;Queridos hermanos,&#8230; alegraos de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que tambi&eacute;n os llen&eacute;is de alegr&iacute;a cuando su gloria se manifieste&rdquo; (1 Pedro 4, 12-13).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t13. En esta &eacute;poca turbadora se necesita el di&aacute;logo interreligioso. Las diferencias en comprensi&oacute;n de las verdades religiosas no deben impedir que las personas de diversas religiones vivan en paz y armon&iacute;a. En las circunstancias actuales, los l&iacute;deres religiosos tienen una responsabilidad especial por la educaci&oacute;n de su reba&ntilde;o en el esp&iacute;ritu de respeto por las creencias de aquellos que pertenecen a otras tradiciones religiosas. Los intentos de justificar actos criminales por consignas religiosas son absolutamente inaceptables. Ning&uacute;n crimen puede ser cometido en el nombre de Dios, &ldquo;porque Dios es Dios de paz y no de confusi&oacute;n&rdquo; (1 Corintios 14, 33).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t14. Atestiguando el alto valor de la libertad religiosa, damos gracias a Dios por el renacimiento sin precedentes de la fe cristiana que ahora se lleva a cabo en Rusia y muchos pa&iacute;ses de Europa del Este, donde por d&eacute;cadas han gobernado reg&iacute;menes ateos. Hoy en d&iacute;a, las cadenas del ate&iacute;smo militante cayeron, y en muchos lugares los cristianos son libres de profesar su fe. Durante un cuarto de siglo, aqu&iacute; se erigieron decenas de miles de nuevos templos, se abrieron cientos de monasterios y escuelas teol&oacute;gicas. Las comunidades cristianas realizan amplias actividades caritativas y sociales, prestando diversa asistencia a los necesitados. Los ortodoxos y los cat&oacute;licos a menudo trabajan hombro con hombro. Ellos defienden la base espiritual com&uacute;n de la sociedad humana, dando testimonio de los valores evang&eacute;licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t15. Al mismo tiempo, nos preocupa la situaci&oacute;n que tiene lugar en tantos pa&iacute;ses, donde los cristianos enfrentan cada vez m&aacute;s la restricci&oacute;n de la libertad religiosa y del derecho a dar testimonio sobre sus creencias y a vivir de acuerdo con ellas. En particular, vemos que la transformaci&oacute;n de algunos pa&iacute;ses en las sociedades secularizadas, ajenas de cualquier memoria de Dios y su verdad, implica una grave amenaza para la libertad religiosa. Estamos preocupados por la limitaci&oacute;n de los derechos de los cristianos, por no hablar de la discriminaci&oacute;n contra ellos, cuando algunas fuerzas pol&iacute;ticas, guiadas por la ideolog&iacute;a del secularismo que en numerosos casos se vuelve agresivo, tienden a empujarles a los m&aacute;rgenes de la vida p&uacute;blica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t16. El proceso de la integraci&oacute;n europea, que comenz&oacute; despu&eacute;s de siglos de conflictos sangrientos, fue acogido por muchas personas con esperanza, como prenda de paz y seguridad. Al mismo tiempo, advertimos en contra de aquella clase de integraci&oacute;n que no respeta la identidad religiosa. Respetamos la contribuci&oacute;n de otras religiones a nuestra civilizaci&oacute;n, pero estamos convencidos de que Europa debe mantener la fidelidad a sus ra&iacute;ces cristianos. Hacemos un llamamiento a los cristianos en Europa Occidental y Europa Oriental a unirse a fin de dar testimonio conjunto sobre Cristo y el Evangelio, para que Europa mantenga su alma formada por dos mil a&ntilde;os de la tradici&oacute;n cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t17. Nuestra atenci&oacute;n est&aacute; destinada a las personas que se encuentran en una situaci&oacute;n desesperada, viven en la pobreza extrema en el momento en que la riqueza de la humanidad est&aacute; creciendo. No podemos permanecer indiferentes al destino de millones de migrantes y refugiados que tocan a las puertas de los pa&iacute;ses ricos. El consumo incontrolado, t&iacute;pico para algunos estados m&aacute;s desarrollados, agota r&aacute;pidamente los recursos de nuestro planeta. La creciente desigualdad en la distribuci&oacute;n de bienes terrenales, aumenta el sentido de la injusticia del sistema de las relaciones internacionales que se est&aacute; implantando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t18. Las Iglesias cristianas est&aacute;n llamadas a defender exigencias de la justicia, del respeto a las tradiciones nacionales y de la solidaridad efectiva con todos los que sufren. Nosotros, los cristianos, no debemos olvidar que &ldquo;para avergonzar a los sabios, Dios ha escogido a los que el mundo tiene por tontos; y para avergonzar a los fuertes ha escogido a los que el mundo tiene por d&eacute;biles. Dios ha escogido a la gente despreciada y sin importancia de este mundo, es decir, a los que no son nada, para anular a los que son algo. As&iacute; nadie podr&aacute; presumir delante de Dios&rdquo; (1 Corintios 1, 27-29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t19. La familia es el centro natural de la vida de un ser humano y de la sociedad. Estamos preocupados por la crisis de la familia en muchos pa&iacute;ses. Los ortodoxos y los cat&oacute;licos, compartiendo la misma visi&oacute;n de la familia, est&aacute;n llamados a testificar acerca de la familia como de un camino hacia la santidad, que se manifiesta en la fidelidad mutua de los c&oacute;nyuges, su disponibilidad para dar a luz a los ni&ntilde;os y formarles, en la solidaridad entre las generaciones y el respeto hacia los enfermizos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t20. La familia es fundada sobre el matrimonio que es un acto libre y fiel de amor entre un hombre y una mujer. El amor fortalece su uni&oacute;n, les ense&ntilde;a a aceptar uno a otros como a un don. El matrimonio es la escuela del amor y de la fidelidad. Lamentamos que otras formas de convivencia se equiparan ahora con esta uni&oacute;n, y la visi&oacute;n de la paternidad y la maternidad como de especial vocaci&oacute;n del hombre y de la mujer en el matrimonio, santificada por la tradici&oacute;n b&iacute;blica, se expulsa de la conciencia p&uacute;blica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t21. Hacemos un llamamiento a todos para respetar el derecho inalienable a la vida. Unos millones de beb&eacute;s est&aacute;n privados de la propia posibilidad de aparecer a la luz. La sangre de los ni&ntilde;os no nacidos pide a gritos a Dios que haga justicia. (G&eacute;nesis 4, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa divulgaci&oacute;n de la as&iacute; llamada eutanasia conduce al hecho de que los ancianos y enfermos comienzan a sentirse carga excesiva para su familia y la sociedad en conjunto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tExpresamos nuestra preocupaci&oacute;n por el uso cada vez m&aacute;s extendido de las tecnolog&iacute;as biom&eacute;dicas de reproducci&oacute;n, porque la manipulaci&oacute;n de la vida humana es un ataque contra los fundamentos del ser de la persona creada a imagen de Dios. Consideramos que nuestro deber es hacer acordarse sobre la inmutabilidad de los principios morales cristianos, basados en el respeto por la dignidad de la persona que est&aacute; destinada a la vida de acuerdo con el plan de su Creador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t22. Queremos hoy dirigir unas palabras especiales a la juventud cristiana. Vosotros, los j&oacute;venes, no deb&eacute;is esconder dinero en la tierra (Mateo 25, 25), sino usar todas las dotes dadas por Dios, para afirmar la verdad de Cristo en el mundo, realizar los mandamientos evang&eacute;licos del amor a Dios y al pr&oacute;jimo. No teng&aacute;is miedo de ir contra la corriente, defendiendo la verdad de Dios, con la que no siempre se ajustan las normas seculares modernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t23. Dios os ama y espera de cada uno de vosotros que se&aacute;is sus disc&iacute;pulos y ap&oacute;stoles. Sed la luz de este mundo, para que otros, viendo el bien que hac&eacute;is, alaben todos a vuestro Padre que est&aacute; en el cielo (Mateo 5, 14-16). Educad a los ni&ntilde;os en la fe cristiana para entregarles la perla preciosa de la fe (Mateo 13, 46) que recibisteis de vuestros padres y antepasados. No olvid&eacute;is que &ldquo;Dios os ha comprado por un precio&rdquo; (1 Corintios 6, 20), el precio de la muerte en la cruz de Dios Hombre, Jesucristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t24. Los ortodoxos y los cat&oacute;licos est&aacute;n unidos no s&oacute;lo por la Tradici&oacute;n com&uacute;n de la Iglesia del primer milenio, sino tambi&eacute;n por la misi&oacute;n de predicar el Evangelio de Cristo en el mundo contempor&aacute;neo. Esta misi&oacute;n requiere respeto mutuo entre los miembros de las comunidades cristianas, excluye cualquier forma del proselitismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo somos competidores, sino hermanos: debemos arrancar de este concepto ejecutando todas actividades relacionadas con nuestros lazos y contactos con el mundo exterior. Instamos a los cat&oacute;licos y a los ortodoxos de todo el mundo para aprender a vivir juntos en paz, amor y armon&iacute;a unos con otros (Romanos 15, 5). Es inaceptable el uso de medios incorrectos para obligar a los fieles a pasar de una Iglesia a otra, dejando de lado su libertad religiosa y sus propias tradiciones. Estamos llamados a poner en pr&aacute;ctica el mandamiento de San Pablo Ap&oacute;stol y &ldquo;anunciar el evangelio donde nunca antes se hab&iacute;a o&iacute;do hablar de Cristo, para no construir sobre cimientos puestos por otros&rdquo; (Romanos 15, 20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t25. Esperamos que nuestro encuentro contribuya a la reconciliaci&oacute;n donde hay tensiones entre los greco-cat&oacute;licos y los ortodoxos. Hoy en d&iacute;a es obvio que el m&eacute;todo de &ldquo;la uni&oacute;n&rdquo; de los siglos pasados que implica la unidad de una comunidad con la otra a costa de la separaci&oacute;n de su Iglesia, no es la manera de restaurar la unidad. Al mismo tiempo, las comunidades eclesi&aacute;sticas que han aparecido como resultado de circunstancias hist&oacute;ricas tienen derecho a existir y hacer todo lo necesario para satisfacer menesteres espirituales de sus fieles, buscando la paz con sus vecinos. Los ortodoxos y los greco-cat&oacute;licos necesitan la reconciliaci&oacute;n y la b&uacute;squeda de formas de convivencia mutuamente aceptables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t26. Lamentamos el enfrentamiento en Ucrania que ya cobr&oacute; muchas vidas, caus&oacute; sufrimientos innumerables a los civiles, hundi&oacute; la sociedad en una profunda crisis econ&oacute;mica y humanitaria. Hacemos un llamamiento a todas las partes del conflicto a tener prudencia, mostrar la solidaridad social y trabajar activamente para el establecimiento de la paz. Instamos a nuestras Iglesias en Ucrania a trabajar para lograr la armon&iacute;a social, abstenerse de participar en la confrontaci&oacute;n y de apoyar el desarrollo del conflicto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t27. Esperamos que la divisi&oacute;n entre los creyentes ortodoxos en Ucrania sea vencida sobre la base de las normas can&oacute;nicas existentes, que todos los cristianos ortodoxos de Ucrania vivan en paz y armon&iacute;a, y que las comunidades cat&oacute;licas del pa&iacute;s contribuyan a ello, para que nuestra hermandad cristiana sea a&uacute;n m&aacute;s evidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t28. En el mundo de hoy, multifac&eacute;tico y al mismo tiempo unido por el destino com&uacute;n, los cat&oacute;licos y los ortodoxos est&aacute;n llamados a colaborar fraternamente para anunciar el Evangelio de la salvaci&oacute;n, dar testimonio com&uacute;n de la dignidad moral y la aut&eacute;ntica libertad humana, &ldquo;para que el mundo crea&rdquo; (Juan 17, 21). Este mundo, en el que se est&aacute;n socavando r&aacute;pidamente los fundamentos morales de la existencia humana, espera de nosotros el fuerte testimonio cristiano en todos los &aacute;mbitos de la vida personal y social. &iquest;Podremos en la &eacute;poca crucial dar testimonio conjunto del Esp&iacute;ritu de la verdad? De esto depende, en gran medida, el futuro de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t29. Que Jesucristo, Dios Hombre, Nuestro Se&ntilde;or y Salvador, nos ayude en el anuncio valiente de la verdad de Dios y de la Buena Noticia de salvaci&oacute;n. El Se&ntilde;or nos fortalece espiritualmente con su promesa infalible: &ldquo;No teng&aacute;is miedo, peque&ntilde;o reba&ntilde;o, que el Padre, en su bondad, ha decidido daros el reino&rdquo; (Lucas 12, 32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCristo es una fuente de alegr&iacute;a y de esperanza. La fe en &eacute;l transfigura la vida del ser humano, la llena de significado. Lo han vivido por su propia experiencia todos aquellos de los que se puede decir con las palabras de San Pedro Ap&oacute;stol: &ldquo;Antes, ni siquiera erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios; antes Dios no os ten&iacute;a compasi&oacute;n, pero ahora tiene compasi&oacute;n de vosotros&rdquo; (1 Pedro 2, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t30. Llenos de gratitud por el don de comprensi&oacute;n mutua que se manifest&oacute; en nuestra reuni&oacute;n, nos dirigimos con esperanza a la Sant&iacute;sima Madre de Dios, haciendo solicitud con las palabras de la antigua oraci&oacute;n: &ldquo;Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios&rdquo;. Que la Sant&iacute;sima Virgen Mar&iacute;a con su amparo fortalezca la hermandad de todos que la veneran, para que ellos, en un momento determinado por Dios, se junten, en paz y concordia, en el &uacute;nico pueblo de Dios, &iexcl;sea glorificado el nombre de la Trinidad Consustancial e Inseparable!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA HABANA, 12 Feb. 16 (ACI).- El Papa Francisco y el Patriarca ortodoxo ruso Kirill se encontraron en La Habana Cuba, sostuvieron un encuentro privado y firmaron una declaraci&oacute;n junta cuyo texto completo reproducimos a continuaci&oacute;n. Declaraci&oacute;n conjunta y del Patriarca Kiril de Mosc&uacute; y Toda Rusia &ldquo;Que la gracia del Se&ntilde;or Jesucristo, el amor &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-declaracion-firmada-por-el-papa-francisco-y-el-patriarca-ruso-kirill-en-cuba\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEXTO: Declaraci\u00f3n firmada por el Papa Francisco y el Patriarca ruso Kirill en Cuba\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1324","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1324","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1324"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1324\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1324"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1324"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1324"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}