{"id":13385,"date":"2017-04-03T13:15:08","date_gmt":"2017-04-03T18:15:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-francisco-de-paula-2-de-abril-2\/"},"modified":"2017-04-03T13:15:08","modified_gmt":"2017-04-03T18:15:08","slug":"san-francisco-de-paula-2-de-abril-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-francisco-de-paula-2-de-abril-2\/","title":{"rendered":"San Francisco de Paula \u2013\u00a02 de abril"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Cuando naci\u00f3 el 27 de marzo de 1416 en Paula, Cosenza, Italia, sus progenitores Giacomo D\u2019Alessio y Vienna de Fuscaldo ten\u00edan una edad respetable. Tras diecis\u00e9is a\u00f1os sin descendencia la viabilidad de una paternidad pr\u00e1cticamente se hab\u00eda esfumado para ellos. Hab\u00edan rogado la mediaci\u00f3n de san Francisco de As\u00eds y le atribuyeron esta nueva vida. Por eso, impusieron su nombre al reci\u00e9n nacido. Poco despu\u00e9s, ante una grave enfermedad ocular que se le present\u00f3, prometieron al santo que si sanaba vestir\u00eda el h\u00e1bito franciscano, y al verle curado mantuvieron su promesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Francisco era un adolescente cuando ingres\u00f3 en el convento de San Marco Argentano de Cosenza tal como sus padres hab\u00edan previsto a trav\u00e9s de un voto que le compromet\u00eda durante un a\u00f1o. En ese tiempo con su ejemplar conducta puso de manifiesto que la inspirada decisi\u00f3n tomada por ellos de vincularlo a la vida religiosa, cuando \u00e9l no ten\u00eda edad de elegir, la compart\u00eda plenamente; no era algo impuesto. Joven orante y entregado, acog\u00eda con edificante disposici\u00f3n las humildes tareas que le encomendaron, y ya comenzaba a ser agraciado con favores celestiales. Pasado el tiempo inicialmente acordado para su estancia en el convento, dej\u00f3 a los religiosos. Abandonar el claustro, en su caso, no significaba dar la espalda a una consagraci\u00f3n. Lat\u00eda en el fondo de su coraz\u00f3n un anhelo tal de entrega que todas las opciones que se le ofrec\u00edan es como si se le quedaran cortas. Se sent\u00eda poderosamente alentado a conquistar m\u00e1s altas cotas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sus padres le acompa\u00f1aron en peregrinaci\u00f3n por varios eremitorios de distintos lugares. Roma, Loreto, Montecasino \u2013n\u00facleo emblem\u00e1tico de la vida cenob\u00edtica\u2013 centros que entonces recorri\u00f3, as\u00ed como otros grupos de anacoretas establecidos en el enclave privilegiado de Monte Luco, a los que tambi\u00e9n visit\u00f3, dan fe del estado de b\u00fasqueda que le animaba. Ten\u00eda claro lo que persegu\u00eda. Por eso no tuvo reparos en exponer su malestar y confusi\u00f3n al ver en una v\u00eda romana las ricas vestimentas de un cardenal. Sin contenerse, espet\u00f3: \u00abNuestro Se\u00f1or no iba de esta manera\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este viaje no fue en vano. Al regresar a Paula se hab\u00eda decantado por la vida mon\u00e1stica. Sus padres le ayudaban en el camino de discernimiento. Y en 1435, en unos terrenos que pusieron a su disposici\u00f3n a las afueras de la ciudad, inici\u00f3 una v\u00eda de oraci\u00f3n, penitencia y mortificaciones. Apenas hab\u00eda rebasado la adolescencia y la severa austeridad que caracterizaba su vida comenz\u00f3 a atraer el inter\u00e9s de otros nuevos aspirantes que se unieron a \u00e9l. Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, monse\u00f1or Pirro Caracciolo, arzobispo de Cosenza, sabedor del n\u00facleo mon\u00e1stico que Francisco hab\u00eda impulsado, les dio su bendici\u00f3n y les dot\u00f3 de un oratorio. La fama de virtud del santo traspas\u00f3 los confines de Paula y se hizo notar en todo N\u00e1poles. Enterado Pablo II de la misi\u00f3n que llevaba a cabo no dud\u00f3 en ayudarle directa e indirectamente, concediendo indulgencias a los que contribu\u00edan econ\u00f3micamente para la construcci\u00f3n de la iglesia. El 17 de mayo de 1474 la \u00abCongregaci\u00f3n erem\u00edtica paolana de San Francisco de As\u00eds\u00bb obtuvo la aprobaci\u00f3n pontificia. En muchos lugares anhelaban la presencia de estos religiosos y demandaban la apertura de nuevas fundaciones. Los nacientes eremitorios, sustentados por las limosnas, comenzaron a surgir por doquier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El \u00fanico deseo de Francisco era cumplir la voluntad de Dios y junto a la oraci\u00f3n extremaba sus disciplinas. Por lo dem\u00e1s, no hab\u00eda prebendas para nadie. Fuesen pobres o ricos, nobles o plebeyos, a todos los trataba sin acepci\u00f3n, manteniendo viva la profunda religiosidad y fe de su entorno que cautiv\u00f3 a numerosos peregrinos. Los pobres, en particular, tuvieron en \u00e9l a un ac\u00e9rrimo partidario de sus causas. Alzando su voz les defend\u00eda frente a los poderosos. Fue un gran taumaturgo. Se ocup\u00f3 de ense\u00f1ar a quienes acud\u00edan pidiendo su amparo que la clave de todo milagro es la fe. Es el \u00fanico requisito que Cristo exige. Al respecto, se destaca el caso del joven que ten\u00eda una llaga abierta en un brazo, herida que no se cerr\u00f3 pese a haber visitado a distintos m\u00e9dicos. Su madre le sugiri\u00f3 ir en busca del santo, quien al verle simplemente le entreg\u00f3 una hierba que seg\u00f3 al paso, y le indic\u00f3 que se la aplicase despu\u00e9s de hervirla. El joven la conoc\u00eda por tratarse de una especie com\u00fan que crec\u00eda en su entorno. Incr\u00e9dulo, quiso saber c\u00f3mo era posible que tal arbusto hiciera el milagro. Francisco respondi\u00f3: \u00abEs la fe la que hace milagros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tantos fueron sus prodigios y tan renombrados que su eco lleg\u00f3 a Francia. All\u00ed se encontraba postrado en su lecho de muerte el rey Lu\u00eds XI, quien rog\u00f3 a Sixto IV que le enviase a Francisco. El pont\u00edfice, seguramente constre\u00f1ido por intereses diplom\u00e1ticos, accedi\u00f3. Pero aqu\u00e9l se hizo rogar varios meses y solamente parti\u00f3 cuando el papa se lo impuso. No era una situaci\u00f3n grata. La clara vocaci\u00f3n a la vida austera que abrazaba desde hac\u00eda varias d\u00e9cadas se contrapon\u00eda a la de palacio, pero siempre antepuso el bien ajeno al suyo y se volc\u00f3 en esa nueva misi\u00f3n. Su presencia no depar\u00f3 la curaci\u00f3n al monarca, pero le reconcili\u00f3 con Dios y muri\u00f3 aceptando su voluntad. Antes le hab\u00eda encomendado la direcci\u00f3n espiritual de su hijo y sucesor Carlos VIII. Adem\u00e1s, las relaciones entre el papado, Francia y los reinos de Espa\u00f1a, Bohemia y N\u00e1poles salieron beneficiados con el generoso gesto del santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Permaneci\u00f3 en el pa\u00eds galo durante veinticinco a\u00f1os, siendo aclamado por todos. Le preced\u00eda su fama de hombre penitente y austero. Su estilo de vida erem\u00edtico fue seguido por miembros de otras familias religiosas. Benedictinos y franciscanos, entre otros, se unieron a \u00e9l. As\u00ed surgi\u00f3 la Orden de los M\u00ednimos en Calabria, y luego la creaci\u00f3n de la Tercera Orden seglar, a la que despu\u00e9s se uni\u00f3 la de las monjas. Muri\u00f3 a los 91 a\u00f1os, el 2 de abril de 1507 en la localidad francesa de Plessis-les-Tours. Le\u00f3n X lo beatific\u00f3 el 7 de julio de 1513. \u00c9l mismo lo canoniz\u00f3 el 1 de mayo de 1519.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Cuando naci\u00f3 el 27 de marzo de 1416 en Paula, Cosenza, Italia, sus progenitores Giacomo D\u2019Alessio y Vienna de Fuscaldo ten\u00edan una edad respetable. Tras diecis\u00e9is a\u00f1os sin descendencia la viabilidad de una paternidad pr\u00e1cticamente se hab\u00eda esfumado para ellos. Hab\u00edan rogado la mediaci\u00f3n de san Francisco de As\u00eds y le atribuyeron &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-francisco-de-paula-2-de-abril-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSan Francisco de Paula \u2013\u00a02 de abril\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13385","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13385","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13385"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13385\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}