{"id":13565,"date":"2017-04-09T05:40:04","date_gmt":"2017-04-09T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/angelus-cercania-del-papa-a-las-victimas-del-terrorismo-y-las-guerras\/"},"modified":"2017-04-09T05:40:04","modified_gmt":"2017-04-09T10:40:04","slug":"angelus-cercania-del-papa-a-las-victimas-del-terrorismo-y-las-guerras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/angelus-cercania-del-papa-a-las-victimas-del-terrorismo-y-las-guerras\/","title":{"rendered":"\u00c1ngelus: Cercan\u00eda del Papa a las v\u00edctimas del terrorismo y las guerras"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/04\/09\/AFP6487125_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10122964\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00577058.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Para seguir fielmente a Jes&uacute;s, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mir&aacute;ndolo a &Eacute;l, acept&eacute;mosla y llev&eacute;mosla d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco en su homil&iacute;a en la Misa del Domingo de Ramos. La Plaza de San Pedro, magn&iacute;ficamente adornada para la ocasi&oacute;n con numerosos olivos y flores, fue el marco en el que el Pont&iacute;fice presidi&oacute; la procesi&oacute;n y la bendici&oacute;n de las Palmas y la celebraci&oacute;n de la Pasi&oacute;n del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Ante miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos pa&iacute;ses, el Obispo de Roma record&oacute; en su homil&iacute;a que, &ldquo;esta celebraci&oacute;n tiene como un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa, porque en ella &ndash; dijo el Papa &ndash; celebramos la entrada del Se&ntilde;or en Jerusal&eacute;n, aclamado por sus disc&iacute;pulos como rey, al mismo tiempo que se proclama solemnemente el relato del Evangelio sobre su pasi&oacute;n&rdquo;. Es por ello, que nuestro coraz&oacute;n siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jes&uacute;s sinti&oacute; en su coraz&oacute;n en ese d&iacute;a, el d&iacute;a en que se regocij&oacute; con sus amigos y llor&oacute; sobre Jerusal&eacute;n.<\/p>\n<p>As&iacute; mismo, el Papa Francisco se&ntilde;al&oacute; que desde hace 32 a&ntilde;os la dimensi&oacute;n gozosa de este domingo se ha enriquecido con la fiesta de los j&oacute;venes, es decir, con la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que este a&ntilde;o se celebra en &aacute;mbito diocesano. De modo especial, este Domingo de Ramos, los j&oacute;venes de Cracovia entregan la <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/news\/2017\/04\/08\/vigilia_oracion_papa_francisco_-_jmj_roma_-_jmj_panama_-_sin\/1304455\">Cruz peregrina de las Jornadas Mundiales de la Juventud<\/a>, a los j&oacute;venes de Panam&aacute;, sede de la pr&oacute;xima JMJ en el 2019.<\/p>\n<p>Comentando el Evangelio seg&uacute;n San Mateo, que se proclam&oacute; antes de la procesi&oacute;n, el Santo Padre dijo que, se hace hincapi&eacute; en el entusiasmo de los disc&iacute;pulos, que acompa&ntilde;an al Maestro con aclamaciones festivas. &ldquo;Pero este Jes&uacute;s, que justamente seg&uacute;n las Escrituras entra de esa manera en la Ciudad Santa, no es un iluso que siembra falsas ilusiones, un profeta new age, un vendedor de humo, todo lo contrario: es un Mes&iacute;as bien definido, con la fisonom&iacute;a concreta del siervo, el siervo de Dios y del hombre que va a la pasi&oacute;n; es el gran Paciente del dolor humano&rdquo;.<\/p>\n<p>Hoy, dijo el Papa, nosotros festejamos a nuestro Rey, pensamos en el sufrimiento que &Eacute;l tendr&aacute; que sufrir en esta Semana. Pensamos en las calumnias, los ultrajes, los enga&ntilde;os, las traiciones, el abandono, el juicio inicuo, los golpes, los azotes, la corona de espinas, y en definitiva al v&iacute;a crucis, hasta la crucifixi&oacute;n. &ldquo;&Eacute;l nunca prometi&oacute; honores y triunfos, precis&oacute; el Pont&iacute;fice, por ello, siempre advirti&oacute; a sus amigos que el camino era ese, y que la victoria final pasar&iacute;a a trav&eacute;s de la pasi&oacute;n y de la cruz&rdquo;.<\/p>\n<p>Y lo mismo vale para nosotros, puntualiz&oacute; el Obispo de Roma, para seguir fielmente a Jes&uacute;s, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mir&aacute;ndolo a &Eacute;l, acept&eacute;mosla y llev&eacute;mosla d&iacute;a a d&iacute;a. &ldquo;&Eacute;l est&aacute; presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy sufren como &Eacute;l, concluy&oacute; el Papa, sufren a causa de un trabajo esclavo, sufren por los dramas familiares, por las enfermedades, sufren a causa de la guerra y el terrorismo, por culpa de los intereses que mueven las armas y da&ntilde;an con ellas. No es otro Jes&uacute;s: es el mismo que entr&oacute; en Jerusal&eacute;n en medio de un ondear de ramos de palmas y de olivos. Es el mismo que fue clavado en la cruz y muri&oacute; entre dos malhechores. No tenemos otro Se&ntilde;or fuera de &Eacute;l: Jes&uacute;s, humilde Rey de justicia, de misericordia y de paz.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><strong>Texto y audio completo de la homil&iacute;a del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10123115\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00577060.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Esta celebraci&oacute;n tiene como un doble sabor, dulce y amargo, es alegre y dolorosa, porque en ella celebramos la entrada del Se&ntilde;or en Jerusal&eacute;n, aclamado por sus disc&iacute;pulos como rey, al mismo tiempo que se proclama solemnemente el relato del Evangelio sobre su pasi&oacute;n. Por eso nuestro coraz&oacute;n siente ese doloroso contraste y experimenta en cierta medida lo que Jes&uacute;s sinti&oacute; en su coraz&oacute;n en ese d&iacute;a, el d&iacute;a en que se regocij&oacute; con sus amigos y llor&oacute; sobre Jerusal&eacute;n.<\/p>\n<p>Desde hace 32 a&ntilde;os la dimensi&oacute;n gozosa de este domingo se ha enriquecido con la fiesta de los j&oacute;venes: La Jornada Mundial de la Juventud, que este a&ntilde;o se celebra en &aacute;mbito diocesano, pero que en esta plaza vivir&aacute; dentro de poco un momento intenso, de horizontes abiertos, cuando los j&oacute;venes de Cracovia entreguen la Cruz a los j&oacute;venes de Panam&aacute;.<\/p>\n<p>El Evangelio que se ha proclamado antes de la procesi&oacute;n (cf. Mt 21,1-11) describe a Jes&uacute;s bajando del monte de los Olivos montado en una borrica, que nadie hab&iacute;a montado nunca; se hace hincapi&eacute; en el entusiasmo de los disc&iacute;pulos, que acompa&ntilde;an al Maestro con aclamaciones festivas; y podemos imaginarnos con raz&oacute;n c&oacute;mo los muchachos y j&oacute;venes de la ciudad se dejaron contagiar de este ambiente, uni&eacute;ndose al cortejo con sus gritos. Jes&uacute;s mismo ve en esta alegre bienvenida una fuerza irresistible querida por Dios, y a los fariseos escandalizados les responde: &laquo;Os digo que, si estos callan, gritar&aacute;n las piedras&raquo; (Lc 19,40).<\/p>\n<p>Pero este Jes&uacute;s, que justamente seg&uacute;n las Escrituras entra de esa manera en la Ciudad Santa, no es un iluso que siembra falsas ilusiones, no es un profeta &laquo;new age&raquo;, un vendedor de humo, todo lo contrario: es un Mes&iacute;as bien definido, con la fisonom&iacute;a concreta del siervo, el siervo de Dios y del hombre que va a la pasi&oacute;n; es el gran Paciente del dolor humano.<\/p>\n<p>As&iacute;, al mismo tiempo que tambi&eacute;n nosotros festejamos a nuestro Rey, pensamos en el sufrimiento que &Eacute;l tendr&aacute; que sufrir en esta Semana. Pensamos en las calumnias, los ultrajes, los enga&ntilde;os, las traiciones, el abandono, el juicio inicuo, los golpes, los azotes, la corona de espinas&#8230; y en definitiva pensemos en el v&iacute;a crucis, hasta la crucifixi&oacute;n.<\/p>\n<p>&Eacute;l lo dijo claramente a sus disc&iacute;pulos: &laquo;Si alguno quiere venir en pos de m&iacute;, que se niegue a s&iacute; mismo, tome su cruz y me siga&raquo; (Mt 16,24). &Eacute;l nunca prometi&oacute; honores y triunfos. Los Evangelios son muy claros. Siempre advirti&oacute; a sus amigos que el camino era ese, y que la victoria final pasar&iacute;a a trav&eacute;s de la pasi&oacute;n y de la cruz. Y lo mismo vale para nosotros. Para seguir fielmente a Jes&uacute;s, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mir&aacute;ndolo a &Eacute;l, acept&eacute;mosla y llev&eacute;mosla d&iacute;a a d&iacute;a.<\/p>\n<p>Y este Jes&uacute;s, que acepta que lo aclamen aun sabiendo que le espera el &laquo;crucifige&raquo;, no nos pide que lo contemplemos s&oacute;lo en los cuadros o en las fotograf&iacute;as, o incluso en los v&iacute;deos que circulan por la red. No. &Eacute;l est&aacute; presente en muchos de nuestros hermanos y hermanas que hoy, hoy sufren como &Eacute;l, sufren a causa de un trabajo esclavo, sufren por los dramas familiares, sufren por las enfermedades&#8230; Sufren a causa de la guerra y el terrorismo, por culpa de los intereses que mueven las armas y da&ntilde;an con ellas. Hombres y mujeres enga&ntilde;ados, pisoteados en su dignidad, descartados&#8230;. Jes&uacute;s est&aacute; en ellos, en cada uno de ellos, y con ese rostro desfigurado, con esa voz rota pide &#8211; nos pide &#8211; que se le mire, que se le reconozca, que se le ame.<\/p>\n<p>No es otro Jes&uacute;s: es el mismo que entr&oacute; en Jerusal&eacute;n en medio de un ondear de ramos de palmas y de olivos. Es el mismo que fue clavado en la cruz y muri&oacute; entre dos malhechores. No tenemos otro Se&ntilde;or fuera de &Eacute;l: Jes&uacute;s, humilde Rey de justicia, de misericordia y de paz.<\/p>\n<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Para seguir fielmente a Jes&uacute;s, pedimos la gracia de hacerlo no de palabra sino con los hechos, y de llevar nuestra cruz con paciencia, de no rechazarla, ni deshacerse de ella, sino que, mir&aacute;ndolo a &Eacute;l, acept&eacute;mosla y llev&eacute;mosla d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;, lo dijo el Papa Francisco en su homil&iacute;a en la Misa del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/angelus-cercania-del-papa-a-las-victimas-del-terrorismo-y-las-guerras\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00c1ngelus: Cercan\u00eda del Papa a las v\u00edctimas del terrorismo y las guerras\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-13565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}