{"id":13621,"date":"2017-04-11T11:15:05","date_gmt":"2017-04-11T16:15:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-via-crucis-en-el-coliseo-la-victoria-del-amor-conversacion-con-anne-marie-pelletier\/"},"modified":"2017-04-11T11:15:05","modified_gmt":"2017-04-11T16:15:05","slug":"el-via-crucis-en-el-coliseo-la-victoria-del-amor-conversacion-con-anne-marie-pelletier","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-via-crucis-en-el-coliseo-la-victoria-del-amor-conversacion-con-anne-marie-pelletier\/","title":{"rendered":"El Via Crucis en el Coliseo: la victoria del amor, conversaci\u00f3n con Anne Marie Pelletier"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT \u2013 Roma, 10 Abr. 2017).- Se llama Anne Marie Pelletier y es profesora de Letras modernas, doctora en ciencias religiosas, biblista y ganadora del Premio Ratzinger 2014. A ella el papa Francisco le confi\u00f3 las meditaciones del V\u00eda Crucis del Coliseo, que se realizar\u00e1 este pr\u00f3ximo Viernes Santo 14 de abril.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conversando con ZENIT e interrogada sobre\u00a0Qu\u00e9 es el V\u00eda Crucis, si recuerdo de un recorrido de torturas y ejecuciones, en particular el Viernes Santo. responde:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La celebraci\u00f3n del Viernes santo en el Coliseo, transmitida por la televisi\u00f3n de todo el mundo ofrece a la gente la oportunidad de estar en contacto con el coraz\u00f3n de la fe cristiana: la cruz de Cristo, \u201cesc\u00e1ndalo para los jud\u00edos e idiotez para los griegos\u201d, como dice san Pablo, pero descubriendo una sabidur\u00eda de Dios que supera cualquier sabidur\u00eda humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Todos aquellos, cercanos o lejanos, creyentes o ignorantes de Cristo se unir\u00e1n aquella noche, por decisi\u00f3n propia o por caso, a la oraci\u00f3n del papa Francisco y de la Iglesia, se encontrar\u00e1n en presencia de esta realidad que nosotros confesamos y que influye en la humanidad de manera decisiva, si bien quedar\u00e1 claroscuro a la espera de su evento final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El anuncio dado por el\u00a0V\u00eda Crucis es potencialmente adapto para todo el mundo, pero puede ser recibido de manera equivocada, porque las \u00faltimas horas de vida de Jes\u00fas, desde el punto de vista humano parecen terriblemente aquella &#8216;banalidad del mal&#8217; que vemos todos los d\u00edas en un mundo envuelto por violencia, mentiras, persecuciones, expulsiones y masacres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entretanto digamos la verdad: si se trata de ver en Jes\u00fas solamente un inocente condenado a muerte, \u00c9l se a\u00f1adir\u00eda a interminable lista de las v\u00edctimas de la historia, y la memoria de su pasi\u00f3n no ser\u00eda de ninguna utilidad para nosotros. Baste pensar cuanto ha sucedido en Iblid en Siria, en estos d\u00edas, esto es m\u00e1s que suficiente para recordar que la crueldad humana es un abismo sin fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed por lo tanto, se trata de que cuando nosotros entremos en esta Via Crucis logremos atraer a los otros a ser verdaderamente cristianos. O sea, ser\u00a0testimonios de la verdad, silenciosamente disimulada en el fracaso y la muerte de Jes\u00fas. Debemos reconocer y dar testimonio que en estos evento se realiza &#8211;oh sorpresa absoluta y arrolladora&#8211; una obra de potencia y de vida que es la victoria de Dios sobre las potencias de muerte de nuestro mundo, y que tienen ra\u00edces en el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por esto, es una gran cosa que nosotros logremos reconocerlo en el condenado, desfigurado que espira en la cruz. \u00a1Que reconozcamos que este Dios mismo en su Hijo vino a habitar en nuestras tinieblas para hacernos salir! Y esto de una manera que evidentemente desaf\u00eda todo lo que nosotros podr\u00edamos imaginar de Dios, de su pujanza y de su presencia en nuestra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me gusta decir que en el momento de la Pasi\u00f3n, en Jes\u00fas, Dios est\u00e1 all\u00e1 donde no deber\u00eda estar. Asimismo yendo hasta el umbral de la paradoja, osar\u00eda decir que \u00c9l est\u00e1 all\u00e1 donde no est\u00e1. O sea que est\u00e1 en el coraz\u00f3n de todos aquellos que le contradicen y le rechazan: nuestra violencia, nuestro odio, todo aquello que es la desfiguraci\u00f3n y caricatura del hombre tal como Dios lo ha creado y lo ha querido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero estamos de acuerdo que la paradoja es tal que cada uno puede evidentemente pasar por el camino de Jes\u00fas y no percibir nada de todo esto. Como sucede con muchos de nuestros contempor\u00e1neos que vivir\u00e1n estos d\u00edas santos en una indiferencia completa. Como la mayor parte de ellos que encontraron a Jes\u00fas en el camino del G\u00f3lgota. Pero como testimonian los Evangelios, en el momento m\u00e1s desesperado de este camino, los ojos de algunos se abrieron hacia esta incre\u00edble verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como el centuri\u00f3n romano que a la muerte de Jes\u00fas afirma: \u201cEste hombre era realmente el Hijo de Dios\u201d. O poco antes, seg\u00fan Lucas, el prisionero que misteriosamente reconoce no solamente la justicia, pero tambi\u00e9n la realeza de quien fue crucificado a su lado y no abandona la esperanza. (Recu\u00e9rdate de mi cuando entrar\u00e9 en tu reino)\u201d. No nos olvidemos ni siquiera que es la predicaci\u00f3n de la cruz y solamente \u00e9sta , que viene evocada cuando Pablo recuerda a los Corintios c\u00f3mo entrar en la fe de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero es obviamente esencial que los cristianos no reduzcan el mensaje de la cruz a un dolor desesperado, volvi\u00e9ndolo inaccesible. Debemos repetir que Jes\u00fas no vino entre los hombres para morir. \u00c9l vino a vivir y para hacer circular en la vida de la humanidad de Dios, asesinando el pecado que nos ha condenado a muerte en todas las formas que asume nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tenemos que reconocer que algunos aspectos de nuestra espiritualidad puedan suscitar una equivocada idea de sufrimiento, exaltando peligrosamente una insoportable idea de la venganza del Padre que pide la sangre de su Hijo, asegurando que somos c\u00f3mplices del mal. Se trata de un preocupante problema espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al escribir este Via Crucis, de todas maneras no he dejado de poner el acento sobre el amor, vivido hasta el final por Jes\u00fas. Recordamos que el Evangelio de Juan habla de &#8216;glorificaci\u00f3n&#8217; al hablar de la Hora de Jes\u00fas, la hora del \u201ctodo se ha cumplido\u201d, cuando muere en la cruz.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT \u2013 Roma, 10 Abr. 2017).- Se llama Anne Marie Pelletier y es profesora de Letras modernas, doctora en ciencias religiosas, biblista y ganadora del Premio Ratzinger 2014. A ella el papa Francisco le confi\u00f3 las meditaciones del V\u00eda Crucis del Coliseo, que se realizar\u00e1 este pr\u00f3ximo Viernes Santo 14 de abril. 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