{"id":13662,"date":"2017-04-12T04:40:04","date_gmt":"2017-04-12T09:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/quien-ama-pasa-de-la-muerte-a-la-vida-palabras-del-papa-al-saludar-a-los-fieles-en-la-audiencia-general\/"},"modified":"2017-04-12T04:40:04","modified_gmt":"2017-04-12T09:40:04","slug":"quien-ama-pasa-de-la-muerte-a-la-vida-palabras-del-papa-al-saludar-a-los-fieles-en-la-audiencia-general","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/quien-ama-pasa-de-la-muerte-a-la-vida-palabras-del-papa-al-saludar-a-los-fieles-en-la-audiencia-general\/","title":{"rendered":"\u00abQuien ama pasa de la muerte a la vida\u00bb. Palabras del Papa al saludar a los fieles en la Audiencia General"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/04\/12\/ANSA1179062_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Jes&uacute;s ha tra&iacute;do al mundo una esperanza nueva y lo ha hecho a la manera de una semilla: se ha hecho peque&ntilde;o como un grano de trigo; ha dejado su gloria celestial para venir entre nosotros&hellip; Para dar fruto, Jes&uacute;s ha vivido el amor hasta el extremo, dej&aacute;ndose fragmentar por la muerte como una semilla se deja fragmentar bajo la tierra&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del segundo mi&eacute;rcoles de abril, como Jes&uacute;s en el punto extremo de su anonadamiento &ndash; que es tambi&eacute;n el punto m&aacute;s alto del amor &ndash; ha hecho germinar la esperanza para todo hombre&rdquo;.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre &ldquo;la esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma invit&oacute; a que, &ldquo;en estos d&iacute;as, d&iacute;as de amor, dej&eacute;monos envolver por el misterio de Jes&uacute;s que, como un grano de trigo, muriendo nos dona la vida&rdquo;. Es &Eacute;l &ndash; el Se&ntilde;or Jes&uacute;s afirm&oacute; el Papa &ndash; la semilla de nuestra esperanza. Por ello, agrego el Pont&iacute;fice, &ldquo;contemplemos al Crucificado, fuente de esperanza. Y poco a poco entenderemos que esperar con Jes&uacute;s es aprender a ver ya desde ahora la planta en la semilla, la Pascua en la cruz, la vida en la muerte&rdquo;. Antes de concluir su catequesis, el Papa Francisco invit&oacute;&nbsp;a todos a &ldquo;detenernos ante el Crucificado, mirarlo y decirle: Contigo nada est&aacute; perdido. Contigo puedo siempre esperar. T&uacute; eres mi esperanza&rdquo;.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>El domingo pasado hemos hecho memoria del ingreso de Jes&uacute;s en Jerusal&eacute;n, entre las aclamaciones festivas de los disc&iacute;pulos y de mucha gente. Esa gente pon&iacute;a en Jes&uacute;s muchas esperanzas: muchos esperaban de &Eacute;l milagros y grandes signos, manifestaciones de poder e incluso la liberaci&oacute;n de los enemigos dominantes. &iquest;Qui&eacute;n de ellos habr&iacute;a imaginado que dentro de poco Jes&uacute;s habr&iacute;a sido en cambio humillado, condenado y asesinado en la cruz? Las esperanzas terrenas de esa gente se derrumbaron delante de la cruz. Pero nosotros creemos que justamente en el Crucificado nuestra esperanza ha renacido. Las esperanzas terrenas caen ante la cruz, pero renacen esperanzas nuevas, aquellas esperanzas que duran por siempre. Es una esperanza diversa esta que nace de la cruz. Es una esperanza diversa de aquellas que se derrumban, de aquellas del mundo. Pero &iquest;De qu&eacute; esperanza se trata, esta esperanza que nace de la cruz?<\/p>\n<p>Nos puede ayudar a entenderlo lo que dice Jes&uacute;s justamente despu&eacute;s de haber entrado a Jerusal&eacute;n: &laquo;Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto&raquo; (Jn 12,24). Tratemos de pensar en un grano o en una peque&ntilde;a semilla, que cae en el terreno. Si permanece cerrado en s&iacute; mismo, no sucede nada; si en cambio se fracciona, se abre, entonces da vida a una espiga, a un reto&ntilde;o, y despu&eacute;s a una planta y una planta que dar&aacute; fruto.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s ha tra&iacute;do al mundo una esperanza nueva y lo ha hecho a la manera de la semilla: se ha hecho peque&ntilde;o, peque&ntilde;o, peque&ntilde;o como un grano de trigo; ha dejado su gloria celestial para venir entre nosotros: ha &ldquo;ca&iacute;do en la tierra&rdquo;. Pero todav&iacute;a no era suficiente. Para dar fruto, Jes&uacute;s ha vivido el amor hasta el extremo, dej&aacute;ndose fragmentar por la muerte como una semilla se deja fragmentar bajo la tierra. Justamente ah&iacute;, en el punto extremo de su anonadamiento &ndash; que es tambi&eacute;n el punto m&aacute;s alto del amor &ndash; ha germinado la esperanza. Si alguno de ustedes me pregunta: &iquest;C&oacute;mo nace la esperanza? Yo respondo: &ldquo;De la cruz. Mira la cruz, mira al Cristo Crucificado y de ah&iacute; te llegara la esperanza que no desaparece jam&aacute;s, aquella que dura hasta la vida eterna. Y esta esperanza ha germinado justamente por la fuerza del amor: porque el amor que &laquo;todo lo espera, todo lo soporta&raquo; (1 Cor 13,7), el amor que es la vida de Dios ha renovado todo lo que ha alcanzado. As&iacute;, en la Pascua, Jes&uacute;s ha transformado, tom&aacute;ndolo en s&iacute;, nuestro pecado en perd&oacute;n. Pero escuchen bien como es la transformaci&oacute;n que hace la Pascua: Jes&uacute;s ha transformado nuestro pecado en perd&oacute;n, nuestra muerte en resurrecci&oacute;n, nuestro miedo en confianza. Es por esto, que en la cruz, ha nacido y renace siempre nuestra esperanza; es por esto que con Jes&uacute;s toda nuestra oscuridad puede ser transformada en luz, toda derrota en victoria, toda desilusi&oacute;n en esperanza. Toda: s&iacute;, toda. La esperanza supera todo, porque nace del amor de Jes&uacute;s que se ha hecho como el grano de trigo ca&iacute;do en la tierra y ha muerto para dar vida y de esa vida llena de amor viene la esperanza.<\/p>\n<p>Cuando elegimos la esperanza de Jes&uacute;s, poco a poco descubrimos que el modo de vivir vencedor es aquel de la semilla, aquel del amor humilde. No hay otra v&iacute;a para vencer el mal y dar esperanza al mundo. Pero ustedes pueden decirme: &ldquo;No, es una l&oacute;gica equivocada&rdquo;. Parecer&iacute;a as&iacute;, que es una l&oacute;gica frustrada, porque quien ama pierde poder. &iquest;Han pensado en esto? Quien ama pierde poder, quien dona, se despoja de algo y amar es un don. En realidad la l&oacute;gica de la semilla que muere, del amor humilde, es la v&iacute;a de Dios, y s&oacute;lo esta da fruto. Lo vemos tambi&eacute;n en nosotros: poseer impulsa siempre a querer algo m&aacute;s: he obtenido una cosa para m&iacute; y enseguida quiero otra m&aacute;s grande, y as&iacute;, no estoy jam&aacute;s satisfecho. Es una sed terrible, &iquest;eh? Cuanto m&aacute;s tengo, m&aacute;s quiero. Es feo. Quien es &aacute;vido no se sacia jam&aacute;s. Y Jes&uacute;s lo dice de modo claro: &laquo;El que ama su vida, la perder&aacute;&raquo; (Jn 12,25). T&uacute; eres codicioso, amas tener tantas cosas, pero perder&aacute;s todo, tambi&eacute;n la vida, es decir: quien ama lo propio y vive por sus intereses se hincha s&oacute;lo de s&iacute; y pierde. En cambio, quien acepta, es disponible y sirve, vive seg&uacute;n el modo de Dios: entonces es vencedor, salva a s&iacute; mismo y a los dem&aacute;s; se convierte en semilla de esperanza para el mundo. Pero es bello ayudar a los dem&aacute;s, servir a los dem&aacute;s. Tal vez, nos cansaremos, &iquest;eh? La vida es as&iacute;, pero el coraz&oacute;n se llena de alegr&iacute;a y de esperanza. Y esto es el amor y la esperanza juntos: servir, dar.<\/p>\n<p>Claro, este amor verdadero pasa a trav&eacute;s de la cruz, el sacrificio, como para Jes&uacute;s. La cruz es el paso obligatorio, pero no es la meta, es un paso: la meta es la gloria, como nos muestra la Pascua. Y aqu&iacute; nos ayuda otra imagen bell&iacute;sima, que Jes&uacute;s ha dejado a los disc&iacute;pulos durante la &Uacute;ltima Cena. Dice: &laquo;La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le lleg&oacute; la hora; pero cuando nace el ni&ntilde;o, se olvida de su dolor, por la alegr&iacute;a que siente al ver que ha venido un hombre al mundo&raquo; (Jn 16,21). Es esto: donar la vida, no poseerla. Y esto es aquello que hacen las mam&aacute;s: dan otra vida, sufren, pero luego son felices, gozosas porque han dado otra vida. Da alegr&iacute;a; el amor da a la luz la vida y da incluso sentido al dolor. El amor es el motor que hace ir adelante nuestra esperanza. Lo repito: el amor es el motor que hace ir adelante nuestra esperanza. Y cada uno de nosotros puede preguntarse: &iquest;Amo? &iquest;He aprendido a amar? &iquest;Aprendo todos los d&iacute;as a amar m&aacute;s?, porque el amor es el motor que hace ir adelante nuestra esperanza.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, en estos d&iacute;as, d&iacute;as de amor, dej&eacute;monos envolver por el misterio de Jes&uacute;s que, como un grano de trigo, muriendo nos dona la vida. Es &Eacute;l la semilla de nuestra esperanza. Contemplemos al Crucificado, fuente de esperanza. Poco a poco entenderemos que esperar con Jes&uacute;s es aprender a ver ya desde ahora la planta en la semilla, la Pascua en la cruz, la vida en la muerte. Pero yo quisiera darles una tarea para la casa. A todos nos har&aacute; bien detenernos ante el Crucificado &ndash; todos ustedes tienen uno en casa &ndash; mirarlo y decirle: &ldquo;Contigo nada est&aacute; perdido. Contigo puedo siempre esperar. T&uacute; eres mi esperanza&rdquo;. Imaginando ahora al Crucificado y todos juntos decimos a Jes&uacute;s Crucificado, tres veces: &ldquo;T&uacute; eres mi esperanza&rdquo;. Todos: &ldquo;T&uacute; eres mi esperanza&rdquo;. M&aacute;s fuerte: &ldquo;T&uacute; eres mi esperanza&rdquo;. M&aacute;s fuerte: &ldquo;T&uacute; eres mi esperanza&rdquo;. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Jes&uacute;s ha tra&iacute;do al mundo una esperanza nueva y lo ha hecho a la manera de una semilla: se ha hecho peque&ntilde;o como un grano de trigo; ha dejado su gloria celestial para venir entre nosotros&hellip; Para dar fruto, Jes&uacute;s ha vivido el amor hasta el extremo, dej&aacute;ndose fragmentar por la muerte como una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/quien-ama-pasa-de-la-muerte-a-la-vida-palabras-del-papa-al-saludar-a-los-fieles-en-la-audiencia-general\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00abQuien ama pasa de la muerte a la vida\u00bb. 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