{"id":13703,"date":"2017-04-13T04:05:02","date_gmt":"2017-04-13T09:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-papa-francisco-misa-crismal-del-jueves-santo\/"},"modified":"2017-04-13T04:05:02","modified_gmt":"2017-04-13T09:05:02","slug":"texto-completo-homilia-papa-francisco-misa-crismal-del-jueves-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-homilia-papa-francisco-misa-crismal-del-jueves-santo\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Homil\u00eda Papa Francisco Misa Crismal del Jueves Santo"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 13 Abr. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco presidi&oacute; en la ma&ntilde;ana del Jueves Santo la Santa Misa Crismal en la Bas&iacute;lica de San Pedro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDurante la celebraci&oacute;n, los sacerdotes renovaron las promesas hechas en el momento de la Sagrada Ordenaci&oacute;n y despu&eacute;s se procedi&oacute; a la bendici&oacute;n del aceite de los enfermos, del aceite de los catec&uacute;menos y de la confirmaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco habl&oacute; de la Buena Noticia y afirm&oacute; que &ldquo;nunca la misericordia de la Buena Noticia podr&aacute; ser una falsa conmiseraci&oacute;n, que deja al pecador en su miseria porque no le da la mano para ponerse en pie y no lo acompa&ntilde;a a dar un paso adelante en su compromiso&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;El Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or est&aacute; sobre m&iacute;, porque &eacute;l me ha ungido para que d&eacute; la Buena noticia a los pobres, me ha enviado a anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos&raquo; (Lc 4, 18). El Se&ntilde;or, Ungido por el Esp&iacute;ritu, lleva la Buena Noticia a los pobres. Todo lo que Jes&uacute;s anuncia, y tambi&eacute;n nosotros, sacerdotes, es Buena Noticia. Alegre con la alegr&iacute;a evang&eacute;lica: de quien ha sido ungido en sus pecados con el aceite del perd&oacute;n y ungido en su carisma con el aceite de la misi&oacute;n, para ungir a los dem&aacute;s. Y, al igual que Jes&uacute;s, el sacerdote hace alegre al anuncio con toda su persona. Cuando predica la homil&iacute;a, &mdash;breve en lo posible&mdash; lo hace con la alegr&iacute;a que traspasa el coraz&oacute;n de su gente con la Palabra con la que el Se&ntilde;or lo traspas&oacute; a &eacute;l en su oraci&oacute;n. Como todo disc&iacute;pulo misionero, el sacerdote hace alegre el anuncio con todo su ser. Y, por otra parte, son precisamente los detalles m&aacute;s peque&ntilde;os &mdash;todos lo hemos experimentado&mdash; los que mejor contienen y comunican la alegr&iacute;a: el detalle del que da un pasito m&aacute;s y hace que la misericordia se desborde en la tierra de nadie. El detalle del que se anima a concretar y pone d&iacute;a y hora al encuentro. El detalle del que deja que le usen su tiempo con mansa disponibilidad&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Buena Noticia puede parecer una expresi&oacute;n m&aacute;s, entre otras, para decir &laquo;Evangelio&raquo;: como buena nueva o feliz anuncio. Sin embargo, contiene algo que cohesiona en s&iacute; todo lo dem&aacute;s: la alegr&iacute;a del Evangelio. Cohesiona todo porque es alegre en s&iacute; mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Buena Noticia es la perla preciosa del Evangelio. No es un objeto, es una misi&oacute;n. Lo sabe el que experimenta &laquo;la dulce y confortadora alegr&iacute;a de anunciar&raquo; (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Buena Noticia nace de la Unci&oacute;n. La primera, la &laquo;gran unci&oacute;n sacerdotal&raquo; de Jes&uacute;s, es la que hizo el Esp&iacute;ritu Santo en el seno de Mar&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn aquellos d&iacute;as, la feliz noticia de la Anunciaci&oacute;n hizo cantar el Magn&iacute;ficat a la Madre Virgen, llen&oacute; de santo silencio el coraz&oacute;n de Jos&eacute;, su esposo, e hizo saltar de gozo a Juan en el seno de su madre Isabel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHoy, Jes&uacute;s regresa a Nazaret, y la alegr&iacute;a del Esp&iacute;ritu renueva la Unci&oacute;n en la peque&ntilde;a sinagoga del pueblo: el Esp&iacute;ritu se posa y se derrama sobre &eacute;l ungi&eacute;ndolo con oleo de alegr&iacute;a (cf. Sal 45,8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Buena Noticia. Una sola Palabra &mdash;Evangelio&mdash; que en el acto de ser anunciado se vuelve alegre y misericordiosa verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQue nadie intente separar estas tres gracias del Evangelio: su Verdad &mdash;no negociable&mdash;, su Misericordia &mdash;incondicional con todos los pecadores&mdash; y su Alegr&iacute;a &mdash;&iacute;ntima e inclusiva&mdash;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNunca la verdad de la Buena Noticia podr&aacute; ser s&oacute;lo una verdad abstracta, de esas que no terminan de encarnarse en la vida de las personas porque se sienten m&aacute;s c&oacute;modas en la letra impresa de los libros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNunca la misericordia de la Buena Noticia podr&aacute; ser una falsa conmiseraci&oacute;n, que deja al pecador en su miseria porque no le da la mano para ponerse en pie y no lo acompa&ntilde;a a dar un paso adelante en su compromiso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNunca podr&aacute; ser triste o neutro el Anuncio, porque es expresi&oacute;n de una alegr&iacute;a enteramente personal: &laquo;La alegr&iacute;a de un Padre que no quiere que se pierda ninguno de sus peque&ntilde;itos&raquo; (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 237). La alegr&iacute;a de Jes&uacute;s al ver que los pobres son evangelizados y que los peque&ntilde;os salen a evangelizar (cf. ib&iacute;d., 5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLas alegr&iacute;as del Evangelio &mdash;lo digo ahora en plural, porque son muchas y variadas, seg&uacute;n el Esp&iacute;ritu tiene a bien comunicar en cada &eacute;poca, a cada persona en cada cultura particular&mdash; son alegr&iacute;as especiales. Vienen en odres nuevos, esos de los que habla el Se&ntilde;or para expresar la novedad de su mensaje. Les comparto, queridos sacerdotes, queridos hermanos, tres &iacute;conos de odres nuevos en los que la Buena Noticia cabe bien, no se avinagra y se vierte abundantemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUn &iacute;cono de la Buena Noticia es el de las tinajas de piedra de las bodas de Can&aacute; (cf. Jn 2,6). En un detalle, espejan bien ese Odre perfecto que es &mdash;Ella misma, toda entera&mdash; Nuestra Se&ntilde;ora, la Virgen Mar&iacute;a. Dice el Evangelio que &laquo;las llenaron hasta el borde&raquo; (Jn 2,7). Imagino yo que alg&uacute;n sirviente habr&aacute; mirado a Mar&iacute;a para ver si as&iacute; ya era suficiente y habr&aacute; sido un gesto suyo el que los llev&oacute; a echar un balde m&aacute;s. Mar&iacute;a es el odre nuevo de la plenitud contagiosa. &laquo;Ella es la esclavita del Padre que se estremece en la alabanza&raquo; (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 286), Nuestra Se&ntilde;ora de la prontitud, la que apenas ha concebido en su seno inmaculado al Verbo de vida, sale a visitar y a servir a su prima Isabel. Su plenitud contagiosa nos permite superar la tentaci&oacute;n del miedo: ese no animarnos a ser llenados hasta el borde, esa pusilanimidad de no salir a contagiar de gozo a los dem&aacute;s. Nada de eso: &laquo;La alegr&iacute;a del Evangelio llena el coraz&oacute;n y la vida entera de los que se encuentran con Jes&uacute;s&raquo; (Ib&iacute;d., 1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl segundo &iacute;cono de la Buena Noticia es aquella vasija que &mdash;con su cuchar&oacute;n de madera&mdash;, al pleno sol del mediod&iacute;a, portaba sobre su cabeza la Samaritana. Refleja bien una cuesti&oacute;n esencial: la de la concreci&oacute;n. El Se&ntilde;or &mdash;que es la Fuente de Agua viva&mdash; no ten&iacute;a &laquo;con qu&eacute;&raquo; sacar agua para beber unos sorbos. Y la Samaritana sac&oacute; agua de su vasija con el cuchar&oacute;n y saci&oacute; la sed del Se&ntilde;or. Y la saci&oacute; m&aacute;s con la confesi&oacute;n de sus pecados concretos. Agitando el odre de esa alma samaritana, desbordante de misericordia, el Esp&iacute;ritu Santo se derram&oacute; en todos los paisanos de aquel peque&ntilde;o pueblo, que invitaron al Se&ntilde;or a hospedarse entre ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tUn odre nuevo con esta concreci&oacute;n inclusiva nos lo regal&oacute; el Se&ntilde;or en el alma samaritana que fue Madre Teresa. &Eacute;l llam&oacute; y le dijo: &laquo;Tengo sed&raquo;, &laquo;peque&ntilde;a m&iacute;a, ven, ll&eacute;vame a los agujeros de los pobres. Ven, s&eacute; mi luz. No puedo ir solo. No me conocen, por eso no me quieren. Ll&eacute;vame hasta ellos&raquo;. Y ella, comenzando por uno concreto, con su sonrisa y su modo de tocar con las manos las heridas, llev&oacute; la Buena Noticia a todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl tercer &iacute;cono de la Buena Noticia es el Odre inmenso del Coraz&oacute;n traspasado del Se&ntilde;or: integridad mansa &mdash;humilde y pobre&mdash; que atrae a todos hacia s&iacute;. De &eacute;l tenemos que aprender que anunciar una gran alegr&iacute;a a los muy pobres no puede hacerse sino de modo respetuoso y humilde hasta la humillaci&oacute;n. No puede ser presuntuosa la evangelizaci&oacute;n. No puede ser r&iacute;gida la integridad de la verdad. El Esp&iacute;ritu anuncia y ense&ntilde;a &laquo;toda la verdad&raquo; (Jn 16,13) y no teme hacerla beber a sorbos. El Esp&iacute;ritu nos dice en cada momento lo que tenemos que decir a nuestros adversarios (cf. Mt 10,19) e ilumina el pasito adelante que podemos dar en ese momento. Esta mansa integridad da alegr&iacute;a a los pobres, reanima a los pecadores, hace respirar a los oprimidos por el demonio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos sacerdotes, que contemplando y bebiendo de estos tres odres nuevos, la Buena Noticia tenga en nosotros la plenitud contagiosa que transmite con todo su ser nuestra Se&ntilde;ora, la concreci&oacute;n inclusiva del anuncio de la Samaritana, y la integridad mansa con que el Esp&iacute;ritu brota y se derrama, incansablemente, del Coraz&oacute;n traspasado de Jes&uacute;s nuestro Se&ntilde;or.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tJueves Santo: Hoy tambi&eacute;n es el d&iacute;a del sacerdote https:\/\/t.co\/8HgoQu0Sm5<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 13 de abril de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 13 Abr. 17 (ACI).- El Papa Francisco presidi&oacute; en la ma&ntilde;ana del Jueves Santo la Santa Misa Crismal en la Bas&iacute;lica de San Pedro. 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