{"id":13744,"date":"2017-04-14T14:15:02","date_gmt":"2017-04-14T19:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-del-via-crucis-2017-presidido-por-el-papa-en-el-coliseo\/"},"modified":"2017-04-14T14:15:02","modified_gmt":"2017-04-14T19:15:02","slug":"texto-completo-del-via-crucis-2017-presidido-por-el-papa-en-el-coliseo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-del-via-crucis-2017-presidido-por-el-papa-en-el-coliseo\/","title":{"rendered":"Texto completo del Via Crucis 2017 presidido por el Papa en el Coliseo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Roma, Abril 2017).- El Papa Francisco encarg\u00f3 la preparaci\u00f3n de las meditaciones del V\u00eda Crucis del Viernes Santo de este a\u00f1o 2017 a la biblista francesa Anne-Marie Pelletier.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A continuaci\u00f3n publicamos el texto completo de las meditaciones que se usar\u00e1n en el V\u00eda Crucis que preside el Santo Padre en el Coliseo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Introducci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>La hora ha llegado. El caminar de Jes\u00fas por los caminos polvorientos de Galilea y Judea al encuentro de los que sufren en su cuerpo y en su coraz\u00f3n, empujado por la urgencia de anunciar el Reino, ese caminar suyo termina hoy, aqu\u00ed. En la colina del G\u00f3lgota. Hoy la\u00a0cruz\u00a0cierra el camino. Jes\u00fas no ir\u00e1 m\u00e1s all\u00e1. Imposible andar m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El amor de Dios alcanza aqu\u00ed su medida m\u00e1s alta, sin medida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy, el amor del Padre, que quiere que todos los hombres se salven a trav\u00e9s del Hijo, llega hasta el extremo, all\u00ed donde nosotros no tenemos ya palabras, donde estamos desorientados, donde la grandeza del plan de Dios supera nuestra religiosidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el G\u00f3lgota, en efecto, aunque parezca lo contrario, se trata de\u00a0vida. Y de gracia. Y de paz. Se trata, no del reino del mal que conocemos demasiado bien, sino de la victoria del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y precisamente bajo esa cruz, se trata de nuestro mundo, con todas sus ca\u00eddas y dolores, sus demandas y sus rebeliones, todo lo que hoy clama a Dios desde las tierras de miseria o de guerra, en las familias desgarradas, en las c\u00e1rceles, en las embarcaciones sobrecargadas de emigrantes\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tantas l\u00e1grimas, tanta miseria en el c\u00e1liz que el Hijo bebe por nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tantas l\u00e1grimas, tanta miseria, que no se han de perder en el oc\u00e9ano del tiempo, sino que \u00e9l las recoge para transfigurarlas con el misterio de un amor que devora el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El G\u00f3lgota tiene que ver con la fidelidad indestructible de Dios a la humanidad. Lo que all\u00ed se cumple es un nacimiento. Debemos tener el valor de decir que la alegr\u00eda del Evangelio es la verdad de ese momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si no llegamos a entender esa verdad, entonces quedaremos atrapados en las redes del sufrimiento y de la muerte. Y la Pasi\u00f3n de Cristo no dar\u00e1 fruto en nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, nuestros ojos no tienen luz. Y, \u00bfc\u00f3mo acompa\u00f1arte hasta tan lejos?<br \/>\n\u00abMisericordia\u00bb es tu nombre. Pero este nombre es una locura.<br \/>\nQue se rompan los odres viejos de nuestros corazones.<br \/>\nSana nuestros ojos para que se llenen de luz con la buena noticia del Evangelio, cuando estemos al pie de la Cruz de tu Hijo.<br \/>\nY as\u00ed celebraremos \u00ablo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo\u00bb (Ef\u00a03,18) del amor de Cristo, con el coraz\u00f3n consolado e iluminado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Primera Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es condenado a muerte<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\nCuando se hizo de d\u00eda, se reunieron los ancianos del pueblo, con los jefes de los sacerdotes y los escribas; lo condujeron ante su Sanedr\u00edn (22,66).<br \/>\nLectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos<br \/>\nY todos lo declararon reo de muerte. Algunos se pusieron a escupirlo y, tap\u00e1ndole la cara, lo abofeteaban y le dec\u00edan: \u00abProfetiza\u00bb. Y los criados le daban bofetadas (14,64-65).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>No tuvieron que discutir mucho los miembros del Sanedr\u00edn para pronunciarse. Desde hac\u00eda ya mucho tiempo la causa estaba decidida. Jes\u00fas debe morir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed pensaban ya aquellos que quer\u00edan despe\u00f1arlo desde lo alto de la colina, aquel d\u00eda en que, en la sinagoga de Nazaret, Jes\u00fas hab\u00eda desenrollado el libro proclamando en primera persona las palabras del libro de Isa\u00edas: \u00abEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre m\u00ed, porque \u00e9l me ha ungido, [\u2026] para proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc\u00a04,18.19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde que cur\u00f3 al paral\u00edtico en la piscina de Betesda, inaugurando el s\u00e1bado de Dios que libera de toda esclavitud, las murmuraciones homicidas se desataron contra \u00e9l (cf.\u00a0Jn\u00a05,1-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y en la \u00faltima parte del camino, cuando sub\u00eda hacia Jerusal\u00e9n para la\u00a0Pascua, el nudo de la soga se fue estrechando inexorablemente: no escapar\u00eda m\u00e1s a sus enemigos (cf.\u00a0Jn\u00a011,45-57).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero hemos de remontarnos m\u00e1s lejos en el recuerdo. Desde Bel\u00e9n, desde el d\u00eda de su nacimiento, Herodes hab\u00eda decretado su muerte. La espada de los esbirros del rey usurpador extermin\u00f3 a los ni\u00f1os de Bel\u00e9n. En aquella ocasi\u00f3n, Jes\u00fas escap\u00f3 a su furia. Pero s\u00f3lo por un poco de tiempo. \u00c9l ya no era m\u00e1s que una vida en suspenso. En el llanto de Raquel por sus hijos, que ya no est\u00e1n, resuena, sollozando, la profec\u00eda del dolor que Sime\u00f3n anunciar\u00e1 a Mar\u00eda (cf.\u00a0Mt\u00a02,16-18;\u00a0Lc\u00a02,34-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or Jes\u00fas, Hijo predilecto, que viniste a visitarnos caminando entre nosotros y haciendo el bien, devolviendo a la vida a los que habitaban en sombras de muerte, t\u00fa conoces nuestros corazones retorcidos.<br \/>\nNosotros decimos que amamos el bien y queremos la vida. Pero somos pecadores y c\u00f3mplices de la muerte.<br \/>\nNos proclamamos disc\u00edpulos tuyos, pero emprendemos caminos que se pierden lejos de tus designios, lejos de tu justicia y de tu misericordia.<br \/>\nNo nos abandones a nuestra violencia. Que tu paciencia con nosotros no se agote. L\u00edbranos del mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>\u00abPueblo m\u00edo, \u00bfqu\u00e9 te he hecho?, \u00bfen qu\u00e9 te he molestado? \u00a1Resp\u00f3ndeme!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Segunda Estaci\u00f3n: Jes\u00fas es negado por Pedro<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y pasada cosa de una hora, otro insist\u00eda diciendo: \u00abSin duda, este tambi\u00e9n estaba con \u00e9l, porque es galileo\u00bb. Pedro dijo: \u00abHombre, no s\u00e9 de qu\u00e9 me hablas\u00bb. Y enseguida, estando todav\u00eda \u00e9l hablando, cant\u00f3 un gallo. El Se\u00f1or, volvi\u00e9ndose, le ech\u00f3 una mirada a Pedro, y Pedro se acord\u00f3 de la palabra que el Se\u00f1or le hab\u00eda dicho: \u00abAntes de que cante hoy el gallo, me negar\u00e1s tres veces\u00bb. Y, saliendo afuera, llor\u00f3 amargamente (22,59-62).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Alrededor de un fuego, en el patio del Sanedr\u00edn, Pedro y alguno m\u00e1s buscan calentarse en aquellas fr\u00edas horas de la noche, atravesada por un febril ir y venir de gente. Dentro, la suerte de Jes\u00fas est\u00e1 a punto de decidirse en el cara a cara con sus acusadores. Pedir\u00e1n su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como una marea que sube, la hostilidad va creciendo a su alrededor. Con la misma rapidez con que arde la estopa, el odio crece y se multiplica. Muy pronto una muchedumbre vociferante exigir\u00e1 a Pilato la gracia para Barrab\u00e1s y la condena de Jes\u00fas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es dif\u00edcil declararse amigo de un condenado a muerte sin sentirse estremecido por el miedo. La fidelidad intr\u00e9pida de Pedro sucumbe ante las palabras recelosas de la sierva, la portera de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Reconocerse disc\u00edpulo del rab\u00ed galileo ser\u00eda darle m\u00e1s importancia a la fidelidad a Jes\u00fas que a la propia vida. Cuando se exige tener un valor semejante, la verdad no encuentra f\u00e1cilmente testigos\u2026 Los hombres est\u00e1n hechos de tal manera que muchos prefieren la mentira a la verdad; y Pedro pertenece a nuestra humanidad. Traiciona por tres veces. Despu\u00e9s se cruza con la mirada de Jes\u00fas. Y sus l\u00e1grimas caen amargas y sin embargo dulces, como agua que lava la suciedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Muy pronto, despu\u00e9s de algunos d\u00edas, cerca de otro fuego, en la orilla del lago, Pedro reconocer\u00e1 a su Se\u00f1or resucitado, que le confiar\u00e1 el cuidado de sus ovejas. Pedro aprender\u00e1 el perd\u00f3n sin medida que el Resucitado proclama sobre todas nuestras traiciones. Y empezar\u00e1 a vivir una fidelidad que, desde ese momento, le llevar\u00e1 a aceptar su propia muerte como una ofrenda unida a la de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, t\u00fa has querido que fuera Pedro, el disc\u00edpulo renegado y perdonado, el que recibiera el encargo de guiar a tu grey.<br \/>\nGraba en nuestros corazones la confianza y la alegr\u00eda de saber que, contigo, podemos atravesar los precipicios del miedo y la infidelidad.<br \/>\nHaz que, instruidos por Pedro, todos tus disc\u00edpulos sean testigos de tu mirada sobre nuestras ca\u00eddas. Que nunca nuestras resistencias y nuestras desesperaciones hagan que la Resurrecci\u00f3n de tu Hijo sea en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater noster<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cristo muerto por nuestros pecados,<br \/>\nCristo resucitado para vida nuestra,<br \/>\nte rogamos, ten piedad de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Tercera Estaci\u00f3n: Jes\u00fas y Pilato<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos<br \/>\nApenas se hizo de d\u00eda, los sumos sacerdotes con los ancianos, los escribas y el Sanedr\u00edn en pleno, hicieron una reuni\u00f3n. Llevaron atado a Jes\u00fas y lo entregaron a Pilato. Y los sumos sacerdotes lo acusaban de muchas cosas. Pilato, queriendo complacer a la gente, les solt\u00f3 a Barrab\u00e1s; y a Jes\u00fas, despu\u00e9s de azotarlo, lo entreg\u00f3 para que lo crucificaran (15,1.3.15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo<br \/>\nAl ver Pilato que todo era in\u00fatil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tom\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos ante la gente, diciendo: \u00abSoy inocente de esta sangre. \u00a1All\u00e1 vosotros!\u00bb (27,24).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del libro del profeta Isa\u00edas<br \/>\nTodos err\u00e1bamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino; y el Se\u00f1or carg\u00f3 sobre \u00e9l todos nuestros cr\u00edmenes (53,6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>La Roma de C\u00e9sar Augusto, la naci\u00f3n civilizadora, cuyas legiones se proponen la misi\u00f3n de conquistar a los pueblos para llevarles los beneficios de su justo orden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Roma, presente tambi\u00e9n en la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas en la persona de Pilato, el representante del Emperador, el garante del derecho y de la justicia en tierra extranjera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y, sin embargo, el mismo Pilato, que afirma no haber encontrado ninguna culpa en Jes\u00fas, es el que ratifica su condena a muerte. En el pretorio, donde Jes\u00fas es procesado, la verdad resplandece: la justicia de los paganos no es superior a la del Sanedr\u00edn de los Jud\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Verdaderamente este Justo, que extra\u00f1amente atrae sobre s\u00ed los prop\u00f3sitos homicidas del coraz\u00f3n humano, reconcilia a jud\u00edos y paganos. Pero lo lleva a cabo, por ahora, haciendo que los dos sean c\u00f3mplices en su muerte. Sin embargo, llega la hora, es m\u00e1s, est\u00e1 ya cerca, en que este Justo los reconciliar\u00e1 de otro modo, por medio de la Cruz y de un perd\u00f3n que alcanzar\u00e1 a todos, jud\u00edos y paganos, los curar\u00e1 de sus cobard\u00edas y los librar\u00e1 de su violencia.<br \/>\nLa \u00fanica condici\u00f3n para tener parte en este don ser\u00e1 confesar la inocencia del \u00fanico Inocente, el Cordero de Dios inmolado por el pecado del mundo; renunciar a la presunci\u00f3n que murmura dentro de nosotros: \u00abSoy inocente de la sangre de este hombre\u00bb; declararse culpables, con la seguridad de que un amor infinito nos envuelve a todos, jud\u00edos y paganos, y de que Dios nos llama a todos a ser sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<\/strong><br \/>\nSe\u00f1or, Dios nuestro, ante Jes\u00fas entregado y condenado, no sabemos hacer otra cosa que disculparnos y acusar a los dem\u00e1s. Durante mucho tiempo los cristianos hemos cargado sobre tu pueblo Israel el peso de tu condena a muerte. Durante mucho tiempo hemos ignorado que todos deb\u00edamos reconocernos c\u00f3mplices en el pecado, para poder ser salvados por la sangre de Jes\u00fas crucificado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Conc\u00e9denos reconocer en tu Hijo al Inocente, el \u00fanico de toda la historia. \u00c9l, que ha aceptado hacerse \u00abpecado en favor nuestro\u00bb (cf.\u00a0\u00a02 Co\u00a05,21), para que por \u00e9l t\u00fa pudieras encontrarnos de nuevo, humanidad recreada en la inocencia con la que nos creaste, y en la que nos haces hijos tuyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater noster<br \/>\n<\/strong>\u00a0Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Cuarta estaci\u00f3n: Jes\u00fas rey de la gloria<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Marcos<br \/>\nLos soldados se lo llevaron al interior del palacio \u2014al pretorio\u2014 y convocaron a toda la compa\u00f1\u00eda. Lo visten de p\u00farpura, le ponen una corona de espinas, que hab\u00edan trenzado, y comenzaron a hacerle el saludo: \u00ab\u00a1Salve, rey de los jud\u00edos!\u00bb (15,16-18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del libro del profeta Isa\u00edas<br \/>\nCreci\u00f3 en su presencia como brote, como ra\u00edz en tierra \u00e1rida, sin figura, sin belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado de los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultaban los rostros, despreciado y desestimado. \u00c9l soport\u00f3 nuestros sufrimientos y aguant\u00f3 nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado (53,2-4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nBanalidad del mal. Son innumerables los hombres, las mujeres, incluso los ni\u00f1os violentados, humillados, torturados, asesinados, por todas partes y en todas las \u00e9pocas de la historia.<br \/>\nSin refugiarse en su propia condici\u00f3n divina, Jes\u00fas se incluye en el terrible cortejo de los sufrimientos que el hombre inflige al hombre. Conoce el abandono de los humillados y de los m\u00e1s marginados.<br \/>\nPero, \u00bfde qu\u00e9 nos sirve el sufrimiento de otro inocente m\u00e1s?<br \/>\nAquel, que es uno como nosotros, es antes de nada el Hijo predilecto del Padre, que con su obediencia cumple toda justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y, de repente, todos los signos se invierten. Las palabras y los gestos de burla de sus torturadores nos desvelan \u2014oh absoluta paradoja\u2014 una insondable verdad, la de la aut\u00e9ntica y \u00fanica realeza, que se ha manifestado como un amor que no quiere conocer nada m\u00e1s que la voluntad del Padre y su deseo de que todos los hombres se salven. \u00abT\u00fa no quieres sacrificios ni ofrendas, [\u2026]. Entonces yo digo: \u201cAqu\u00ed estoy \u2014como est\u00e1 escrito en mi libro\u2014 para hacer tu voluntad\u201d\u00bb (Sal\u00a040,7-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta hora del Viernes Santo nos lo proclama: hay una sola gloria en este mundo y en el otro, la de conocer y cumplir la voluntad del Padre. Ninguno de nosotros puede ambicionar una dignidad m\u00e1s alta que la de ser hijo en aquel que se ha hecho obediente por nosotros hasta la muerte en cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, te pedimos que en este d\u00eda santo en el que se cumple tu designio destruyas nuestros \u00eddolos y los del mundo. T\u00fa que conoces su poder sobre nuestras mentes y nuestros corazones.<br \/>\nDestruye nuestras falsas figuras del \u00e9xito y de la gloria.<br \/>\nDestruye las im\u00e1genes que siempre resurgen en nosotros de un Dios a medida de nuestros pensamientos, un Dios distante, tan alejado del rostro que se ha revelado en la alianza y que se manifiesta hoy en Jes\u00fas, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier previsi\u00f3n, por encima de toda esperanza. \u00c9l, que confesamos como el \u00abreflejo de [tu] gloria\u00bb (Hb\u00a01,3).<br \/>\nHaz que entremos en el gozo eterno, que nos hace aclamar a Jes\u00fas, revestido de p\u00farpura y coronado de espinas, como el rey de la gloria que canta el salmo: \u00ab\u00a1Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria\u00bb (24,9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>\u00a1Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar el Rey de la gloria.<br \/>\nQuinta estaci\u00f3n: Jes\u00fas con la cruz a cuestas<br \/>\nLectura del libro de las Lamentaciones<br \/>\nVosotros, los que pas\u00e1is por el camino, mirad y ved si hay dolor como el dolor que me atormenta, con el que el Se\u00f1or me afligi\u00f3 el d\u00eda de su ardiente ira (1,12).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Salmo 146<br \/>\nDichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, el que espera en el Se\u00f1or, su Dios [\u2026]. El Se\u00f1or liberta a los cautivos, el Se\u00f1or abre los ojos al ciego, el Se\u00f1or endereza a los que ya se doblan, [\u2026] el Se\u00f1or guarda a los peregrinos, sustenta al hu\u00e9rfano y a la viuda (5.7-8.9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Por el \u00e1spero camino del G\u00f3lgota, Jes\u00fas no ha llevado la cruz como un trofeo. En nada se asemeja a los h\u00e9roes de nuestra fantas\u00eda que triunfantes derriban a sus malvados enemigos.<br \/>\nCamina paso a paso, el cuerpo siempre m\u00e1s pesado y m\u00e1s lento. Siente su carne destrozada por el le\u00f1o del suplicio, las piernas debilitadas bajo la carga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, la\u00a0Iglesia\u00a0ha meditado sobre esta v\u00eda llena de tropiezos y ca\u00eddas.<br \/>\nJes\u00fas cae, se levanta, vuelve a caer, retoma el agotador camino, probablemente bajo los golpes de los guardias que lo escoltan, porque as\u00ed es como son tratados, maltratados, los condenados en este mundo.<br \/>\n\u00c9l, que levant\u00f3 a los cuerpos postrados, que enderez\u00f3 a la mujer encorvada, que arranc\u00f3 del lecho de la muerte a la hija de Jairo y puso en pie a los afligidos, hoy est\u00e1 ah\u00ed, hundido en el polvo.<br \/>\nEl Alt\u00edsimo est\u00e1 en el suelo.<br \/>\nFijemos la mirada en Jes\u00fas. A trav\u00e9s de \u00e9l, el Alt\u00edsimo nos ense\u00f1a que es, al mismo tiempo \u2014incre\u00edblemente\u2014, el m\u00e1s Humilde, dispuesto a descender hasta nosotros, incluso m\u00e1s abajo si fuera necesario, de modo que ninguno se pierda en los bajos fondos de su propia miseria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, t\u00fa desciendes a la profundidad de nuestra noche, sin poner l\u00edmites a tu humillaci\u00f3n, porque es all\u00ed que encuentras la tierra a menudo ingrata, y a veces devastada, de nuestra vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Te suplicamos que ayudes a tu Iglesia para que sepa mostrar c\u00f3mo el Alt\u00edsimo y el m\u00e1s Humilde son en ti un \u00fanico rostro. Conc\u00e9dele que lleve la buena noticia del Evangelio a todos los que tropiezan y caen, que no hay ca\u00edda que pueda apartarnos de tu misericordia; que no hay extrav\u00edo ni abismo suficientemente profundo en el que no puedas encontrar a quien se ha perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>He aqu\u00ed que vengo para hacer tu voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Sexta estaci\u00f3n: Jes\u00fas y Sim\u00f3n de Cirene<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\nMientras lo conduc\u00edan, echaron mano de un cierto Sim\u00f3n de Cirene, que volv\u00eda del campo, y le cargaron la cruz, para que la llevase detr\u00e1s de Jes\u00fas (23,26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Mateo<br \/>\n\u00abSe\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; \u00bfcu\u00e1ndo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; \u00bfcu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel y fuimos a verte?\u00bb (25,37-39).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Jes\u00fas tropieza por el camino, la espalda aplastada bajo el peso de la cruz. Pero es necesario continuar, caminar, seguir caminando, porque la meta del pelot\u00f3n de soldados, que apremia a Jes\u00fas, es el G\u00f3lgota, el siniestro \u00ablugar de la Calavera\u00bb, fuera de los muros de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ese momento, pasa por ah\u00ed un hombre, de brazos fuertes. Parece ajeno a lo ocurrido aquel d\u00eda. Est\u00e1 volviendo a casa, sin saber lo que le ha sucedido al \u00abrab\u00ed\u00bb Jes\u00fas, cuando los guardias le ordenan que lleve la cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00bfQu\u00e9 sabr\u00eda de aquel condenado que los guardias empujaban al suplicio? \u00bfQu\u00e9 conocer\u00eda de aquel que \u00abno parec\u00eda hombre\u00bb (52,14), como el siervo desfigurado de Isa\u00edas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Nada se nos dice de su sorpresa, de su posible rechazo inicial, del sentimiento de compasi\u00f3n que lo invadi\u00f3. El Evangelio s\u00f3lo ha conservado la memoria de su nombre, Sim\u00f3n, oriundo de Cirene. Pero el Evangelio ha querido hacernos llegar el nombre de este libio y su humilde gesto de ayuda para ense\u00f1arnos c\u00f3mo Sim\u00f3n, aliviando el dolor de un condenado a muerte, ha aliviado el dolor de Jes\u00fas, el Hijo de Dios, con el que se cruz\u00f3 en su camino, en esa condici\u00f3n de esclavo que hab\u00eda asumido por nosotros, por \u00e9l, por la salvaci\u00f3n del mundo. Sin que \u00e9l lo supiese.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, t\u00fa nos revelaste en cada pobre que est\u00e1 desnudo, prisionero, sediento, t\u00fa nos visitas y que en \u00e9l es a ti a quien acogemos, visitamos, vestimos, calmamos la sed: \u00abFui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme\u00bb\u00a0(Mt\u00a025,35-36). Misterio de tu encuentro con nuestra humanidad. As\u00ed llegas a cada hombre. Ninguno est\u00e1 excluido de este encuentro, si acepta ser un hombre de compasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como una ofrenda santa, nosotros te presentamos todos los gestos de bondad, de acogida, de dedicaci\u00f3n que cada d\u00eda se realizan en este mundo. D\u00edgnate reconocerlos como la verdad de nuestra humanidad, que habla m\u00e1s fuerte que todos los gestos de rechazo y de odio. D\u00edgnate bendecir a los hombres y a las mujeres de compasi\u00f3n que te dan gloria, aun cuando no saben todav\u00eda pronunciar tu nombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>Cristo muerto por nuestros pecados, Cristo resucitado para nuestra vida, Te rogamos, ten piedad de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>S\u00e9ptima estaci\u00f3n: Jes\u00fas y las hijas de Jerusal\u00e9n<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\nLo segu\u00eda un gran gent\u00edo del pueblo, y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por \u00e9l. Jes\u00fas se volvi\u00f3 hacia ellas y les dijo: \u00abHijas de Jerusal\u00e9n, no llor\u00e9is por m\u00ed, llorad por vosotras y por vuestros hijos, [\u2026] porque, si esto hacen con el le\u00f1o verde, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n con el seco?\u00bb (23,27-28.31).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El llanto que Jes\u00fas conf\u00eda a las hijas de Jerusal\u00e9n como un gesto de compasi\u00f3n, este llanto de las mujeres no falta nunca en este mundo.<br \/>\nBaja silenciosamente por las mejillas de las mujeres. Y, probablemente m\u00e1s a menudo, de forma invisible en su coraz\u00f3n, como las l\u00e1grimas de sangre de las que hablaba Catalina de Siena.<br \/>\nNo es que las l\u00e1grimas correspondan de forma exclusiva a las mujeres, como si su destino en la historia fuese el de llorar, pasiva e impotentemente, mientras que son los hombres los que la escriben.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En efecto, sus llantos son tambi\u00e9n, y sobre todo, aquellos que ellas recogen lejos de toda mirada y de todo reconocimiento, en un mundo en el que hay mucho que llorar. El llanto de los ni\u00f1os aterrorizados, de los heridos en el campo de batalla que llaman a su madre, el llanto solitario de los enfermos y moribundos en el umbral de lo desconocido. El llanto de perdici\u00f3n que corre por el rostro de este mundo, que fue creado en el primer d\u00eda por l\u00e1grimas de alegr\u00eda, mientras el hombre y la mujer exultaban de j\u00fabilo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y tambi\u00e9n Etty Hillesum, mujer fuerte de Israel que se mantuvo en pie en medio de la tempestad de la persecuci\u00f3n nazi, y que defendi\u00f3 hasta el fin la bondad de la vida, nos susurra al o\u00eddo este secreto, que ella intuye al final de su camino: en el rostro de Dios hay l\u00e1grimas que consolar, cuando llora por la miseria de sus hijos. En el\u00a0infierno\u00a0que invade el mundo, ella se atreve a orar a Dios: \u00abVoy a tratar de ayudarte\u00bb, le dice. Qu\u00e9 audacia tan femenina y tan divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, Dios de ternura y de piedad, Dios lleno de amor y fidelidad, ens\u00e9\u00f1anos, en los d\u00edas felices, a no despreciar las l\u00e1grimas de los pobres que claman a ti y que nos piden ayuda. Ens\u00e9\u00f1anos a no pasar indiferentes junto a ellos. Ens\u00e9\u00f1anos a tener el valor de llorar con ellos. Ens\u00e9\u00f1anos tambi\u00e9n, en la noche de nuestros sufrimientos, de nuestras soledades, de nuestras desilusiones, a escuchar la palabra de gracia que t\u00fa nos revelaste en el monte: \u00abBienaventurados los que lloran, porque ellos ser\u00e1n consolados\u00bb (Mt\u00a05,5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>Cristo muerto por nuestros pecados,<br \/>\nCristo Resucitado para vida nuestra,<br \/>\nTe rogamos, ten piedad de nosotros<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Octava estaci\u00f3n: Jes\u00fas es despojado de sus vestiduras<\/strong><br \/>\nLectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan<br \/>\nLos soldados, cuando crucificaron a Jes\u00fas, tomaron\u00a0su ropa, haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la t\u00fanica. Era una t\u00fanica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo (19,23).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del libro de Job<br \/>\n\u00abDesnudo sal\u00ed del vientre de mi madre y desnudo volver\u00e9 a \u00e9l\u00bb (1,21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El cuerpo humillado de Jes\u00fas queda desnudo. Expuesto a las miradas de burla y desprecio. El cuerpo de Jes\u00fas plagado de heridas y destinado al suplicio extremo de la crucifixi\u00f3n. Humanamente, \u00bfqu\u00e9 otra cosa se puede hacer sino bajar los ojos para no aumentar su verg\u00fcenza?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero el Esp\u00edritu nos ayuda en nuestra confusi\u00f3n. Nos ense\u00f1a a entender el lenguaje de Dios, el lenguaje de la\u00a0kenosis, este abajamiento de Dios para llegar hasta donde estamos nosotros. De este lenguaje de Dios nos habla el te\u00f3logo ortodoxo Cristos Yanar\u00e1s: \u00abEl lenguaje de la\u00a0kenosis: Jes\u00fas reci\u00e9n nacido, desnudo en el pesebre, desnudo en el r\u00edo mientras recibe el bautismo como un siervo, colgado en el \u00e1rbol de la cruz, desnudo, como un malhechor. Por medio de todo esto, \u00e9l ha manifestado su amor por nosotros\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adentr\u00e1ndonos en este misterio de gracia, podemos volver a mirar el cuerpo martirizado de Jes\u00fas. Entonces comenzamos a descubrir aquello que nuestros ojos no pueden ver: su desnudez resplandece con aquella misma luz que irradiaba su t\u00fanica en el momento de la Transfiguraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luz que aleja toda tiniebla. Luz irresistible del amor hasta el extremo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, ponemos ante tus ojos la inmensa multitud de hombres que sufren la tortura, la asombrosa muchedumbre de cuerpos maltratados, temblando de angustia ante la amenaza de los golpes, muriendo en barrios miserables.<br \/>\nTe suplicamos, recoge su gemido. El mal nos deja sin voz e indefensos.<br \/>\nPero t\u00fa sabes hacer lo que nosotros no sabemos. Sabes encontrar una salida en el caos y en la oscuridad del mal. Sabes hacer que la vida de la resurrecci\u00f3n brille ya en la pasi\u00f3n de tu Hijo amado. \u00a1Aumenta nuestra fe!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Te presentamos tambi\u00e9n la locura de los torturadores y de los que les mandan. Tambi\u00e9n esta nos deja sin palabras&#8230; excepto para rezarte e implorarte entre l\u00e1grimas con las palabras de la oraci\u00f3n que nos ense\u00f1aste: \u00abL\u00edbranos del mal\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>Cristo muerto por nuestros pecados, Cristo Resucitado para vida nuestra,<br \/>\nte rogamos, ten piedad de nosotros<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Novena estaci\u00f3n: Jes\u00fas es crucificado<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\nY cuando llegaron al lugar llamado \u00abLa Calavera\u00bb, lo crucificaron all\u00ed, a \u00e9l y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jes\u00fas dec\u00eda: \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb (23,33-34).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del libro del Profeta Isa\u00edas<br \/>\nNuestro castigo saludable cay\u00f3 sobre \u00e9l, sus cicatrices nos curaron (53,5).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En verdad, Dios est\u00e1 donde no deber\u00eda estar.<br \/>\nEl Hijo predilecto, el Santo de Dios, es ese cuerpo expuesto en una cruz de infamia, abandonado al deshonor, en medio de dos malhechores. Hombre de dolores ante quien se vuelve el rostro; a decir verdad, igual que se hace con tantos seres humanos desfigurados que encontramos por nuestras calles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Verbo de Dios, por quien todo fue creado, ya no es m\u00e1s que carne muda y sufriente. La crueldad de nuestra humanidad se ha cebado con \u00e9l y ha vencido. S\u00ed, Dios est\u00e1 all\u00ed donde no deber\u00eda estar, y sin embargo necesitamos que est\u00e9 all\u00ed.<br \/>\nVino para compartir con nosotros su vida. \u00abTomad\u00bb, dijo sin cesar mientras ofrec\u00eda la salud a los enfermos, su perd\u00f3n a los corazones extraviados, su cuerpo en la cena pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero ha ca\u00eddo en nuestras manos, en territorio de muerte y de violencia: la de cada d\u00eda en el mundo, que nos deja at\u00f3nitos; y la que se insin\u00faa dentro de cada uno de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lo sab\u00edan bien los monjes asesinados en Tibhirine, los cuales, a la oraci\u00f3n \u00abdes\u00e1rmalos\u00bb a\u00f1ad\u00edan la petici\u00f3n \u00abdes\u00e1rmanos\u00bb.<br \/>\nEra necesario que la dulzura de Dios visitase nuestro infierno, era el \u00fanico modo de librarnos del mal.<br \/>\nEra necesario que Jesucristo trajese la infinita ternura de Dios al coraz\u00f3n del pecado del mundo.<br \/>\nEra necesario esto, para que la muerte, puesta ante la vida de Dios, se retirase y cayese, como un enemigo que encuentra un rival m\u00e1s fuerte que \u00e9l y se dispersa en la nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, acoge nuestra alabanza silenciosa.<br \/>\nComo los reyes que se quedan sin palabras ante la obra del Siervo revelada por el profeta Isa\u00edas (cf. 52,15), nos quedamos estupefactos ante el cordero inmolado por nuestra vida y la del mundo, y confesamos que por tus llagas hemos sido curados. \u00ab\u00bfC\u00f3mo pagar\u00e9 al Se\u00f1or todo el bien que me ha hecho? Te ofrecer\u00e9 un sacrificio de alabanza, invocando el nombre del Se\u00f1or\u00bb (Sal\u00a0116,12.17).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>Cristo muerto por nuestros pecados, Cristo Resucitado para vida nuestra,<br \/>\nte rogamos, ten piedad de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>D\u00e9cima estaci\u00f3n: Jes\u00fas en la cruz es humillado<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\nEl pueblo estaba mirando, pero los magistrados le hac\u00edan muecas, diciendo: \u00abA otros ha salvado; que se salve a s\u00ed mismo, si \u00e9l es el Mes\u00edas de Dios, el Elegido\u00bb. Se burlaban de \u00e9l tambi\u00e9n los soldados, que se acercaban y le ofrec\u00edan vinagre, diciendo: \u00abSi eres t\u00fa el rey de los jud\u00edos, s\u00e1lvate a ti mismo\u00bb. Hab\u00eda tambi\u00e9n por encima de \u00e9l un letrero: \u00abEste es el rey de los jud\u00edos\u00bb. Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa el Mes\u00edas? S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros\u00bb (23,35-39).<br \/>\n\u00abSi eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan\u00bb. [&#8230;] \u00abSi eres Hijo de Dios, t\u00edrate de aqu\u00ed abajo, porque est\u00e1 escrito: [&#8230;] (los \u00e1ngeles) te sostendr\u00e1n en sus manos\u00bb (4,3.9-11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>\u00bfNo habr\u00eda podido Jes\u00fas bajarse de la cruz? A duras penas nos atrevemos a hacernos esta pregunta. \u00bfAcaso el Evangelio no la pone en boca de los imp\u00edos?<br \/>\nY sin embargo, ella nos persigue en la medida en que a\u00fan seguimos formando parte del mundo de la tentaci\u00f3n a la que Jes\u00fas se enfrent\u00f3 durante los cuarenta d\u00edas en el desierto, preludio e inicio de su ministerio: \u00abSi eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan, t\u00edrate desde la parte superior del templo, porque Dios cuida del que es su amigo\u00bb. Pero en la medida en que bautizados en su muerte y resurrecci\u00f3n seguimos a Jesucristo en su camino, el desaf\u00edo del Maligno ya no tiene poder sobre nosotros, se reduce a nada, su mentira queda desenmascarada.<br \/>\nEs entonces cuando se descubre la importancia absoluta de aquel \u00abera necesario\u00bb (Lc\u00a024,26), que Jes\u00fas ense\u00f1a con paciencia y ardor a los caminantes de Ema\u00fas.<br \/>\n\u00abEra necesario\u00bb que Cristo entrara en esta obediencia y en esta impotencia, para llegar hasta nosotros en esa impotencia a la que nos ha llevado nuestra desobediencia.<br \/>\nComenzamos as\u00ed a comprender que \u00abs\u00f3lo el Dios que sufre puede salvarnos\u00bb, como escribi\u00f3 el pastor\u00a0Dietrich Bonhoeffer\u00a0unos meses antes de morir asesinado, de tal manera que, experimentando en profundidad el poder del mal, pudo resumir en esta verdad, simple y vertiginosa, la profesi\u00f3n de fe cristiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, \u00bfqui\u00e9n nos librar\u00e1 de las insidias del poder mundano? \u00bfQui\u00e9n nos librar\u00e1 de la tiran\u00eda de la mentira, que nos lleva a enaltecer a los poderosos y buscar a la vez las falsas glorias?<br \/>\nS\u00f3lo t\u00fa puedes convertir nuestros corazones.<br \/>\nS\u00f3lo t\u00fa puedes hacernos amar los senderos de la humildad.<br \/>\nS\u00f3lo t\u00fa&#8230;, que nos revelas que la \u00fanica victoria es la del amor y que todo lo dem\u00e1s no es m\u00e1s que paja que dispersa el viento, ilusi\u00f3n que desaparece frente a tu verdad.<br \/>\nTe rogamos, Se\u00f1or, disipa las mentiras que pretenden reinar en nuestros corazones y en el mundo.<br \/>\nHaznos vivir seg\u00fan tus caminos, para que el mundo reconozca el poder de la Cruz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>Dios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Und\u00e9cima estaci\u00f3n: Jes\u00fas y su Madre<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo Evangelio seg\u00fan San Juan<br \/>\nJunto a la cruz de Jes\u00fas estaban su madre, la hermana de su madre, Mar\u00eda, la de Cleof\u00e1s, y Mar\u00eda, la Magdalena. Jes\u00fas, al ver a su madre y junto a ella al disc\u00edpulo al que amaba, dijo a su madre: \u00abMujer, ah\u00ed tienes a tu hijo\u00bb. Luego, dijo al disc\u00edpulo: \u00abAh\u00ed tienes a tu madre\u00bb. Y desde aquella hora, el disc\u00edpulo la recibi\u00f3 como algo propio (19,25-27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Tambi\u00e9n Mar\u00eda ha llegado al final del camino. Ha llegado aquel d\u00eda del que hablaba el anciano Sime\u00f3n. Cuando tom\u00f3 en sus brazos temblorosos al ni\u00f1o y su acci\u00f3n de gracias continu\u00f3 con palabras misteriosas, que entrelazaban contempor\u00e1neamente drama y esperanza, dolor y salvaci\u00f3n.<br \/>\n\u00abEste \u2014hab\u00eda dicho\u2014 ha sido puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; y ser\u00e1 como un signo de contradicci\u00f3n \u2014y a ti misma una espada te traspasar\u00e1 el alma\u2014, para que se pongan de manifiesto los pensamientos de muchos corazones\u00bb (Lc\u00a02,34-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya la visita del \u00e1ngel hab\u00eda hecho resonar en su coraz\u00f3n un anuncio incre\u00edble: Dios hab\u00eda escogido su vida para hacer florecer la novedad prometida a Israel, que \u00abni el ojo vio, ni el o\u00eddo oy\u00f3\u00bb (1 Co\u00a02,9; cf.\u00a0Is\u00a064,3). Y ella acept\u00f3 ese proyecto divino que comenz\u00f3 a transformar su cuerpo y, que m\u00e1s tarde, condujo por caminos impredecibles al hijo nacido de sus entra\u00f1as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En los d\u00edas ocultos de Nazaret y luego tambi\u00e9n en el tiempo de la vida p\u00fablica, cuando lleg\u00f3 la exigencia de hacerle sitio a la otra\u00a0familia\u00a0\u2014la de los disc\u00edpulos, esos desconocidos que Jes\u00fas dec\u00eda que eran sus hermanos, hermanas y madres\u2014, ella conserv\u00f3 todas estas cosas en su coraz\u00f3n, las confi\u00f3 a la gran paciencia de su fe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy es el tiempo del cumplimiento. La lanza que atraviesa el costado del Hijo traspasa tambi\u00e9n su coraz\u00f3n. Tambi\u00e9n Mar\u00eda se sumerge en la confianza sin apoyo, en la que Jes\u00fas vive totalmente su obediencia al Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De pie, ella no huye.\u00a0Stabat Mater. En la oscuridad, pero convencida, sabe que Dios cumple sus promesas. En la oscuridad, pero convencida, sabe que Jes\u00fas es la promesa y su cumplimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Mar\u00eda, Madre de Dios y mujer de nuestra estirpe, t\u00fa que nos engendras maternalmente en aquel que has engendrado, sost\u00e9n nuestra fe en las horas de oscuridad, ens\u00e9\u00f1anos a esperar contra toda esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Haz que toda la Iglesia se mantenga en una espera fiel, a imagen de tu fidelidad, humildemente d\u00f3cil a los proyectos de Dios, que nos llevan hacia donde no pens\u00e1bamos ir; y que, m\u00e1s all\u00e1 de toda expectativa, nos asocian a la obra de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong><em>Salve, Regina, Mater Misericordiae; vita, dulcedo et spes nostra, salve<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Duod\u00e9cima estaci\u00f3n: Jes\u00fas muere en la cruz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Juan<br \/>\n[Jes\u00fas] dijo: \u00abTengo sed\u00bb. Hab\u00eda all\u00ed un jarro lleno de vinagre. Y, sujetando una esponja empapada en vinagre a una ca\u00f1a de hisopo, se la acercaron a la boca. Jes\u00fas, cuando tom\u00f3 el vinagre, dijo: \u00abEst\u00e1 cumplido\u00bb. E, inclinando la cabeza, entreg\u00f3 el esp\u00edritu. [&#8230;] Pero al llegar a Jes\u00fas, viendo que ya hab\u00eda muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados, con la lanza, le traspas\u00f3 el costado, y al punto sali\u00f3 sangre y agua. El que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero, y \u00e9l sabe que dice verdad, para que tambi\u00e9n vosotros cre\u00e1is (19,28-30.33-35).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Ahora todo est\u00e1 cumplido. La misi\u00f3n de Jes\u00fas est\u00e1 concluida. Vino desde el Padre para la misi\u00f3n de la misericordia. La cumpli\u00f3 con una fidelidad que lo llev\u00f3 hasta el extremo del amor. Todo est\u00e1 cumplido. Jes\u00fas encomienda su esp\u00edritu en las manos de Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es verdad, aparentemente todo parece hundirse en el silencio de la muerte que desciende sobre el G\u00f3lgota y las tres cruces levantadas. En este d\u00eda de la Pasi\u00f3n, que llega a su fin, quien pasa por ese camino s\u00f3lo puede ver la derrota de Jes\u00fas, el fracaso de una esperanza que hab\u00eda alentado a muchos, consolado a los pobres, levantado a los humillados, que hizo vislumbrar a los disc\u00edpulos que hab\u00eda llegado el tiempo en que Dios cumplir\u00eda las promesas anunciadas por los profetas. Todo eso parec\u00eda perdido, destruido, derrumbado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, en medio de tanta decepci\u00f3n, el evangelista Juan hace que pongamos los ojos en un peque\u00f1o detalle, y se detiene en \u00e9l con solemnidad. Agua y sangre brotan del costado del crucificado. \u00a1Oh maravilla! La herida abierta por la lanza del soldado hace que salga el agua y la sangre que nos hablan de vida y de nacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El mensaje es extremadamente discreto, pero muy elocuente para los corazones que tienen un poco de memoria. Del cuerpo de Jes\u00fas brota el manantial que el profeta vio salir del templo. El manantial que crece y se convierte en un r\u00edo caudaloso, cuyas aguas sanan y fecundan todo lo que tocan a su paso. \u00bfNo hab\u00eda Jes\u00fas dicho un d\u00eda que su cuerpo es el nuevo templo? Y la \u00absangre de la alianza\u00bb acompa\u00f1a el agua. \u00bfNo hab\u00eda Jes\u00fas hablado de su carne y su sangre como alimento para la vida eterna?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or Jes\u00fas, en estos d\u00edas santos del misterio pascual renueva en nosotros el gozo de nuestro bautismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Al contemplar el agua y la sangre que brotan de tu costado, ens\u00e9\u00f1anos a reconocer en qu\u00e9 fuente se engendra nuestra vida, de qu\u00e9 caridad est\u00e1 edificada tu Iglesia, para qu\u00e9 esperanza, que compartir con el mundo, t\u00fa nos has elegido y enviado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aqu\u00ed est\u00e1 la fuente de vida que lava todo el universo, que brota de la herida de Cristo. Que nuestro bautismo sea para nosotros la \u00fanica gloria, con una acci\u00f3n de gracias llena de asombro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabidur\u00eda, la fuerza,<br \/>\nel honor, la gloria y la alabanza por los siglos de los siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Decimotercera estaci\u00f3n:\u00a0Jes\u00fas es bajado de la cruz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Lectura del santo Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\n[Jos\u00e9 de Arimatea], baj\u00e1ndolo de la cruz, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y lo coloc\u00f3 en un sepulcro excavado en la roca, donde nadie hab\u00eda sido puesto todav\u00eda (23,53).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Gestos de atenci\u00f3n y de honor para el cuerpo profanado y humillado de Jes\u00fas. Algunos hombres y mujeres se encuentran al pie de la cruz. Jos\u00e9, oriundo de Arimatea, hombre \u00abbueno y justo\u00bb (Lc\u00a023,50), que pide el cuerpo a Pilato, como refiere san Lucas; Nicodemo, aquel que fue a encontrar a Jes\u00fas de noche, a\u00f1ade san Juan; y algunas mujeres que, tenazmente fieles, observaban. La meditaci\u00f3n de la Iglesia ha querido a\u00f1adir a la Virgen Mar\u00eda, que estaba ciertamente tambi\u00e9n presente en este momento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mar\u00eda, Madre de piedad, que recibe en sus brazos el cuerpo nacido de su carne y que ha acompa\u00f1ado tiernamente, discretamente durante sus a\u00f1os de vida, como madre que siempre cuida de su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora es un cuerpo inmenso el que ella recoge, a medida de su dolor, a medida de la nueva creaci\u00f3n que nace de la pasi\u00f3n del amor que ha atravesado el coraz\u00f3n del hijo y de la madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el gran silencio que se cre\u00f3 despu\u00e9s del griter\u00edo de los soldados, de las burlas de los que pasaban y del murmullo de la crucifixi\u00f3n, los gestos son ahora de dulzura, una caricia de respeto. Jos\u00e9 baja el cuerpo que se abandona entre sus brazos. Lo envuelve en una s\u00e1bana, lo pone dentro de un sepulcro completamente nuevo, que espera a su hu\u00e9sped, en el jard\u00edn que est\u00e1 al lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jes\u00fas ha sido arrancado de las manos de sus verdugos. Ahora, muerto, se encuentra entre aquellas de la ternura y de la compasi\u00f3n. La violencia de los hombres homicidas ha pasado. La dulzura ha vuelto al lugar del suplicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dulzura de Dios y de los suyos, esos corazones mansos a los que Jes\u00fas promete un d\u00eda que poseer\u00e1n la tierra. Dulzura originaria de la creaci\u00f3n y del hombre a imagen de Dios. Dulzura del final, cuando toda l\u00e1grima ser\u00e1 enjugada, cuando el lobo habitar\u00e1 con el cordero, porque est\u00e1 lleno el pa\u00eds del conocimiento del Se\u00f1or (cf.\u00a0Is\u00a011, 6.9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Canto a Mar\u00eda<br \/>\n<\/strong>Oh Mar\u00eda, no llores m\u00e1s: tu hijo, nuestro Se\u00f1or, duerme en paz. Y su Padre, en la gloria, abre las puertas de la vida.<br \/>\nOh Mar\u00eda, al\u00e9grate: Jes\u00fas resucitado venci\u00f3 a la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>En paz me acuesto y enseguida me duermo; me despierto y T\u00fa me sostienes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Decimocuarta estaci\u00f3n: Jes\u00fas en el sepulcro y las mujeres<br \/>\n<\/strong>Lectura del santo\u00a0Evangelio seg\u00fan san Lucas<br \/>\nLas mujeres que lo hab\u00edan acompa\u00f1ado desde Galilea lo siguieron, y vieron el sepulcro y c\u00f3mo hab\u00eda sido colocado su cuerpo. Al regresar, prepararon aromas y mirra. Y el s\u00e1bado descansaron de acuerdo con el precepto (23,55-56).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Meditaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Las mujeres se han marchado. Ya no est\u00e1 el que hab\u00edan acompa\u00f1ado, caminando premurosas e incansables por los caminos de Galilea. En esta tarde, les deja \u00fanicamente por compa\u00f1\u00eda el recuerdo de la visi\u00f3n del sepulcro y de la s\u00e1bana donde ahora reposa. Pobre y precioso recuerdo de los intensos d\u00edas pasados. Soledad y silencio. Por otra parte, se acerca el\u00a0shabbat, que invita a Israel a concluir el trabajo, como tambi\u00e9n hizo Dios cuando complet\u00f3 la creaci\u00f3n, llev\u00e1ndola a plenitud con su bendici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy se trata de otra plenitud; por ahora escondida e impenetrable.<br \/>\nUn\u00a0Shabbat\u00a0para quedarse hoy quietos con el coraz\u00f3n recogido y la memoria oscurecida por las l\u00e1grimas. Para preparar tambi\u00e9n los perfumes y los aromas con los que ellas ma\u00f1ana, al amanecer, rendir\u00e1n el \u00faltimo tributo a su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sin embargo, con este gesto, \u00bfse preparan solamente a embalsamar su esperanza? \u00bfY si Dios hubiera predispuesto una respuesta a su solicitud que ellas no logran ni siquiera prever, imaginar, intuir? El descubrimiento de una tumba vac\u00eda\u2026, el anuncio de que \u00e9l ya no est\u00e1 all\u00ed, porque ha destruido las puertas de la muerte\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Oraci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se\u00f1or, Dios nuestro, d\u00edgnate ver y bendecir todos los gestos de las mujeres que honran en este mundo la fragilidad del cuerpo humano, que ellas rodean de dulzura y de honor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y a nosotros, que te hemos acompa\u00f1ado en este camino de amor hasta el final, d\u00edgnate protegernos, junto a las mujeres del Evangelio, en la oraci\u00f3n y en la espera que han sido colmadas con la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, y que tu Iglesia se dispone a celebrar en el j\u00fabilo de la noche pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Pater Noster<br \/>\n<\/strong>A quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Roma, Abril 2017).- El Papa Francisco encarg\u00f3 la preparaci\u00f3n de las meditaciones del V\u00eda Crucis del Viernes Santo de este a\u00f1o 2017 a la biblista francesa Anne-Marie Pelletier. A continuaci\u00f3n publicamos el texto completo de las meditaciones que se usar\u00e1n en el V\u00eda Crucis que preside el Santo Padre en el Coliseo. 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