{"id":1381,"date":"2016-02-15T12:05:03","date_gmt":"2016-02-15T17:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/video-y-texto-homilia-del-papa-en-la-misa-con-las-comunidades-indigenas-de-chiapas\/"},"modified":"2016-02-15T12:05:03","modified_gmt":"2016-02-15T17:05:03","slug":"video-y-texto-homilia-del-papa-en-la-misa-con-las-comunidades-indigenas-de-chiapas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/video-y-texto-homilia-del-papa-en-la-misa-con-las-comunidades-indigenas-de-chiapas\/","title":{"rendered":"VIDEO y TEXTO: Homil\u00eda del Papa en la Misa con las comunidades ind\u00edgenas de Chiapas"},"content":{"rendered":"<p> SAN CRIST\u00d3BAL DE LAS CASAS, 15 Feb. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco celebra una Misa en San Crist&oacute;bal de las Casas en el estado mexicano de Chiapas, en la que participan las comunidades ind&iacute;genas locales. A continuaci&oacute;n el texto completo de la homil&iacute;a del Papa Francisco:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLi smantal Kajvaltike toj lek &ndash; la ley del Se&ntilde;or es perfecta del todo y reconforta el alma, as&iacute; comenzaba el salmo que hemos escuchado. La ley del Se&ntilde;or es perfecta; y el salmista se encarga de enumerar todo lo que esa ley genera al que la escucha y la sigue: reconforta el alma, hace sabio al sencillo, alegra el coraz&oacute;n, es luz para alumbrar el camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsa es la ley que el Pueblo de Israel hab&iacute;a recibido de mano de Mois&eacute;s, una ley que ayudar&iacute;a al Pueblo de Dios a vivir en la libertad a la que hab&iacute;an sido llamados. Ley que quer&iacute;a ser luz para sus pasos y acompa&ntilde;ar el peregrinar de su Pueblo. Un Pueblo que hab&iacute;a experimentado la esclavitud y el despotismo del Fara&oacute;n, que hab&iacute;a experimentado el sufrimiento y el maltrato hasta que Dios dice basta, hasta que Dios dice: &iexcl;No m&aacute;s! He visto la aflicci&oacute;n, he o&iacute;do el clamor, he conocido su angustia (cf. Ex 3,9). Y ah&iacute; se manifiesta el rostro de nuestro Dios, el rostro del Padre que sufre ante el dolor, el maltrato, la inequidad en la vida de sus hijos; y su Palabra, su ley, se volv&iacute;a s&iacute;mbolo de libertad, s&iacute;mbolo de alegr&iacute;a, de sabidur&iacute;a y de luz. Experiencia, realidad que encuentra eco en esa expresi&oacute;n que nace de la sabidur&iacute;a acu&ntilde;ada en estas tierras desde tiempos lejanos, y que reza en el Popol Vuh de la siguiente manera: El alba sobrevino sobre las tribus juntas. La faz de la tierra fue enseguida saneada por el sol (33). El alba sobrevino para los pueblos que una y otra vez han caminado en las distintas tinieblas de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn esta expresi&oacute;n, hay un anhelo de vivir en libertad, hay un anhelo que tiene sabor a tierra prometida donde la opresi&oacute;n, el maltrato y la degradaci&oacute;n no sean moneda corriente. En el coraz&oacute;n del hombre y en la memoria de muchos de nuestros pueblos est&aacute; inscrito el anhelo de una tierra, de un tiempo donde la desvalorizaci&oacute;n sea superada por la fraternidad, la injusticia sea vencida por la solidaridad y la violencia sea callada por la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNuestro Padre no s&oacute;lo comparte ese anhelo, &Eacute;l mismo lo ha estimulado y lo estimula al regalarnos a su hijo Jesucristo. En &Eacute;l encontramos la solidaridad del Padre caminando a nuestro lado. En &Eacute;l vemos c&oacute;mo esa ley perfecta toma carne, toma rostro, toma la historia para acompa&ntilde;ar y sostener a su Pueblo; se hace Camino, se hace Verdad, se hace Vida, para que las tinieblas no tengan la &uacute;ltima palabra y el alba no deje de venir sobre la vida de sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDe muchas maneras y de muchas formas se ha querido silenciar y callar este anhelo, de muchas maneras han intentado anestesiarnos el alma, de muchas formas han pretendido aletargar y adormecer la vida de nuestros ni&ntilde;os y j&oacute;venes con la insinuaci&oacute;n de que nada puede cambiar o de que son sue&ntilde;os imposibles. Frente a estas formas, la creaci&oacute;n tambi&eacute;n sabe levantar su voz; &laquo;esta hermana clama por el da&ntilde;o que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que &eacute;ramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el coraz&oacute;n humano, herido por el pecado, tambi&eacute;n se manifiesta en los s&iacute;ntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres m&aacute;s abandonados y maltratados, est&aacute; nuestra oprimida y devastada tierra, que &ldquo;gime y sufre dolores de parto&rdquo; (Rm 8,22)&raquo; (Laudato si&rsquo;, 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl desaf&iacute;o ambiental que vivimos, y sus ra&iacute;ces humanas, nos impactan a todos (cf. Laudato si&rsquo;,14) y nos interpelan. Ya no podemos hacernos los sordos frente a una de las mayores crisis ambientales de la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn esto ustedes tienen mucho que ense&ntilde;arnos, que ense&ntilde;ar a la humanidad. Sus pueblos, como han reconocido los obispos de Am&eacute;rica Latina, saben relacionarse arm&oacute;nicamente con la naturaleza, a la que respetan como &laquo;fuente de alimento, casa com&uacute;n y altar del compartir humano&raquo; (Aparecida, 472).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSin embargo, muchas veces, de modo sistem&aacute;tico y estructural, vuestros pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad. Algunos han considerado inferiores sus valores, sus culturas y sus tradiciones. Otros, mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado, los han despojado de sus tierras o han realizado acciones que las contaminaban. &iexcl;Qu&eacute; tristeza! Qu&eacute; bien nos har&iacute;a a todos hacer un examen de conciencia y aprender a decir: &iexcl;Perd&oacute;n!, perd&oacute;n hermanos. El mundo de hoy, despojado por la cultura del descarte, los necesita a ustedes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLos j&oacute;venes de hoy, expuestos a una cultura que intenta suprimir todas las riquezas, caracter&iacute;sticas y diversidades culturales en pos de un mundo homog&eacute;neo, necesitan estos j&oacute;venes que no se pierda la sabidur&iacute;a de sus ancianos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl mundo de hoy, preso del pragmatismo, necesita reaprender el valor de la gratuidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEstamos celebrando la certeza de que &laquo;el Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atr&aacute;s en su proyecto de amor, que no se arrepiente de habernos creado&raquo; (Laudato si&rsquo;, 13). Celebramos que Jesucristo sigue muriendo y resucitado en cada gesto que tengamos con el m&aacute;s peque&ntilde;o de nuestros hermanos. Anim&eacute;monos a seguir siendo testigos de su Pasi&oacute;n, de su Resurrecci&oacute;n haciendo carne Li smantal Kajvaltike toj lek &ndash; la ley del Se&ntilde;or que es perfecta del todo y reconforta el alma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SAN CRIST\u00d3BAL DE LAS CASAS, 15 Feb. 16 (ACI).- El Papa Francisco celebra una Misa en San Crist&oacute;bal de las Casas en el estado mexicano de Chiapas, en la que participan las comunidades ind&iacute;genas locales. 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