{"id":14159,"date":"2017-04-28T12:05:03","date_gmt":"2017-04-28T17:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-en-al-azhar-un-no-alto-y-claro-a-la-violencia-la-venganza-y-el-odio\/"},"modified":"2017-04-28T12:05:03","modified_gmt":"2017-04-28T17:05:03","slug":"papa-francisco-en-al-azhar-un-no-alto-y-claro-a-la-violencia-la-venganza-y-el-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-francisco-en-al-azhar-un-no-alto-y-claro-a-la-violencia-la-venganza-y-el-odio\/","title":{"rendered":"Papa Francisco en Al-Azhar: Un \u201cno\u201d alto y claro a la violencia, la venganza y el odio"},"content":{"rendered":"<p> EL CAIRO, 28 Abr. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEn su discurso pronunciado en la Universidad de Al-Azhar, principal referente teol&oacute;gico y educativo del mundo musulm&aacute;n sun&iacute;, el Papa Francisco elev&oacute; &ldquo;un &lsquo;no&rsquo; alto y claro a toda forma de violencia, de venganza y de odio cometidos en nombre de la religi&oacute;n o en nombre de Dios&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Santo Padre se&ntilde;al&oacute;, ante los participantes en la Conferencia Internacional para la Paz, que cristianos y musulmanes &ldquo;juntos afirmamos la incompatibilidad entre la fe y la violencia, entre creer y odiar. Juntos declaramos el car&aacute;cter sagrado de toda vida humana frente a cualquier forma de violencia f&iacute;sica, social, educativa o psicol&oacute;gica&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa record&oacute; que los diez mandamientos promulgados por Dios, y escritos en piedra en el Monte Sina&iacute;, siguen plenamente vigentes hoy: &ldquo;En el coraz&oacute;n de las &lsquo;diez palabras&rsquo; resuena, dirigido a los hombres y a los pueblos de todos los tiempos, el mandato &lsquo;no matar&aacute;s&rsquo;&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn ese compromiso del respeto a la vida y de la pr&aacute;ctica de la no violencia, el Santo Padre pidi&oacute; la implicaci&oacute;n de todas las religiones, pues &ldquo;siempre, pero sobre todo ahora, todas las religiones est&aacute;n llamadas a poner en pr&aacute;ctica este imperativo, ya que mientras sentimos la urgente necesidad de lo Absoluto, es indispensable excluir cualquier absolutizaci&oacute;n que justifique cualquier forma de violencia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara Francisco &ldquo;la violencia es la negaci&oacute;n de toda aut&eacute;ntica religiosidad&rdquo;, por lo que rechaz&oacute; cualquier tipo de justificaci&oacute;n religiosa de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Estamos obligados a denunciar las violaciones que atentan contra la dignidad humana y contra los derechos humanos, a poner al descubierto los intentos de justificar todas las formas de odio en nombre de las religiones y a condenarlos como una falsificaci&oacute;n idol&aacute;trica de Dios: su nombre es santo, &Eacute;l es el Dios de la paz, Dios salam. Por tanto, s&oacute;lo la paz es santa y ninguna violencia puede ser perpetrada en nombre de Dios porque profanar&iacute;a su nombre&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPobreza y explotaci&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Obispo de Roma pidi&oacute; en su discurso &ldquo;eliminar las situaciones de pobreza y de explotaci&oacute;n, donde los extremismos arraigan f&aacute;cilmente&rdquo;, y &ldquo;evitar que el flujo de dinero y armas llegue a los que fomentan la violencia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn este sentido, reflexion&oacute; sobre el origen de los populismos que afectan a diversos Gobiernos en el mundo. &ldquo;Asistimos perplejos al hecho de que, mientras por un lado nos alejamos de la realidad de los pueblos, en nombre de objetivos que no tienen en cuenta a nadie, por el otro, como reacci&oacute;n, surgen populismos demag&oacute;gicos que ciertamente no ayudan a consolidar la paz y la estabilidad&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tY advirti&oacute; que &ldquo;ninguna incitaci&oacute;n a la violencia garantizar&aacute; la paz, y cualquier acci&oacute;n unilateral que no ponga en marcha procesos constructivos y compartidos, en realidad, s&oacute;lo beneficia a los partidarios del radicalismo y de la violencia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAdem&aacute;s, renov&oacute; su llamado a poner fin al tr&aacute;fico de armas, pues &ldquo;para ir m&aacute;s a la ra&iacute;z, es necesario detener la proliferaci&oacute;n de armas que, si se siguen produciendo y comercializando, tarde o temprano llegar&aacute;n a utilizarse. S&oacute;lo sacando a la luz las turbias maniobras que alimentan el c&aacute;ncer de la guerra se pueden prevenir sus causas reales&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEducaci&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco quiso ir hasta los or&iacute;genes mismos de la violencia, y se&ntilde;al&oacute; que la cultura de la paz y de la no violencia se debe empezar a promover desde las pol&iacute;ticas educativas, &ldquo;porque no habr&aacute; paz sin una adecuada educaci&oacute;n de las j&oacute;venes generaciones. Y no habr&aacute; una adecuada educaci&oacute;n para los j&oacute;venes de hoy si la formaci&oacute;n que se les ofrece no es conforme a la naturaleza del hombre, que es un ser abierto y relacional&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Con el fin de contrarrestar realmente la barbarie de quien instiga al odio e incita a la violencia, es necesario acompa&ntilde;ar y ayudar a madurar a las nuevas generaciones para que, ante la l&oacute;gica incendiaria del mal, respondan con el paciente crecimiento del bien: j&oacute;venes que, como &aacute;rboles plantados, est&eacute;n enraizados en el terreno de la historia y, creciendo hacia lo Alto y junto a los dem&aacute;s, transformen cada d&iacute;a el aire contaminado de odio en ox&iacute;geno de fraternidad&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAsegur&oacute; que &ldquo;la educaci&oacute;n se convierte en sabidur&iacute;a cuando consigue que el hombre, en contacto con Aquel que lo trasciende y con cuanto lo rodea, saque lo mejor de s&iacute; mismo, adquiriendo una identidad no replegada sobre s&iacute; misma&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDi&aacute;logo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn el &aacute;mbito del di&aacute;logo interreligioso, afirm&oacute; que &ldquo;estamos llamados a caminar juntos con la convicci&oacute;n de que el futuro de todos depende tambi&eacute;n del encuentro entre religiones y culturas&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa Francisco cit&oacute; tres indicaciones fundamentales que pueden favorecer el di&aacute;logo si se aplican de forma adecuada: el deber de la identidad, la valent&iacute;a de la alteridad y la sinceridad de las intenciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;El deber de la identidad, porque no se puede entablar un di&aacute;logo real sobre la base de la ambig&uuml;edad o de sacrificar el bien para complacer al otro&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;La valent&iacute;a de la alteridad, porque al que es diferente, cultural o religiosamente, no se le ve ni se le trata como a un enemigo, sino que se le acoge como a un compa&ntilde;ero de ruta, con la genuina convicci&oacute;n de que el bien de cada uno se encuentra en el bien de todos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;La sinceridad de las intenciones, porque el di&aacute;logo, en cuanto expresi&oacute;n aut&eacute;ntica de lo humano, no es una estrategia para lograr segundas intenciones, sino el camino de la verdad, que merece ser recorrido pacientemente para transformar la competici&oacute;n en cooperaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor ello, estableci&oacute; un v&iacute;nculo estrecho entre educaci&oacute;n y di&aacute;logo. &ldquo;Educar, para abrirse con respeto y dialogar sinceramente con el otro, reconociendo sus derechos y libertades fundamentales, especialmente la religiosa, es la mejor manera de construir juntos el futuro, de ser constructores de civilizaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAporte com&uacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara lograr este objetivo, el Obispo de Roma se&ntilde;al&oacute; que cristianos y musulmanes tienen una misma responsabilidad: &ldquo;En este desaf&iacute;o de civilizaci&oacute;n tan urgente y emocionante, cristianos y musulmanes, y todos los creyentes, estamos llamados a ofrecer nuestra aportaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Se trata de un mensaje muy actual, frente a esa peligrosa paradoja que persiste en nuestros d&iacute;as, seg&uacute;n la cual por un lado se tiende a reducir la religi&oacute;n a la esfera privada, sin reconocerla como una dimensi&oacute;n constitutiva del ser humano y de la sociedad y, por el otro, se confunden la esfera religiosa y la pol&iacute;tica sin distinguirlas adecuadamente&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsas dos actitudes tienen un mismo peligro: hacer que &ldquo;la religi&oacute;n acabe siendo absorbida por la gesti&oacute;n de los asuntos temporales y se deje seducir por el atractivo de los poderes mundanos que en realidad s&oacute;lo quieren instrumentalizarla&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor ello, el Santo padre insisti&oacute; en su discurso en que la religi&oacute;n debe implicarse en la construcci&oacute;n de una cultura de paz, de no violencia, porque &ldquo;la religi&oacute;n no es un problema sino parte de la soluci&oacute;n: contra la tentaci&oacute;n de acomodarse en una vida sin relieve, donde todo comienza y termina en esta tierra, nos recuerda que es necesario elevar el &aacute;nimo hacia lo Alto para aprender a construir la ciudad de los hombres&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco resalt&oacute; que cristianos y musulmanes deben trabajar juntos para construir la paz: &ldquo;La religi&oacute;n no s&oacute;lo est&aacute; llamada a desenmascarar el mal sino que lleva en s&iacute; misma la vocaci&oacute;n a promover la paz, probablemente hoy m&aacute;s que nunca. Sin caer en sincretismos conciliadores, nuestra tarea es la de rezar los unos por los otros, pidiendo a Dios el don de la paz, encontrarnos, dialogar y promover la armon&iacute;a con un esp&iacute;ritu de cooperaci&oacute;n y amistad&rdquo;, concluy&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tEl Papa Francisco llega a Egipto como mensajero de paz https:\/\/t.co\/HpfTxti0Wr<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 28 de abril de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tTEXTO COMPLETO: Discurso del Papa Francisco en la Universidad de Al-Azhar https:\/\/t.co\/BKa0TefCaL<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 28 de abril de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CAIRO, 28 Abr. 17 (ACI).- En su discurso pronunciado en la Universidad de Al-Azhar, principal referente teol&oacute;gico y educativo del mundo musulm&aacute;n sun&iacute;, el Papa Francisco elev&oacute; &ldquo;un &lsquo;no&rsquo; alto y claro a toda forma de violencia, de venganza y de odio cometidos en nombre de la religi&oacute;n o en nombre de Dios&rdquo;. 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