{"id":14160,"date":"2017-04-28T12:05:04","date_gmt":"2017-04-28T17:05:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-y-encuentro-del-papa-francisco-con-las-autoridades-egipcias\/"},"modified":"2017-04-28T12:05:04","modified_gmt":"2017-04-28T17:05:04","slug":"texto-y-encuentro-del-papa-francisco-con-las-autoridades-egipcias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-y-encuentro-del-papa-francisco-con-las-autoridades-egipcias\/","title":{"rendered":"TEXTO y Encuentro del Papa Francisco con las autoridades egipcias"},"content":{"rendered":"<p> EL CAIRO, 28 Abr. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco mantiene un encuentro con las autoridades de Egipto durante su primer d&iacute;a de visita al pa&iacute;s y dirige un discurso en el que dio razones de su visita y habl&oacute; de la necesidad de una convivencia en paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn su discurso, el Santo Padre explic&oacute; que &ldquo;Egipto tiene una tarea particular: reforzar y consolidar tambi&eacute;n la paz regional, a pesar de que haya sido herido en su propio suelo por una violencia ciega. Dicha violencia hace sufrir injustamente a muchas familias &mdash;algunas de ellas aqu&iacute; presentes&mdash; que lloran por sus hijos e hijas&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo del discurso del Papa Francisco:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAl Salam&ograve; Alaikum \/ La paz est&eacute; con vosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLe agradezco, Se&ntilde;or Presidente, sus cordiales palabras de bienvenida y la invitaci&oacute;n que gentilmente me hizo para visitar su querido Pa&iacute;s. Conservo vivo el recuerdo de su visita a Roma, en noviembre de 2014, y tambi&eacute;n del encuentro fraterno con Su Santidad Papa Tawadros II, en 2013, as&iacute; como la del a&ntilde;o pasado con el Gran Im&aacute;n de la Universidad Al-Azhar, Dr. Ahmad Al-Tayyib.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMe es grato encontrarme en Egipto, tierra de antiqu&iacute;sima y noble civilizaci&oacute;n, cuyas huellas podemos admirar todav&iacute;a hoy y que, en su majestuosidad, parecen querer desafiar al tiempo. Esta tierra representa mucho para la historia de la humanidad y para la Tradici&oacute;n de la Iglesia, no s&oacute;lo por su prestigioso pasado hist&oacute;rico &mdash;de los faraones, copto y musulm&aacute;n&mdash;, sino tambi&eacute;n porque muchos Patriarcas vivieron en Egipto o lo recorrieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn efecto, la Sagrada Escritura lo menciona as&iacute; muchas veces. En esta tierra, Dios se hizo sentir, &laquo;revel&oacute; su nombre a Mois&eacute;s&raquo;, y sobre el monte Sina&iacute; dio a su pueblo y a la humanidad los Mandamientos divinos. En tierra egipcia, encontr&oacute; refugio y hospitalidad la Sagrada Familia: Jes&uacute;s, Mar&iacute;a y Jos&eacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa hospitalidad, ofrecida con generosidad hace m&aacute;s de dos mil a&ntilde;os, permanece en la memoria colectiva de la humanidad y es fuente de abundantes bendiciones que a&uacute;n se siguen derramando. Egipto es una tierra que, en cierto modo, percibimos como nuestra. Como dec&iacute;s: &laquo;Misr um al dugna&nbsp;\/ Egipto es la madre del universo&raquo;. Tambi&eacute;n hoy encuentran aqu&iacute; acogida millones de refugiados que proceden de diferentes pa&iacute;ses, como Sud&aacute;n, Eritrea, Siria e Irak, refugiados a los que se busca integrar con encomiable tes&oacute;n en la sociedad egipcia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEgipto, a causa de su historia y de su concreta posici&oacute;n geogr&aacute;fica, ocupa un rol insustituible en Oriente Medio y en el contexto de los pa&iacute;ses que buscan soluciones a esos problemas dif&iacute;ciles y complejos, que han de ser afrontados ahora para evitar que deriven en una violencia a&uacute;n m&aacute;s grave. Me refiero a la violencia ciega e inhumana causada por diferentes factores: el deseo obtuso de poder, el comercio de armas, los graves problemas sociales y el extremismo religioso que utiliza el Santo Nombre de Dios para cometer inauditas masacres e injusticias.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste destino y esta tarea de Egipto constituyen tambi&eacute;n el motivo que ha animado al pueblo a pedir un Egipto donde no falte a nadie&nbsp;el pan, la libertad y la justicia social. Ciertamente este objetivo se har&aacute; una realidad si todos juntos tienen la voluntad de transformar las palabras en acciones, las valiosas aspiraciones en compromiso, las leyes escritas en leyes aplicadas, valorizando la genialidad innata de este pueblo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEgipto tiene una tarea particular: reforzar y consolidar tambi&eacute;n la paz regional, a pesar de que haya sido herido en su propio suelo por una violencia ciega. Dicha violencia hace sufrir injustamente a muchas familias &mdash;algunas de ellas aqu&iacute; presentes&mdash; que lloran por sus hijos e hijas.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPienso de modo particular en todas las personas que, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, han entregado la vida para proteger su patria: los j&oacute;venes, los miembros de las fuerzas armadas y de la polic&iacute;a, los ciudadanos coptos y todos los desconocidos, ca&iacute;dos a causa de las distintas acciones terroristas. Pienso tambi&eacute;n en las matanzas y en las amenazas que han provocado un &eacute;xodo de cristianos desde el Sina&iacute; septentrional. Manifiesto mi gratitud a las Autoridades civiles y religiosas, y a todos los que han acogido y asistido a estas personas que tanto sufren.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPienso adem&aacute;s en los que han sido golpeados por los atentados en las iglesias Coptas, tanto en diciembre pasado como m&aacute;s recientemente en Tanta y en Alejandr&iacute;a. A sus familias y a todo Egipto dirijo mi sentido p&eacute;same y mi oraci&oacute;n al Se&ntilde;or para que los heridos se restablezcan con rapidez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe&ntilde;or Presidente, ilustres se&ntilde;oras y se&ntilde;ores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo puedo dejar de reconocer la importancia de los esfuerzos realizados para llevar a cabo numerosos proyectos nacionales, como tambi&eacute;n por las muchas iniciativas realizadas en favor de la paz en el Pa&iacute;s y fuera del mismo, con vistas a ese ansiado desarrollo, en paz y prosperidad, que el pueblo anhela y merece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl desarrollo, la prosperidad y la paz son bienes irrenunciables por los que vale la pena cualquier sacrificio. Son tambi&eacute;n metas que requieren trabajo serio, compromiso seguro, metodolog&iacute;a adecuada y, sobre todo, respeto incondicionado a los derechos inalienables del hombre, como la igualdad entre todos los ciudadanos, la libertad religiosa y de expresi&oacute;n, sin distinci&oacute;n alguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tObjetivos que exigen prestar una atenci&oacute;n especial al rol de la mujer, de los j&oacute;venes, de los m&aacute;s pobres y de los enfermos. En realidad, el verdadero desarrollo se mide por la solicitud hacia el hombre &mdash;coraz&oacute;n de todo desarrollo&mdash;, a su educaci&oacute;n, a su salud y a su dignidad; de hecho, la grandeza de cualquier naci&oacute;n se revela en el cuidado con que atiende a los m&aacute;s d&eacute;biles de la sociedad: las mujeres, los ni&ntilde;os, los ancianos, los enfermos, los discapacitados, las minor&iacute;as, para que nadie, ni ning&uacute;n grupo social, quede excluido o marginado.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAnte un escenario mundial delicado y complejo, que hace pensar a lo que he llamado una &laquo;guerra mundial por partes&raquo;, cabe afirmar que no se puede construir la civilizaci&oacute;n sin rechazar toda clase de ideolog&iacute;a del mal, de la violencia, as&iacute; como cualquier interpretaci&oacute;n extremista que pretenda anular al otro y eliminar las diferencias manipulando y profanando el Santo Nombre de Dios. Usted, Se&ntilde;or Presidente, que ha hablado de esto con claridad muchas veces y en distintas ocasiones, merece ser escuchado y valorado.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTodos tenemos el deber de ense&ntilde;ar a las nuevas generaciones que Dios, el Creador del cielo y de la tierra, no necesita ser protegido por los hombres, sino que es &eacute;l quien protege a los hombres; &eacute;l no quiere nunca la muerte de sus hijos, sino que vivan y sean felices; &eacute;l no puede ni pide ni justifica la violencia, sino que la rechaza y la desaprueba. El verdadero Dios llama al amor sin condiciones, al perd&oacute;n gratuito, a la misericordia, al respeto absoluto a cada vida, a la fraternidad entre sus hijos, creyentes y no creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTenemos el deber de afirmar juntos que la historia no perdona a los que proclaman la justicia y en cambio practican la injusticia; no perdona a los que hablan de igualdad y desechan a los diferentes. Tenemos el deber de quitar la m&aacute;scara a los vendedores de ilusiones sobre el m&aacute;s all&aacute;, que predican el odio para robar a los sencillos su vida y su derecho a vivir con dignidad, transform&aacute;ndolos en le&ntilde;a para el fuego y priv&aacute;ndolos de la capacidad de elegir con libertad y de creer con responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe&ntilde;or presidente usted me ha dicho hace unos minutos que Dios es el Dios de la libertad y esto es verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTenemos el deber de desmontar las ideas homicidas y las ideolog&iacute;as extremistas, afirmando la incompatibilidad entre la verdadera fe y la violencia, entre Dios y los actos de muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn cambio, la historia honra a los constructores de paz, que luchan con valent&iacute;a y sin violencia por un mundo mejor: &laquo;Dichosos los constructores de paz porque se llamar&aacute;n hijos de Dios&raquo; (Mt 5,9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEgipto, que en tiempos de Jos&eacute; salv&oacute; a otros pueblos del hambre (cf. Gn 47,57), est&aacute; llamado tambi&eacute;n hoy a salvar a esta querida regi&oacute;n del hambre de amor y de fraternidad; est&aacute; llamado a condenar y a derrotar todo tipo de violencia y de terrorismo; est&aacute; llamado a sembrar la semilla de la paz en todos los corazones hambrientos de convivencia pac&iacute;fica, de trabajo digno, de educaci&oacute;n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEgipto, que al mismo tiempo construye la paz y combate el terrorismo, est&aacute; llamado a testimoniar que &laquo;AL DIN&nbsp;LILLAH WA AL WAT&agrave;N LILGIAMIA&rsquo;\/&nbsp;La fe es para Dios, la Patria es para todos&raquo;, como dice el lema de la Revoluci&oacute;n del 23 de julio de 1952, demostrando que se puede creer y vivir en armon&iacute;a con los dem&aacute;s, compartiendo con ellos los valores humanos fundamentales y respetando la libertad y la fe de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl rol especial de Egipto es necesario para afirmar que esta regi&oacute;n, cuna de tres grandes religiones, puede &ndash;es m&aacute;s&ndash; debe salir de la larga noche de tribulaciones para volver a irradiar los supremos valores de la justicia y de la fraternidad, que son el fundamento s&oacute;lido y la v&iacute;a obligatoria para la paz. De las naciones que son grandes es justo esperar mucho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste a&ntilde;o se celebra el 70 aniversario de las relaciones diplom&aacute;ticas entre la Santa Sede y la Rep&uacute;blica &Aacute;rabe de Egipto, que es uno de los primeros pa&iacute;ses &aacute;rabes que estableci&oacute; dichas relaciones diplom&aacute;ticas. Estas siempre se han caracterizado por la amistad, estima y colaboraci&oacute;n rec&iacute;proca. Deseo que esta visita ayude a consolidarlas y reforzarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa paz es un don de Dios pero es tambi&eacute;n trabajo del hombre. Es un bien que hay que construir y proteger, respetando el principio que afirma: la fuerza de la ley y no la ley de la fuerza. Paz para este amado Pa&iacute;s. Paz para toda esta regi&oacute;n, de manera particular para Palestina e Israel, para Siria, Libia, Yemen, Irak, Sud&aacute;n del Sur; paz para todos los hombres de buena voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSe&ntilde;or Presidente, se&ntilde;oras y se&ntilde;ores:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDeseo hacer llegar un afectuoso saludo y un paternal abrazo a todos los ciudadanos egipcios, que est&aacute;n presentes simb&oacute;licamente en este lugar. Saludo adem&aacute;s a los hijos y a los hermanos cristianos que viven en este Pa&iacute;s: a los coptos ortodoxos, los griegos bizantinos, los armenios ortodoxos, los protestantes y los cat&oacute;licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSan Marcos, el evangelizador de esta tierra, os proteja y os ayude a construir y a alcanzar la unidad, tan anhelada por Nuestro Se&ntilde;or (cf. Jn 17,20-23). Vuestra presencia en esta Patria no es ni nueva ni casual, sino secular y unida a la historia de Egipto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSois parte integral de este Pa&iacute;s y hab&eacute;is desarrollado a lo largo de los siglos una especie de relaci&oacute;n &uacute;nica, una particular simbiosis, que puede considerarse como un ejemplo para las dem&aacute;s naciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHab&eacute;is demostrado, y lo segu&iacute;s haciendo, que se puede vivir juntos, en el respeto rec&iacute;proco y en la confrontaci&oacute;n leal, descubriendo en la diferencia una fuente de riqueza y jam&aacute;s una raz&oacute;n para el enfrentamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tGracias por la c&aacute;lida bienvenida. Pido a Dios Todopoderoso y Uno para que derrame Su Bendici&oacute;n divina sobre todos los ciudadanos egipcios. Que conceda a Egipto la paz y la prosperidad, el progreso y la justicia, y que bendiga a todos sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;Bendito mi pueblo, Egipto&raquo;, dice el Se&ntilde;or en el libro de Isa&iacute;as (19,25).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tShukran wa tah&igrave;ah misr!&nbsp;\/ Gracias y que viva Egipto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tTEXTO COMPLETO: Discurso del Papa Francisco en la Universidad de Al-Azhar https:\/\/t.co\/BKa0TefCaL<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 28 de abril de 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CAIRO, 28 Abr. 17 (ACI).- El Papa Francisco mantiene un encuentro con las autoridades de Egipto durante su primer d&iacute;a de visita al pa&iacute;s y dirige un discurso en el que dio razones de su visita y habl&oacute; de la necesidad de una convivencia en paz. 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