{"id":14349,"date":"2017-05-04T15:15:03","date_gmt":"2017-05-04T20:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beato-nunzio-sulprizio-5-de-mayo-2\/"},"modified":"2017-05-04T15:15:03","modified_gmt":"2017-05-04T20:15:03","slug":"beato-nunzio-sulprizio-5-de-mayo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/beato-nunzio-sulprizio-5-de-mayo-2\/","title":{"rendered":"Beato Nunzio Sulprizio \u2013\u00a05 de mayo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0<span lang=\"\">Su vida estuvo colmada de paciencia y bondad. Y eso que el trato que recibi\u00f3 de frialdad y dureza fue tal que recuerda a esos textos infantiles en los que un personaje vive atormentado por una especie de ogro que lo tiene maniatado. Por supuesto, la diferencia entre la ficci\u00f3n y la realidad es un hecho insalvable. Ante ambas cabe una comparaci\u00f3n, nada m\u00e1s. Desgraciadamente, lo que acontece en ciertas ocasiones es infinitamente m\u00e1s doloroso que lo expuesto en un simple relato. Pablo VI, conmovido por las virtudes de Nunzio, el 1 de diciembre de 1963, en pleno Vaticano II, lo elev\u00f3 a los altares llamando la atenci\u00f3n de los padres conciliares. Les sugiri\u00f3 establecer una amistad con \u00e9l, ya que su vida deb\u00eda servir para reflexionar en el coloquio celestial que mantuvo y tomarlo como modelo a imitar en la trayectoria que llev\u00f3 en la tierra. Tambi\u00e9n el beato Gaetano Errico, que conoci\u00f3 al beato en los umbrales de su fundaci\u00f3n\u00a0\u2013los misioneros de los Sagrados Corazones de Jes\u00fas y de Mar\u00eda\u2013, estuvo dispuesto a admitirle en ella, a pesar de sus p\u00e9simas condiciones de salud. Despach\u00f3 enseguida las cr\u00edticas malintencionadas de quienes juzgaron su decisi\u00f3n dejando claro lo esencial: \u00abEste es un joven santo y a m\u00ed me interesa que el primero que entre en mi Congregaci\u00f3n sea un santo, no importa si est\u00e1 enfermo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Naci\u00f3 en Pescosansonesco, Italia, al pie de los Apeninos, el 13 de abril de 1817. Su padre era zapatero. Muri\u00f3 en agosto de 1820, y aunque su madre trat\u00f3 de afrontar la situaci\u00f3n en soledad, la precariedad pudo con ella. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde contrajo nuevas nupcias con un vecino de la localidad de Corvara, quien desde el primer momento no ocult\u00f3 su inquina por el peque\u00f1o. \u00c9ste, ajeno a su animadversi\u00f3n, era feliz en la escuela regida por el p\u00e1rroco. Se familiarizaba con las verdades de la fe y recib\u00eda nociones de lectura y escritura. Pero, sobre todo, aprend\u00eda a contemplar el rostro de Cristo crucificado, muerto para expiar los pecados de la Humanidad. Aborrec\u00eda todo mal, y quer\u00eda asemejarse a \u00c9l. Adem\u00e1s, se aficion\u00f3 a orar y a imitar a los santos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1823 falleci\u00f3 su madre y qued\u00f3 al cuidado de su abuela Rosaria, prolongando un poco m\u00e1s ese periodo amable de su vida, aunque te\u00f1ido por el dolor de la p\u00e9rdida sufrida. Ella continu\u00f3 anim\u00e1ndole y acompa\u00f1\u00e1ndole en el camino de la virtud hasta su muerte que se produjo en abril de 1826. A sus 9 a\u00f1os Nunzio qued\u00f3 a merced de un t\u00edo materno, Domenico, herrero de profesi\u00f3n, que le abri\u00f3 las puertas de la eternidad. Vet\u00f3 por completo su educaci\u00f3n, y le puso a trabajar a su servicio en condiciones infrahumanas. Sin apenas descanso, y en numerosas ocasiones sin alimento que llevarse a la boca, con escasas prendas de vestir portaba pesadas cargas en su menudo cuerpecito sorteando distancias, inclemencias meteorol\u00f3gicas, y riesgos diversos que pod\u00edan salirse al paso. Al regresar le recib\u00edan los exabruptos. Obligado a golpear el yunque casi sin respiraci\u00f3n, ofrec\u00eda todo a Cristo. Quer\u00eda obtener el para\u00edso con sus muchos sufrimientos. Tan solo los domingos ten\u00eda un peque\u00f1o momento de asueto que le permit\u00eda ir a misa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Un invierno transitaba por las laderas de Rocca Tagliata con el insoportable fardo en medio de g\u00e9lida temperatura. Comenz\u00f3 a notar el pie con gran calentura que se extendi\u00f3 por la pierna como la p\u00f3lvora. Se acost\u00f3 sin decir nada. Al d\u00eda siguiente no era capaz de sostenerse. Su t\u00edo no tuvo en cuenta ni inflamaci\u00f3n, ni fiebre. Le oblig\u00f3 a trabajar, como siempre, bajo amenaza. Los vecinos se apiadaron alguna vez de \u00e9l y le daban algo de comer. Nunzio no se quejaba ante ellos de la conducta de su familia. Antes bien, la disculpaba. Cuando pod\u00eda, acud\u00eda a misa y oraba ante el Sant\u00edsimo. La lesi\u00f3n le corro\u00eda, y Domenico solo permiti\u00f3 que dejara el yunque y se ocupara del fuelle. Nuevo suplicio. Para tratar de calmar los atroces dolores y la supurante llaga acud\u00eda a una fuente p\u00fablica, de la que fue arrojado para evitar el posible contagio. As\u00ed que hall\u00f3 otra corriente de agua en Riparossa donde sol\u00eda rezar rosarios a la Virgen, a la que ten\u00eda gran devoci\u00f3n. En 1831 ingres\u00f3 en el hospital de L\u2019Aquila, pero le dieron el alta como enfermo incurable. All\u00ed hab\u00eda vivido de la caridad consolado por la oraci\u00f3n. Al volver a casa de su t\u00edo, \u00e9ste no lo admiti\u00f3. Y se dedic\u00f3 a mendigar. Pensaba para s\u00ed: \u00abEs muy poco lo que sufro, siempre que pueda salvar mi alma amando a Dios\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un viajante que supo de \u00e9l, inform\u00f3 a su t\u00edo paterno Francesco, militar en N\u00e1poles, de la situaci\u00f3n que atravesaba. Nunzio ten\u00eda 15 a\u00f1os. Su t\u00edo se lo llev\u00f3 y le present\u00f3 al coronel Felice Wochinger, un hombre bueno que auxiliaba a los pobres, estableci\u00e9ndose entre ambos una bell\u00edsima relaci\u00f3n paterno filial. Felice se ocup\u00f3 de que recibiera toda la asistencia posible en el hospital de Incurables con el mejor tratamiento. El personal del centro y los enfermos se percataron de la grandeza del muchacho. All\u00ed hizo su primera comuni\u00f3n y confi\u00f3 a un sacerdote el sentimiento de que todo lo que le suced\u00eda era providencia de Dios. Durante dos a\u00f1os hubo momentos de ligera mejor\u00eda, resultado de los excelentes cuidados recibidos en las termas de Ischia. Se sosten\u00eda con un palo, impart\u00eda catecismo y ayudaba a los que sufr\u00edan en su entorno. Dedicaba la mayor parte del tiempo a rezar al Sant\u00edsimo y a la Virgen Dolorosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">En 1834 comunic\u00f3 su deseo de consagrarse a Dios en el momento conveniente para \u00e9l. Entre tanto, vivir\u00eda con el sentimiento de quien ya ha hecho de su entrega algo efectivo: oraci\u00f3n, estudio, meditaci\u00f3n\u2026 El coronel le apoy\u00f3. Pero en marzo de 1836 empeor\u00f3. La pierna estaba afectada de gangrena. Gozoso, confiado, agradeciendo a Dios su dolor, lo ofreci\u00f3 por los pecadores con el mismo af\u00e1n: si padec\u00eda, ir\u00eda al para\u00edso. \u00abJes\u00fas sufri\u00f3 mucho por m\u00ed. \u00bfPor qu\u00e9 no puedo sufrir por \u00c9l?\u00bb. Estaba dispuesto a morir con tal de convertir a un solo pecador. El 5 de mayo rog\u00f3 a Felice que viviese con alegr\u00eda, asegur\u00e1ndole que nunca le faltar\u00eda su ayuda desde el cielo. Luego falleci\u00f3. Gaetano Errico lo consider\u00f3 un dilecto hijo, el primero que ingresaba en la vida eterna. Es patr\u00f3n de los inv\u00e1lidos y de los accidentados por causas laborales.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).-\u00a0Su vida estuvo colmada de paciencia y bondad. Y eso que el trato que recibi\u00f3 de frialdad y dureza fue tal que recuerda a esos textos infantiles en los que un personaje vive atormentado por una especie de ogro que lo tiene maniatado. 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