{"id":14652,"date":"2017-05-13T13:15:02","date_gmt":"2017-05-13T18:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/fatima-vigilia-del-viernes-12-el-papa-seamos-con-maria-signo-de-la-misericordia-de-dios\/"},"modified":"2017-05-13T13:15:02","modified_gmt":"2017-05-13T18:15:02","slug":"fatima-vigilia-del-viernes-12-el-papa-seamos-con-maria-signo-de-la-misericordia-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/fatima-vigilia-del-viernes-12-el-papa-seamos-con-maria-signo-de-la-misericordia-de-dios\/","title":{"rendered":"F\u00e1tima: vigilia del viernes 12 \u2013 El Papa: \u2018Seamos con Mar\u00eda signo de la misericordia de Dios\u2019"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Roma).- El papa Francisco, en la noche del viernes 12, dirigi\u00f3 unas palabras con motivo de\u00a0la bendici\u00f3n de las velas y el rezo del Santo Rosario en la Capilla de las Apariciones, en el Santuario de F\u00e1tima en Portugal, en las que dese\u00f3 &#8220;que seamos, con Mar\u00eda, signo y sacramento de la misericordia de Dios que siempre perdona, perdona todo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y llevados de la mano de la Virgen Madre y ante su mirada, concluy\u00f3 el Papa,\u201cpodemos decir: Mi alma te canta, oh Se\u00f1or. La misericordia que tuviste con todos tus santos y con todo tu pueblo fiel la tuviste tambi\u00e9n conmigo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Texto completo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos peregrinos de Mar\u00eda y con Mar\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Gracias por recibirme entre vosotros y uniros a m\u00ed en esta peregrinaci\u00f3n vivida en la esperanza y en la paz. Desde ahora, deseo asegurar a los que os hab\u00e9is unidos a m\u00ed, aqu\u00ed o en cualquier otro lugar, que os llevo en mi coraz\u00f3n. Siento que Jes\u00fas os ha confiado a m\u00ed (cf. Jn 21,15-17), y a todos os abrazo y os conf\u00edo a Jes\u00fas, \u00abespecialmente a los m\u00e1s necesitados\u00bb \u2014como la Virgen nos ense\u00f1\u00f3 a pedir (Aparici\u00f3n, julio de 1917)\u2014. Que ella, madre tierna y sol\u00edcita con todos los necesitados, les obtenga la bendici\u00f3n del Se\u00f1or. Que, sobre cada uno de los desheredados e infelices, a los que se les ha robado el presente, de los excluidos y abandonados a los que se les niega el futuro, de los hu\u00e9rfanos y las v\u00edctimas de la injusticia a los que no se les permite tener un pasado, descienda la bendici\u00f3n de Dios encarnada en Jesucristo: \u00abEl Se\u00f1or te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor. El Se\u00f1or te muestre su rostro y te conceda la paz\u00bb (Nm 6,24-26).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta bendici\u00f3n se cumpli\u00f3 plenamente en la Virgen Mar\u00eda, puesto que ninguna otra criatura ha visto brillar sobre s\u00ed el rostro de Dios como ella, que dio un rostro humano al Hijo del Padre eterno; a quien podemos ahora contemplar en los sucesivos momentos gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos de su vida, como recordamos en el rezo del Rosario. Con Cristo y Mar\u00eda, permanezcamos en Dios. En efecto, \u00absi queremos ser cristianos, tenemos que ser marianos, es decir, hay que reconocer la relaci\u00f3n esencial, vital y providencial que une a la Virgen con Jes\u00fas, y que nos abre el camino que nos lleva a \u00e9l\u00bb (Pablo VI, Homil\u00eda en el Santuario de Nuestra Se\u00f1ora de Bonaria, Cagliari, 24 abril 1970). De este modo, cada vez que recitamos el Rosario, en este lugar bendito o en cualquier otro lugar, el Evangelio prosigue su camino en la vida de cada uno, de las familias, de los pueblos y del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Peregrinos con Mar\u00eda&#8230; \u00bfQu\u00e9 Mar\u00eda? \u00bfUna maestra de vida espiritual, la primera que sigui\u00f3 a Cristo por el \u00abcamino estrecho\u00bb de la cruz d\u00e1ndonos ejemplo, o m\u00e1s bien una Se\u00f1ora \u00abinalcanzable\u00bb y por tanto inimitable? \u00bfLa \u00abBienaventurada porque ha cre\u00eddo\u00bb siempre y en todo momento en la palabra divina (cf. Lc 1,45), o m\u00e1s bien una \u00absantita\u00bb, a la que se acude para conseguir gracias baratas? \u00bfLa Virgen Mar\u00eda del Evangelio, venerada por la Iglesia orante, o m\u00e1s bien una Mar\u00eda retratada por sensibilidades subjetivas, como deteniendo el brazo justiciero de Dios listo para castigar: una Mar\u00eda mejor que Cristo, considerado como juez implacable; m\u00e1s misericordiosa que el Cordero que se ha inmolado por nosotros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cometemos una gran injusticia contra Dios y su gracia cuando afirmamos en primer lugar que los pecados son castigados por su juicio, sin anteponer \u2014como ense\u00f1a el Evangelio\u2014 que son perdonados por su misericordia. Hay que anteponer la misericordia al juicio y, en cualquier caso, el juicio de Dios siempre se realiza a la luz de su misericordia. Por supuesto, la misericordia de Dios no niega la justicia, porque Jes\u00fas carg\u00f3 sobre s\u00ed las consecuencias de nuestro pecado junto con su castigo conveniente. \u00c9l no neg\u00f3 el pecado, pero pag\u00f3 por nosotros en la cruz. Y as\u00ed, por la fe que nos une a la cruz de Cristo, quedamos libres de nuestros pecados; dejemos de lado cualquier clase de miedo y temor, porque eso no es propio de quien se siente amado (cf. 1 Jn 4,18). \u00abCada vez que miramos a Mar\u00eda volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cari\u00f1o. En ella vemos que la humildad y la ternura no son virtudes de los d\u00e9biles sino de los fuertes, que no necesitan maltratar a otros para sentirse importantes. [&#8230;] Esta din\u00e1mica de justicia y ternura, de contemplar y caminar hacia los dem\u00e1s, es lo que hace de ella un modelo eclesial para la evangelizaci\u00f3n\u00bb (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 288). Que seamos, con Mar\u00eda, signo y sacramento de la misericordia de Dios que siempre perdona, perdona todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Llevados de la mano de la Virgen Madre y ante su mirada, podemos cantar con alegr\u00eda las misericordias del Se\u00f1or. Podemos decir: Mi alma te canta, oh Se\u00f1or. La misericordia que tuviste con todos tus santos y con todo tu pueblo fiel la tuviste tambi\u00e9n conmigo. Oh Se\u00f1or, por culpa del orgullo de mi coraz\u00f3n, he vivido distra\u00eddo siguiendo mis ambiciones e intereses, pero sin conseguir ocupar ning\u00fan trono. La \u00fanica manera de ser exaltado es que tu Madre me tome en brazos, me cubra con su manto y me ponga junto a tu coraz\u00f3n. Que as\u00ed sea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Roma).- El papa Francisco, en la noche del viernes 12, dirigi\u00f3 unas palabras con motivo de\u00a0la bendici\u00f3n de las velas y el rezo del Santo Rosario en la Capilla de las Apariciones, en el Santuario de F\u00e1tima en Portugal, en las que dese\u00f3 &#8220;que seamos, con Mar\u00eda, signo y sacramento de la misericordia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/fatima-vigilia-del-viernes-12-el-papa-seamos-con-maria-signo-de-la-misericordia-de-dios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abF\u00e1tima: vigilia del viernes 12 \u2013 El Papa: \u2018Seamos con Mar\u00eda signo de la misericordia de Dios\u2019\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14652","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14652"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14652\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}