{"id":14772,"date":"2017-05-17T05:15:03","date_gmt":"2017-05-17T10:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-17-de-mayo-de-2017\/"},"modified":"2017-05-17T05:15:03","modified_gmt":"2017-05-17T10:15:03","slug":"texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-17-de-mayo-de-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-17-de-mayo-de-2017\/","title":{"rendered":"Texto completo de la catequesis del Papa Francisco en la audiencia del 17 de mayo de 2017"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano, 17 MAY. 2017).- El papa Francisco prosigui\u00f3 con la serie de catequesis sobre la virtud de la esperanza. Este mi\u00e9rcoles la centr\u00f3 en la figura de Mar\u00eda Magdalena, relacion\u00e1ndola con el tiempo pascual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abQueridos hermanos y hermanas \u00a1buenos d\u00edas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En estas semanas, nuestra reflexi\u00f3n se mueve, por decir as\u00ed, en la \u00f3rbita del misterio pascual. Hoy, encontramos a aquella que, seg\u00fan los Evangelios, fue la primera en ver a Jes\u00fas Resucitado: Mar\u00eda Magdalena. Acababa de terminar el descanso del s\u00e1bado. El d\u00eda de la pasi\u00f3n no hab\u00eda habido tiempo para completar los ritos f\u00fanebres; por ello, en ese amanecer lleno de tristeza, las mujeres van a la tumba de Jes\u00fas, con los ung\u00fcentos perfumados. La primera que llega es ella: Mar\u00eda de Magdala, una de las disc\u00edpulas que hab\u00edan acompa\u00f1ado a Jes\u00fas desde Galilea, poni\u00e9ndose al servicio de la Iglesia naciente. En su camino hacia el sepulcro, se refleja la fidelidad de tantas mujeres, que durante a\u00f1os acuden con devoci\u00f3n a los cementerios, recordando a alguien que ya no est\u00e1. Los lazos m\u00e1s aut\u00e9nticos no se quiebran ni siquiera con la muerte: hay quien sigue amando, aunque la persona amada se haya ido para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Evangelio (cfr Jn 20, 1-2-11-18) describe a la Magdalena subrayando enseguida que no era una mujer que se entusiasmaba con facilidad. En efecto, despu\u00e9s de la primera visita al sepulcro, vuelve desilusionada al lugar donde los disc\u00edpulos se escond\u00edan; refiere que la piedra ha sido movida de la entrada del sepulcro y su primera hip\u00f3tesis es la m\u00e1s sencilla que se pueda formular: alguien debe haberse llevado el cuerpo de Jes\u00fas. As\u00ed, el primer anuncio que Mar\u00eda lleva no es el de la resurrecci\u00f3n, sino el de un robo que algunos desconocidos han perpetrado, mientras toda Jerusal\u00e9n dorm\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luego, los Evangelios cuentan otra ida de la Magdalena al sepulcro de Jes\u00fas. Era una testaruda \u00e9sta, \u00bfeh? Fue, volvi\u00f3\u2026 y no, no se convenc\u00eda\u2026Esta vez su paso es lento, muy pesado. Mar\u00eda sufre doblemente: ante todo por la muerte de Jes\u00fas, y luego por la inexplicable desaparici\u00f3n de su cuerpo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es mientras est\u00e1 inclinada cerca de la tumba, con los ojos llenos de l\u00e1grimas, cuando Dios la sorprende de la manera m\u00e1s inesperada. El evangelista Juan subraya cu\u00e1n persistente es su ceguera: no se da cuenta de la presencia de los dos \u00e1ngeles que la interrogan y ni siquiera sospecha viendo al hombre a sus espaldas, creyendo que era el guardi\u00e1n del jard\u00edn. Y, sin embargo, descubre el acontecimiento m\u00e1s sobrecogedor de la historia humana cuando finalmente es llamada por su nombre: \u00a1\u00abMar\u00eda!\u00bb (v. 16)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Qu\u00e9 lindo es pensar que la primera aparici\u00f3n del Resucitado seg\u00fan los evangelios, fue de una forma tan personal! Que hay alguien que nos conoce, que ve nuestro sufrimiento y desilusi\u00f3n, que se conmueve por nosotros, y nos llama por nuestro nombre. Es una ley que encontramos grabada en muchas p\u00e1ginas del Evangelio. Alrededor de Jes\u00fas hay tantas personas que buscan a Dios; pero la realidad m\u00e1s prodigiosa es que, mucho antes, es ante todo Dios el que se preocupa por nuestra vida, que quiere volverla a levantar, y para hacer esto nos llama por nuestro nombre, reconociendo el rostro personal de cada uno. Cada hombre es una historia de amor que Dios escribe en esta tierra. Cada uno de nosotros es una historia de amor de Dios. A cada uno de nosotros, Dios nos llama por nuestro nombre: nos conoce por nombre, nos mira, nos espera, nos perdona, tiene paciencia con nosotros. \u00bfEs verdad o no es verdad? Cada uno de nosotros tiene esta experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y Jes\u00fas la llama: \u00ab\u00a1Mar\u00eda!\u00bb: la revoluci\u00f3n de su vida, la revoluci\u00f3n destinada a transformar la existencia de todo hombre y de toda mujer, comienza con un nombre que resuena en el jard\u00edn del sepulcro vaci\u00f3. Los Evangelios nos describen la felicidad de Mar\u00eda: la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas n es una alegr\u00eda dada con cuentagotas, sino una cascada que arrolla toda la vida. La existencia cristiana no est\u00e1 entretejida con felicidades blandas, sino con oleadas que lo arrollan todo. Intenten pensar tambi\u00e9n ustedes, en este instante, con el bagaje de desilusiones y derrotas que cada uno de nosotros lleva en el coraz\u00f3n, que hay un Dios cercano a nosotros, que nos llama por nuestro nombre y nos dice: \u00ab\u00a1Lev\u00e1ntate, deja de llorar, porque he venido a liberarte!\u00bb. Esto es muy bello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jes\u00fas no es uno que se adapta al mundo, tolerando que perduren la muerte, la tristeza, el odio, la destrucci\u00f3n moral de las personas\u2026 Nuestro Dios no es inerte, sino que nuestro Dios &#8211;me permito la palabra&#8211; es un so\u00f1ador: sue\u00f1a la transformaci\u00f3n del mundo y la ha realizado en el misterio de la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mar\u00eda quisiera abrazar a su Se\u00f1or, pero \u00c9l ya est\u00e1 orientado hacia el Padre celeste, mientras que ella es enviada a llevar el anuncio a los hermanos. Y as\u00ed aquella mujer, que antes de encontrar a Jes\u00fas estaba en manos del maligno (cfr Lc 8,2), ahora se ha vuelto <em>ap\u00f3stol de la nueva y mayor esperanza<\/em>. Que su intercesi\u00f3n nos ayude a vivir tambi\u00e9n nosotros esa experiencia: en la hora del llanto, en la hora del abandono, escuchar a Jes\u00fas Resucitado que nos llama por nombre y, con el coraz\u00f3n lleno de alegr\u00eda, ir a anunciar: \u00ab\u00a1He visto al Se\u00f1or!\u00bb. \u00a1He cambiado vida porque he visto al Se\u00f1or! Ahora soy diferente a como era antes, soy otra persona. He cambiado porque he visto al Se\u00f1or. \u00c9sta es nuestra fortaleza y \u00e9sta es nuestra esperanza. Gracias\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>(Fuente: Radio Vaticano)<\/em><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano, 17 MAY. 2017).- El papa Francisco prosigui\u00f3 con la serie de catequesis sobre la virtud de la esperanza. Este mi\u00e9rcoles la centr\u00f3 en la figura de Mar\u00eda Magdalena, relacion\u00e1ndola con el tiempo pascual. &nbsp; \u00abQueridos hermanos y hermanas \u00a1buenos d\u00edas! 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