{"id":14814,"date":"2017-05-18T09:40:04","date_gmt":"2017-05-18T14:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/calendario-de-las-celebraciones-liturgicas-presididas-por-el-papa-francisco-en-junio\/"},"modified":"2017-05-18T09:40:04","modified_gmt":"2017-05-18T14:40:04","slug":"calendario-de-las-celebraciones-liturgicas-presididas-por-el-papa-francisco-en-junio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/calendario-de-las-celebraciones-liturgicas-presididas-por-el-papa-francisco-en-junio\/","title":{"rendered":"Calendario de las celebraciones lit\u00fargicas presididas por el Papa Francisco en Junio"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/03\/17\/EPA2384154_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10475116\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00582062.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- La persona humana es siempre valiosa y tiene una dignidad que nadie le puede quitar: lo asegur&oacute; el <strong>Papa Francisco<\/strong> al recibir esta ma&ntilde;ana en el Aula Pablo VI a los <strong>enfermos de Huntington<\/strong>, junto a sus familiares, las asociaciones, los m&eacute;dicos y el personal sanitario, reunidos en un encuentro mundial para que esta enfermedad neurodegenerativa, que margina a tantas personas, &ldquo;no permanezca m&aacute;s oculta&rdquo;.<\/p>\n<p>El Papa, dirigi&eacute;ndose a los mil quinientos presentes en el Aula Nervi, procedentes prevalentemente de Sudam&eacute;rica donde la enfermedad en m&aacute;s difundida, despu&eacute;s de agradecer a los organizadores del evento y a los presentadores, extendi&oacute; su saludo a &ldquo;todos los que llevan en su cuerpo y en su vida las huellas de esta enfermedad, as&iacute; como a los que sufren otras <strong>enfermedades denominadas raras<\/strong>&rdquo;.<\/p>\n<p>En su discurso Francisco destac&oacute; c&oacute;mo los temores y las dificultades que han caracterizado la vida de las personas enfermas de Huntington les ha causado verdaderas marginaciones, haci&eacute;ndoles experimentar &nbsp;junto a sus familias &ldquo;el drama de la verg&uuml;enza, del aislamiento, del abandono&rdquo;. &ldquo;Por ello &ndash; afirm&oacute; &#8211; &nbsp;hoy estamos aqu&iacute; para decir a nosotros mismos y al mundo: <strong>&laquo;Nunca m&aacute;s oculta&raquo;<\/strong>. No se trata simplemente de un eslogan &#8211; puntualiz&oacute; el Papa &#8211; sino de un <strong>compromiso<\/strong> que todos debemos asumir.<\/p>\n<p>Francisco destac&oacute; como <strong>Jes&uacute;s<\/strong> durante su vida encontr&oacute; a tantos enfermos y se hizo cargo de sus sufrimientos. &ldquo;La enfermedad para &Eacute;l nunca fue un obst&aacute;culo&rdquo;. &ldquo;&Eacute;l nos ha ense&ntilde;ado que la persona humana es siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede quitar, ni siquiera la enfermedad. Asegurando que &ldquo;la fragilidad no es un mal&rdquo; el Santo Padre inst&oacute; a no olvidar &ldquo;el inmenso valor que siempre tenemos ante Dios&rdquo;. &ldquo;Ninguno de ustedes se debe sentir nunca solo &ndash; agreg&oacute;. Ustedes son valiosos para Dios, son valiosos para la Iglesia&rdquo;.<\/p>\n<p>El Papa alent&oacute; despu&eacute;s a los familiares a que &ldquo;no se sientan solos&rdquo; y a no ceder a la &nbsp;tentaci&oacute;n del sentimiento de verg&uuml;enza y de culpa&rdquo;.<\/p>\n<p>No faltaron las palabras de reconocimiento y aliento del Pont&iacute;fice para los m&eacute;dicos, el personal sanitario y los voluntarios de las asociaciones para que sean &ldquo;un punto de referencia para los pacientes y sus familias&rdquo;, que a menudo tienen que enfrentar la enfermedad en un &ldquo;contexto socio-sanitario que, con frecuencia, no corresponde a la dignidad de la persona humana&rdquo;.<\/p>\n<p>A los genetistas y cient&iacute;ficos, Francisco anim&oacute; a realizar el propio trabajo &ldquo;siempre con medios que no contribuyan a alimentar esa &laquo;cultura del descarte&raquo; que a veces se insin&uacute;a tambi&eacute;n en el mundo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, destacando que ning&uacute;n fin, por noble que sea, &ldquo;puede justificar la destrucci&oacute;n de embriones humanos&rdquo;.<\/p>\n<p>(MCM-RV)<\/p>\n<p><strong>Texto y audio del discurso del Santo Padre: <\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10474731\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00582050.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Los recibo con alegr&iacute;a y los saludo a cada uno de los que est&aacute;n aqu&iacute; presentes en esta reuni&oacute;n y reflexi&oacute;n dedicada a la enfermedad de Huntington. Doy las gracias sinceramente a todos los que se han esforzado para que esta jornada se pudiera realizar. Agradezco a la se&ntilde;ora Cattaneo y al se&ntilde;or Sabine sus palabras de presentaci&oacute;n. Me gustar&iacute;a extender mi saludo a todos los que llevan en su cuerpo y en su vida las huellas de esta enfermedad, as&iacute; como a los que sufren otras enfermedades denominadas raras.<\/p>\n<p>S&eacute; que algunos de ustedes han tenido que realizar un viaje muy largo y dif&iacute;cil para estar hoy aqu&iacute;. Se los agradezco y me alegro de su presencia. He escuchado sus historias y las dificultades que cada d&iacute;a tienen que afrontar; conozco la tenacidad y la dedicaci&oacute;n con que sus familias, los m&eacute;dicos, el personal sanitario y los voluntarios est&aacute;n a su lado en este camino lleno de cuestas arriba, algunas muy duras.<\/p>\n<p>Durante mucho tiempo, los temores y las dificultades que han caracterizado la vida de las personas enfermas de Huntington han provocado a su alrededor malentendidos, barreras, verdaderas marginaciones. En muchos casos, los enfermos y sus familias han experimentado el drama de la verg&uuml;enza, del aislamiento, del abandono. Pero hoy estamos aqu&iacute; porque queremos decir a nosotros mismos y al mundo: &laquo;HIDDEN NO MORE!&raquo;, &laquo;NUNCA M&Aacute;S OCULTA&raquo;, &laquo;MAI PI&Ugrave; NASCOSTA!&raquo;. No se trata simplemente de un eslogan, sino de un compromiso que todos debemos asumir. La fuerza y \u200b\u200bla convicci&oacute;n con que pronunciamos estas palabras se derivan precisamente de la misma ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s. Durante su ministerio, &Eacute;l se encontr&oacute; con muchos enfermos, se hizo cargo de su sufrimiento, derrib&oacute; los muros del estigma y de la marginaci&oacute;n que a muchos de ellos les imped&iacute;a sentirse respetados y queridos. Para Jes&uacute;s, la enfermedad nunca ha sido obst&aacute;culo para acercarse al hombre, sino todo lo contrario. &Eacute;l nos ha ense&ntilde;ado que la persona humana es siempre valiosa, que tiene siempre una dignidad que nada ni nadie le puede quitar, ni siquiera la enfermedad. La fragilidad no es un mal. Y la enfermedad, que es expresi&oacute;n de la fragilidad, no puede y no debe llevarnos a olvidar el inmenso valor que siempre tenemos ante Dios.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n la enfermedad puede ser una oportunidad para el encuentro, la colaboraci&oacute;n, la solidaridad. Los enfermos que se encontraban con Jes&uacute;s quedaban regenerados sobre todo por esta toma de conciencia. Se sent&iacute;an escuchados, respetados, amados. Ninguno de ustedes se debe sentir nunca solo, ninguno se debe sentir una carga, ninguno debe sentir la necesidad de escapar. Ustedes son valiosos para Dios, son valiosos para la Iglesia.<\/p>\n<p>Me dirijo ahora a las familias. Quien sufre la enfermedad de Huntington sabe que nadie puede superar la soledad y la desesperaci&oacute;n si no tiene a su lado personas que con abnegaci&oacute;n y constancia se transforman en &laquo;compa&ntilde;eros de viaje&raquo;. Ustedes son todo esto: padres, madres, esposos, esposas, hijos, hermanos y hermanas, que cada d&iacute;a, de manera silenciosa pero eficaz, acompa&ntilde;an a sus familiares en este duro camino. Tambi&eacute;n para ustedes el camino se hace a veces cuesta arriba. Por eso los animo tambi&eacute;n a que no se sientan solos; a que no cedan a la tentaci&oacute;n del sentimiento de verg&uuml;enza y de culpa. La familia es un lugar privilegiado de vida y dignidad, y pueden contribuir a crear esa red de solidaridad y de ayuda que s&oacute;lo la familia es capaz de asegurar y a la que est&aacute; llamada a vivir en primer lugar.<\/p>\n<p>Y me dirijo a ustedes, m&eacute;dicos, personal sanitario, voluntarios de las asociaciones que se dedican a la enfermedad de Huntington y a las personas afectadas por ella. Entre ustedes hay tambi&eacute;n personal del Hospital &laquo;<em>Casa Sollievo della Sofferenza<\/em>&raquo; que, con su atenci&oacute;n y su investigaci&oacute;n, son una manifestaci&oacute;n de la aportaci&oacute;n que la Santa Sede quiere dar en este &aacute;mbito tan importante a trav&eacute;s de una obra suya. El servicio de todos ustedes es muy valioso, porque la esperanza y el impulso de las familias que se conf&iacute;an a ustedes depende ciertamente de su compromiso e iniciativa. Son muchos los retos que plantea la enfermedad desde el punto de vista diagn&oacute;stico, terap&eacute;utico y asistencial. Que el Se&ntilde;or bendiga su trabajo: que sean un punto de referencia para los pacientes y sus familias, que en muchas ocasiones se ven obligados a hacer frente a las ya duras pruebas que la enfermedad comporta en un contexto socio-sanitario que, con frecuencia, no corresponde a la dignidad de la persona humana. As&iacute; las dificultades aumentan. Con frecuencia, la enfermedad se agrava por la pobreza, las separaciones forzadas y una sensaci&oacute;n general de confusi&oacute;n y desconfianza. Por eso, las asociaciones y los organismos nacionales e internacionales son decisivos. Son como las manos de Dios que siembran esperanza. Son la voz de estas personas que quieren reivindicar sus derechos.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, est&aacute;n aqu&iacute; presentes genetistas y cient&iacute;ficos que sin escatimar energ&iacute;as se dedican desde hace tiempo al estudio y la b&uacute;squeda de una terapia para la enfermedad de Huntington. Es obvio que se mira a su trabajo con mucha expectativa: la esperanza de encontrar un camino para la curaci&oacute;n definitiva de la enfermedad depende de sus esfuerzos, pero tambi&eacute;n para la mejora de las condiciones de vida de estos hermanos y para su acompa&ntilde;amiento, especialmente en la etapa delicada del diagn&oacute;stico, cuando aparecen los primeros s&iacute;ntomas. Que el Se&ntilde;or bendiga sus esfuerzos. Los animo a realizarlo siempre con medios que no contribuyan a alimentar esa &laquo;cultura del descarte&raquo; que a veces se insin&uacute;a tambi&eacute;n en el mundo de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica. Algunas l&iacute;neas de investigaci&oacute;n, de hecho, utilizan embriones humanos provocando inevitablemente su destrucci&oacute;n. Pero sabemos que ning&uacute;n fin, aunque en s&iacute; mismo sea noble \u2015como la posibilidad de una utilidad para la ciencia, para otros seres humanos o para la sociedad\u2015, puede justificar la destrucci&oacute;n de embriones humanos.<\/p>\n<p>Hermanos y hermanas, como ven son una comunidad grande y motivada. Que la vida de cada uno de ustedes, marcada directamente por la enfermedad de Huntington o comprometida cada d&iacute;a en acompa&ntilde;ar el dolor y la dificultad de los enfermos, sea un testimonio vivo de la esperanza que Cristo nos ha dado. Incluso a trav&eacute;s del dolor pasa un camino fecundo de bien que podemos recorrer juntos.<\/p>\n<p>Gracias a todos. Por favor, no se olviden de rezar por m&iacute;, igual que yo rezar&eacute; por ustedes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- La persona humana es siempre valiosa y tiene una dignidad que nadie le puede quitar: lo asegur&oacute; el Papa Francisco al recibir esta ma&ntilde;ana en el Aula Pablo VI a los enfermos de Huntington, junto a sus familiares, las asociaciones, los m&eacute;dicos y el personal sanitario, reunidos en un encuentro mundial para que esta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/calendario-de-las-celebraciones-liturgicas-presididas-por-el-papa-francisco-en-junio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCalendario de las celebraciones lit\u00fargicas presididas por el Papa Francisco en Junio\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-14814","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14814","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14814"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14814\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14814"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14814"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14814"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}