{"id":14894,"date":"2017-05-20T14:15:03","date_gmt":"2017-05-20T19:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-eugenio-de-mazenod-21-de-mayo-2\/"},"modified":"2017-05-20T14:15:03","modified_gmt":"2017-05-20T19:15:03","slug":"san-eugenio-de-mazenod-21-de-mayo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-eugenio-de-mazenod-21-de-mayo-2\/","title":{"rendered":"San Eugenio de Mazenod \u2013\u00a021 de mayo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Carlos Jos\u00e9 Eugenio naci\u00f3 en Aix-en-Provence, Francia, el 1 de agosto de 1782 en el seno de una familia aristocr\u00e1tica con excelente posici\u00f3n econ\u00f3mica; su padre desempe\u00f1aba un cargo pol\u00edtico relevante. De ni\u00f1o mostraba rasgos de autoritarismo y era pronto a la ira, aunque tambi\u00e9n se advert\u00edan en \u00e9l evidentes destellos de virtud que subrayaban su nobleza y gran coraz\u00f3n. As\u00ed, movido por su piedad, en esa \u00e9poca no dud\u00f3 en intercambiar su vestimenta con un ni\u00f1o carbonero, poni\u00e9ndose la m\u00edsera ropa que llevaba. En 1791 su familia huy\u00f3 de la guillotina y vivieron exiliados en diversos lugares, entre otros: Niza, Tur\u00edn, Venecia&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Eugenio estudi\u00f3 en el colegio de Nobles turin\u00e9s y recibi\u00f3 la primera comuni\u00f3n. En Venecia no pudo cultivar amistades ni ir a la escuela. Entonces un sacerdote amigo y vecino, el padre Bartolo Zinelli, le educ\u00f3 en la fe; fue el germen de su futura vocaci\u00f3n sacerdotal. Pero a\u00fan hubo vacilaciones. Y es que con tantos vaivenes y conflictos creados por la Revoluci\u00f3n francesa, la familia, que estaba al borde de la miseria, parti\u00f3 a N\u00e1poles ciudad que suscit\u00f3 en el santo un vac\u00edo y cierta distancia respecto a la fe. Sicilia y Palermo cerraron inicialmente esa etapa de nomadismo obligado que hab\u00eda llevado. En Palermo los duques de Cannizzaro les acogieron ben\u00e9vola y generosamente a \u00e9l y a los suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Eugenio vivi\u00f3 junto a la nobleza y adopt\u00f3 el t\u00edtulo de conde de Mazenod. Parec\u00eda que se abr\u00eda un camino para \u00e9l en la vida cortesana. Pero la verdad es que al regresar a Francia con 20 a\u00f1os, era lo que se dir\u00eda casi un \u00abdon nadie\u00bb. Adem\u00e1s, su familia se hab\u00eda desmembrado por completo al haberse divorciado sus padres. Pensando en obtener fortuna, vislumbr\u00f3 su matrimonio con una heredera rica a la que cortej\u00f3, pero la joven muri\u00f3 prematuramente y qued\u00f3 profundamente consternado. La intensidad de los hechos que se produc\u00edan en su entorno ven\u00edan acompa\u00f1ados de grandes interrogantes. Interpelarse sobre s\u00ed mismo y sobre el mundo que le rodeaba fue doloroso, pero conveniente. Cuando un temperamento fuerte como el suyo se orienta en la buena direcci\u00f3n es una fuente de bendiciones. Eugenio tom\u00f3 partido por Cristo y su Iglesia volcando en ellos su pasi\u00f3n. Tuvieron peso espec\u00edfico dos experiencias espirituales que le marcaron. Una, que le dej\u00f3 conmovido por la Pasi\u00f3n de Cristo, seguramente se produjo en 1807. Otra posterior le instaba a seguir el camino del sacerdocio. La situaci\u00f3n eclesial del momento no era buena, pero en \u00e9l reverdec\u00edan las ense\u00f1anzas del padre Zinelli.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1808, pese a no contar con el benepl\u00e1cito materno, ingres\u00f3 en el seminario de San Sulpicio de Par\u00eds. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde fue ordenado sacerdote en Amiens. Los misioneros \u00c9mery y Duclaux fueron de gran ayuda para \u00e9l. Su ardiente deseo era ser \u00abel sirviente y sacerdote de los pobres\u00bb. La aflicci\u00f3n por sus pecados y por los alejados de la Iglesia infundieron en su coraz\u00f3n el anhelo purgante. Este sentimiento de expiaci\u00f3n que un\u00eda a Cristo lo encauz\u00f3 a trav\u00e9s de su compromiso con una congregaci\u00f3n mariana y con un grupo misionero alentado por Charles de Forbin-Janson. El obispo le ofreci\u00f3 ser su vicario general, pero eligi\u00f3 regresar a su ciudad natal para estimular la fe entre los pobres que hab\u00eda deca\u00eddo peligrosamente. No acept\u00f3 ser p\u00e1rroco, sino que inici\u00f3 su labor entre los prisioneros, las personas que trabajaban en el servicio dom\u00e9stico, los campesinos y los j\u00f3venes. Parte del clero no estaba de acuerdo con \u00e9l, y busc\u00f3 otros sacerdotes afines, con gran celo apost\u00f3lico, que lo secundaron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Aprendi\u00f3 provenzal y junto a los que compart\u00edan el mismo ideal suyo, aglutinados como \u00abMisioneros de Provenza\u00bb, esparc\u00eda el evangelio entre las gentes sencillas, instruy\u00e9ndolas en su propia lengua. Al ver tanta mies a la que no pod\u00eda llegar, acudi\u00f3 al papa con objeto de que reconociese oficialmente a la comunidad como una congregaci\u00f3n religiosa de derecho pontificio. Obtuvo la aprobaci\u00f3n en 1826 con el nombre de Misioneros Oblatos de Mar\u00eda Inmaculada. El Santo Padre dio este paso frente a la oposici\u00f3n de varios obispos galos, argumentando: \u00abMe agrada esta sociedad; s\u00e9 el bien que hace y har\u00e1\u00a0y quiero favorecerla\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Eugenio solamente quiso cumplir la voluntad divina: \u00abEstar\u00eda dispuesto a partir\u00a0ma\u00f1ana mismo a la luna, si fuera esa la\u00a0voluntad de Dios\u00bb. A sus hijos les dio esta consigna: \u00abEntre vosotros, la caridad, la caridad, la caridad; y fuera el celo por la salvaci\u00f3n de las almas\u00bb. Ese celo le guiaba al punto de ser considerado como \u00abun segundo Pablo\u00bb. Era un hombre de oraci\u00f3n y excelsa devoci\u00f3n por la Eucarist\u00eda, a la que consider\u00f3 \u00abel centro vivo que sirve de comunicaci\u00f3n\u00bb, as\u00ed como del Sagrado Coraz\u00f3n. Fue muy probado en su fe. Perdi\u00f3 por un tiempo la nacionalidad francesa, hubo entre los suyos divisiones, abandonos, p\u00e9rdidas humanas, e incomprensiones hasta de la Santa Sede. Cuando le fue negado el cardenalato prometido, manifest\u00f3: \u00abAl acabarse todo, es igual si le entierran a uno con sotana de color rojo o purp\u00fareo; lo principal es que el obispo alcance llegar al cielo\u00bb. Pas\u00f3 momentos de gran oscuridad, contrajo una enfermedad a causa de todo ello, pero se aferr\u00f3 a la gracia de Cristo y sali\u00f3 victorioso. No en vano hab\u00eda constatado que \u00abel progreso hacia la santidad exige una constante conversi\u00f3n\u00bb, apreciaci\u00f3n hecha vida. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Fue superior general durante treinta y cinco a\u00f1os, obispo de Marsella, adalid de las clases de religi\u00f3n y escritor. Abri\u00f3 las puertas a peticiones de distintos movimientos en los que vio una respuesta a las necesidades eclesiales. As\u00ed cont\u00f3 con la presencia en su di\u00f3cesis de 31 congregaciones religiosas. Puso en marcha 22 parroquias, edific\u00f3 varias iglesias, entre otras, la catedral y el santuario de Nuestra Se\u00f1ora de la Guardia. Deseando apurar conscientemente sus \u00faltimos instantes, pidi\u00f3: \u00abSi me adormezco o me agravo, despertadme, os lo ruego, quiero morir sabiendo que muero\u00bb. Falleci\u00f3 el 21 de mayo de 1861. Pablo VI lo beatific\u00f3 el 19 de octubre de 1975. Juan Pablo II lo canoniz\u00f3 el 3 de diciembre de 1995.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Carlos Jos\u00e9 Eugenio naci\u00f3 en Aix-en-Provence, Francia, el 1 de agosto de 1782 en el seno de una familia aristocr\u00e1tica con excelente posici\u00f3n econ\u00f3mica; su padre desempe\u00f1aba un cargo pol\u00edtico relevante. 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