{"id":14904,"date":"2017-05-21T05:40:04","date_gmt":"2017-05-21T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/escuchemos-a-jesus-que-aun-hoy-nos-llama-al-amor-evangelico-alento-el-papa-en-la-cita-para-el-regina-coeli\/"},"modified":"2017-05-21T05:40:04","modified_gmt":"2017-05-21T10:40:04","slug":"escuchemos-a-jesus-que-aun-hoy-nos-llama-al-amor-evangelico-alento-el-papa-en-la-cita-para-el-regina-coeli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/escuchemos-a-jesus-que-aun-hoy-nos-llama-al-amor-evangelico-alento-el-papa-en-la-cita-para-el-regina-coeli\/","title":{"rendered":"Escuchemos a Jes\u00fas que a\u00fan hoy nos llama al amor evang\u00e9lico, alent\u00f3 el Papa en la cita para el Regina Coeli"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/05\/19\/RV25706_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><strong>Compartimos algunos momentos con el Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10499041\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00582425.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).-<strong> Los tres Obispos de Guinea Ecuatorial nombrados recientemente por el Papa Francisco recibieron la ordenaci&oacute;n episcopal<\/strong>, en la solemne celebraci&oacute;n presidida en Mongomo, por el Card. Fernando Filoni, Prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Evangelizaci&oacute;n de los Pueblos.<\/p>\n<p>El Purpurado comenz&oacute; as&iacute; su homil&iacute;a:<\/p>\n<p>&laquo;Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; Se&ntilde;or Presidente y distinguidas autoridades; Se&ntilde;or Nuncio Apost&oacute;lico, queridos fieles:<\/p>\n<p>El Santo Padre Francisco, sucesor de Pedro, el ap&oacute;stol al que <strong>Jes&uacute;s<\/strong> dio el poder para confirmar a sus hermanos, con un <strong>gesto de paternal solicitud hacia el pueblo de<\/strong> <strong>Guinea Ecuatorial<\/strong> y, en particular, de gran consideraci&oacute;n hacia la <strong>comunidad cat&oacute;lica de este amado pa&iacute;s<\/strong>, decidi&oacute; el 1 de abril de 2017 crear dos nuevas di&oacute;cesis, las de Mongomo y Evinayong, y nombrar pastores para &eacute;stas y para la di&oacute;cesis vacante de Ebebiy&iacute;n.<\/p>\n<p>Los nuevos obispos son el Reverendo Padre <strong>JUAN DOMINGO-BEKA ESONO AYANG<\/strong>, Claretiano, para la nueva di&oacute;cesis de <strong>Mongomo<\/strong>; el Reverend&iacute;simo <strong>CALIXTO-PAULINO ESONO ABAGA OBONO<\/strong>, para la nueva di&oacute;cesis de <strong>Evinayong<\/strong> y el Reverend&iacute;simo <strong>MIGUEL &Aacute;NGEL NGUEMA BEE<\/strong>, Salesiano de Don Bosco, para <strong>Ebebiy&iacute;n<\/strong>.&nbsp; Se trata de tres hijos de este pa&iacute;s a los que el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, por medio de la ordenaci&oacute;n episcopal, conceder&aacute;, por el don del Esp&iacute;ritu Santo, la plenitud del sacerdocio&raquo;.<\/p>\n<p><strong>Tambi&eacute;n nosotros, al igual que Mar&iacute;a Magdalena &nbsp;podemos escuchar a Jes&uacute;s que nos llama por nuestro nombre y nos env&iacute;a a llevar la buena noticia a nuestros hermanos<\/strong>, dijo el Papa Francisco en su Audiencia General del mi&eacute;rcoles de la quinta semana de Pascua<\/p>\n<p>Destacando que Mar&iacute;a Magdalena hubiera querido abrazar al Se&ntilde;or, pero Jes&uacute;s la env&iacute;a a llevar la buena noticia a los Ap&oacute;stoles, el Obispo de Roma reiter&oacute; que el Se&ntilde;or Resucitado nos llama por nuestro nombre como a la Magdalena y quiere que tambi&eacute;n nosotros seamos mensajeros de la alegr&iacute;a pascual en el mundo y ap&oacute;stoles de su esperanza.<\/p>\n<p><strong>&iexcl;Saludemos a la Virgen de F&aacute;tima! <\/strong>Fue la invitaci&oacute;n del Santo Padre al regreso de su peregrinaci&oacute;n del 12 y 13 de mayo, introduciendo el rezo dominical del Regina Coeli.<\/p>\n<p>&laquo;Nuestra oraci&oacute;n mariana de hoy &ndash; afirm&oacute; &ndash; asume un significado particular, cargado de memoria y de profec&iacute;a para el que mira la historia con los ojos de la fe&raquo;.<\/p>\n<p>El Papa Francisco expres&oacute; su gratitud al Se&ntilde;or que le concedi&oacute; llegar &laquo;a los pies de la Virgen Madre como peregrino de esperanza y de paz&raquo;<\/p>\n<p>(CdM &ndash; RV)<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la homil&iacute;a del Card. Fernando Filoni<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Ordenaci&oacute;n de los obispos de<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Mongomo, Evinayong y Ebebiy&iacute;n&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mongomo, s&aacute;bado 20 mayo de 2017&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"center\">&nbsp;<\/p>\n<p>Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio; Se&ntilde;or Presidente y distinguidas autoridades; Se&ntilde;or Nuncio Apost&oacute;lico, queridos fieles:<\/p>\n<p>El Santo Padre Francisco, sucesor de Pedro, el ap&oacute;stol al que Jes&uacute;s dio el poder para confirmar a sus hermanos, con un gesto de paternal solicitud hacia el pueblo de Guinea Ecuatorial y, en particular, de gran consideraci&oacute;n hacia la comunidad cat&oacute;lica de este amado pa&iacute;s, decidi&oacute; el 1 de abril de 2017 crear dos nuevas di&oacute;cesis, las de Mongomo y Evinayong, y nombrar pastores para estas y para la di&oacute;cesis vacante de Ebebiyin. Los nuevos obispos son el Reverendo Padre JUAN DOMINGO-BEKA ESONO AYANG, Claretiano, para la nueva di&oacute;cesis de Mongomo; el Reverend&iacute;simo CALIXTO-PAULINO ESONO ABAGA OBONO, para la nueva di&oacute;cesis de Evinayong y el Reverend&iacute;simo MIGUEL &Aacute;NGEL NGUEMA BEE, Salesiano de Don Bosco, para Ebebiyin.&nbsp; Se trata de tres hijos de este pa&iacute;s a los que el Se&ntilde;or Jes&uacute;s, por medio de la ordenaci&oacute;n episcopal, conceder&aacute;, por el don del Esp&iacute;ritu Santo, la plenitud del sacerdocio.<\/p>\n<p>Estos han sido llamados desde hace algunos a&ntilde;os al servicio de Dios y al servicio de las comunidades cristianas como sacerdotes; hoy son llamados a ocuparse de la Iglesia, como Padres y Pastores del Pueblo de Dios que se les conf&iacute;a; Pueblo redimido y santificado por Cristo con el sacrificio de la Cruz.<\/p>\n<p>Como bien sabemos, la Iglesia en Guinea Ecuatorial vive hoy un momento muy importante de su historia. Mientras se confirma la obra misionera comenzada en el pasado por muchos valientes evangelizadores que han gastado su vida por el Evangelio y por los pobres; el Papa, con esta decisi&oacute;n, pretende avanzar hacia un mayor y adecuado desarrollo de la Iglesia en este pa&iacute;s. El momento hist&oacute;rico actual, por lo tanto, representa el reconocimiento del camino de maduraci&oacute;n, tanto hist&oacute;rico como presente, a pesar de las muchas dificultades del pasado. Permitidme, pues, expresar toda mi alegr&iacute;a por estar hoy entre vosotros y participar con vosotros de este importante momento. A trav&eacute;s de mi presencia, es el Santo Padre quien se une a vosotros, y me ha pedido que os manifieste su j&uacute;bilo, queriendo dar un nuevo impulso y &aacute;nimo al pa&iacute;s y a su Iglesia. Traigo, por tanto, el m&aacute;s cordial saludo del Papa al pueblo guineano y al Se&ntilde;or Presidente de la Rep&uacute;blica.<\/p>\n<p>La Liturgia de la Palabra que acabamos de escuchar nos recuerda que todo lo que nosotros estamos viviendo no es distinto de aquello que sucedi&oacute; en los comienzos de la vida de la Iglesia hace dos mil a&ntilde;os. En efecto, despu&eacute;s de la Ascensi&oacute;n de Jes&uacute;s, los ap&oacute;stoles supieron que la regi&oacute;n de &ldquo;Samar&iacute;a hab&iacute;a acogido la palabra de Dios&rdquo; y decidieron enviar a Pedro y a Juan para comprobar lo que se dec&iacute;a sobre la fe de los samaritanos. Samar&iacute;a era una regi&oacute;n habitada por grupos no hebreos que hab&iacute;an visto nacer las primeras comunidades de los seguidores de Jes&uacute;s, por lo que se consider&oacute; necesaria una visita apost&oacute;lica para valorar y confirmar la fe de aquellos hermanos.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n aqu&iacute;, queridos hermanos y hermanas, los misioneros sembraron la palabra de Dios hace varios siglos; aqu&iacute; se formaron las primeras comunidades cristianas, luego nacieron las primeras estaciones misioneras y las primeras parroquias y, finalmente, se crearon las primeras di&oacute;cesis, que dieron vida a la Iglesia guineana en estas tierras. Todo esto fue posible gracias a la Palabra de Dios anunciada y a la acogida que vuestros antepasados le dieron.<\/p>\n<p>Hoy contin&uacute;a esa obra iniciada hace siglos, y el Santo Padre os dona tres nuevos obispos a los que voy a consagrar. Estos tendr&aacute;n la misma tarea de Pedro y Juan, es decir, vigorizar y hacer crecer la semilla de la Palabra de Dios; ser&aacute;n para vosotros padres y pastores. Cuando el Nuncio Apost&oacute;lico, en vistas a la elecci&oacute;n de nuevos obispos, os pregunt&oacute; a algunos de vosotros qu&eacute; caracter&iacute;sticas quer&iacute;a encontrar el Pueblo de Dios en sus futuros pastores, todos los que fuisteis interpelados pedisteis que fueran <u>hombres de Dios<\/u>, <u>hombres de oraci&oacute;n<\/u>, v<u>erdaderos padres y pastores<\/u>, y no simplemente jefes.<\/p>\n<p>Permitidme, entonces, en este momento, que me dirija a vosotros, queridos sacerdotes llamados al episcopado. El Se&ntilde;or,&nbsp; a trav&eacute;s del ministerio del Santo Padre, os encarga esta tarea especial: antes que nada, que se&aacute;is hombres valientes y aut&eacute;nticos testimonios de la fe, por lo tanto, que sosteng&aacute;is la obra de evangelizaci&oacute;n y se&aacute;is siervos del Pueblo de Dios que se os conf&iacute;a. Vosotros sois los primeros responsables de esta gran misi&oacute;n y a vosotros est&aacute;n asociados vuestros sacerdotes, religiosos, religiosas y todos aquellos laicos que generosamente deseen colaborar con vosotros. Os agradezco que hay&aacute;is respondido generosamente a este alto y dif&iacute;cil compromiso en la Iglesia. No sois jefes de tribu ni l&iacute;deres pol&iacute;ticos: sois &ndash;repito- padres y pastores, siempre y para todos. La vocaci&oacute;n del obispo es la de estar siempre e incansablemente dispuesto a realizar la voluntad del Se&ntilde;or; esto comportar&aacute; alegr&iacute;as y sufrimientos. Al igual que en una familia, donde al padre y a la madre no les faltan momentos alegres y dolorosos, ser&aacute; tambi&eacute;n para vosotros. Sabed que en la visi&oacute;n cristiana todo es don y gracia de Dios. Nunca seremos totalmente dignos de los grandes dones que recibimos del Se&ntilde;or: &Eacute;l, en efecto, llama y, en primer lugar, nos destina, a la misi&oacute;n de continuar el anuncio del Evangelio y de sostener a la Iglesia. Por la gracia de la ordenaci&oacute;n episcopal y del mandato del Santo Padre de regir vuestras Iglesias particulares, se os llama a la generosidad y a la santificaci&oacute;n vuestra y de vuestro pueblo. El Se&ntilde;or os ha elegido no por vuestros propios m&eacute;ritos; quiz&aacute; m&aacute;s bien por vuestras limitaciones, para que nadie en esta santa obra se pueda ensoberbecer. Recordemos al ap&oacute;stol Pedro que, ante Jes&uacute;s que le confiaba la tarea de regir y guiar a su Iglesia, exclamaba con humildad: al&eacute;jate de m&iacute;, Se&ntilde;or, que soy un pecador; t&uacute; sabes que te quiero, t&uacute; conoces mi debilidad. Jes&uacute;s, sin embargo, lo fortifica en la fe y lo confirma como pastor supremo de la Iglesia naciente.<\/p>\n<p>Sed, pues, verdaderos pastores, humildes y generosos, que comprendan y carguen con las necesidades de los propios fieles. Pedidlo&nbsp; tambi&eacute;n de los dem&aacute;s, pero dad vosotros siempre el primer ejemplo. Cread un clima de colaboraci&oacute;n y de fraternidad en la comunidad sacerdotal y de los religiosos para buscar de las soluciones m&aacute;s adecuadas. No os desanim&eacute;is nunca ante las dificultades. La fuerza de vuestro ministerio deb&eacute;is ponerla en la fuerza de Cristo que os ha llamado. &Eacute;l mismo os ayudar&aacute; en vuestras acciones y en el discernimiento. Procurad tener una &iacute;ntima relaci&oacute;n con &Eacute;l, encontrad en &eacute;l la fuerza que viene de la oraci&oacute;n. Sois verdaderos maestros de la fe, predicando con valor la Palabra, difundiendo las ense&ntilde;anzas de la Iglesia y manteni&eacute;ndoos al d&iacute;a con la lectura de las mismas. Buscad no solo ser dispensadores de sacramentos, sino tambi&eacute;n beneficiarios de ellos. Todos nos podemos inspirar en el ejemplo de Santo Padre Francisco, que lleva sobre s&iacute; la solicitud por todas las Iglesias del mundo y de los pobres. Podr&iacute;amos resumir todo en una recomendaci&oacute;n del Evangelio: dejaos formar por Jes&uacute;s, viviendo una profunda vida espiritual con &Eacute;l, como ha dicho el Santo Padre: <em>&ldquo;Es Cristo, de hecho, el que en el ministerio del obispo contin&uacute;a predicando el Evangelio de la salvaci&oacute;n y santificando a los creyentes, a trav&eacute;s de los sacramentos de la fe. Es Cristo el que, en la paternidad y la prudencia del obispo, gu&iacute;a al pueblo de Dios en la peregrinaci&oacute;n terrena hacia la felicidad eterna. Cristo que predica, Cristo que hace la Iglesia, fecunda la Iglesia, Cristo que gu&iacute;a: esto es el obispo&rdquo;<\/em> (Homil&iacute;a del 19 de marzo de 2016). Ese es el obispo del que la Iglesia tanto necesita hoy. Y vosotros, queridos hermanos y hermanas, amad a vuestros obispos y sacerdotes no porque sean perfectos, sino porque el Se&ntilde;or los ha destinado a vuestro servicio, y rezad por ellos, para que cada d&iacute;a se conviertan a Cristo y le sean fieles.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, querr&iacute;a decir a todos que la nueva configuraci&oacute;n eclesi&aacute;stica del territorio de Guinea Ecuatorial, con una archidi&oacute;cesis y cuatro di&oacute;cesis, debe ayudar a edificar una m&aacute;s intensa y adecuada comuni&oacute;n de bienes en el pueblo de este pa&iacute;s. Con las dos nuevas di&oacute;cesis, los obispos estar&aacute;n m&aacute;s cerca de vosotros y, por ello, espero que m&aacute;s accesibles. Esta ampliaci&oacute;n de las estructuras eclesiales tiene como fin propio el ayudaros. De todas formas, recordad que las estructuras, por s&iacute; solas, no bastan si falta ese esp&iacute;ritu de colaboraci&oacute;n. Se deber&aacute; reforzar, por tanto, vuestro sentido de pertenencia tanto a la Iglesia universal como a vuestras Iglesias diocesanas, a trav&eacute;s de la participaci&oacute;n en la vida de vuestras parroquias. Todos est&aacute;is llamados a colaborar con responsabilidad para edificar vuestras comunidades y hacerlas crecer. En particular, las dos nuevas di&oacute;cesis de Mongomo y de Evinayong son como un folio en blanco en el que escribir el gran libro de la Iglesia: os toca a vosotros escribir la vida y la historia de cada una de ellas. Participad en su crecimiento con entusiasmo y generosidad.<\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, el amor es la fuerza que edifica y hace crecer. Amad vuestras Iglesias y ayudadlas, m&aacute;s que criticarlas o se&ntilde;alar solamente sus defectos. Solo amando y colaborando podemos reforzar y hacer crecer el trabajo de evangelizaci&oacute;n. El futuro espiritual y moral de la Iglesia en Guinea Ecuatorial est&aacute;n en vuestras manos: los obispos son vuestros conciudadanos, as&iacute; como casi todos los sacerdotes, religiosos y religiosas. Si todo va bien, ser&aacute; para vuestra honra, pero si no va bien, ser&aacute; por vuestras deficiencias.<\/p>\n<p>Querid&iacute;simos, invoquemos el don del Esp&iacute;ritu Santo para estos nuevos obispos y confi&eacute;moslos a la protecci&oacute;n de Mar&iacute;a, Madre de Jes&uacute;s, que ha custodiado al Verbo de Dios en su propio seno y en su propio coraz&oacute;n. Es hermoso que este solemne momento de Dios tenga lugar a la sombra de esta espl&eacute;ndida iglesia dedicada a Mar&iacute;a, Madre de la Iglesia y Reina de Guinea Ecuatorial. Que ella nos ense&ntilde;e a ser humildes colaboradores de Cristo para vivir y anunciar siempre su misericordia entre los hombres. Am&eacute;n.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartimos algunos momentos con el Papa Francisco (RV).- Los tres Obispos de Guinea Ecuatorial nombrados recientemente por el Papa Francisco recibieron la ordenaci&oacute;n episcopal, en la solemne celebraci&oacute;n presidida en Mongomo, por el Card. Fernando Filoni, Prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Evangelizaci&oacute;n de los Pueblos. 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