{"id":15243,"date":"2017-05-31T05:05:02","date_gmt":"2017-05-31T10:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-el-espiritu-santo-y-la-esperanza\/"},"modified":"2017-05-31T05:05:02","modified_gmt":"2017-05-31T10:05:02","slug":"texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-el-espiritu-santo-y-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-catequesis-del-papa-francisco-sobre-el-espiritu-santo-y-la-esperanza\/","title":{"rendered":"TEXTO: Catequesis del Papa Francisco sobre el Esp\u00edritu Santo y la esperanza"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 31 May. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEn una nueva Audiencia General del mi&eacute;rcoles en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco dedic&oacute; su catequesis al Esp&iacute;ritu Santo y la esperanza, por la proximidad de la celebraci&oacute;n de Pentecost&eacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Santo Padre afirm&oacute; que &ldquo;los hombres tienen necesidad de la esperanza para vivir y tienen necesidad del Esp&iacute;ritu Santo para esperar&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;La esperanza es de verdad como una vela; esa recoge el viento del Esp&iacute;ritu Santo y la transforma en fuerza motriz que empuja la nave, seg&uacute;n sea el caso, al mar o a la orilla&rdquo;, dijo tambi&eacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo de la catequesis del Papa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAnte la inminencia de la Solemnidad de Pentecost&eacute;s no podemos no hablar de la relaci&oacute;n que existe entre la esperanza cristiana y el Esp&iacute;ritu Santo. El Esp&iacute;ritu es el viento que nos impulsa adelante, que nos mantiene en camino, nos hace sentir peregrinos y forasteros, y no nos permite recostarnos y convertirnos en un pueblo &ldquo;sedentario&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa Carta a los Hebreos compara la esperanza con un ancla (Cfr. 6,18-19); y a esta imagen podemos agregar aquella de la vela. Si el ancla es lo que da seguridad a la barca y la tiene &ldquo;anclada&rdquo; entre el oleaje del mar, la vela en cambio es la que la hace caminar y avanzar sobre las aguas. La esperanza es de verdad como una vela; esa recoge el viento del Esp&iacute;ritu Santo y la transforma en fuerza motriz que empuja la nave, seg&uacute;n sea el caso, al mar o a la orilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Ap&oacute;stol Pablo concluye su Carta a los Romanos con este deseo, escuchen bien, escuchen bien qu&eacute; bonito deseo: &laquo;Que el Dios de la esperanza los llene de alegr&iacute;a y de paz en la fe, para que la esperanza sobreabunde en ustedes por obra del Esp&iacute;ritu Santo&raquo; (15,13). Reflexionemos un poco sobre el contenido de esta bell&iacute;sima palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa expresi&oacute;n &ldquo;Dios de la esperanza&rdquo; no quiere decir solamente que Dios es el objeto de nuestra esperanza, es decir, a Quien esperamos alcanzar un d&iacute;a en la vida eterna; quiere decir tambi&eacute;n que Dios es Quien ya ahora nos hace esperar, es m&aacute;s, nos hace &laquo;alegres en la esperanza&raquo; (Rom 12,12): alegres de esperar, y no solo esperar ser felices. Es la alegr&iacute;a de esperar y no esperar de tener la alegr&iacute;a. Hoy. &ldquo;Mientras haya vida, hay esperanza&rdquo;, dice un dicho popular; y es verdad tambi&eacute;n lo contrario: mientras hay esperanza, hay vida. Los hombres tienen necesidad de la esperanza para vivir y tienen necesidad del Esp&iacute;ritu Santo para esperar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tSan Pablo &ndash; hemos escuchado &ndash; atribuye al Esp&iacute;ritu Santo la capacidad de hacernos incluso &ldquo;sobreabundar en la esperanza&rdquo;. Abundar en la esperanza significa no desanimarse jam&aacute;s; significa esperar &laquo;contra toda esperanza&raquo; (Rom 4,18), es decir, esperar incluso cuando disminuye todo motivo humano para esperar, como fue para Abraham cuando Dios le pidi&oacute; sacrificar a su &uacute;nico hijo, Isaac, y como fue, a&uacute;n m&aacute;s, para la Virgen Mar&iacute;a bajo la cruz de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Esp&iacute;ritu Santo hace posible esta esperanza invencible d&aacute;ndonos el testimonio interior que somos hijos de Dios y sus herederos (Cfr. Rom 8,16). &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a Aquel que nos ha dado a su propio Hijo &uacute;nico no darnos toda cosa con &Eacute;l? (Cfr. Rom 8,32). &laquo;La esperanza &ndash; hermanos y hermanas &ndash; no defrauda: la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Esp&iacute;ritu Santo, que nos ha sido dado&raquo; (Rom 5,5). Por esto no defrauda, porque est&aacute; el Esp&iacute;ritu Santo dentro que nos impulsa a ir adelante, siempre adelante. Y por esto la esperanza no defrauda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHay m&aacute;s: el Esp&iacute;ritu Santo no nos hace s&oacute;lo capaces de esperar, sino tambi&eacute;n de ser sembradores de esperanza, de ser tambi&eacute;n nosotros &ndash; como &Eacute;l y gracias a &Eacute;l &ndash; los &ldquo;par&aacute;clitos&rdquo;, es decir, consoladores y defensores de los hermanos. Sembradores de esperanza. Un cristiano puede sembrar amargura, puede sembrar perplejidad, y esto no es cristiano, y t&uacute;, si haces esto, no eres un buen cristiano. Siembra esperanza: siembra el b&aacute;lsamo de esperanza, siembre el perfume de esperanza y no vinagre de amargura y de des-esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Beato Cardenal Newman, en uno de sus discursos, dec&iacute;a a los fieles: &laquo;Instruidos por nuestro mismo sufrimiento, por el mismo dolor, es m&aacute;s, por nuestros mismos pecados, tendremos la mente y el coraz&oacute;n ejercitados a toda obra de amor hacia aquellos que tienen necesidad. Seremos, seg&uacute;n nuestra capacidad, consoladores a imagen del Par&aacute;clito &ndash; es decir, del Esp&iacute;ritu Santo &ndash; y en todos los sentidos que esta palabra comporta: abogados, asistentes, dispensadores de consolaci&oacute;n. Nuestras palabras y nuestros consejos, nuestro modo de actuar, nuestra voz, nuestra mirada, ser&aacute;n gentiles y tranquilizantes&raquo; (Parochial and plain Sermons, vol. V, Londra 1870, pp. 300s.). Son sobre todo los pobres, los excluidos, los no amados los que necesitan de alguien que se haga para ellos &ldquo;par&aacute;clito&rdquo;, es decir, consoladores y defensores, como el Esp&iacute;ritu Santo se hace para cada uno de nosotros, que estamos aqu&iacute; en la Plaza, consolador y defensor. Nosotros debemos hacer lo mismo por los m&aacute;s necesitados, por los descartados, por aquellos que tienen necesidad, aquellos que sufren m&aacute;s. Defensores y consoladores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Esp&iacute;ritu Santo alimenta la esperanza no s&oacute;lo en el coraz&oacute;n de los hombres, sino tambi&eacute;n en la entera creaci&oacute;n. Dice el Ap&oacute;stol Pablo &ndash; esto parece un poco extra&ntilde;o, pero es verdad. Dice as&iacute;: que tambi&eacute;n la creaci&oacute;n &ldquo;est&aacute; proyectada con ardiente espera&rdquo; hacia la liberaci&oacute;n y &ldquo;gime y sufre&rdquo; con dolores de parto (Cfr. Rom 8,20-22). &laquo;La energ&iacute;a capaz de mover el mundo no es una fuerza an&oacute;nima y ciega, sino es la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu de Dios que &ldquo;aleteaba sobre las aguas&rdquo; (Gen 1,2) al inicio de la creaci&oacute;n&raquo; (Benedicto XVI, Homil&iacute;a, 31 mayo 2009). Tambi&eacute;n esto nos impulsa a respetar la creaci&oacute;n: no se puede denigrar un cuadro sin ofender al artista que lo ha creado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHermanos y hermanas, la pr&oacute;xima fiesta de Pentecost&eacute;s &ndash; que es el cumplea&ntilde;os de la Iglesia: Pentecost&eacute;s &ndash; esta pr&oacute;xima fiesta de Pentecost&eacute;s nos encuentre concordes en la oraci&oacute;n, con Mar&iacute;a, la Madre de Jes&uacute;s y nuestra. Y el don del esp&iacute;ritu Santo nos haga sobreabundar en la esperanza. Les dir&eacute; m&aacute;s: nos haga derrochar esperanza con todos aquellos que son los m&aacute;s necesitados, los m&aacute;s descartados y por todos aquellos que tienen necesidad. Gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\t&iexcl;Pentecost&eacute;s es el cumplea&ntilde;os de la Iglesia y nos regala la esperanza!, afirma el Papa https:\/\/t.co\/EFlbRGQWcR<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 31 de mayo de 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 31 May. 17 (ACI).- En una nueva Audiencia General del mi&eacute;rcoles en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco dedic&oacute; su catequesis al Esp&iacute;ritu Santo y la esperanza, por la proximidad de la celebraci&oacute;n de Pentecost&eacute;s. 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