{"id":15684,"date":"2017-06-14T07:05:02","date_gmt":"2017-06-14T12:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-certeza-del-amor-de-dios\/"},"modified":"2017-06-14T07:05:02","modified_gmt":"2017-06-14T12:05:02","slug":"texto-completo-catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-certeza-del-amor-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-catequesis-del-papa-francisco-sobre-la-certeza-del-amor-de-dios\/","title":{"rendered":"TEXTO COMPLETO: Catequesis del Papa Francisco sobre la certeza del amor de Dios"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 14 Jun. 17 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco habl&oacute;, en su catequesis de la Audiencia General del mi&eacute;rcoles, sobre el amor de Dios hacia los hombres, que es el fundamento de la esperanza de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Santo Padre compar&oacute; el amor de Dios con el amor de una madre, y se&ntilde;al&oacute; que es un amor gratuito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Dios no nos ama porque nosotros tengamos ninguna raz&oacute;n que suscite amor. Dios nos ama porque &Eacute;l mismo es amor, y el amor tiende, por su naturaleza, a difundirse, a entregarse. Dios tampoco vincula su benevolencia a nuestra conversi&oacute;n, m&aacute;s bien es una consecuencia del amor de Dios&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo de la catequesis del Papa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iexcl;Queridos hermanos y hermanas, buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHoy hacemos esta Audiencia en dos sitios, unidos a trav&eacute;s de las pantallas gigantes: los enfermos est&aacute;n en el Aula pablo VI para que no sufran tanto el calor, y nosotros aqu&iacute;. Pero todos juntos. Y nos une el Esp&iacute;ritu Santo, que es el que hace siempre la unidad. Saludemos a los que est&aacute;n en el Aula&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNinguno de nosotros puede vivir sin amor. Y una de las m&aacute;s feas esclavitudes en la que podemos caer es la de creer que el amor se merece. Seguramente gran parte de la angustia del hombre contempor&aacute;neo deriva de esto: creer que si no somos fuertes, atrayentes y bellos, nadie se ocupar&aacute; de nosotros. &iquest;Es la v&iacute;a de la &ldquo;meritocracia&rdquo; no?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTantas personas hoy d&iacute;a buscan una visibilidad s&oacute;lo para colmar el vac&iacute;o interior: como si fu&eacute;ramos personas eternamente necesitadas de ser confirmados. Pero &iquest;imagin&aacute;is un mundo donde todos mendigan la atenci&oacute;n de los dem&aacute;s, y nadie est&aacute; dispuesto a amar gratuitamente a otra persona? Imaginad un mundo as&iacute;&hellip;un mundo sin la gratuidad del querer bien&hellip; Parece un mundo humano, pero en realidad est&aacute; enfermo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTantos narcisismos del ser humano, nacen de un sentimiento de soledad. Y tambi&eacute;n de orfandad. Detr&aacute;s de tantos comportamientos aparentemente inexplicables se esconde una pregunta: &iquest;puede ser que yo no merezca ser llamado por mi nombre; o lo que es lo mismo, no merezca ser amado? Porque el amor siempre te llama por tu nombre&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCuando el que no se siente ser, no se siente querido, es un adolescente; entonces es cuando puede nacer la violencia. Detr&aacute;s de tantas formas de odio social y de vandalismo, se esconde con frecuencia un coraz&oacute;n que no ha sido reconocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo existen los ni&ntilde;os malos, como tampoco existen los adolescentes del todo malvados, existen personas infelices. &iquest;Y qu&eacute; nos puede hacer felices m&aacute;s que la experiencia de dar y recibir amor? La vida del ser humano es un intercambio de miradas: alguien que al mirarnos, nos arranca una primera sonrisa, y en la sonrisa que ofrecemos gratuitamente a quien est&aacute; encerrado en la tristeza, y as&iacute; es c&oacute;mo abrimos el camino. Intercambio de miradas: mirarse a los ojos&hellip;.y as&iacute; se abren las puertas del coraz&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl primer paso que Dios realiza en nosotros, es un amor que se anticipa, incondicional. Dios siempre ama el primero. Dios no nos ama porque en nosotros hay motivos para ser amados. Dios nos ama porque El mismo es amor, y el amor por su propia naturaleza tiende a difundirse, a darse. Dios no vincula su benevolencia a nuestra conversi&oacute;n: aunque &eacute;sta sea una consecuencia del Amor de Dios. San Pablo lo dice de manera perfecta: &ldquo;Dios demuestra su amor hacia nosotros, en el hecho de que aunque &eacute;ramos todav&iacute;a pecadores, Cristo muri&oacute; por nosotros&rdquo; (Rom. 5,8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tMientras a&uacute;n &eacute;ramos pecadores. Un amor incondicional. Est&aacute;bamos lejos, como el hijo pr&oacute;digo de la par&aacute;bola: &ldquo;cuando todav&iacute;a estaba lejos, su padre lo vi&oacute;, tuvo compasi&oacute;n&hellip;.&rdquo; (Lc 15,20). Por amor hacia nosotros, Dios ha realizado un &eacute;xodo de Si Mismo, para venir a nuestro encuentro, en esta tierra, d&oacute;nde no era previsible encontrarle. Dios nos ha amado, aun cuando est&aacute;bamos equivocados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&iquest;Qui&eacute;n de nosotros ama de esta manera, si no quien es madre o padre? Una madre sigue amando a su hijo aunque &eacute;ste hijo est&eacute; en la c&aacute;rcel. Yo recuerdo tantas madres, haciendo la fila para entrar en la c&aacute;rcel, en la primera di&oacute;cesis d&oacute;nde estuve: tantas madres. Y no se avergonzaban. El hijo estaba en la c&aacute;rcel, pero era su hijo. Y sufr&iacute;an tantas humillaciones en la antesala, antes de entrar, pero &ldquo;es hijo m&iacute;o&rdquo;. &ldquo;&iexcl;Pero se&ntilde;ora, su hijo es un delincuente! &ndash; &ldquo;Es hijo m&iacute;o&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tS&oacute;lo este amor de madre y de padre, nos hace comprender c&oacute;mo es el amor de Dios.&nbsp; Una madre, no pide que no se aplique la justicia de los hombres, porque todo error necesita de una redenci&oacute;n, pero una madre no deja nunca de sufrir por el propio hijo. Lo ama a pesar de saber que es pecador. Dios hace lo mismo con nosotros: somos sus amados hijos. &iquest;Pero puede ser que Dios tenga alg&uacute;n hijo al que no ame? No. Todos somos hijos amados de Dios. No hay ninguna maldici&oacute;n sobre nuestra vida, solamente la Palabra de Dios, que ha sacado nuestra existencia de la nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa verdad de todo est&aacute; en esa relaci&oacute;n de amor que liga al Padre con el Hijo mediante el Esp&iacute;ritu Santo, relaci&oacute;n en la cual, nosotros somos acogidos mediante la Gracia. En El, en Cristo Jes&uacute;s, hemos sido queridos, amados, deseados. Es El quien ha impreso en nosotros una belleza primordial, que ning&uacute;n pecado, ninguna elecci&oacute;n equivocada podr&aacute; nunca borrar del todo. Nosotros, ante los ojos de Dios, somos siempre peque&ntilde;os manantiales hechos para dejar brotar agua buena. Lo dijo Jes&uacute;s a la samaritana: &ldquo; El agua que yo te dar&eacute;, se har&aacute; en ti una corriente de agua, de la que fluye la vida eterna&rdquo;. (Jn. 4,14)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara cambiar el coraz&oacute;n de una persona infeliz, &iquest;cu&aacute;l es la medicina? &iquest;Cu&aacute;l es la medicina para cambiar el coraz&oacute;n de una persona que no es feliz? (responden: el amor) &iexcl;M&aacute;s fuerte! (gritan: &iexcl;el amor!) &iexcl;Muy listos!, muy listos, &iexcl;todos muy listos! &iquest;Y c&oacute;mo hacemos sentir a una persona que la amamos? Hace falta sobretodo abrazarla. Hacerle sentir que es deseada, que es importante, y dejar&aacute; de estar triste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl amor llama al amor, de un modo mucho m&aacute;s fuerte de cuanto el odio llama a la muerte. Jes&uacute;s no muri&oacute; y resucit&oacute; para si mismo, sino por nosotros, para que nuestros pecados sean perdonados. As&iacute; que es tiempo de Resurrecci&oacute;n para todos: tiempo de levantar a los pobres de la desesperanza, sobre todo a aquellos que yacen en el sepulcro muchos m&aacute;s d&iacute;as de tres.&nbsp; Sopla aqu&iacute;, sobre nuestros rostros, un viento de liberaci&oacute;n. Haz que germine aqu&iacute;, el don de la esperanza. Y la esperanza es la de Dios padre que nos ama como somos: nos ama siempre, a todos. Buenos y malos. &iquest;De acuerdo? &iexcl;Gracias!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p style=\"text-align: justify\">Papa Francisco: Detr\u00e1s de la violencia y del odio se encuentran personas infelices https:\/\/t.co\/qPg2dL9Q8B<\/p>\n<p>&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 14 de junio de 2017<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 14 Jun. 17 (ACI).- El Papa Francisco habl&oacute;, en su catequesis de la Audiencia General del mi&eacute;rcoles, sobre el amor de Dios hacia los hombres, que es el fundamento de la esperanza de la humanidad. 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