{"id":15871,"date":"2017-06-20T06:40:04","date_gmt":"2017-06-20T11:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-don-milani-sacerdote-transparente-como-un-diamante\/"},"modified":"2017-06-20T06:40:04","modified_gmt":"2017-06-20T11:40:04","slug":"papa-don-milani-sacerdote-transparente-como-un-diamante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-don-milani-sacerdote-transparente-como-un-diamante\/","title":{"rendered":"Papa: Don Milani \u201csacerdote transparente como un diamante\u201d"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/06\/20\/REUTERS2224273_Thumbnail.JPG' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10805166\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00586151.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Ante la tumba de <strong>Don Primo Mazzolari<\/strong>, en Bozzolo empez&oacute; hoy la peregrinaci&oacute;n del Papa para luego proseguir hasta el cementerio de &nbsp;Barbiana y rezar ante <strong>Don &nbsp;Lorenzo Milani<\/strong>:<\/p>\n<p>&laquo;Hoy he peregrinado aqu&iacute;, Bozzolo y luego a Barbiana, <strong>siguiendo los pasos de dos p&aacute;rrocos que han dejado una huella luminosa, por cuanto &lsquo;inc&oacute;moda&rsquo;, en su servicio al Se&ntilde;or y al pueblo de Dios<\/strong>. He dicho tantas veces que los p&aacute;rrocos son la fuerza de la Iglesia en Italia. Cuando son los rostros de un clero no clerical, ellos dan vida a un verdadero &lsquo;magisterio de los p&aacute;rrocos, que hace tanto bien a todos. Don Primo Mazzolari ha sido definido &lsquo;el p&aacute;rroco de Italia&rsquo;. Y San Juan XXIII lo salud&oacute; como &lsquo;torbellino del Esp&iacute;ritu Santo en la baja padania&raquo;.<\/p>\n<p>Tras hacer hincapi&eacute; en la personalidad sacerdotal de Don Primo Mazzolari, que ha querido <strong>proponer a todos los p&aacute;rrocos de Italia y del mundo<\/strong>, arraigada en &laquo;la rica tradici&oacute;n cristiana de esa tierra padana, lombarda y cremonesa, el Obispo de Roma medit&oacute; sobre la <strong>actualidad de su mensaje<\/strong>, que puso simb&oacute;licamente con el tel&oacute;n de fondo de tres escenarios, t&iacute;picos de esa zona de Italia, que cada d&iacute;a llenaban sus ojos y su coraz&oacute;n: el r&iacute;o, el cortijo y la llanura.<\/p>\n<p>Con la imagen del r&iacute;o, el Papa record&oacute; el ministerio de Don Mazzolari, su predicaci&oacute;n embebida en la <strong>Palabra del Dios vivo<\/strong>, en el <strong>Evangelio meditado y rezado, reflejado en el Crucificado y en los hombres<\/strong>:<\/p>\n<p>&laquo;Su profec&iacute;a se realizaba en el amar su propio tiempo, enlazando su coraz&oacute;n a la vida de las personas que encontraba, percibiendo toda posibilidad para anunciar la misericordia de Dios. Don Primo Mazzolari no fue uno que viv&iacute;a lamentando la Iglesia del pasado, sino que intent&oacute; cambiar la Iglesia y el mundo a trav&eacute;s del amor apasionado y la entrega incondicional&raquo;.<\/p>\n<p>Con la imagen del cortijo, el Santo Padre hizo hincapi&eacute; en las viviendas de campa&ntilde;a que reun&iacute;an a las familias campesinas y la mirada misericordiosa y evang&eacute;lica sobre la humanidad del p&aacute;rroco Mazzolari. Y en el marco de la imagen de la gran llanura, <strong>el Papa reiter&oacute; que Jes&uacute;s prepara a sus disc&iacute;pulos conduci&eacute;ndolos entre la multitud, en medio de los pobres, donde se encarna la misericordia de Dios<\/strong>:<\/p>\n<p>&laquo;Ante la caridad pastoral de Don Primo se abr&iacute;an diversos horizontes, en las complejas situaciones que tuvo que afrontar: guerras, totalitarismos, enfrentamientos fratricidas, la fatiga de la democracia en gestaci&oacute;n, la miseria de su gente. Los aliento, hermanos sacerdotes, a escuchar al mundo, que vive y obra, para hacerse cargo de toda solicitud de sentido y de esperanza, sin temer atravesar desiertos y zonas de sombra. As&iacute; podemos ser Iglesia pobre para y con los pobres, la Iglesia de Jes&uacute;s&raquo;<\/p>\n<p><strong>El Siervo de Dios Primo Mazzolari &laquo;vivi&oacute; como cura pobre, no como un pobre cura&raquo;, se&ntilde;al&oacute; tambi&eacute;n el Papa Francisco<\/strong>, recordando el testamento espiritual de este p&aacute;rroco y su amor a los pobres:<\/p>\n<p>&laquo;Queridos amigos les agradezco por haberme acogido hoy en la parroquia de Don Primo. Enorgull&eacute;zcanse por haber generado &lsquo;curas as&iacute;&rsquo; y no se cansen de llegar a ser tambi&eacute;n ustedes &lsquo;curas y cristianos as&iacute;, aunque ello requiera luchar con uno mismo, llamando por su nombre las tentaciones que nos insidian dej&aacute;ndonos sanar por la ternura de Dios&raquo;.<\/p>\n<p>(CdM &ndash; RV)<\/p>\n<\/p>\n<p><strong>Texto completo del discurso del Papa:<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Me han aconsejado que acorte un poco este discurso porque es un poco larguito. He tratado de hacerlo, pero no lo logr&eacute;. Me ven&iacute;an tantas cosas, de aqu&iacute; y de all&aacute;. &iexcl;Ustedes tengan paciencia! No, porque no quisiera dejar de decir todo aquello que quiero decir sobre don Mazzolari.<\/p>\n<p>Soy peregrino aqu&iacute;, en <strong>Bozzolo<\/strong>, y despu&eacute;s en <strong>Barbiana<\/strong>, siguiendo los pasos de <strong>dos p&aacute;rrocos<\/strong> que han dejado una huella luminosa, aunque &ldquo;inc&oacute;moda&rdquo;, en su servicio al Se&ntilde;or y al pueblo de Dios. He dicho varias veces que los p&aacute;rrocos son la fuerza de la Iglesia en Italia, y lo repito. &nbsp;Cuando son los rostros de un clero no clerical, como era este hombre, &nbsp;ellos dan vida a un verdadero &ldquo;<strong>magisterio de los p&aacute;rrocos<\/strong>&rdquo;, que hace tanto bien a todos. <strong>Don Primo Mazzolari<\/strong> ha sido definido &ldquo;<strong>el p&aacute;rroco de Italia<\/strong>&rdquo;; y San Juan XXIII lo salud&oacute; como &ldquo;la trompeta del Esp&iacute;ritu Santo en la Baja Padana&rdquo;. Creo que la personalidad sacerdotal de Don Primo sea no una singular excepci&oacute;n sino un espl&eacute;ndido fruto de vuestras comunidades, si bien no haya sido comprendido y apreciado siempre. Como dijo el Beato Pablo VI: &ldquo;&iexcl;Caminaba adelante con una paso demasiado largo y a menudo no se le pod&iacute;a estar atr&aacute;s! Y as&iacute;, &eacute;l sufri&oacute; y hemos sufrido tambi&eacute;n nosotros. Es el destino de los profetas&rdquo;. (Saludo a peregrinos de Bozzolo y Cicognara, 1 mayo 1970). As&iacute; dec&iacute;a Pablo VI.<\/p>\n<p>Su formaci&oacute;n es hija de la rica tradici&oacute;n cristiana de esta <strong>tierra padana, lombarda<\/strong>, <strong>cremonesa.<\/strong> En los a&ntilde;os de la juventud, fue impresionado por la figura del gran obispo <strong>Geremia Bonomelli<\/strong>, protagonista del catolicismo social, pionero de la pastoral de los emigrantes. No corresponde a m&iacute; relatar o analizar la obra de don Primo. Agradezco a quien, a trav&eacute;s de los a&ntilde;os, se ha dedicado a esto. Prefiero meditar con ustedes &#8211; sobre todo con mis hermanos sacerdotes que est&aacute;n aqu&iacute;, y tambi&eacute;n con aquellos de toda Italia: por esto el &ldquo;<strong>p&aacute;rroco de Italia<\/strong>&rdquo; &#8211; meditar la actualidad de su mensaje, que pongo simb&oacute;licamente en el marco de tres escenarios que cada d&iacute;a llenaban sus ojos y su coraz&oacute;n: <strong>el r&iacute;o, la granja y la llanura. <\/strong><\/p>\n<p>El <strong>r&iacute;o<\/strong> es una imagen espl&eacute;ndida, que pertenece a mi experiencia y tambi&eacute;n a la vuestra. Don Primo desarroll&oacute; su ministerio a lo largo de los r&iacute;os, s&iacute;mbolos de la primac&iacute;a y de la potencia de la gracia de Dios que fluye incesantemente hacia el mundo. Su palabra, predicada o escrita, extra&iacute;a clareza de pensamiento y fuerza persuasiva en la fuente de la Palabra del Dios vivo, en el Evangelio meditado y rezado, reencontrado en el Crucifijo y en los hombres, celebrado en gestos sacramentales jam&aacute;s reducidos a puro rito. <strong>Don Mazzolari, p&aacute;rroco en Cicognara y en Bozzolo<\/strong>, no se resguard&oacute; del r&iacute;o de la vida, del sufrimiento de su gente, que lo plasm&oacute; como pastor franco y exigente, sobre todo con s&iacute; mismo. A lo largo del r&iacute;o aprend&iacute;a a recibir cada d&iacute;a el don de la verdad y del amor, para volverse mensajero fuerte y generoso. Predicando a los seminaristas de Cremona, recordaba: &ldquo;El ser un &lsquo;repetidor&rsquo; es nuestra fuerza. &iexcl;Pero entre un repetidor muerto, un altoparlante y un repetidor vivo existe una gran diferencia! El sacerdote es un repetidor, pero este &lsquo;repetir&rsquo; suyo no debe ser sin alma, pasivo, sin cordialidad. Junto a la verdad que repito, debe haber, debo poner algo m&iacute;o, para hacer ver que creo en lo que digo; debe ser hecho de manera que mi hermano sienta una invitaci&oacute;n a recibir la verdad&rdquo;. As&iacute; dec&iacute;a &eacute;l. Su profec&iacute;a se realizaba en el amar el propio tiempo, en el vincularse a la vida de las personas que encontraba, en el aprovechar toda posibilidad de anunciar la misericordia de Dios. Don Mazzolari no ha sido uno que ha a&ntilde;orado la Iglesia del pasado, sino que ha buscado cambiar la Iglesia y el mundo a trav&eacute;s del amor apasionado y la dedicaci&oacute;n incondicionada.<\/p>\n<p>En su escrito &lsquo;La parroquia&rsquo; &eacute;l propone un examen de conciencia sobre m&eacute;todos del apostolado, convencido que las faltas de la parroquia de su tiempo fueran debidas a un defecto de encarnaci&oacute;n. Existen <strong>tres caminos que no conducen en la direcci&oacute;n evang&eacute;lica<\/strong>: el <strong>camino del &ldquo;dejar hacer<\/strong>&rdquo;, que es aquella de quien est&aacute; en la ventana a mirar sin ensuciarse las manos. Aquel &ldquo;balconear&rdquo; la vida. Nos conformamos con criticar, con &ldquo;describir con placer amargo y altanero los errores&rdquo; del mundo que nos rodea. Esta actitud tranquiliza la conciencia, pero no tiene nada de cristiano porque lleva a mantenerse afuera, con esp&iacute;ritu de juicio, a veces &aacute;spero. <strong>Falta la<\/strong> <strong>capacidad propositiva<\/strong>, una aproximaci&oacute;n constructiva a la soluci&oacute;n de los problemas.<\/p>\n<p>El segundo m&eacute;todo errado es aquel del &ldquo;<strong>activismo separatista<\/strong>&rdquo;.&nbsp; Nos comprometemos en crear instituciones cat&oacute;licas (bancos, cooperativas, c&iacute;rculos, sindicatos, escuelas&hellip;). As&iacute; su fe se hace operosa, pero &ndash; advert&iacute;a Mazzolari &ndash; puede generar una comunidad cristiana elitista. Se favorecen intereses y clientelas con una etiqueta cat&oacute;lica. Y sin quererlo, se construyen barreras que corren el riesgo de volverse insuperables en el surgir de la solicitud de fe. Se tiende a afirmar lo que divide con respecto a aquello que une. Es un m&eacute;todo que no facilita la evangelizaci&oacute;n, cierra puertas y genera desconfianza.<\/p>\n<p>El tercer error es el &ldquo;<strong>sobrenaturalismo deshumanizante<\/strong>&rdquo;. Nos refugiamos en lo religioso para soslayar las dificultades y las desilusiones que se encuentran. Nos enajenamos del mundo, verdadero campo del apostolado, para preferir devociones. Es la tentaci&oacute;n del espiritualismo. De ello deriva un apostolado d&eacute;bil, sin amor. &ldquo;Los alejados &nbsp;no se pueden interesar con una oraci&oacute;n que no se vuelve caridad, con una procesi&oacute;n que no ayuda a llevar las cruces de la hora&rdquo;. El drama se consume en esta distancia entre la fe y la vida, entre la contemplaci&oacute;n y la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Segundo: <strong>la granja<\/strong>. Al tiempo de don Primo, era una &ldquo;familia de familias&rdquo;, que viv&iacute;an juntas en estas f&eacute;rtiles campi&ntilde;as, aun sufriendo miserias e injusticias, en espera de un cambio, que despu&eacute;s termin&oacute; en el &eacute;xodo hacia las ciudades. La granja, <strong>la casa<\/strong>, nos dan una idea de Iglesia que guiaba don Mazzolari. Tambi&eacute;n &eacute;l pensaba en una Iglesia en salida, cuando meditaba para los sacerdotes con estas palabras: &ldquo;Para caminar es necesario salir de casa y de la Iglesia, si el pueblo de Dios no viene m&aacute;s; y ocuparse y preocuparse tambi&eacute;n de aquellas necesidades que, aun no siendo espirituales, son necesidades humanas y, as&iacute; como pueden perder al hombre, lo pueden tambi&eacute;n salvar. El cristiano se ha separado del hombre, y nuestro hablar no puede ser entendido si antes no lo introducimos por este camino, que parece el m&aacute;s lejano y es el m&aacute;s seguro. [&#8230;] Para hacer mucho es necesario amar mucho&rdquo;. &nbsp;As&iacute; dec&iacute;a vuestro p&aacute;rroco.<\/p>\n<p><strong>La parroquia es el lugar donde cada hombre se siente esperado<\/strong>, &ldquo;un hogar que no conoce ausencias&rdquo;. Don Mazzolari ha sido un p&aacute;rroco convencido que &ldquo;los destinos del mundo se maduran en periferia&rdquo; y ha hecho de la propia humanidad un instrumento de la misericordia de Dios, a la manera del padre de la par&aacute;bola evang&eacute;lica, tan bien descrita en el libro &ldquo;La m&aacute;s bella aventura&rdquo;.<\/p>\n<p>&Eacute;l ha sido definido justamente &ldquo;<strong>el p&aacute;rroco de los alejados<\/strong>&rdquo; porque los am&oacute; y busc&oacute; siempre, se preocup&oacute; no de definir sentado un m&eacute;todo de apostolado v&aacute;lido para todos y para siempre, sino de proponer el discernimiento como camino para interpretar el &aacute;nimo de cada hombre. Esta mirada misericordiosa y evang&eacute;lica sobre la humanidad lo llev&oacute; a dar valor tambi&eacute;n a la necesaria gradualidad: el cura no es uno que exige la perfecci&oacute;n sino que ayuda a cada uno a dar lo mejor. &nbsp;Dec&iacute;a: &ldquo;Conform&eacute;monos de lo que pueden dar nuestras poblaciones. &iexcl;Tengamos sentido com&uacute;n! No debemos masacrar las espaldas de la pobre gente&rdquo;. Yo quisiera repetir esto, y repetirlo a todos los sacerdotes de Italia y tambi&eacute;n del mundo: <strong>&iexcl;tengamos sentido com&uacute;n!<\/strong> &iexcl;No debemos masacrar las espaldas de la pobre gente! Y si por estas aperturas, ven&iacute;a llamado a la obediencia, lo viv&iacute;a en pie &ndash; la obediencia &ndash; como adulto, como hombre, y contempor&aacute;neamente &nbsp;de rodillas, besando la mano de su obispo, que no dejaba de amar.<\/p>\n<p><strong>El tercer escenario<\/strong> &ndash; el primero era el r&iacute;o, el segundo la granja &ndash; el tercer escenario es aquel de <strong>vuestra<\/strong> <strong>gran llanura<\/strong>. Quien ha acogido el &ldquo;Discurso de la monta&ntilde;a&rdquo; no teme ir m&aacute;s all&aacute;, como viandante y testigo, en la llanura que se abre, sin confines aseguradores. Jes&uacute;s prepara a esto a sus disc&iacute;pulos, conduci&eacute;ndolos entre la muchedumbre, en medio de los pobres, revelando que <strong>la cumbre se alcanza en la llanura<\/strong>, donde se encarna la misericordia de Dios (cfr. Homil&iacute;a para el Consistorio, 19 noviembre 2016). A la caridad pastoral de Don Primo se abr&iacute;an diversos horizontes, en las complejas situaciones que tuvo que afrontar: las guerras, los totalitarismos, los enfrentamientos fratricidas, la fatiga de la democracia en gestaci&oacute;n, la miseria de su gente. Los aliento, hermanos sacerdotes, a escuchar al mundo, a quien vive y obra en &eacute;l, para que se hagan cargo de toda solicitud de sentido y de esperanza sin temer atravesar desiertos y zonas de sombra. As&iacute; podemos <strong>volvernos<\/strong> <strong>Iglesia pobre para y con los pobres, la Iglesia de Jes&uacute;s<\/strong>. Aquella de los pobres es definida por don Primo una &ldquo;existencia incomoda&rdquo; y la Iglesia tiene necesidad de convertirse al reconocimiento de su vida para amarlos as&iacute; como son: &ldquo;Los pobres &ndash; dec&iacute;a &ndash; deben ser amados como pobres, es decir como son, sin hacer c&aacute;lculos sobre su pobreza, sin pretensi&oacute;n o derecho de hipoteca, ni siquiera aquella de hacerlos ciudadanos del reino de los cielos, mucho menos proselitistas&rdquo;. &iexcl;&Eacute;l no hac&iacute;a proselitismo. &iexcl;&Eacute;l no hac&iacute;a proselitismo porque esto no es cristiano! El Papa Benedicto XVI nos ha dicho que la Iglesia, el cristianismo, no crece por proselitismo, sino por atracci&oacute;n, es decir, por testimonio.<\/p>\n<p>Es lo que don Primo Mazzolari ha dado: <strong>testimonio<\/strong>. El Siervo de Dios ha vivido como sacerdote pobre, no como pobre sacerdote: hay una diferencia. En su testamento espiritual escrib&iacute;a: &ldquo;Entorno a mi Altar como entorno a mi casa y a mi trabajo no hubo nunca &ldquo;sonido de dinero&rdquo;. Lo poco que pas&oacute; por mis manos fue donde deb&iacute;a ir. Si pudiera tener una amargura sobre este punto, concernir&iacute;a a mis pobres y a las obras de la parroquia que hubiera querido ayudar ampliamente&rdquo;.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a meditado profundamente sobre la diversidad de estilo entre Dios y el hombre: &ldquo;El estilo del hombre: con mucho hace poco. El estilo de Dios: con nada hace todo&rdquo;. Por esto la credibilidad del anuncio pasa a trav&eacute;s de la sencillez y la pobreza de la Iglesia: &ldquo;Si queremos volver a traer a la pobre gente a su Casa, es necesario que el pobre encuentre el aire del Pobre&rdquo;, es decir, de Jesucristo. &nbsp;<\/p>\n<p>En su escrito &ldquo;El v&iacute;a crucis del pobre&rdquo;, <strong>don Primo<\/strong> recuerda que <strong>la caridad es cuesti&oacute;n de espiritualidad y de mirada<\/strong>. As&iacute; dice: &ldquo;Quien tiene poca caridad ve pocos pobres, pero quien tiene mucha <strong>caridad<\/strong> ve muchos pobres; quien no tiene nada de caridad no ve a nadie&rdquo;. Y agrega: &ldquo;Quien conoce al pobre, conoce al hermano: quien ve el hermano ve a Cristo, quien ve a Cristo ve la vida y su verdadera poes&iacute;a, porque la caridad es la poes&iacute;a del cielo tra&iacute;da a la tierra&rdquo; .<\/p>\n<p>Queridos amigos, les agradezco por haberme recibido hoy, en la parroquia de don Primo.<\/p>\n<p>A ustedes y a los obispos les digo: &ldquo;Sean orgullosos por haber generado &lsquo;sacerdotes as&iacute;&rsquo;, y no se cansen de volverse tambi&eacute;n ustedes &lsquo;sacerdotes y cristianos as&iacute;&rsquo;, aun si esto provoca luchar con s&iacute; mismos, llamando por nombre a las tentaciones que nos insidian, dej&aacute;ndonos curar por la ternura de Dios. Si se dieran cuenta que no han recibido la lecci&oacute;n de don Mazzolari, hoy los invito a que la atesoren. Que el Se&ntilde;or, que ha suscitado siempre en la santa madre Iglesia pastores y profetas seg&uacute;n su coraz&oacute;n, nos ayude hoy a no ignorarlos todav&iacute;a. Porque ellos han visto lejos, y seguirles nos habr&iacute;a ahorrado sufrimientos y humillaciones. Tantas veces he dicho que el pastor debe ser capaz de ponerse delante del pueblo para indicar el camino, en medio como signo de cercan&iacute;a o atr&aacute;s para alentar a quien se ha quedado atr&aacute;s. (cfr. Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica Evangelii gaudium, 31).<\/p>\n<p>Y don Primo escrib&iacute;a: &ldquo;Donde veo que el pueblo resbala hacia bajadas peligrosas, me pongo atr&aacute;s; donde es necesario subir, me pongo adelante. Muchos no entienden que es la misma caridad que me mueve en uno o en otro caso y que nadie la puede hacer mejor que un cura&rdquo;.<\/p>\n<p>Con este esp&iacute;ritu de comuni&oacute;n fraterna, con ustedes y con todos los sacerdotes de la Iglesia en Italia, con aquellos buenos p&aacute;rrocos, quisiera concluir con una oraci&oacute;n de don Primo, p&aacute;rroco enamorado de Jes&uacute;s y de su deseo de que todos los hombres tengan la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>As&iacute; rezaba don Primo: &ldquo;Has venido para todos: para aquellos que creen y para aquellos que dicen que no creen. Los unos y los otros, a veces estos m&aacute;s que aquellos, trabajan, sufren, esperan para que el mundo vaya un poco mejor. Oh Cristo, has nacido &lsquo;fuera de la casa&rsquo; y has muerto &lsquo;fuera de la ciudad&rsquo;, para ser de manera todav&iacute;a m&aacute;s visible <strong>el<\/strong> <strong>cruce y el punto de encuentro<\/strong>. Nadie est&aacute; fuera de la salvaci&oacute;n, oh Se&ntilde;or, para que nadie est&eacute; fuera de tu amor, que no se consterna ni se reduce por nuestras oposiciones y nuestros rechazos&rdquo;.<\/p>\n<p>Y ahora les dar&eacute; la bendici&oacute;n. Recemos a la Virgen, primero, que es nuestra Madre: sin Madre no podemos seguir adelante.<\/p>\n<p><em>Ave Mar&iacute;a&hellip;<\/em><\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n de Mar&iacute;a Cecilia Mutual &ndash; Radio Vaticana)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Ante la tumba de Don Primo Mazzolari, en Bozzolo empez&oacute; hoy la peregrinaci&oacute;n del Papa para luego proseguir hasta el cementerio de &nbsp;Barbiana y rezar ante Don &nbsp;Lorenzo Milani: &laquo;Hoy he peregrinado aqu&iacute;, Bozzolo y luego a Barbiana, siguiendo los pasos de dos p&aacute;rrocos que han dejado una huella luminosa, por cuanto &lsquo;inc&oacute;moda&rsquo;, en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-don-milani-sacerdote-transparente-como-un-diamante\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPapa: Don Milani \u201csacerdote transparente como un diamante\u201d\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-15871","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15871","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15871"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15871\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15871"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15871"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15871"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}