{"id":1599,"date":"2016-02-25T10:05:03","date_gmt":"2016-02-25T15:05:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/estas-en-el-camino-de-la-vida-o-de-la-mentira-pregunta-el-papa-francisco\/"},"modified":"2016-02-25T10:05:03","modified_gmt":"2016-02-25T15:05:03","slug":"estas-en-el-camino-de-la-vida-o-de-la-mentira-pregunta-el-papa-francisco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/estas-en-el-camino-de-la-vida-o-de-la-mentira-pregunta-el-papa-francisco\/","title":{"rendered":"\u00bfEst\u00e1s en el camino de la vida o de la mentira? pregunta el Papa Francisco"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 25 Feb. 16 (ACI).-<br \/>\n\tPese a tener una &ldquo;leve indisposici&oacute;n&rdquo;, el Papa Francisco presidi&oacute; esta ma&ntilde;ana la Misa en la capilla de la Casa Santa Marta y reflexion&oacute; sobre el pasaje b&iacute;blico del hombre rico que banqueteaba todos los d&iacute;as y el pobre L&aacute;zaro que, cubierto de llagas, esperaba a su puerta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEste texto, se&ntilde;ala el Papa, permite que al leerlo uno se pregunte &ldquo;si yo soy un cristiano en el camino de la mentira, solamente del &lsquo;decir&rsquo;, o soy un cristiano en el camino de la vida, es decir, de las obras, del hacer&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;&iquest;Yo estoy en el camino de la vida o en el camino de la mentira? &iquest;Cu&aacute;ntas cerrazones tengo en mi coraz&oacute;n todav&iacute;a? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi alegr&iacute;a: en el hacer o en el decir? &iquest;En el salir de m&iacute; mismo para ir al encuentro de los dem&aacute;s, para ayudar? &iexcl;Las obras de misericordia, eh! &iquest;O mi alegr&iacute;a es tener todo arreglado, encerrado en m&iacute; mismo?&rdquo;, cuestion&oacute; el Santo Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl hombre rico, explic&oacute; el Papa, &ldquo;era un hombre cerrado, encerrado en su peque&ntilde;o mundo &ndash;el mundo de los banquetes, de los vestidos, de la vanidad, de los amigos&ndash; un hombre encerrado, precisamente en una burbuja, all&iacute;, de vanidad&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;No ten&iacute;a capacidad de mirar m&aacute;s all&aacute;, solamente a su propio mundo. Y este hombre no se daba cuenta de lo que suced&iacute;a fuera de su mundo cerrado. No pensaba, por ejemplo, en las necesidades de tanta gente o a la necesidad de compa&ntilde;&iacute;a de los enfermos, solamente pensaba en &eacute;l, en sus riquezas, en su buena vida&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEra un &ldquo;religioso aparente, no conoc&iacute;a alguna periferia, estaba completamente cerrado en s&iacute; mismo. Precisamente la periferia, que estaba cerca de la puerta de su casa, no la conoc&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl rico, dice Francisco seg&uacute;n se&ntilde;ala Radio Vaticano, recorr&iacute;a &ldquo;el camino de la mentira, porque se confiaba solamente de s&iacute; mismo, de sus cosas, no se confiaba de Dios&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Pont&iacute;fice explic&oacute; que el rico del Evangelio es &ldquo;un hombre que no ha dejado herencia, no ha dejado vida, porque solamente estaba cerrado en s&iacute; mismo&rdquo;. Es curioso que &ldquo;hab&iacute;a perdido el nombre. El Evangelio no dice c&oacute;mo se llamaba, solamente dice que era un hombre rico, y cuando tu nombre es solamente un adjetivo es porque has perdido, has perdido sustancia, has perdido fuerza&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&ldquo;Este es rico, este es potente, este puede hacer de todo, este es un sacerdote en carrera, un obispo en carrera&hellip; Cu&aacute;ntas veces a nosotros nos sale nombrar a la gente con adjetivos, no con nombres, porque no tienen sustancia&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Papa se pregunt&oacute; luego: &ldquo;&iquest;Dios que es Padre, no tuvo misericordia de este hombre? &iquest;No ha llamado a su coraz&oacute;n para moverlo? Pero s&iacute;, estaba en la puerta, estaba en la puerta en la persona de aquel L&aacute;zaro, que s&iacute; ten&iacute;a nombre. Y aquel L&aacute;zaro con sus necesidades y sus miserias, sus enfermedades, era precisamente el Se&ntilde;or que llamaba a la puerta para que este hombre abriera su coraz&oacute;n y la misericordia pudiera entrar. Pero no, &eacute;l no ve&iacute;a, solamente estaba cerrado: para &eacute;l, m&aacute;s all&aacute; de la puerta, no hab&iacute;a nada&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPara concluir, el Santo Padre alent&oacute; a pedir &ldquo;al Se&ntilde;or, mientras pensamos esto, sobre nuestra vida, la gracia de ver siempre a los &lsquo;L&aacute;zaros&rsquo; que est&aacute;n en nuestra puerta, los &lsquo;Lazaros&rsquo; que llaman al coraz&oacute;n, y salir de nosotros mismos con generosidad, con actitud de misericordia, para que la misericordia de Dios pueda entrar en nuestro coraz&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl Evangelio del d&iacute;a:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLucas 16:19-31<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t19 &laquo;Era un hombre rico que vest&iacute;a de p&uacute;rpura y lino, y celebraba todos los d&iacute;as espl&eacute;ndidas fiestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t20 Y uno pobre, llamado L&aacute;zaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t21 deseaba hartarse de lo que ca&iacute;a de la mesa del rico&#8230; pero hasta los perros ven&iacute;an y le lam&iacute;an las llagas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t22 Sucedi&oacute;, pues, que muri&oacute; el pobre y fue llevado por los &aacute;ngeles al seno de Abraham. Muri&oacute; tambi&eacute;n el rico y fue sepultado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t23 &laquo;Estando en el Hades entre tormentos, levant&oacute; los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a L&aacute;zaro en su seno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t24 Y, gritando, dijo: &quot;Padre Abraham, ten compasi&oacute;n de m&iacute; y env&iacute;a a L&aacute;zaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama.&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t25 Pero Abraham le dijo: &quot;Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y L&aacute;zaro, al contrario, sus males; ahora, pues, &eacute;l es aqu&iacute; consolado y t&uacute; atormentado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t26 Y adem&aacute;s, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aqu&iacute; a vosotros, no puedan; ni de ah&iacute; puedan pasar donde nosotros.&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t27 &laquo;Replic&oacute;: &quot;Con todo, te ruego, padre, que le env&iacute;es a la casa de mi padre,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t28 porque tengo cinco hermanos, para que les d&eacute; testimonio, y no vengan tambi&eacute;n ellos a este lugar de tormento.&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t29 D&iacute;jole Abraham: &quot;Tienen a Mois&eacute;s y a los profetas; que les oigan.&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t30 El dijo: &quot;No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertir&aacute;n.&quot;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t31 Le contest&oacute;: &quot;Si no oyen a Mois&eacute;s y a los profetas, tampoco se convencer&aacute;n, aunque un muerto resucite.&quot;&raquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 25 Feb. 16 (ACI).- Pese a tener una &ldquo;leve indisposici&oacute;n&rdquo;, el Papa Francisco presidi&oacute; esta ma&ntilde;ana la Misa en la capilla de la Casa Santa Marta y reflexion&oacute; sobre el pasaje b&iacute;blico del hombre rico que banqueteaba todos los d&iacute;as y el pobre L&aacute;zaro que, cubierto de llagas, esperaba a su puerta. Este texto, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/estas-en-el-camino-de-la-vida-o-de-la-mentira-pregunta-el-papa-francisco\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u00bfEst\u00e1s en el camino de la vida o de la mentira? pregunta el Papa Francisco\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-1599","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1599","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1599"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1599\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}