{"id":16090,"date":"2017-06-27T06:40:03","date_gmt":"2017-06-27T11:40:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-seamos-instrumentos-de-comunion-y-de-paz-bienvenida-a-la-delegacion-de-constantinopla\/"},"modified":"2017-06-27T06:40:03","modified_gmt":"2017-06-27T11:40:03","slug":"papa-seamos-instrumentos-de-comunion-y-de-paz-bienvenida-a-la-delegacion-de-constantinopla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-seamos-instrumentos-de-comunion-y-de-paz-bienvenida-a-la-delegacion-de-constantinopla\/","title":{"rendered":"Papa: seamos instrumentos de comuni\u00f3n y de paz. Bienvenida a la Delegaci\u00f3n de Constantinopla"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/06\/27\/RV26481_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10870927\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00586976.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Junto a los cardenales presentes en Roma, Papa Francisco presidi&oacute; una misa en ocasi&oacute;n del <strong>XXV aniversario de su Ordenaci&oacute;n Episcopal<\/strong> en la Capilla Paolina del Palacio Apost&oacute;lico, tambi&eacute;n conocida como la <strong>&ldquo;Capilla de las L&aacute;grimas&rdquo; <\/strong>ya que es el lugar donde el nuevo Papa va a llorar, inmediatamente despu&eacute;s de ser elegido y antes de presentarse al pueblo en la Plaza de San Pedro.<\/p>\n<p>Francisco en su homil&iacute;a habl&oacute; del <strong>di&aacute;logo de Dios con Abr&aacute;m<\/strong> y plante&oacute; 3 imperativos: <strong>lev&aacute;ntate &#8211; mira &#8211; espera<\/strong>. Como tomando conciencia de la edad avanzada de varios de los cardenales presentes, el Papa dijo, con un toque de humor: <em>&ldquo;la mayor&iacute;a de los que estamos aqu&iacute; ya somos ancianos con la misma edad de Abr&aacute;m, a nosotros tambi&eacute;n Dios nos dice lev&aacute;ntate, mira y espera&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p><em>&ldquo;Alguno que no nos quiere bien dice que somos la gerontocracia de la Iglesia pero no sabe lo que dice&rdquo; <\/em>afirm&oacute; Francisco para continuar:<strong> <\/strong><em>&ldquo;<strong>nosotros somos los abuelos<\/strong> y tenemos que transmitir nuestros sue&ntilde;os a los j&oacute;venes para que se conviertan en profec&iacute;a. Ellos est&aacute;n esperando&rdquo;.<\/em> &nbsp;<\/p>\n<p>Haciendo hincapi&eacute; en la figura de abuelos, el Santo Padre concretiz&oacute; que deben ser abuelos <em>&ldquo;a los cuales nuestros nietos miran&rdquo;<\/em>, tambi&eacute;n abuelos <em>&ldquo;que deben dar un sentido a la vida con su experiencia&rdquo;<\/em>, abuelos <em>&ldquo;no cerrados en la melancol&iacute;a de nuestra historia, sino abiertos para darla&rdquo;<\/em>, y concluy&oacute; pidiendo al Se&ntilde;or que les conceda a todos esta gracia; la gracia de <strong>sentir ser los abuelos del pueblo de Dios<\/strong>.<\/p>\n<p>(Mireia Bonilla para RV)<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la homil&iacute;a del Papa <\/strong><\/p>\n<p><strong><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_10870844\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00586974.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/strong><\/p>\n<p>En la primera Lectura hemos escuchado como contin&uacute;a el di&aacute;logo entre Dios y Abram, aquel di&aacute;logo que comenz&oacute; con aquel &ldquo;Vete. Vete de tu tierra&hellip;&rdquo; (G&eacute;n&nbsp;12,1). Y en esta continuaci&oacute;n del di&aacute;logo, encontramos tres imperativos: <strong>&ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate!&rdquo;, &ldquo;&iexcl;Mira!&rdquo; &ldquo;&iexcl;Espera!&rdquo;<\/strong> Tres imperativos que marcan el <strong>camino<\/strong> que debe recorrer <strong>Abram <\/strong>y tambi&eacute;n el modo de hacer, la actitud interior: lev&aacute;ntate, mira, espera.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate!&rdquo; Lev&aacute;ntate, camina, no est&eacute;s detenido. T&uacute; tienes un deber, t&uacute; tienes una misi&oacute;n y debes cumplirla en camino. No permanezcas sentado: lev&aacute;ntate, en pie. Y Abram comenz&oacute; a caminar. En camino, siempre. Y el s&iacute;mbolo de esto es la tienda. Dice el Libro del G&eacute;nesis que Abram andaba con la tienda y cuando se deten&iacute;a ten&iacute;a la tienda. Abram jam&aacute;s hizo una casa para s&iacute; mismo, mientras exist&iacute;a este imperativo: &ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate!&rdquo; Solamente construy&oacute; un altar: la &uacute;nica cosa. Para adorar a Aquel que le ordenaba levantarse, estar en camino, con la tienda. &ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate!&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Mira!&rdquo; Segundo imperativo. &ldquo;Alza ahora tus ojos y mira desde el lugar donde est&aacute;s hacia el norte y hacia el sur, y hacia el oriente y hacia el&nbsp;occidente&rdquo;. (G&eacute;n&nbsp;13,14). Mira. Mira el horizonte, no construyas muros. Mira siempre. Y sigue adelante. Y la m&iacute;stica del horizonte es que cuanto m&aacute;s se va adelante, el horizonte est&aacute; siempre m&aacute;s lejos. Ir m&aacute;s all&aacute; con la mirada, ir m&aacute;s all&aacute;, adelante, caminando pero hacia el horizonte.<\/p>\n<p>Tercer imperativo: &ldquo;&iexcl;Espera!&rdquo; Est&aacute; ese di&aacute;logo hermoso: &ldquo;T&uacute; me has dado tanto, pero el heredero ser&aacute; este dom&eacute;stico&rdquo; &ndash; &ldquo;El heredero saldr&aacute; de ti, nacer&aacute; de ti. &iexcl;Espera! (cfr.&nbsp;G&eacute;n&nbsp;15,3-4). Y esto, dicho a un hombre que no pod&iacute;a tener herencia, ya sea por su edad que por la esterilidad de la esposa. Pero ser&aacute; &ldquo;de ti&rdquo;. Y tu herencia&nbsp; &ndash; de ti &ndash; ser&aacute; &ldquo;como el polvo de la tierra. Si alguno puede contar el polvo de la tierra, tambi&eacute;n tu descendencia ser&aacute; contada&rdquo;. (G&eacute;n&nbsp;13,16). Y un poco m&aacute;s adelante: &ldquo;Mira ahora los cielos y cuenta las estrellas, si las puedes contar. As&iacute; ser&aacute; tu descendencia&rdquo;. Y Abram crey&oacute; y el Se&ntilde;or se lo cont&oacute; por justicia (cfr&nbsp;G&eacute;n&nbsp;15,5-6). En la fe de Abram inicia aquella justicia que Paolo mencionar&aacute; m&aacute;s adelante en la explicaci&oacute;n de la justificaci&oacute;n. &ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate! &iexcl;Mira!&rdquo; &ndash; el horizonte, nada de muros, el horizonte &ndash; &ldquo;&iexcl;Espera!&rdquo; Y la esperanza es sin muros, es puro horizonte.<\/p>\n<p>Pero cuando Abram fue llamado, ten&iacute;a m&aacute;s o menos nuestra edad: estaba por pensionarse, por jubilarse para descansarse&hellip; Comenz&oacute; a aquella edad. Un hombre anciano, con el peso de la vejez, aquella vejez que trae los dolores, las enfermedades&hellip; Pero t&uacute;, como si fueras un jovencito, &iexcl;lev&aacute;ntate, ve, ve! Como si fueras un <em>scout<\/em>: &iexcl;ve! Mira y espera. Y esta Palabra de Dios es tambi&eacute;n para nosotros, que tenemos una edad que es como aquella de Abram&hellip; m&aacute;s o menos. Hay algunos j&oacute;venes aqu&iacute;, pero la mayor&iacute;a de nosotros tiene esta edad. Y a nosotros el Se&ntilde;or hoy nos dice lo mismo: &ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate, mira, espera!&rdquo; Nos dice que no es la hora de encerrar nuestra vida, que no cerremos nuestra historia, que no resumamos nuestra historia. El Se&ntilde;or nos dice que nuestra historia est&aacute; abierta todav&iacute;a: est&aacute; abierta hasta el final, est&aacute; abierta con una misi&oacute;n. Y con estos tres imperativos nos indica la misi&oacute;n: &ldquo;&iexcl;Lev&aacute;ntate!&rdquo; &ldquo;&iexcl;Mira!&rdquo; &ldquo;&iexcl;Espera!<\/p>\n<p>Alguien que no nos quiere dice que somos la gerontocracia de la Iglesia. Es una mofa del destino. No entiende lo que dice. No somos ancianos: somos abuelos. Y si no sentimos esto, debemos pedir la gracia de sentirlo. Abuelos a los cuales nuestros nietos miran. Abuelos que deben darles un sentido de la vida, con nuestra experiencia. Abuelos no encerrados en la melancol&iacute;a de nuestra historia, sino abiertos para dar esto. Y para nosotros, este &ldquo;lev&aacute;ntate, mira, espera&rdquo; se llama &ldquo;<strong>so&ntilde;ar<\/strong>&rdquo;. Nosotros somos abuelos llamados a so&ntilde;ar y a dar nuestro sue&ntilde;o a la juventud de hoy: lo necesitan. Porque ellos tomar&aacute;n de nuestros sue&ntilde;os la fuerza para profetizar y llevar adelante su deber.<\/p>\n<p>Me viene en mente aquel pasaje del Evangelio de Lucas (2,21-38), de Sim&oacute;n y Ana: dos abuelos. Pero &iexcl;cu&aacute;nta capacidad de so&ntilde;ar ten&iacute;an estos dos! Y todo este sue&ntilde;o lo contaron a San Jos&eacute;, a la Virgen, a la gente&hellip; Y Ana iba hablando de aqu&iacute; para all&aacute; y dec&iacute;a: &ldquo;&iexcl;Es &Eacute;l, es &Eacute;l!&rdquo; Y contaba el sue&ntilde;o de su vida. Y esto es lo que hoy el Se&ntilde;or nos pide: que <strong>seamos abuelos<\/strong>. Que tengamos la vitalidad de dar a los j&oacute;venes, porque los j&oacute;venes lo esperan de nosotros. Que no nos cerremos, que demos lo mejor de nosotros: ellos esperan de nuestra experiencia, de nuestros sue&ntilde;os positivos para llevar adelante la profec&iacute;a y el trabajo.<\/p>\n<p>Pido al Se&ntilde;or para que nos d&eacute; a todos nosotros esta gracia. Tambi&eacute;n para aquellos que todav&iacute;a no son abuelos: vemos el presidente de los obispos del Brasil: es un jovencito, &iexcl;pero llegar&aacute;s! La gracia de ser abuelos, la gracia de so&ntilde;ar, y dar este sue&ntilde;o a nuestros j&oacute;venes: lo necesitan.<\/p>\n<p><strong><em>Al finalizar la Santa Misa y antes de la bendici&oacute;n, el Pont&iacute;fice expres&oacute; su agradecimiento con estas palabras: <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Quiero agradecerles a todos ustedes por las palabras que me ha dirigido el cardenal Sodano, decano, con el nuevo vice-decano que est&aacute; a lado de &eacute;l &#8211; &iexcl;felicitaciones!<\/p>\n<p>Agradecerles por esta oraci&oacute;n com&uacute;n en este aniversario, pidiendo el perd&oacute;n por mis pecados y la perseverancia en la fe, en la esperanza, en la caridad.<\/p>\n<p>Les agradezco tanto por esta compa&ntilde;&iacute;a fraternal y pido al Se&ntilde;or que los bendiga y los acompa&ntilde;e en el camino del servicio a la Iglesia. Muchas gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n de Mar&iacute;a Cecilia Mutual &ndash; Radio Vaticana)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Junto a los cardenales presentes en Roma, Papa Francisco presidi&oacute; una misa en ocasi&oacute;n del XXV aniversario de su Ordenaci&oacute;n Episcopal en la Capilla Paolina del Palacio Apost&oacute;lico, tambi&eacute;n conocida como la &ldquo;Capilla de las L&aacute;grimas&rdquo; ya que es el lugar donde el nuevo Papa va a llorar, inmediatamente despu&eacute;s de ser elegido y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/papa-seamos-instrumentos-de-comunion-y-de-paz-bienvenida-a-la-delegacion-de-constantinopla\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPapa: seamos instrumentos de comuni\u00f3n y de paz. 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