{"id":16196,"date":"2017-07-03T10:15:05","date_gmt":"2017-07-03T15:15:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-bernardino-realino-2-de-julio-2\/"},"modified":"2017-07-03T10:15:05","modified_gmt":"2017-07-03T15:15:05","slug":"san-bernardino-realino-2-de-julio-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/san-bernardino-realino-2-de-julio-2\/","title":{"rendered":"San Bernardino Realino \u2013\u00a02 de julio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Naci\u00f3 en Carpi, M\u00f3dena, Italia, el 1 de diciembre de 1530. Su padre era caballerizo mayor de la corte de los Gonzaga, una responsabilidad que le manten\u00eda frecuentemente alejado del hogar, por lo cual su educaci\u00f3n pr\u00e1cticamente qued\u00f3 en manos de su madre que le transmiti\u00f3 su devoci\u00f3n por la Virgen Mar\u00eda. Curs\u00f3 estudios en M\u00f3dena y en Bolonia. Estudiaba filosof\u00eda, aunque en realidad su objetivo era la medicina. En 1550 falleci\u00f3 su madre y tuvo que acostumbrarse a vivir sin ella; su solo recuerdo suscitaba en su \u00e1nimo una incontenible emoci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Hasta ese momento su vida hab\u00eda discurrido como la de muchos j\u00f3venes de su edad: compon\u00eda poes\u00edas, escrib\u00eda un diario, sufri\u00f3 el t\u00edpico mal de amores de la adolescencia, y hasta se vio involucrado en alguna que otra reyerta. Le gustaba cultivar las amistades y es posible que no supiera elegirlas siempre adecuadamente. En un momento dado, reconoci\u00f3 afligido \u00abhaber perdido much\u00edsimo tiempo con algunos de sus compa\u00f1eros, con los cuales trataba demasiado familiarmente\u00bb. Y por si hubiese dudas al respecto, por la siguiente apreciaci\u00f3n retrospectiva queda claro que su conciencia le reproch\u00f3 determinados rasgos de su conducta: \u00abHabi\u00e9ndome introducido por senda tan resbaladiza, vino el \u00e1ngel del Se\u00f1or a amonestarme de mis errores, y, retray\u00e9ndome de las puertas del infierno, me coloc\u00f3 otra vez en la ruta del cielo\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este \u00ab\u00e1ngel\u00bb al que alud\u00eda metaf\u00f3ricamente ten\u00eda un rostro: el de la hermosa Clara, de la que se enamor\u00f3 perdidamente en Bolonia despu\u00e9s de regresar a la ciudad tras la muerte de su madre. Era una muchacha estudiosa y cultivaba la vida espiritual. Su candidez atrajo a Bernardino, que intercambi\u00f3 cartas y poemas con ella en un tono respetuoso e inocente. Pero la joven ten\u00eda cierta influencia en su voluntad y, a instancias suyas, aunque se decantaba por la medicina, abandon\u00f3 esta carrera por la de derecho, disciplina en la que se doctor\u00f3 en 1556. Con su t\u00edtulo bajo el brazo, y qui\u00e9n sabe cuantos proyectos de futuro con su amada Clara, inici\u00f3 su andadura profesional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Uno de sus pleitos tuvo lugar en Ferrara. Se produjo una situaci\u00f3n que juzg\u00f3 injusta y sald\u00f3 el asunto con violencia, hiriendo la frente de su oponente con el estoque. A tenor de ello, le aplicaron la sanci\u00f3n correspondiente y qued\u00f3 inhabilitado para volver a ejercer all\u00ed. Despu\u00e9s, con la protecci\u00f3n del gobernador de Mil\u00e1n, que contaba con los buenos servicios de su padre, se convirti\u00f3 en magistrado de Felizzano. Cuando Felipe II fue elegido nuevo gobernador, indirectamente, con la mediaci\u00f3n de otra persona notable, el santo obtuvo la plaza de abogado fiscal en Alessandr\u00eda, Piamonte. Un tercer gobernador lo nombr\u00f3 magistrado de Cassino. Finalmente, el marqu\u00e9s de Pescara lo design\u00f3 juez de Castelleone, donde se revel\u00f3 como un gran pacificador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A\u00fan le quedaba otro destino, el \u00faltimo, para hallar el verdadero amor de su vida. Porque en las postrimer\u00edas de 1591, cuando todo parec\u00eda sonre\u00edrle, la muerte le arrebat\u00f3 a la joven Clara; tuvo noticia de ello a trav\u00e9s de unos amigos que se lo comunicaron por carta. Deshecho por el dolor de tan prematura p\u00e9rdida, no encontr\u00f3 m\u00e1s consuelo que el de Dios. Cuando el marqu\u00e9s se traslad\u00f3 a N\u00e1poles como gobernador, lo llev\u00f3 consigo; fue auditor y lugarteniente general de la ciudad. Con frecuencia vagaba por las calles intentando dar un nuevo sentido a su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Una tarde se cruz\u00f3 con dos alegres religiosos jesuitas, y animado por su gozoso semblante, fue a o\u00edr misa a la iglesia que ten\u00edan en la ciudad. Profundamente conmovido por la homil\u00eda del predicador, padre Carminata, se recluy\u00f3 voluntariamente en su habitaci\u00f3n. Durante unos d\u00edas hizo los ejercicios espirituales y determin\u00f3 seguir a Cristo. A\u00fan no sab\u00eda la forma. Pesaban sobre \u00e9l emociones comprensibles: la soledad de su padre, la confianza del marqu\u00e9s\u2026; dudaba. En septiembre de 1564 Mar\u00eda, a la que rogaba su auxilio rezando el rosario, despej\u00f3 sus temores. Se le apareci\u00f3 con su divino Hijo en los brazos en medio de un celeste resplandor, y le inst\u00f3 a ingresar en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Se disiparon las sombras de Bernardino instant\u00e1neamente y penetr\u00f3 en su esp\u00edritu la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ten\u00eda 34 a\u00f1os cuando ingres\u00f3 en el noviciado. Se deshizo de sus posesiones, y se form\u00f3 a conciencia. Fue ordenado tres a\u00f1os m\u00e1s tarde y qued\u00f3 destinado en N\u00e1poles. En las calles, tantas veces transitadas por \u00e9l como magistrado, se puso a prueba su humildad. Ciertas miradas reprobatorias, sorprendidas de la pobreza de su atuendo, lo dec\u00edan todo acerca de lo que pod\u00edan pensar; despu\u00e9s, fueron apreciando sus virtudes. Le encomendaron la delicada misi\u00f3n de ser maestro de novicios, aunque \u00e9l so\u00f1aba con partir a las Indias. No pudo cumplir su anhelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 1574 fue enviado a Lecce como superior de la comunidad a\u00f1adiendo la responsabilidad de abrir all\u00ed un colegio. N\u00e1poles lo despidi\u00f3 con enorme aflicci\u00f3n por tenerle en alta estima. Y este mismo sentimiento brot\u00f3 en Lecce, ciudad que se opuso frontalmente a su salida cuando los superiores determinaron trasladarle a otros lugares. Adem\u00e1s, siempre surg\u00eda algo que imped\u00eda su partida, desde inclemencias meteorol\u00f3gicas hasta enfermedades suyas que desaparec\u00edan misteriosamente en el momento que se revocaba la orden de salir. Era un excelente confesor y predicador. Prest\u00f3 asistencia a enfermos, pobres, esclavos, etc.; ante \u00e9l desfilaron personas de toda clase y condici\u00f3n, incluida la nobleza y prelados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Considerado como un san Felipe Neri para Lecce, fue agraciado con favores m\u00edsticos, entre otros, visiones, especialmente de la Virgen. Y teniendo su nombre en los labios, muri\u00f3 el 2 de julio de 1616 con 82 a\u00f1os, casi la mitad de los cuales los pas\u00f3 en Lecce. Hall\u00e1ndose moribundo, la ciudad lo eligi\u00f3 como su patr\u00f3n. El alcalde Rapana acudi\u00f3 a su lecho, y le ley\u00f3 el documento pertinente arranc\u00e1ndole un casi postrero: \u00abS\u00ed, se\u00f1ores\u00bb, como signo de aceptaci\u00f3n. Le\u00f3n XIII lo beatific\u00f3 el 12 de enero de 1896, y P\u00edo XII lo canoniz\u00f3 el 22 de junio de 1947.<\/span><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Naci\u00f3 en Carpi, M\u00f3dena, Italia, el 1 de diciembre de 1530. 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