{"id":16507,"date":"2017-07-12T09:40:05","date_gmt":"2017-07-12T14:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/guatemala-el-drama-de-migrantes-y-refugiados-nos-interpela\/"},"modified":"2017-07-12T09:40:05","modified_gmt":"2017-07-12T14:40:05","slug":"guatemala-el-drama-de-migrantes-y-refugiados-nos-interpela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/guatemala-el-drama-de-migrantes-y-refugiados-nos-interpela\/","title":{"rendered":"Guatemala: el drama de migrantes y refugiados nos interpela"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/06\/25\/ANSA1218834_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_11004373\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00588871.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- Con motivo del Congreso Internacional sobre Catequesis, que se celebra del 11 al 14 de julio en la Facultad de Teolog&iacute;a de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica Argentina de Buenos Aires, el <strong>Papa Francisco<\/strong> ha querido estar presente, de alguna manera, mediante un mensaje dirigido a Monse&ntilde;or<em> Ram&oacute;n Alfredo Dus<\/em>, Arzobispo de Resistencia y Presidente de la Comisi&oacute;n Episcopal de Catequesis y Pastoral B&iacute;blica.<\/p>\n<p>Este encuentro ha sido organizado por el Instituto de Catequesis de Argentina, organismo que depende de la Comisi&oacute;n Episcopal para la Catequesis y la Pastoral B&iacute;blica de la Conferencia Episcopal de esta naci&oacute;n. &ldquo;Bienaventurados los que creen&rdquo; es el lema de este evento que cuenta, entre sus relatores, con la presencia del Arzobispo <em>Luis Francisco Ladaria,<\/em> nuevo Prefecto de la Congregaci&oacute;n para la Doctrina de la Fe y Presidente de la Comisi&oacute;n de estudio sobre el Diaconato de las mujeres, y Monse&ntilde;or <em>Jos&eacute; Ruiz Arenas<\/em>, Secretario del Consejo Pontificio para la Promoci&oacute;n de la Nueva Evangelizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Dirigi&eacute;ndose a su querido hermano Monse&ntilde;or Ram&oacute;n Alfredo Dus, el <strong>Santo Padre <\/strong>env&iacute;a su saludo cordial a todos los participantes en los diferentes encuentros de formaci&oacute;n. Y recuerda que <em>San Francisco de As&iacute;s<\/em>, cuando uno de sus seguidores le insist&iacute;a para que le ense&ntilde;ara a predicar, le respondi&oacute; de esta manera: &ldquo;Hermano, cuando visitamos a los enfermos, ayudamos a los ni&ntilde;os y damos comida a los pobres ya estamos predicando&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;En esta bella lecci&oacute;n &ndash; escribe el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> &ndash; se encuentra encerrada la vocaci&oacute;n y la tarea del catequista&rdquo;. En efecto, para <strong>Francisco<\/strong> la catequesis, en primer lugar, no es un &ldquo;trabajo&rdquo; o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se &ldquo;es&rdquo; catequista y toda la vida gira en torno a esta misi&oacute;n. Porque como explica, &ldquo;ser&rdquo; catequista es una vocaci&oacute;n de servicio en la Iglesia, de donde se desprende que &ldquo;lo que se ha recibido como don de parte del Se&ntilde;or debe a su vez transmitirse&rdquo;.<\/p>\n<p>De aqu&iacute; que el catequista deba volver constantemente a aquel primer anuncio que es el don que le cambi&oacute; la vida. Es el anuncio fundamental que debe resonar una y otra vez en la vida del cristiano y, m&aacute;s a&uacute;n, en aquel que est&aacute; llamado a anunciar y ense&ntilde;ar la fe. Y citando un par&aacute;grafo de su Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica <em>Evangelii Gaudium<\/em> &nbsp;del a&ntilde;o 2013, el <strong>Santo Padre<\/strong> recuerda que no hay &ldquo;nada hay m&aacute;s s&oacute;lido, m&aacute;s profundo, m&aacute;s seguro, m&aacute;s denso y m&aacute;s sabio que ese anuncio&rdquo;. Anuncio que debe acompa&ntilde;ar la fe que ya est&aacute; presente en la religiosidad de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>Por eso agrega que es necesario &ldquo;hacerse cargo de todo el potencial de piedad y amor que encierra la religiosidad popular para que se transmitan no s&oacute;lo los contenidos de la fe, sino para que tambi&eacute;n se cree una verdadera escuela de formaci&oacute;n en la que se cultive el don de la fe que se ha recibido, a fin de que los actos y las palabras reflejen la gracia de ser disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, el <strong>Papa Bergoglio<\/strong> pone de manifiesto que el catequista camina desde y con Cristo, y afirma que no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por &eacute;l, por esa mirada que hace arder el coraz&oacute;n. De hecho, Jes&uacute;s cuanto m&aacute;s toma el centro de nuestra vida &ndash; a&ntilde;ade &ndash; tanto m&aacute;s nos hace salir de nosotros mismos, nos descentra y nos hace ser pr&oacute;ximos a los dem&aacute;s. Y para <strong>Francisco<\/strong> ese dinamismo del amor es como el movimiento del coraz&oacute;n: s&iacute;stole y di&aacute;stole. Como decir que &ldquo;se concentra para encontrarse con el Se&ntilde;or e inmediatamente se abre, saliendo de s&iacute; por amor, para dar testimonio de Jes&uacute;s y hablar de Jes&uacute;s, predicar a Jes&uacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>Asimismo, el <strong>Pont&iacute;fice<\/strong> escribe que el mismo Jes&uacute;s nos da el ejemplo de esto: se retiraba para rezar al Padre e inmediatamente sal&iacute;a al encuentro de los hambrientos y sedientos de Dios, para sanarlos y salvarlos. De aqu&iacute; nace la importancia de la catequesis &ldquo;mistag&oacute;gica&rdquo; que es el encuentro constante con la Palabra y con los sacramentos y no algo meramente ocasional previo a la celebraci&oacute;n de los sacramentos de iniciaci&oacute;n cristiana.<\/p>\n<p>Inspir&aacute;ndose en la <em>Evangelii Gaudium<\/em> el <strong>Sucesor de Pedro<\/strong> escribe que &ldquo;la vida cristiana es un proceso de crecimiento y de integraci&oacute;n de todas las dimensiones de la persona en un camino comunitario de escucha y de respuesta&rdquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, el <strong>Papa<\/strong> recuerda que el catequista debe ser creativo buscando diferentes medios y formas para anunciar a Cristo, donde los medios pueden ser diferentes pero lo importante es tener presente el estilo de Jes&uacute;s, que se adaptaba a las personas que ten&iacute;a ante &eacute;l para hacerles cercano el amor de Dios. Por eso <strong>Francisco<\/strong> no duda en afirmar que hay que saber &ldquo;cambiar&rdquo; y adaptarse, a fin de que el mensaje sea m&aacute;s cercano, aun cuando es siempre el mismo, porque Dios no cambia, sino que renueva todas las cosas en &Eacute;l.<\/p>\n<p>Tras recordar que en la b&uacute;squeda creativa de dar a conocer a Jes&uacute;s no debemos sentir miedo porque &eacute;l nos precede en esa tarea; &Eacute;l ya est&aacute; en el hombre de hoy, y all&iacute; nos espera; dirigi&eacute;ndose a los queridos catequistas, el <strong>Sano Padre<\/strong> les da las gracias por lo que hacen, pero sobre todo porque caminan con el Pueblo de Dios. Y los anima a que &ldquo;sean alegres mensajeros, custodios del bien y la belleza que resplandecen en la vida fiel del disc&iacute;pulo misionero&rdquo;.<\/p>\n<p>El Pont&iacute;fice concluye su mensaje pidiendo que Jes&uacute;s los bendiga y la Virgen Santa, verdadera &ldquo;educadora de la fe&rdquo;, los cuide; a la vez que a&ntilde;ade: &ldquo;Y, por favor, no se olviden de rezar por m&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).<\/p>\n<p><strong>Texto del Mensaje del Santo Padre Francisco:<\/strong><\/p>\n<p>A Su Excelencia Mons. Ram&oacute;n Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia, Presidente de la Comisi&oacute;n Episcopal de Catequesis y Pastoral B&iacute;blica<\/p>\n<p>Querido hermano:<\/p>\n<p>Un cordial saludo a vos y a todos los que participar&aacute;n en los diferentes encuentros de formaci&oacute;n que ha organizado la Comisi&oacute;n Episcopal de Catequesis y Pastoral B&iacute;blica.<\/p>\n<p>San Francisco de As&iacute;s, cuando uno de sus seguidores le insist&iacute;a para que le ense&ntilde;ara a predicar, le respondi&oacute; de esta manera: &laquo;Hermano, [cuando visitamos a los enfermos, ayudamos a los ni&ntilde;os y damos comida a los pobres] ya estamos predicando&raquo;. En esta bella lecci&oacute;n se encuentra encerrada la vocaci&oacute;n y la tarea del catequista.<\/p>\n<p>En primer lugar, la catequesis no es un &laquo;trabajo&raquo; o una tarea externa a la persona del catequista, sino que se &laquo;es&raquo; catequista y toda la vida gira entorno a esta misi&oacute;n. De hecho, &laquo;ser&raquo; catequista es una vocaci&oacute;n de servicio en la Iglesia, lo que se ha recibido como don de parte del Se&ntilde;or debe a su vez transmitirse. De aqu&iacute; que el catequista deba volver constantemente a aquel primer anuncio o &laquo;kerygma&raquo; que es el don que le cambi&oacute; la vida. Es el anuncio fundamental que debe resonar una y otra vez en la vida del cristiano, y m&aacute;s a&uacute;n en aquel que est&aacute; llamado a anunciar y ense&ntilde;ar la fe. &laquo;Nada hay m&aacute;s s&oacute;lido, m&aacute;s profundo, m&aacute;s seguro, m&aacute;s denso y m&aacute;s sabio que ese anuncio&raquo; (Evangelii Gaudium, 165). Este anuncio debe acompa&ntilde;ar la fe que est&aacute; ya presente en la religiosidad de nuestro pueblo. Es necesario hacerse cargo de todo el potencial de piedad y amor que encierra la religiosidad popular para que se transmitan no s&oacute;lo los contenidos de la fe, sino para que tambi&eacute;n se cree una verdadera escuela de formaci&oacute;n en la que se cultive el don de la fe que se ha recibido, a fin de que los actos y las palabras reflejen la gracia de ser disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>El catequista camina desde y con Cristo, no es una persona que parte de sus propias ideas y gustos, sino que se deja mirar por &eacute;l, por esa mirada que hace arder el coraz&oacute;n. Cuanto m&aacute;s toma Jes&uacute;s el centro de nuestra vida, tanto m&aacute;s nos hace salir de nosotros mismos, nos descentra y nos hace ser pr&oacute;ximos a los otros. Ese dinamismo del amor es como el movimiento del coraz&oacute;n: &laquo;s&iacute;stole y di&aacute;stole&raquo;; se concentra para encontrarse con el Se&ntilde;or e inmediatamente se abre, saliendo de s&iacute; por amor, para dar testimonio de Jes&uacute;s y hablar de Jes&uacute;s, predicar a Jes&uacute;s. El ejemplo nos lo da &eacute;l mismo: se retiraba para rezar al Padre e inmediatamente sal&iacute;a al encuentro de los hambrientos y sedientos de Dios, para sanarlos y salvarlos. De aqu&iacute; nace la importancia de la catequesis &laquo;mistag&oacute;gica&raquo; que es el encuentro constante con la Palabra y con los sacramentos y no algo meramente ocasional previo a la celebraci&oacute;n de los sacramentos de iniciaci&oacute;n cristiana. La vida cristiana es un proceso de crecimiento y de integraci&oacute;n de todas las dimensiones de la persona en un camino comunitario de escucha y de respuesta (cf. Evangelii Gaudium, 166).<\/p>\n<p>El catequista es adem&aacute;s creativo; busca diferentes medios y formas para anunciar a Cristo. Es bello creer en Jes&uacute;s, porque &eacute;l es &laquo;el camino, y la verdad y la vida&raquo; (Jn 14, 6) que colma nuestra existencia de gozo y de alegr&iacute;a. Esta b&uacute;squeda de dar a conocer a Jes&uacute;s como suma belleza nos lleva a encontrar nuevos signos y formas para la transmisi&oacute;n de la fe. Los medios pueden ser diferentes pero lo importante es tener presente el estilo de Jes&uacute;s, que se adaptaba a las personas que ten&iacute;a ante &eacute;l para hacerles cercano el amor de Dios. Hay que saber &laquo;cambiar&raquo;, adaptarse, para hacer el mensaje m&aacute;s cercano, aun cuando es siempre el mismo, porque Dios no cambia sino que renueva todas las cosas en &eacute;l. En la b&uacute;squeda creativa de dar a conocer a Jes&uacute;s no debemos sentir miedo porque &eacute;l nos precede en esa tarea. &Eacute;l ya est&aacute; en el hombre de hoy, y all&iacute; nos espera.&nbsp;<\/p>\n<p>Queridos catequistas, les doy las gracias por lo que hacen, pero sobre todo porque caminan con el Pueblo de Dios. Los animo a que sean alegres mensajeros, custodios del bien y la belleza que resplandecen en la vida fiel del disc&iacute;pulo misionero.<\/p>\n<p>Que Jes&uacute;s los bendiga y la Virgen santa, verdadera &laquo;educadora de la fe&raquo;, los cuide.<\/p>\n<p>Y, por favor, no se olviden de rezar por m&iacute;.<\/p>\n<p>Vaticano, 5 de julio de 201<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- Con motivo del Congreso Internacional sobre Catequesis, que se celebra del 11 al 14 de julio en la Facultad de Teolog&iacute;a de la Pontificia Universidad Cat&oacute;lica Argentina de Buenos Aires, el Papa Francisco ha querido estar presente, de alguna manera, mediante un mensaje dirigido a Monse&ntilde;or Ram&oacute;n Alfredo Dus, Arzobispo de Resistencia y Presidente &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/guatemala-el-drama-de-migrantes-y-refugiados-nos-interpela\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGuatemala: el drama de migrantes y refugiados nos interpela\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-16507","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16507","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16507"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16507\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16507"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16507"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16507"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}