{"id":16886,"date":"2017-07-24T13:15:03","date_gmt":"2017-07-24T18:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santiago-el-mayor-santo-25-de-julio\/"},"modified":"2017-07-24T13:15:03","modified_gmt":"2017-07-24T18:15:03","slug":"santiago-el-mayor-santo-25-de-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/santiago-el-mayor-santo-25-de-julio\/","title":{"rendered":"Santiago el Mayor, Santo \u2013\u00a025 de julio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Madrid).- Este galileo, hijo del Zebedeo, compart\u00eda el mismo nombre con otro de los ap\u00f3stoles: el descendiente de Alfeo. Santiago era natural de Betsaida donde pudo nacer hacia el a\u00f1o 5 d. C. en una acomodada familia de pescadores. Fue uno de los elegidos personalmente por Jes\u00fas, quien le invit\u00f3 a seguirle cuando se hallaba gan\u00e1ndose el sustento en el lago de Genesaret. Su hermano Juan, el \u00abdisc\u00edpulo amado\u00bb, que compart\u00eda con \u00e9l la faena, tambi\u00e9n fue objeto de llamamiento en ese instante, y se apresuraron a ir en pos del Maestro por el que entregar\u00edan su vida. La inmediatez de su respuesta, dejando trabajo y familia al momento sin sopesar los riesgos ni detenerse a pensar racionalmente, signos que se manifestaron antes en Pedro y en Andr\u00e9s, es una de las caracter\u00edsticas del seguimiento, testimonio vivo para quienes son sorprendidos por Jes\u00fas en cualquier recodo del camino. Comprendieron en ese minuto que supuso el cambio radical de sus vidas lo que encerraba el esp\u00edritu inserto en sus palabras: \u00abos har\u00e9 pescadores de hombres\u00bb. De alg\u00fan modo entendieron que implicaban mucho m\u00e1s que sobrenaturalizar su oficio; les colocaba en el disparadero hacia el para\u00edso prometido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Da idea de c\u00f3mo ser\u00eda el temperamento de estos j\u00f3venes pescadores el sobrenombre que Cristo les dio: \u00abboanerges\u00bb, esto es, \u00abhijos del trueno\u00bb. Algunos pasajes evang\u00e9licos reflejan su primitivo car\u00e1cter impulsivo e inmaduro. Tambi\u00e9n una cierta osad\u00eda, no exenta de ingenuidad, pero en todo caso envuelta en la ambici\u00f3n y su inseparable ego\u00edsmo cuando secundaron a su madre en la petici\u00f3n de prebendas que hizo para ellos. El Redentor respondi\u00f3 con infinita paciencia, haci\u00e9ndoles una observaci\u00f3n que fue profec\u00eda. \u00bfSer\u00edan capaces de beber el c\u00e1liz? Su respuesta afirmativa fue corroborada por \u00c9l, y se cumpli\u00f3 en Santiago con su cruento martirio, pero el objeto de la conversaci\u00f3n: saber si podr\u00edan ser encumbrados en el cielo uno a la derecha y otro a la izquierda, estaba en manos del Padre. Indudablemente, la impetuosidad y la pasi\u00f3n bien encauzadas son fuente de gracias. As\u00ed que la volc\u00e1nica vehemencia que albergaba el coraz\u00f3n de estos hermanos tuvo en Jes\u00fas la v\u00eda genuina para seguir creciendo en la l\u00ednea adecuada. Los dos despertaron el anhelo de incontables personas que, seducidas por esa cascada inagotable de pasi\u00f3n por lo divino que apreciaban en ambos, se dispusieron a entregar a Dios sus vidas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Santiago, junto a su hermano Juan, y a Pedro, conforman una privilegiada tr\u00edada dentro de la comunidad de los Doce. Fueron testigos de momentos singulares que a otros disc\u00edpulos les fueron vedados. Acompa\u00f1aron al Redentor en instantes gloriosos y tambi\u00e9n dolorosos. Contemplaron la Transfiguraci\u00f3n en el Monte Tabor, que ardientemente desearon haber podido prolongar, y de no haber sucumbido al sue\u00f1o los tres habr\u00edan apreciado su terrible agon\u00eda en Getseman\u00ed porque eran los que se hallaban m\u00e1s cerca de \u00c9l en esos momentos. Santiago estaba presente cuando Jes\u00fas devolvi\u00f3 milagrosamente la salud a la suegra de Pedro y resucit\u00f3 a la hija de Jairo. Tuvo la gracia de ver al Maestro, ya Resucitado, al producirse su aparici\u00f3n en las orillas del lago de Tiber\u00edades y se encontraba en Jerusal\u00e9n en el momento de la venida del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span lang=\"\">Tras la Resurrecci\u00f3n, los disc\u00edpulos dieron inicio a una labor evangelizadora que a algunos les condujo muy lejos de las fronteras en las que se hab\u00edan movido. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, Santiago lleg\u00f3 a Espa\u00f1a, dejando la huella de la fe directamente recibida de Cristo en dos lugares emblem\u00e1ticos: Galicia y Zaragoza (la antigua Cesaraugusta). Primeramente habr\u00eda pasado por la tierra gallega y una vez sembrado all\u00ed el evangelio se trasladar\u00eda a Zaragoza. En las orillas del r\u00edo Ebro descansar\u00eda de las intensas jornadas apost\u00f3licas junto a un grupo de siete seguidores, los \u00abVarones apost\u00f3licos\u00bb, los \u00fanicos que se hab\u00edan convertido. Afligido ante la dureza de coraz\u00f3n de las gentes en las que hab\u00eda hecho mella el paganismo, obtuvo el consuelo de la Virgen que se le apareci\u00f3 en esas riveras el 2 de enero del a\u00f1o 40 d. C. Se hallaba de pie, sobre una columna de luz rodeada de \u00e1ngeles. Despu\u00e9s de asegurarle que obtendr\u00eda grandes frutos apost\u00f3licos, le encomend\u00f3 que erigiese una iglesia levantando un altar justamente en el lugar donde estaba el pilar en el que reposaba. Acompa\u00f1\u00f3 su petici\u00f3n con la promesa de que Ella permanecer\u00eda hasta el fin de los tiempos en ese sitio, \u00abpara que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesi\u00f3n con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio\u00bb. Adem\u00e1s, le indic\u00f3 que regresara a Jerusal\u00e9n despu\u00e9s de materializar su ruego. Dicho esto, Mar\u00eda desapareci\u00f3 y qued\u00f3 la columna de jaspe en torno a la cual se edific\u00f3 la iglesia solicitada, actual bas\u00edlica de la Virgen del Pilar en la ciudad de Zaragoza. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Santiago volvi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, como Ella le hab\u00eda pedido, y el a\u00f1o 41 fue martirizado durante la persecuci\u00f3n del rey Herodes Agripas. Fue el primer disc\u00edpulo m\u00e1rtir. Luego, siempre seg\u00fan la tradici\u00f3n, su cuerpo, inicialmente sepultado en Jerusal\u00e9n, fue trasladado por sus disc\u00edpulos a Galicia. Sus restos se veneran en la catedral de Santiago de Compostela. Los estudiosos no se ponen de acuerdo a la hora de ratificar la fiabilidad de estos hechos. Adem\u00e1s, hay discordancias como la dataci\u00f3n de fechas que no encajan en la historia. Pero lo cierto es que la que se ha considerado su tumba dio lugar a la Ruta Jacobea, una de las corrientes m\u00e1s fecundas de la historia a todos los niveles espirituales y culturales, incesantemente recorrida por millares de peregrinos que acuden a visitarla desde hace siglos. Esta es la realidad incuestionable; no precisa ser contrastada. Otras v\u00edas, que tampoco est\u00e1n corroboradas, subrayan nuevas trayectorias del ap\u00f3stol Santiago que pudo llevarle a Cartagena y a L\u00e9rida. Es el patr\u00f3n de Espa\u00f1a y de otros muchos pa\u00edses del mundo, objeto siempre de gran veneraci\u00f3n, especialmente en Latinoam\u00e9rica.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Madrid).- Este galileo, hijo del Zebedeo, compart\u00eda el mismo nombre con otro de los ap\u00f3stoles: el descendiente de Alfeo. Santiago era natural de Betsaida donde pudo nacer hacia el a\u00f1o 5 d. C. en una acomodada familia de pescadores. 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