{"id":17095,"date":"2017-08-01T09:40:05","date_gmt":"2017-08-01T14:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-violencia-no-es-la-solucion-al-conflicto-en-venezuela\/"},"modified":"2017-08-01T09:40:05","modified_gmt":"2017-08-01T14:40:05","slug":"la-violencia-no-es-la-solucion-al-conflicto-en-venezuela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-violencia-no-es-la-solucion-al-conflicto-en-venezuela\/","title":{"rendered":"La violencia no es la soluci\u00f3n al conflicto en Venezuela"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2016\/10\/14\/ANSA1087635_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_11169186\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00591106.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>Celebrar la fiesta de San Ignacio es una invitaci&oacute;n a profundizar nuestro carisma y espiritualidad: lo afirm&oacute; el <strong>padre Arturo Sosa Abascal<\/strong>, Superior General de los Jesuitas, en la homil&iacute;a de la misa celebrada en la Iglesia del Jes&uacute;s en Roma, ocasi&oacute;n de la fiesta del santo de Loyola, fundador de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, este 31 de julio.<\/p>\n<p>Recordando que el Concilio Vaticano II envi&oacute; a &ldquo;fundadores y fundadoras de congregaciones&rdquo; a recorrer el camino de las propias fuentes carism&aacute;ticas, el Superior de los Jesuitas los defini&oacute; en su homil&iacute;a &ldquo;portadores de dones del Esp&iacute;ritu Santo a la Iglesia y al mundo&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Cada carisma &ndash; puntualiz&oacute; el padre General de los Jesuitas &ndash; es dado para contribuir en la construcci&oacute;n del cuerpo de la Iglesia y para enriquecer su servicio a la misi&oacute;n del Cristo&rdquo;. Y en este sentido subray&oacute; que referirse a &ldquo;San Ignacio fundador&rdquo; es el modo de los jesuitas de &ldquo;renovar la fidelidad al carisma recibido&rdquo; y de abrirse a su ense&ntilde;anza, siempre con un fundamento: &ldquo;el amor de Jes&uacute;s&rdquo;. Por lo tanto &ndash; agreg&oacute; &ndash; &ldquo;el primer paso para volverse cristiano y jesuita es enamorarse de Jes&uacute;s, volverse su amigo y compartir su vida y misi&oacute;n con los compa&ntilde;eros&rdquo;.<\/p>\n<p>Precisamente, se&ntilde;al&oacute; el padre Sosa, &ldquo;es el amor de Jes&uacute;s que funde aquella uni&oacute;n de mentes y corazones que hace posible la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, como ha escrito San Ignacio en las Constituciones&rdquo;.<\/p>\n<p>Uni&oacute;n de mentes que no significa compartir una ideolog&iacute;a &ndash; precis&oacute; &ndash; porque los jesuitas &ldquo;est&aacute;n invitados, como todos los cristianos a reflexionar por su cuenta, a tener ideas personales y a desarrollar el pensamiento&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Uni&oacute;n de mentes &ndash; especific&oacute; &ndash; quiere decir tener la mente dirigida, en primer lugar, a Dios y por ende, a la vocaci&oacute;n a la cual hemos sido llamados&rdquo;.<\/p>\n<p>El Padre Sosa habl&oacute; tambi&eacute;n de &ldquo;la uni&oacute;n de los corazones&rdquo; realizable solamente con una condici&oacute;n: si el amor de Cristo llena completamente nuestra afectividad, amor que es capaz de liberarnos de los afectos no dirigidos &ldquo;solamente a Dios&rdquo;.<\/p>\n<p>Con la invitaci&oacute;n a sus hermanos jesuitas a no tener miedo de recorrer el camino hacia las fuentes carism&aacute;ticas de la Compa&ntilde;&iacute;a, el padre General invoc&oacute; a Nuestra Se&ntilde;ora della Strada, la Virgen del Buen Camino, para que sea para ellos la gu&iacute;a en este camino hacia el origen de la fuente de vida, &ldquo;el amor del Se&ntilde;or Jes&uacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>(MCM-RV)<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la homil&iacute;a del Superior General de los Jesuitas<\/strong><\/p>\n<p>San Ignacio es un punto de referencia permanente para nosotros jesuitas y para tantas personas que se nutren de su espiritualidad. Celebrar su fiesta en esta Chiesa del Ges&ugrave; (Iglesia del Jes&uacute;s) en Roma, junto a los lugares donde &eacute;l muri&oacute; y donde antes hab&iacute;a transcurrido a&ntilde;os de su vida para consolidar los fundamentos de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s y para guiarla en su difusi&oacute;n apost&oacute;lica en todo el mundo entonces desconocido, es, por lo tanto, una invitaci&oacute;n a profundizar nuestro carisma y su espiritualidad. Celebramos esta tarde a San Ignacio como fundador, junto a otros nueve compa&ntilde;eros, de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s para dar gloria a Dios, que ha demostrado tambi&eacute;n en &eacute;l su magnanimidad y su amor misericordioso, y por &ldquo;la ayuda de las almas&rdquo;.<\/p>\n<p>El Concilio Vaticano II ha enviado a todas las congregaciones religiosas a recorrer el camino hacia sus propias fuentes carism&aacute;ticas. Los fundadores y las fundadoras no son solamente buenas personas, con una profunda experiencia de la misericordia de Dios y una vida ejemplar, sino que reconocemos tambi&eacute;n en ellas una especial presencia del Esp&iacute;ritu Santo. Son portadores de dones espec&iacute;ficos del Esp&iacute;ritu a la Iglesia y para el mundo. Cada carisma es dado para contribuir en la construcci&oacute;n del cuerpo de la Iglesia y enriquecer su servicio a la misi&oacute;n del Cristo en el cual Dios, uno y trino, reconcilia todas las cosas. La referencia a San Ignacio fundador es, por lo tanto, nuestro modo de renovar la fidelidad al carisma recibido y de abrirnos a su ense&ntilde;anza, fuente tambi&eacute;n de la creatividad apost&oacute;lica de la cual tenemos tanta necesidad en nuestros tiempos.<\/p>\n<p>El fundamento es siempre el amor de Jes&uacute;s. &ldquo;El que me ama, mi palabra guardar&aacute;; y mi Padre lo amar&aacute;, y vendremos a &Eacute;l, y haremos morada con &Eacute;l. Jes&uacute;s, despu&eacute;s de habernos amado, viene al encuentro de cada uno de nosotros, nos invita a seguirlo y nos re&uacute;ne como sus compa&ntilde;eros. El primer paso para volverse cristiano y jesuita es entonces enamorarse de Jes&uacute;s, volverse su amigo y compartir su vida y misi&oacute;n con los compa&ntilde;eros, tambi&eacute;n ellos enamorados y reunidos en su nombre para servir a la Iglesia.<\/p>\n<p>Es el amor de Jes&uacute;s que funde aquella uni&oacute;n de mentes y corazones que hace posible la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, como ha escrito San Ignacio en las Constituciones (671): &ldquo;El principal v&iacute;nculo rec&iacute;proco entre ellos y con su jefe es el amor de Dios nuestro Se&ntilde;or. En efecto, si superiores e inferiores estar&aacute;n muy unidos con su divina suma bondad, lo estar&aacute;n con toda facilidad tambi&eacute;n entre ellos, en virtud del &uacute;nico amor, que de ella descender&aacute; y se extender&aacute; a todo el pr&oacute;jimo, especialmente al cuerpo de la Compa&ntilde;&iacute;a&quot;. Aqu&iacute; y solamente aqu&iacute; encontramos las condiciones para el discernimiento espiritual en com&uacute;n, a trav&eacute;s del cual el Esp&iacute;ritu Santo gu&iacute;a nuestra contribuci&oacute;n en la misi&oacute;n de Cristo.<\/p>\n<p>Uni&oacute;n de mentes no significa compartir una ideolog&iacute;a, una forma de pensamiento &uacute;nico entorno al cual levantamos muros para encontrar una falsa identidad que nos tranquiliza. Los jesuitas, como todos los cristianos, disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or Jes&uacute;s, est&aacute;n invitados a reflexionar por su cuenta, a tener ideas personales, a desarrollar el pensamiento y a hacer b&uacute;squeda profundizada en todos los campos del conocimiento humano. En efecto, la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s invierte mucho tiempo y energ&iacute;as en la preparaci&oacute;n intelectual de sus miembros, convencida de tener en la actividad intelectual un valioso instrumento apost&oacute;lico para hacer presente la buena noticia de Jes&uacute;s en todas las dimensiones de la vida humana, en todo tiempo, cultura y lugar.<\/p>\n<p>Sino que uni&oacute;n de mentes quiere decir tener la mente dirigida, en primer lugar, a Dios y por ende a la vocaci&oacute;n a la cual hemos sido llamados. Con las palabras de la Formula del Instituto (1), nuestra carta fundamental, del 1550: quien quiera formar parte de esta Compa&ntilde;&iacute;a, &ldquo;trate tambi&eacute;n de tener ante los ojos, hasta que vivir&aacute;, antes que cualquier otra cosa, a Dios, y luego la forma de este Instituto suyo que es una camino para llegar a &Eacute;l, y de conseguir con todas las fuerzas tal fin que le fue propuesto por Dios&rdquo;:<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n la uni&oacute;n de los corazones es posible solamente si el amor de Cristo llena completamente nuestra afectividad, de manera tal que nos liberemos de todos nuestros &ldquo;afectos desordenados&rdquo;, es decir, de los afectos no dirigidos solamente a Dios. Parecer&iacute;a m&aacute;s simple unir los corazones que las mentes, pero no lo es. En el coraz&oacute;n de cada uno de nosotros se multiplican estos afectos desordenados que nos vinculan a las personas, lugares, trabajos apost&oacute;licos y se transforman en lazos tan cortos que hacen perder la libertad interior, la &ldquo;indiferencia&rdquo; del principio y fundamento de los Ejercicios Espirituales (23), aquella que hace &ldquo;que no deseemos de parte nuestra la salud antes que la enfermedad, la riqueza antes que la pobreza, el honor antes que la deshonra, una vida larga antes que una vida breve, as&iacute; para todo lo dem&aacute;s, deseando y eligiendo solamente aquello que nos puede conducir mejor al fin para el cual hemos sido creados&rdquo;. &nbsp;<\/p>\n<p>La uni&oacute;n de los corazones corresponde a la experiencia relatada por el profeta Jerem&iacute;as, obligado a dejarse seducir por la fuerza de la presencia de Dios en su vida, no obstante todas las resistencias que &eacute;l pone ante el encuentro con el Se&ntilde;or. A pesar de la sensaci&oacute;n de verg&uuml;enza y la burla continua de la cual es v&iacute;ctima, reconoce finalmente que el amor del Se&ntilde;or se impuso en su coraz&oacute;n: &ldquo;Hab&iacute;a como un fuego ardiente, retenido en mis huesos; me esforzaba para contenerlo pero no pod&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>Por consiguiente, no tenemos que tener miedo de recorrer este camino hacia nuestras fuentes carism&aacute;ticas, &ldquo;en uni&oacute;n de mentes y corazones&rdquo;. El Se&ntilde;or ha enviado el Par&aacute;clito, su Esp&iacute;ritu, para recordarnos todo lo que nos ha ense&ntilde;ado. No importa cual haya sido la vida antes del encuentro con el Se&ntilde;or. &Eacute;l quiere usar su misericordia y regalarnos &ldquo;gracia superabundante junto a la fe y la caridad que est&aacute; en Jesucristo&rdquo;, para ponernos al servicio de su misi&oacute;n, para hacer que nos transformemos en sus compa&ntilde;eros y confiarnos el ministerio de la reconciliaci&oacute;n (cfr. 2&nbsp;Corintios&nbsp;5, 18).<\/p>\n<p>Que Nuestra Se&ntilde;ora della Strada (Virgen del Buen Camino) sea nuestra gu&iacute;a en este recorrido y obtenga para cada uno de nosotros la gracia de caminar incansablemente, hacia el origen de nuestra fuente de vida, el amor del Se&ntilde;or Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n de Mar&iacute;a Cecilia Mutual &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Celebrar la fiesta de San Ignacio es una invitaci&oacute;n a profundizar nuestro carisma y espiritualidad: lo afirm&oacute; el padre Arturo Sosa Abascal, Superior General de los Jesuitas, en la homil&iacute;a de la misa celebrada en la Iglesia del Jes&uacute;s en Roma, ocasi&oacute;n de la fiesta del santo de Loyola, fundador de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-violencia-no-es-la-solucion-al-conflicto-en-venezuela\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLa violencia no es la soluci\u00f3n al conflicto en Venezuela\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17095","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17095\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}