{"id":17096,"date":"2017-08-01T09:40:05","date_gmt":"2017-08-01T14:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/padre-sosa-recorramos-sin-miedo-el-camino-hacia-las-fuentes-carismaticas-de-la-compania\/"},"modified":"2017-08-01T09:40:05","modified_gmt":"2017-08-01T14:40:05","slug":"padre-sosa-recorramos-sin-miedo-el-camino-hacia-las-fuentes-carismaticas-de-la-compania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/padre-sosa-recorramos-sin-miedo-el-camino-hacia-las-fuentes-carismaticas-de-la-compania\/","title":{"rendered":"Padre Sosa: recorramos sin miedo el camino hacia las fuentes carism\u00e1ticas de la Compa\u00f1\u00eda"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/07\/31\/RV27223_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_11168350\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00591075.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Al presentarles a ustedes &ndash; que sostienen en esta tr&aacute;gica hora los destinos de los pueblos beligerantes &ndash; &nbsp;nos sentimos animados por la querida y suave esperanza&rdquo; (&hellip;) para ver que se llegue &ldquo;cuanto antes al cese de esta lucha tremenda&rdquo;, que, cada d&iacute;a m&aacute;s, se presenta como una &ldquo;matanza in&uacute;til&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo escrib&iacute;a &ndash; &nbsp;el 1&ordm; agosto de hace exactamente un siglo &ndash; el <em>Papa Benedicto XV<\/em>, cuyo nombre era <em>Giacomo della Chiesa <\/em>&ndash; quien rein&oacute; como Pont&iacute;fice desde el 3 de septiembre de 1914 hasta el d&iacute;a de su muerte, acaecida el 22 de enero de 1922.<\/p>\n<p>A los jefes de aquellas naciones el Papa los invitaba a &ldquo;reflexionar ante su grav&iacute;sima responsabilidad ante Dios y ante los hombres&rdquo;. Y les recordaba que de sus resoluciones depend&iacute;an &ldquo;la serenidad y la alegr&iacute;a de innumerables familias, la vida de miles de j&oacute;venes y la felicidad misma de los pueblos que ellos ten&iacute;an el deber absoluto de procurar. De ah&iacute; que manifestaba su deseo de que el Se&ntilde;or les inspirara decisiones conformes a su sant&iacute;sima voluntad. A la vez que ped&iacute;a que, mereci&eacute;ndose la aprobaci&oacute;n de aquel tiempo, se aseguraran para las generaciones futuras el nombre de pacificadores.<\/p>\n<p>Mientras tanto, <em>Benedicto XV<\/em> se un&iacute;a, mediante la oraci&oacute;n y la penitencia, a todas las almas fieles que a&ntilde;oraban la paz e imploraba luz y consejo del <em>Esp&iacute;ritu Divino<\/em>.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista pol&iacute;tico y social no cabe duda que el per&iacute;odo que se vivi&oacute; en toda Europa entre los a&ntilde;os 1914 y 1918 fue sumamente tan dram&aacute;tico y discutible. Incluso para un observador poco experto, no escapa el trastorno que produjo aquella &ldquo;in&uacute;til matanza&rdquo;, tal como el Papa de ese entonces defini&oacute; a la <em>Primera Guerra Mundial. <\/em>Guerra, que &ndash; &nbsp;recordamos &ndash; &nbsp;&nbsp;inici&oacute; con la declaraci&oacute;n lanzada por el Imperio austroh&uacute;ngaro contra el Reino de Serbia tras el asesinato de Francisco Fernando de Habsburgo, archiduque de Austria-Este, acaecido en Sarajevo entonces capital de la provincia austro-h&uacute;ngara de Bosnia y Herzegovina.<\/p>\n<p>Esta vicisitud fue suficiente para que se enfrentara la geopol&iacute;tica europea con la desaparici&oacute;n del Imperio zarista y otomano. En definitiva, fueron cuatro a&ntilde;os de abismo, con diecisiete millones de muertos, entre soldados y civiles, s&oacute;lo para dar una idea de lo que sucedi&oacute; durante unos de los conflictos m&aacute;s sanguinarios de la historia humana.<\/p>\n<p>Y precisamente el 1&ordm; de agosto de 1917, tras tres a&ntilde;os de ignorados llamamientos y exhortaciones, el <em>Papa Benedicto XV<\/em> escribi&oacute; el texto que estamos recordando, dirigido a los Jefes de los pueblos beligerantes, pregunt&aacute;ndose ante todo:<\/p>\n<p>&ldquo;Entonces, &iquest;el mundo civil deber&aacute; reducirse a un campo de muerte? &iquest;Y Europa, tan gloriosa y floreciente, casi arrasada por una locura universal (&hellip;) sale al encuentro de un verdadero y propio suicidio?&rdquo;. &ldquo;En semejante y angustioso estado de cosas&rdquo; &ndash; &nbsp;escrib&iacute;a <em>aquel<\/em> Pont&iacute;fice &ndash; y ante una &ldquo;amenaza tan grave, con la voz misma de la humanidad y de la raz&oacute;n, elevamos nuevamente el grito de paz, y renovamos un fuerte llamamiento a quien tiene en sus manos los destinos de las naciones&rdquo;.<\/p>\n<p>Por otra parte, el <em>Papa Giacomo della Chiesa<\/em>, no se limitaba a una apremiante exhortaci&oacute;n para que se pusiera fin al conflicto; sino que con gran pragmatismo y valor, suger&iacute;a a los Gobiernos puntos concretos sobre los cuales llegar a un acuerdo, como por ejemplo: &ldquo;La diminuci&oacute;n simult&aacute;nea y rec&iacute;proca de los armamentos&rdquo;, &ldquo;la instituci&oacute;n de un arbitraje con funci&oacute;n pacificadora o la comunidad de los mares y la devoluci&oacute;n de los territorios ocupados&rdquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s, impulsado por su supremo <em>deber de Padre com&uacute;n de tantos fieles<\/em> y por el anhelo de los hijos que invocaban su intervenci&oacute;n, este <em>Papa<\/em> afirmaba que ten&iacute;a en cuenta las <em>aspiraciones de los pueblos<\/em>, por lo que ped&iacute;a que se coordinaran, all&iacute; donde fuera necesario, los propios intereses y los intereses comunes del &ldquo;gran consorcio humano&rdquo;.<\/p>\n<p>De ah&iacute; que sugiriera la necesidad de organizar la cuesti&oacute;n del orden de Armenia, de los Estados Balc&aacute;nicos y de los pa&iacute;ses que formaban parte del antiguo Reino de Polonia, si bien todo esto fue un esfuerzo en vano. <em>Benedicto XV<\/em> no fue escuchado. Y asisti&oacute; a la ruina de una Europa que, dos decenios m&aacute;s tarde, volver&iacute;a a afrontar<em> otro abismo<\/em>, <em>otro suicidio<\/em>, como lo fue tambi&eacute;n el de la <em>Segunda Guerra Mundial<\/em>.<\/p>\n<p>Pero el camino de la humanidad, con sus cursos y recursos hist&oacute;ricos, vuelve a proponer &ndash; tambi&eacute;n en este siglo XXI &ndash; los mismos ego&iacute;smos con las mismas voces de s&uacute;plica.<\/p>\n<p>Por su parte, el <strong>Papa Francisco<\/strong> record&oacute; este aniversario en el reciente mensaje enviado a la Canciller alemana <em>Angela Merkel<\/em>, con ocasi&oacute;n del <em>G20<\/em> que se celebr&oacute; el pasado 7 de julio en la ciudad de <em>Hamburgo<\/em>.<\/p>\n<p>&ldquo;Ante la inminencia del centenario de la <em>Carta de Benedicto XV a los Jefes de los a los pueblos beligerantes<\/em> &ndash; escrib&iacute;a el <strong>Santo Padre Francisco <\/strong>&ndash; me siento obligado a pedir al mundo que ponga fin a todas estas in&uacute;tiles matanzas&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;La finalidad del&nbsp; <em>G20<\/em> y de otros encuentros mundiales semejantes es la de <em>resolver en paz las diferencias econ&oacute;micas<\/em> y <em>encontrar reglas financieras y comerciales comunes<\/em> que permitan <em>el<\/em> <em>desarrollo integral de todos<\/em>, para alcanzar la <em>Agenda 2030<\/em> y los <em>Objetivos de desarrollo sostenible<\/em>. Sin embargo, esto no ser&aacute; posible si todas las partes no se empe&ntilde;an en <em>reducir<\/em> sustancialmente los niveles de conflictividad, <em>detener<\/em> la actual carrera armamentista y <em>renunciar<\/em> a comprometerse directa o indirectamente en los conflictos, as&iacute; como tambi&eacute;n si no se acepta <em>discutir de modo sincero y trasparente<\/em> todas las divergencias. Es una <em>tr&aacute;gica contradicci&oacute;n e incoherencia<\/em> la <em>unidad aparente<\/em> en foros comunes con finalidad econ&oacute;mica o social y la querida o aceptada <em>persistencia de confrontaciones b&eacute;licas<\/em>&rdquo;.<\/p>\n<p>(Mar&iacute;a Fernanda Bernasconi &#8211; RV).&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Al presentarles a ustedes &ndash; que sostienen en esta tr&aacute;gica hora los destinos de los pueblos beligerantes &ndash; &nbsp;nos sentimos animados por la querida y suave esperanza&rdquo; (&hellip;) para ver que se llegue &ldquo;cuanto antes al cese de esta lucha tremenda&rdquo;, que, cada d&iacute;a m&aacute;s, se presenta como una &ldquo;matanza in&uacute;til&rdquo;. Lo escrib&iacute;a &ndash; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/padre-sosa-recorramos-sin-miedo-el-camino-hacia-las-fuentes-carismaticas-de-la-compania\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPadre Sosa: recorramos sin miedo el camino hacia las fuentes carism\u00e1ticas de la Compa\u00f1\u00eda\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17096","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17096\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}