{"id":17126,"date":"2017-08-02T05:40:04","date_gmt":"2017-08-02T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/vivir-en-la-esperanza-es-vivir-en-la-luz-dijo-el-papa-en-la-catequesis\/"},"modified":"2017-08-02T05:40:04","modified_gmt":"2017-08-02T10:40:04","slug":"vivir-en-la-esperanza-es-vivir-en-la-luz-dijo-el-papa-en-la-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/vivir-en-la-esperanza-es-vivir-en-la-luz-dijo-el-papa-en-la-catequesis\/","title":{"rendered":"Vivir en la esperanza es vivir en la luz, dijo el Papa en la catequesis"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/08\/02\/AP4086214_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; gracia cuando un cristiano se hace verdaderamente un &lsquo;crist&oacute;foro&rsquo;, &iquest;qu&eacute; quiere decir crist&oacute;foro? Quiere decir, &lsquo;portador de Jes&uacute;s&rsquo; al mundo!&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del primer mi&eacute;rcoles de agosto, que el Bautismo es la puerta de la esperanza.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre &ldquo;la esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma record&oacute; algunos ritos del Bautismo. &ldquo;Los antiguos ritos del Bautismo &ndash; afirm&oacute; el Papa &ndash; prove&iacute;an que los catec&uacute;menos emitieran la primera parte de su profesi&oacute;n de fe teniendo la mirada dirigida hacia occidente. Y en esa posici&oacute;n eran interrogados: &iquest;Renuncian a Satan&aacute;s, a su servicio y a sus obras? &ndash; Y los futuros cristianos repet&iacute;an en coro: &iexcl;Renuncio!. Luego se giraban hacia el &aacute;bside, en direcci&oacute;n de oriente, donde nace la luz, y los candidatos al Bautismo eran nuevamente interrogados: &iquest;Creen en Dios Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo?. Y esta vez respond&iacute;an: &iexcl;Creo!&rdquo;.<\/p>\n<p>En los tiempos modernos, precis&oacute; el Pont&iacute;fice, se ha parcialmente perdido el encanto de este rito: hemos perdido la sensibilidad del lenguaje del cosmos. &ldquo;Nos ha quedado naturalmente la profesi&oacute;n de fe &ndash; subray&oacute; el Papa Francisco &ndash; hecha seg&uacute;n la interrogaci&oacute;n bautismal, que es propio de la celebraci&oacute;n de algunos sacramentos. &Eacute;sta permanece de todos modos intacta en su significado.<\/p>\n<p>Los cristianos no est&aacute;n eximidos de las tinieblas, externas y tambi&eacute;n internas. No viven fuera del mundo, pero, por la gracia de Cristo recibido en el Bautismo, son hombres y mujeres &ldquo;orientados&rdquo;: no creen en la oscuridad, sino en el resplandecer del d&iacute;a; no sucumben en la noche, sino esperan la aurora; no son derrotados por la muerte, sino anhelan el resucitar; no son doblegados por el mal, porque conf&iacute;an siempre en las infinitas posibilidades del bien.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Existi&oacute; un tiempo en el cual las iglesias estaban orientadas hacia el este. Se entraba en el edificio sagrado por una puerta abierta hacia occidente y, caminando en la nave, se dirig&iacute;a hacia oriente. Era un s&iacute;mbolo importante para el hombre antiguo, una alegor&iacute;a que en el curso de la historia ha progresivamente deca&iacute;do. Nosotros hombres de la &eacute;poca moderna, mucho menos acostumbrados a coger los grandes signos del cosmos, casi nunca nos damos cuenta de un detalle particular de este tipo. El occidente es el punto cardinal del ocaso, donde muere la luz. El oriente, en cambio, es el lugar donde las tinieblas son vencidas por la primera luz de la aurora y nos recuerda al Cristo, Sol surgido de lo alto al horizonte del mundo (Cfr. Lc 1,78).<\/p>\n<p>Los antiguos ritos del Bautismo prove&iacute;an que los catec&uacute;menos emitieran la primera parte de su profesi&oacute;n de fe teniendo la mirada dirigida hacia occidente. Y en esa posici&oacute;n eran interrogados: &ldquo;&iquest;Renuncian a Satan&aacute;s, a su servicio y a sus obras?&rdquo; &ndash; Y los futuros cristianos repet&iacute;an en coro: &ldquo;&iexcl;Renuncio!&rdquo;. Luego se giraban hacia el &aacute;bside, en direcci&oacute;n de oriente, donde nace la luz, y los candidatos al Bautismo eran nuevamente interrogados: &ldquo;&iquest;Creen en Dios Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo?&rdquo;. Y esta vez respond&iacute;an: &ldquo;&iexcl;Creo!&rdquo;.<\/p>\n<p>En los tiempos modernos se ha parcialmente perdido el encanto de este rito: hemos perdido la sensibilidad del lenguaje del cosmos. Nos ha quedado naturalmente la profesi&oacute;n de fe, hecha seg&uacute;n la interrogaci&oacute;n bautismal, que es propio de la celebraci&oacute;n de algunos sacramentos. Esta permanece de todos modos intacta en su significado. &iquest;Qu&eacute; cosa quiere decir ser cristianos? Quiere decir mirar a la luz, continuar a hacer la profesi&oacute;n de fe en la luz, incluso cuando el mundo est&aacute; envuelto por la noche y las tinieblas.<\/p>\n<p>Los cristianos no est&aacute;n eximidos de las tinieblas, externas y tambi&eacute;n internas. No viven fuera del mundo, pero, por la gracia de Cristo recibido en el Bautismo, son hombres y mujeres &ldquo;orientados&rdquo;: no creen en la oscuridad, sino en el resplandecer del d&iacute;a; no sucumben en la noche, sino esperan la aurora; no son derrotados por la muerte, sino anhelan el resucitar; no son doblegados por el mal, porque conf&iacute;an siempre en las infinitas posibilidades del bien. Y esta es nuestra esperanza cristiana. La luz de Jes&uacute;s, la salvaci&oacute;n que nos trae Jes&uacute;s con su luz y nos salva de las tinieblas.<\/p>\n<p>&iexcl;Nosotros somos aquellos que creen que Dios es Padre: esta es la luz! No somos hu&eacute;rfanos, tenemos un Padre y nuestro Padre es Dios. &iexcl;Creemos que Jes&uacute;s ha venido en medio de nosotros, ha caminado en nuestra misma vida, haci&eacute;ndose compa&ntilde;ero sobre todo de los m&aacute;s pobres y fr&aacute;giles: esta es la luz! &iexcl;Creemos que el Esp&iacute;ritu Santo obra sin descanso por el bien de la humanidad y del mundo, e incluso los dolores m&aacute;s grandes de la historia ser&aacute;n superados: esta es la esperanza que nos vuelve a despertar cada ma&ntilde;ana! &iexcl;Creemos que todo afecto, toda amistad, todo buen deseo, todo amor, incluso aquellos m&aacute;s peque&ntilde;os y descuidados, un d&iacute;a encontraran su cumplimiento en Dios: esta es la fuerza que nos impulsa a abrazar con entusiasmo nuestra vida todos los d&iacute;as! Y esta es nuestra esperanza: vivir en la esperanza y vivir en la luz, en la luz de Dios Padre, en la luz de Jes&uacute;s Salvador, en la luz del Esp&iacute;ritu Santo que nos impulsa a ir adelante en la vida.<\/p>\n<p>Luego hay otro signo muy bello de la liturgia bautismal que nos recuerda la importancia de la luz. Al final del rito, a los padres &ndash; si es un ni&ntilde;o &ndash; o al mismo bautizado &ndash; si es un adulto &ndash; se le entrega una vela, cuya llama es encendida del cirio pascual. Se trata del gran cirio que en la noche de Pascua entra en la iglesia completamente oscura, para manifestar el misterio de la Resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s; de este cirio todos encienden la propia vela y transmiten la llama a los vecinos: en este signo esta la lenta propagaci&oacute;n de la Resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s en la vida de todos los cristianos. La vida de la Iglesia &ndash; dir&eacute; una palabra un poco fuerte &ndash; la vida de la Iglesia es contaminaci&oacute;n de luz. Cuanta luz de Jes&uacute;s tenemos nosotros los cristianos, cuanta m&aacute;s luz existe en la vida de la Iglesia m&aacute;s es viva la Iglesia. La vida de la Iglesia es contaminaci&oacute;n de luz.<\/p>\n<p>La exhortaci&oacute;n m&aacute;s bella que podemos dirigirnos rec&iacute;procamente es aquella de recordarnos siempre de nuestro Bautismo. Yo quisiera preguntarles: &iquest;Cu&aacute;ntos de ustedes se recuerdan la fecha de su Bautismo? No respondan porque alguien se avergonzar&aacute;. Piensen. Yo no lo recuerdo. Bien, hoy tienen una tarea para la casa, ir donde la mam&aacute;, al pap&aacute;, a la t&iacute;a, al t&iacute;o, a la abuela, al abuelo y preguntarle: &iquest;Cu&aacute;l es la fecha de mi bautismo? Y no olvidarlo nunca. &iquest;Est&aacute; claro? &iquest;Lo har&aacute;n? Hoy aprender&aacute;n a recordar la fecha del Bautismo, que es la fecha del renacer, es la fecha de la luz, es la fecha en la cual &ndash; me permito una palabra &ndash; en la cual hemos sido contaminados por la luz de Cristo. Una tarea para la casa, recordar cual es la fecha del Bautismo. &iquest;Claro? Bien. Nosotros hemos nacido dos veces: la primera a la vida natural, la segunda, gracias al encuentro con Cristo, en la fuente bautismal. Ah&iacute; hemos muerto a la muerte, para vivir como hijos de Dios en este mundo. Ah&iacute; nos hemos convertido en humanos como jam&aacute;s lo habr&iacute;amos imaginado. Es por esto que todos debemos difundir el perfume del Crisma, con el cual hemos sido marcados en el d&iacute;a de nuestro Bautismo. En nosotros vive y opera el Esp&iacute;ritu de Jes&uacute;s, primog&eacute;nito de muchos hermanos, de todos aquellos que se oponen a la inevitabilidad de las tinieblas y de la muerte.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; gracia cuando un cristiano se hace verdaderamente un &ldquo;crist&oacute;foro&rdquo;, &iquest;qu&eacute; quiere decir crist&oacute;foro? Quiere decir, &ldquo;portador de Jes&uacute;s&rdquo; al mundo! Sobre todo para aquellos que est&aacute;n atravesando situaciones de luto, de desesperaci&oacute;n, de oscuridad y de odio. Y esto se comprende de tantos peque&ntilde;os detalles: de la luz que un cristiano custodia en los ojos, de la serenidad que no es quebrada ni siquiera en los d&iacute;as m&aacute;s complicados, del deseo de recomenzar a querer bien y caminar incluso cuando se han experimentado muchas desilusiones. En el futuro, cuando se escribir&aacute; la historia de nuestros d&iacute;as, &iquest;Qu&eacute; se dir&aacute; de nosotros? &iquest;Qu&eacute; hemos sido capaces de la esperanza, o quiz&aacute;s qu&eacute; hemos puesto nuestra luz debajo del celem&iacute;n? Si seremos fieles a nuestro Bautismo, difundiremos la luz de la esperanza, el Bautismo es el inicio de la esperanza, esa esperanza de Dios y podremos transmitir a la generaciones futuras razones de vida. Y para no olvidarme yo cual es la tarea para la casa, d&iacute;ganlo ustedes. &iexcl;No escucho, recordar la fecha del propio Bautismo!<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; gracia cuando un cristiano se hace verdaderamente un &lsquo;crist&oacute;foro&rsquo;, &iquest;qu&eacute; quiere decir crist&oacute;foro? Quiere decir, &lsquo;portador de Jes&uacute;s&rsquo; al mundo!&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco explic&oacute; en la Audiencia General del primer mi&eacute;rcoles de agosto, que el Bautismo es la puerta de la esperanza. 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