{"id":17451,"date":"2017-08-14T09:40:04","date_gmt":"2017-08-14T14:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/peregrinando-hacia-la-cuna-de-monsenor-romero-con-el-card-rosa-chavez-entrevista\/"},"modified":"2017-08-14T09:40:04","modified_gmt":"2017-08-14T14:40:04","slug":"peregrinando-hacia-la-cuna-de-monsenor-romero-con-el-card-rosa-chavez-entrevista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/peregrinando-hacia-la-cuna-de-monsenor-romero-con-el-card-rosa-chavez-entrevista\/","title":{"rendered":"Peregrinando hacia la cuna de Monse\u00f1or Romero con el Card. Rosa Ch\u00e1vez. Entrevista"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2014\/09\/29\/EPA1524825_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p><span><br \/>\n<audio class=\"video-js vjs-default-skin vjs-big-play-button-centered rv-custom-audio\" controls=\"\" id=\"audioItem_11277383\" preload=\"none\"><\/audio><br \/>\n<span class=\"rv-audio-download\"><a href=\"http:\/\/media02.radiovaticana.va\/audio\/audio2\/mp3\/00592495.mp3\" title=\"Download audio\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\/Modules\/Presentation\/Styles\/images-common\/icons\/download-audio-mp3_off.png\" style=\"height: 30px\" \/><\/a><\/span> <\/span><\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Hoy se celebra el 70&deg; aniversario del martirio de san Maximiliano Kolbe en el campo de exterminio de Auschwitz. Su amor heroico es signo luminoso de la victoriosa presencia de Dios en el drama humano del odio, del sufrimiento y de la muerte&rdquo;, con estas palabras el Papa em&eacute;rito, Benedicto XVI saludaba a los peregrinos polacos llegados hasta el Palacio Pontificio de Castelgandolfo, el 14 de agosto de 2011 para rezar junto al Santo Padre, la oraci&oacute;n mariana del &Aacute;ngelus, a quienes les dec&iacute;a: &ldquo;Oremos para que, a trav&eacute;s de nuestro amor, los hombres en todo el mundo experimenten esta presencia divina&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de haber rezado a la Madre de Dios, el Papa Benedicto XVI recordaba el 70&deg; aniversario del martirio de San Maximiliano Kolbe, el sacerdote polaco que dio su vida para salvar a un padre de familia condenado a muerte en el campo de concentraci&oacute;n de Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. Campo de concentraci&oacute;n que, el mismo Benedicto XVI, hab&iacute;a visitado el 28 de mayo de 2006, en el marco de su Viaje Apost&oacute;lico a Polonia, donde sostuvo un sentido discurso.<\/p>\n<p>En la fiesta lit&uacute;rgica de San Maximiliano Mar&iacute;a Kolbe, en Radio Vaticano recordamos los puntos m&aacute;s sobresalientes del Discurso del Papa Benedicto XVI, en el campo de concentraci&oacute;n de Auschwitz-Birkenau.<\/p>\n<p>&ldquo;Tomar la palabra en este lugar de horror, de acumulaci&oacute;n de cr&iacute;menes contra Dios y contra el hombre que no tiene parang&oacute;n en la historia &ndash; afirmaba el Pont&iacute;fice &ndash; es casi imposible; y es particularmente dif&iacute;cil y deprimente para un cristiano, para un Papa que proviene de Alemania. En un lugar como este se queda uno sin palabras; en el fondo s&oacute;lo se puede guardar un silencio de estupor, un silencio que es un&nbsp;grito&nbsp;interior&nbsp;dirigido&nbsp;a Dios:&nbsp; &iquest;Por qu&eacute;, Se&ntilde;or, callaste? &iquest;Por qu&eacute; toleraste todo esto?&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Con esta actitud de silencio &ndash; oraba Benedicto XVI &ndash; nos inclinamos profundamente en nuestro interior ante las innumerables personas que aqu&iacute; sufrieron y murieron. Sin embargo, este silencio se transforma en petici&oacute;n de perd&oacute;n y reconciliaci&oacute;n, hecha en voz alta, un grito al Dios vivo para que no vuelva a permitir jam&aacute;s algo semejante&rdquo;.<br \/>\nRecordando la visita de su predecesor, el Papa Juan Pablo II, el 7 de junio de 1979, que peregrinaba como hijo del pueblo que, juntamente con el pueblo jud&iacute;o, tuvo que sufrir m&aacute;s en este lugar y, en general, a lo largo de la guerra. &ldquo;El Papa Juan Pablo II estaba aqu&iacute; como hijo del pueblo polaco. Yo estoy hoy aqu&iacute; como hijo del pueblo alem&aacute;n &ndash; puntualizaba Benedicto XVI &ndash; y precisamente por esto debo y puedo decir como &eacute;l:&nbsp; No pod&iacute;a por menos de venir aqu&iacute;. Deb&iacute;a venir. Era y es un deber ante la verdad y ante el derecho de todos los que han sufrido, un deber ante Dios, estar aqu&iacute; como sucesor de Juan Pablo II y como hijo del pueblo alem&aacute;n, como hijo del pueblo sobre el cual un grupo de criminales alcanz&oacute; el poder mediante promesas mentirosas, en nombre de perspectivas de grandeza, de recuperaci&oacute;n del honor de la naci&oacute;n y de su importancia, con previsiones de bienestar, y tambi&eacute;n con la fuerza del terror y de la intimidaci&oacute;n; as&iacute;, usaron y abusaron de nuestro pueblo como instrumento de su frenes&iacute; de destrucci&oacute;n y dominio&rdquo;.<br \/>\n&iexcl;Cu&aacute;ntas preguntas se nos imponen en este lugar!, dec&iacute;a Joseph Ratzinger, siempre surge de nuevo la pregunta:&nbsp; &iquest;D&oacute;nde estaba Dios en esos d&iacute;as? &iquest;Por qu&eacute; permaneci&oacute; callado? &iquest;C&oacute;mo pudo tolerar este exceso de destrucci&oacute;n, este triunfo del mal?&nbsp;<br \/>\n&ldquo;Nos vienen a la mente las palabras del&nbsp;salmo 44,&nbsp;la lamentaci&oacute;n del Israel doliente:&nbsp; &quot;T&uacute; nos arrojaste a un lugar de chacales y nos cubriste de tinieblas. (&#8230;) Por tu causa nos deg&uuml;ellan cada d&iacute;a, nos tratan como a ovejas de matanza. Despierta, Se&ntilde;or, &iquest;por qu&eacute; duermes? Lev&aacute;ntate, no nos rechaces m&aacute;s. &iquest;Por qu&eacute; nos escondes tu rostro y olvidas nuestra desgracia y nuestra opresi&oacute;n? Nuestro aliento se hunde en el polvo, nuestro vientre est&aacute; pegado al suelo. Lev&aacute;ntate a socorrernos, red&iacute;menos por tu misericordia&quot; (Sal&nbsp;44, 20.&nbsp;23-27). Este grito de angustia que el Israel doliente eleva a Dios en tiempos de suma angustia es a la vez el grito de ayuda de todos los que a lo largo de la historia &mdash;ayer, hoy y ma&ntilde;ana&mdash; han sufrido por amor a Dios, por amor a la verdad y al bien; y hay muchos tambi&eacute;n hoy&rdquo;.<br \/>\nEn Auschwitz-Birkenau, conclu&iacute;a el Papa Benedicto XVI, la humanidad atraves&oacute; por &ldquo;un valle oscuro&rdquo;. Por eso, precisamente en este lugar, quisiera concluir con una oraci&oacute;n de confianza, con un Salmo de Israel que, a la vez, es una plegaria de la cristiandad:&nbsp;&ldquo;El Se&ntilde;or es mi pastor, nada me falta:&nbsp; en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me gu&iacute;a por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por ca&ntilde;adas oscuras, nada temo, porque t&uacute; vas conmigo:&nbsp;tu vara y tu cayado me sosiegan. (&#8230;) Habitar&eacute; en la casa del Se&ntilde;or por a&ntilde;os sin t&eacute;rmino&quot; (Sal&nbsp;23, 1-4.&nbsp;6)&rdquo;.<\/p>\n<p>(Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Hoy se celebra el 70&deg; aniversario del martirio de san Maximiliano Kolbe en el campo de exterminio de Auschwitz. Su amor heroico es signo luminoso de la victoriosa presencia de Dios en el drama humano del odio, del sufrimiento y de la muerte&rdquo;, con estas palabras el Papa em&eacute;rito, Benedicto XVI saludaba a los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/peregrinando-hacia-la-cuna-de-monsenor-romero-con-el-card-rosa-chavez-entrevista\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPeregrinando hacia la cuna de Monse\u00f1or Romero con el Card. Rosa Ch\u00e1vez. Entrevista\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17451","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17451","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17451"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17451\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17451"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17451"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17451"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}