{"id":17701,"date":"2017-08-23T05:40:04","date_gmt":"2017-08-23T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-en-la-catequesis-la-muerte-y-el-odio-no-tienen-la-ultima-palabra\/"},"modified":"2017-08-23T05:40:04","modified_gmt":"2017-08-23T10:40:04","slug":"el-papa-en-la-catequesis-la-muerte-y-el-odio-no-tienen-la-ultima-palabra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-en-la-catequesis-la-muerte-y-el-odio-no-tienen-la-ultima-palabra\/","title":{"rendered":"El Papa en la catequesis: La muerte y el odio no tienen la \u00faltima palabra"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/08\/23\/REUTERS2330914_Thumbnail.JPG' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;Nosotros creemos y sabemos que la muerte y el odio no son las &uacute;ltimas palabras pronunciadas en la par&aacute;bola de la existencia humana. Ser cristiano implica una nueva perspectiva: una mirada llena de esperanza&hellip; Creemos que en el horizonte del hombre existe un sol que ilumina por siempre. Creemos que nuestros d&iacute;as m&aacute;s bellos deben todav&iacute;a llegar&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco reflexion&oacute; en la Audiencia General del cuarto mi&eacute;rcoles de agosto, sobre la novedad de la esperanza cristiana.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre &ldquo;la esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma dijo que, &ldquo;alguno cree que la vida contiene todas sus felicidades en la juventud y en el pasado, y que el vivir sea un lento decaimiento. Otros a&uacute;n piensan que nuestras alegr&iacute;as sean s&oacute;lo ocasionales y pasajeras, y en la vida de los hombres est&aacute; escrito el sin sentido. Aquellos que ante tantas calamidades dicen: &ldquo;Pero la vida no tiene sentido. Nuestro camino es sin sentido&rdquo;. Pero nosotros los cristianos no creemos en esto&rdquo;.<\/p>\n<p>El cristiano sabe que el Reino de Dios, afirm&oacute; el Pont&iacute;fice, su Se&ntilde;or&iacute;a de amor est&aacute; creciendo como un gran campo de trigo, a pesar de que en medio esta la ciza&ntilde;a. Siempre existen problemas, existen las habladur&iacute;as, existen las guerras, existen las enfermedades&hellip; existen los problemas. Pero el trigo crece, y al final el mal ser&aacute; eliminado. El futuro no nos pertenece, pero sabemos que Jesucristo es la m&aacute;s grande gracia de la vida: es el abrazo de Dios que nos espera al final, pero que ya desde ahora nos acompa&ntilde;a y nos consuela en el camino.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>Hemos escuchado la Palabra de Dios en el libro del Apocalipsis, y dice as&iacute;: &laquo;Yo hago nuevas todas las cosas&raquo; (21,5). La esperanza cristiana se basa en la fe en Dios que siempre crea novedad en la vida del hombre, crea novedad en la historia y crea novedad en el cosmos. Nuestro Dios es el Dios que crea novedad, porque es el Dios de las sorpresas. Novedad y sorpresas.<\/p>\n<p>No es cristiano caminar con la mirada dirigida hacia abajo &ndash; como hacen los cerdos: siempre van as&iacute; &ndash; sin levantar los ojos al horizonte. Como si todo nuestro camino se terminara aqu&iacute;, en la palma de pocos metros de viaje; como si en nuestra vida no existiera ninguna meta y ning&uacute;n fin, y nosotros estuvi&eacute;ramos obligados a un eterno errar, sin ninguna raz&oacute;n para nuestras tantas fatigas. Esto no es cristiano.<\/p>\n<p>Las p&aacute;ginas finales de la Biblia nos muestran el horizonte &uacute;ltimo del camino del creyente: la Jerusal&eacute;n del Cielo, la Jerusal&eacute;n celestial. Esta es imaginada sobre todo como una inmensa carpa, donde Dios acoger&aacute; a todos los hombres para habitar definitivamente con ellos (Ap 21,3). Y esta es nuestra esperanza. Y &iquest;Qu&eacute; cosa har&aacute; Dios, cuando finalmente estaremos con &Eacute;l? Usar&aacute; una ternura infinita en relaci&oacute;n a nosotros, como un padre que acoge a sus hijos que han largamente fatigado y sufrido. Profetiza Juan en el Apocalipsis, profetiza: &laquo;Esta es la morada de Dios entre los hombres [&hellip;] &#8211; &iquest;qu&eacute; cosa har&aacute; Dios? &ndash; &Eacute;l secar&aacute; todas sus l&aacute;grimas, y no habr&aacute; m&aacute;s muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pas&oacute; [&hellip;] Yo hago nuevas todas las cosas&raquo; (21, 3-5). El Dios de la novedad.<\/p>\n<p>Intenten meditar este pasaje de la Sagrada Escritura no en modo abstracto, sino despu&eacute;s de haber le&iacute;do una cr&oacute;nica de nuestros d&iacute;as, despu&eacute;s de haber visto la televisi&oacute;n o la portada de un diario, donde existen tragedias, donde se reportan noticias tristes a las cuales todos corremos el riesgo de acostumbrarnos. Y he saludado a algunos de Barcelona: cuantas noticias tristes de ah&iacute;. He saludado a algunos del Congo, y cuantas noticias tristes de all&aacute;. Y tantas otras. S&oacute;lo para nombrar dos de ustedes, que est&aacute;n aqu&iacute;. Intenten pensar en los rostros de los ni&ntilde;os aterrorizados por la guerra, al llanto de las madres, a los sue&ntilde;os rotos de tantos j&oacute;venes, a las penurias de tantos pr&oacute;fugos que afrontan viajes terribles, y son explotados tantas veces&hellip; La vida lamentablemente es tambi&eacute;n esto. Algunas veces se podr&iacute;a decir que es sobre todo esto.<\/p>\n<p>Puede ser. Pero existe un Padre que llora con nosotros; existe un Padre que llora l&aacute;grimas de infinita piedad en relaci&oacute;n de sus hijos. Nosotros tenemos un Padre que sabe llorar, que llora con nosotros. Un Padre que nos espera para consolarnos, porque conoce nuestros sufrimientos y ha preparado para nosotros un futuro diferente. Esta es la gran visi&oacute;n de la esperanza cristiana, que se dilata todos los d&iacute;as de nuestra existencia, y nos quiere consolar.<\/p>\n<p>Dios no ha querido nuestras vidas por equivocaci&oacute;n, obligando a S&iacute; mismo y a nosotros a duras noches de angustia. En cambio, nos ha creado porque nos quiere felices. Es nuestro Padre, y si nosotros aqu&iacute;, ahora, experimentamos una vida que no es aquella que &Eacute;l ha querido para nosotros, Jes&uacute;s nos garantiza que Dios mismo est&aacute; obrando su rescate. &Eacute;l trabaja para rescatarnos.<\/p>\n<p>Nosotros creemos y sabemos que la muerte y el odio no son las &uacute;ltimas palabras pronunciadas en la par&aacute;bola de la existencia humana. Ser cristiano implica una nueva perspectiva: una mirada llena de esperanza. Alguno cree que la vida contiene todas sus felicidades en la juventud y en el pasado, y que el vivir sea un lento decaimiento. Otros a&uacute;n piensan que nuestras alegr&iacute;as sean s&oacute;lo ocasionales y pasajeras, y en la vida de los hombres est&aacute; escrito el sin sentido. Aquellos que ante tantas calamidades dicen: &ldquo;Pero la vida no tiene sentido. Nuestro camino es sin sentido&rdquo;. Pero nosotros los cristianos no creemos en esto. En cambio, creemos que en el horizonte del hombre existe un sol que ilumina por siempre. Creemos que nuestros d&iacute;as m&aacute;s bellos deben todav&iacute;a llegar. Somos gente m&aacute;s de primavera que de oto&ntilde;o. Me gustar&iacute;a preguntarles, ahora &ndash; cada uno responda en su coraz&oacute;n, en silencio, pero responda &ndash;: &iquest;yo soy un hombre, una mujer, un joven, una joven, de primavera o de oto&ntilde;o? &iquest;Mi alma es de primavera o de oto&ntilde;o? Cada uno responda. Entrevemos los g&eacute;rmenes de un mundo nuevo en vez de las hojas amarillentas sobre sus ramas. No nos quedamos en nostalgias, a&ntilde;oranzas y lamentos: sabemos que Dios nos quiere herederos de una promesa e incansables cultivadores de sue&ntilde;os. No se olvide de esta pregunta: &iquest;Yo soy una persona de primavera o de oto&ntilde;o? De primavera, que espera la flor, que espera el fruto, que espera el sol que es Jes&uacute;s; o de oto&ntilde;o, que est&aacute; siempre con la mirada hacia abajo, amargado, y como a veces he dicho, con la cara de aj&iacute;es al vinagre, &iquest;no?<\/p>\n<p>El cristiano sabe que el Reino de Dios, su Se&ntilde;or&iacute;a de amor est&aacute; creciendo como un gran campo de trigo, a pesar de que en medio esta la ciza&ntilde;a. Siempre existen problemas, existen las habladur&iacute;as, existen las guerras, existen las enfermedades&hellip; existen los problemas. Pero el trigo crece, y al final el mal ser&aacute; eliminado. El futuro no nos pertenece, pero sabemos que Jesucristo es la m&aacute;s grande gracia de la vida: es el abrazo de Dios que nos espera al final, pero que ya desde ahora nos acompa&ntilde;a y nos consuela en el camino. &Eacute;l nos conduce a la gran &ldquo;morada&rdquo; de Dios entre los hombres (Cfr. Ap. 21,3), con tantos otros hermanos y hermanas, y llevaremos a Dios el recuerdo de los d&iacute;as vividos aqu&iacute; abajo. Y ser&aacute; bello descubrir en ese instante que nada ha sido perdido, nada, ni siquiera una l&aacute;grima: nada ha sido perdido; ninguna sonrisa, ni ninguna l&aacute;grima. Por cuanto nuestra vida haya sido larga, nos parecer&aacute; de haber vivido en un momento. Y que la creaci&oacute;n no se ha quedado en el sexto d&iacute;a del G&eacute;nesis, la creaci&oacute;n no ha terminado el sexto d&iacute;a, sino ha proseguido incansablemente, porque Dios siempre se ha preocupado por nosotros. Hasta el d&iacute;a en el que todo se cumplir&aacute;, la ma&ntilde;ana en la cual se terminaran las l&aacute;grimas, el instante mismo en el cual Dios pronunciar&aacute; su &uacute;ltima palabra de bendici&oacute;n: &laquo;Yo hago nuevas todas las cosas&raquo; (v. 5). Si, nuestro Padre es el Dios de la novedad y el Dios de las sorpresas. Y aquel d&iacute;a nosotros seremos verdaderamente felices, y &iquest;lloraremos?, s&iacute;, pero lloraremos de alegr&iacute;a. Gracias<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;Nosotros creemos y sabemos que la muerte y el odio no son las &uacute;ltimas palabras pronunciadas en la par&aacute;bola de la existencia humana. Ser cristiano implica una nueva perspectiva: una mirada llena de esperanza&hellip; Creemos que en el horizonte del hombre existe un sol que ilumina por siempre. Creemos que nuestros d&iacute;as m&aacute;s bellos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-en-la-catequesis-la-muerte-y-el-odio-no-tienen-la-ultima-palabra\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa en la catequesis: La muerte y el odio no tienen la \u00faltima palabra\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17701","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17701"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17701\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}