{"id":18230,"date":"2017-09-08T17:15:03","date_gmt":"2017-09-08T22:15:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/villavicencio-los-testimonios-de-las-victimas-del-conflicto\/"},"modified":"2017-09-08T17:15:03","modified_gmt":"2017-09-08T22:15:03","slug":"villavicencio-los-testimonios-de-las-victimas-del-conflicto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/villavicencio-los-testimonios-de-las-victimas-del-conflicto\/","title":{"rendered":"Villavicencio: los testimonios de las v\u00edctimas del conflicto"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT \u2013 8 Sept. 2017).- En el parque Las Malocas, durante el &#8216;Gran encuentro de oraci\u00f3n por la reconciliaci\u00f3n nacional&#8217;, presidido por el papa Francisco, cuatro testimonios de bandos diversos narraron su tr\u00e1gicas experiencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-91135\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Juan-Carlos-Murcia-Perdomo-416x275.jpg\" alt=\"\" width=\"416\" height=\"275\" \/>Testimonio de Juan Carlos Murcia Perdomo (por 12 a\u00f1os en las FARC) sobre la Verdad<br \/>\n<\/strong>Papa Francisco, Soy Juan Carlos Murcia Perdomo, provengo del Caquet\u00e1 y por 12 a\u00f1os he estado en las FARC. Cuando me reclutaron ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os; despu\u00e9s de poco tiempo perd\u00ed la mano izquierda, manipulando explosivos. Al inicio colabor\u00e9 con convicci\u00f3n en la causa de la revoluci\u00f3n. As\u00ed, fui promovido a comandante de escuadra con la tarea de acercarme a la poblaci\u00f3n para ilustrarla sobre la doctrina de nuestro grupo alzado en armas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con el tiempo, sin embargo, me sent\u00ed frustrado y utilizado. Al mismo tiempo, sent\u00eda una ansiosa nostalgia por mis padres, de los cuales me hab\u00edan obligado a perder cualquier rastro. A pesar de que me ense\u00f1aron que el \u00fanico verdadero Dios son las armas y el dinero, no perd\u00ed del todo la fe y Dios me hizo comprender que la violencia no es verdad y que deb\u00eda salir de la selva m\u00e1s profunda, la de mi coraz\u00f3n esclavizado por el mal, si quer\u00eda vivir feliz. Percib\u00eda que la verdadera revoluci\u00f3n tra\u00eda consigo, ante todo, que asumiera la verdad sobre m\u00ed mismo, como tambi\u00e9n la aceptaci\u00f3n de las obligaciones de la justicia respecto a m\u00ed y la demostraci\u00f3n de que definitivamente he cambiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De este modo naci\u00f3 Funddrras, una Fundaci\u00f3n para el desarrollo del deporte: al inicio doce, y ahora setenta j\u00f3venes, a quienes, a trav\u00e9s del deporte, ayudo a no ser reclutados ni por las armas ni por las drogas. Ellos me han ense\u00f1ado muchas cosas y yo he buscado trasmitirles a ellos la pasi\u00f3n por la verdad y la libertad. Con esta misma pasi\u00f3n he aceptado dar hoy mi testimonio. Puedo pedir as\u00ed una vez m\u00e1s perd\u00f3n, mi coraz\u00f3n se desahoga y me siento m\u00e1s libre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_91136\" style=\"width: 435px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-91136\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Deisy-Sa\u0301nchez-Rey-425x275.jpg\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"275\" \/><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Deisy Sa\u0301nchez Rey<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Testimonio de Deisy S\u00e1nchez Rey (reclutada para las Autodefensas Unidas de Colombia) sobre la Justicia<br \/>\n<\/strong>Santidad, Me llamo Deisy S\u00e1nchez Rey y provengo de Barrancabermeja, Santander. A los 16 a\u00f1os fui reclutada por mi hermano para las Autodefensas Unidas de Colombia. Por 3 a\u00f1os abrac\u00e9 las armas, desempe\u00f1\u00e1ndome sobre todo en las comunicaciones, hasta cuando fui arrestada. Despu\u00e9s de m\u00e1s de dos a\u00f1os de c\u00e1rcel quer\u00eda cambiar de vida, pero las AUC me obligaron a entrar nuevamente en sus filas, donde permanec\u00ed hasta cuando se desmoviliz\u00f3 el Bloque Puerto Boyac\u00e1, del cual era integrante. En mi familia no todos son cat\u00f3licos, pero personalmente permanec\u00ed cercana a la Iglesia y, en la Eucarist\u00eda dominical, encuentro ahora consuelo y una orientaci\u00f3n para el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">He comprendido, por ejemplo, aquello que ya sent\u00eda desde hac\u00eda tiempo, o sea que yo misma hab\u00eda sido una v\u00edctima y ten\u00eda necesidad de que me fuese concedida una oportunidad. He aceptado tambi\u00e9n que era justo que aportase a la sociedad, a la cual hab\u00eda hecho da\u00f1o gravemente en el pasado. As\u00ed, decid\u00ed estudiar sicolog\u00eda y ahora aporto al trabajo con poblaci\u00f3n v\u00edctima de la violencia y ayudo profesionalmente a j\u00f3venes vulnerables y personas adultas en rehabilitaci\u00f3n por consumo de sustancias psicoactivas. Pido al Se\u00f1or, y a Usted Santo Padre, que rece para que los victimarios se dignifiquen a s\u00ed mismos, y a las v\u00edctimas, d\u00e1ndoles la cara, mostr\u00e1ndose disponibles a saldar sus deudas con la justicia y a contribuir positivamente a la sociedad que han lacerado. \u00a1Muchas gracias!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-91137\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Luz-Dary-Landazury-422x275.jpg\" alt=\"\" width=\"422\" height=\"275\" \/>Testimonio de Luz Dary Landazury (v\u00edctima de la explosi\u00f3n de un artefacto) sobre la Misericordia<\/strong><br \/>\nPapa Francisco, Soy Luz Dary Landazury. El 18 de octubre del 2012 la explosi\u00f3n de un artefacto puesto por la guerrilla en los alrededores de Tumaco, en el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico colombiano, acab\u00f3 irremediablemente con mi tal\u00f3n de Aquiles, fractur\u00f3 mi tibia y el peron\u00e9 y puso en riesgo de amputaci\u00f3n mi pierna izquierda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las esquirlas provocaron decenas de heridas en mi cuerpo. De aquel d\u00eda recuerdo solo los gritos de la gente y que hab\u00eda sangre por todas partes. Lo que m\u00e1s me aterrorizaba era la suerte de Luz Ariana, mi ni\u00f1a de 7 meses: ella estaba cubierta de sangre y en su rostro se le hab\u00edan incrustado innumerables pedazos de vidrio. Ahora Luz Ariana est\u00e1 bien y yo me he recuperado lentamente, gracias a Dios, a trav\u00e9s de la Di\u00f3cesis de Tumaco. Hoy deseo ofrecer a Cristo crucificado la \u00fanica muleta que me queda despu\u00e9s del atentado y que he usado para la recuperaci\u00f3n. La segunda la he regalado a otra v\u00edctima, que la necesitaba urgentemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquella bomba es como si hubiera estallado tambi\u00e9n dentro de mi coraz\u00f3n, para permitirme curar las heridas mucho m\u00e1s profundas que aquellas de la piel. Al inicio sent\u00eda rabia y rencor, pero despu\u00e9s he descubierto que, si me limitaba a transmitir este odio, creaba m\u00e1s violencia todav\u00eda. He entendido que muchas v\u00edctimas ten\u00edan necesidad de descubrir, por medio de mi experiencia, que tampoco para ellas hab\u00eda terminado todo y que no se puede vivir del rencor. As\u00ed he comenzado a visitarles y a ayudarles, me he preparado para ense\u00f1ar a prevenir el riesgo de accidentes por los millones de minas sembradas en nuestro territorio, y ahora me siento mejor. Doy gracias a Dios por haber comprendido que ayudar a los dem\u00e1s no es tiempo perdido, sino que me enriquece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-91138\" src=\"https:\/\/es.zenit.org\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/Pastora-Mira-Garci\u0301a--406x275.jpg\" alt=\"\" width=\"406\" height=\"275\" \/>Testimonio de Pastora Mira Garc\u00eda (v\u00edctima de la violencia) sobre la Paz<br \/>\n<\/strong>Santidad, Me llamo Pastora Mira Garc\u00eda, soy cat\u00f3lica, viuda y, en varias ocasiones, v\u00edctima de la violencia. Cuando ten\u00eda 6 a\u00f1os, la guerrilla y los paramilitares no hab\u00edan llegado todav\u00eda a mi pueblo: San Carlos, Antioquia. Mi padre fue matado. A\u00f1os m\u00e1s tarde, pude cuidar a su asesino, quien, en ese momento, se hab\u00eda enfermado, era ya anciano y estaba abandonado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando mi hija ten\u00eda solo 2 meses, mataron a mi primer marido. En seguida, entr\u00e9 a trabajar en la inspecci\u00f3n de polic\u00eda, pero tuve que renunciar por las amenazas de la guerrilla y los paramilitares, que se hab\u00edan instalado en la zona. Con muchos esfuerzos logr\u00e9 montar una jugueter\u00eda, pero la guerrilla empez\u00f3 a cobrarme vacunas, por lo cual termin\u00e9 regalando las mercanc\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 2001, los paramilitares desaparecieron a mi hija Sandra Paola; emprend\u00ed su b\u00fasqueda, pero encontr\u00e9 el cad\u00e1ver solo despu\u00e9s de haberlo llorado por 7 a\u00f1os. Todo este sufrimiento me ha hecho m\u00e1s sensible al dolor ajeno y, a partir de 2004, trabajo con las familias de las v\u00edctimas de desaparici\u00f3n forzada y con los desplazados. \u00a1Pero no todo estaba a\u00fan cumplido!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En 2005, el Bloque H\u00e9roes de Granada, de los paramilitares, asesin\u00f3 a Jorge An\u00edbal, mi hijo menor. Tres d\u00edas despu\u00e9s de haberlo sepultado, atend\u00ed, herido, a un jovencito y lo puse a descansar en la misma cama que hab\u00eda pertenecido a Jorge An\u00edbal. Al salir de la casa, el joven vio sus fotos y reaccion\u00f3 cont\u00e1ndome que era uno de sus asesinos y c\u00f3mo lo hab\u00edan torturado antes de matarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Doy gracias a Dios que, con la ayuda de Mamita Mar\u00eda, me dio la fuerza de servirle sin causarle da\u00f1o, a pesar de mi indecible dolor. Ahora coloco este dolor y el sufrimiento de las miles de v\u00edctimas de Colombia a los pies de Jes\u00fas Crucificado, para que se una al suyo y, a trav\u00e9s de la plegaria de Su Santidad, sea transformado en bendici\u00f3n y capacidad de perd\u00f3n para romper el ciclo de violencia de las \u00faltimas 5 d\u00e9cadas en Colombia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como signo de esta ofrenda de dolor, depongo a los pies de la cruz de Bojay\u00e1 la camisa que Sandra Paola, mi hija desaparecida, hab\u00eda regalado a Jorge An\u00edbal, el hijo que me mataron los paramilitares. La conservamos en familia como auspicio de que todo esto nunca m\u00e1s vaya a ocurrir y la paz triunfe en Colombia. Dios transforme el coraz\u00f3n de quienes se niegan a creer que con Cristo todo puede cambiar y no tienen la esperanza de un pa\u00eds en paz y m\u00e1s solidario.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT \u2013 8 Sept. 2017).- En el parque Las Malocas, durante el &#8216;Gran encuentro de oraci\u00f3n por la reconciliaci\u00f3n nacional&#8217;, presidido por el papa Francisco, cuatro testimonios de bandos diversos narraron su tr\u00e1gicas experiencias. 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