{"id":18600,"date":"2017-09-20T05:40:04","date_gmt":"2017-09-20T10:40:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-te-des-por-vencido-el-primer-enemigo-al-cual-derrotar-no-esta-fuera-de-ti-sino-dentro-el-papa-en-la-catequesis\/"},"modified":"2017-09-20T05:40:04","modified_gmt":"2017-09-20T10:40:04","slug":"no-te-des-por-vencido-el-primer-enemigo-al-cual-derrotar-no-esta-fuera-de-ti-sino-dentro-el-papa-en-la-catequesis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/no-te-des-por-vencido-el-primer-enemigo-al-cual-derrotar-no-esta-fuera-de-ti-sino-dentro-el-papa-en-la-catequesis\/","title":{"rendered":"\u00abNo te des por vencido, el primer enemigo al cual derrotar no est\u00e1 fuera de ti, sino dentro\u00bb. El Papa en la Catequesis"},"content":{"rendered":"<p> <img src='http:\/\/media02.radiovaticana.va\/photo\/2017\/09\/20\/AFP7068265_Thumbnail.jpg' alt='' align='left' hspace='5'> <\/p>\n<p>(RV).- &ldquo;La esperanza nos lleva a la existencia de una creaci&oacute;n que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios ser&aacute; todo en todos&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco reflexion&oacute; en la Audiencia General del tercer mi&eacute;rcoles de septiembre, sobre el tema: &quot;educar en la esperanza&quot;.<\/p>\n<p>Continuando su ciclo de catequesis sobre &ldquo;la esperanza&rdquo;, el Obispo de Roma dijo que, &ldquo;en el Bautismo tu vida ha sido ya sumergida en el misterio de la Trinidad y t&uacute; perteneces a Jes&uacute;s&rdquo;. Y si un d&iacute;a te asustaras, alert&oacute; el Pont&iacute;fice, o pensaras que el mal es demasiado grande para ser derrotado, piensa simplemente que Jes&uacute;s vive en ti. Y es &Eacute;l que, a trav&eacute;s de ti, con su humildad quiere someter a todos los enemigos del hombre: el pecado, el odio, el crimen, la violencia.<\/p>\n<p><strong>Texto completo de la catequesis del Papa Francisco<\/strong><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p>La catequesis de hoy tiene por tema: &ldquo;educar en la esperanza&rdquo;. Y por esto yo la dirigir&eacute; directamente, con el &ldquo;t&uacute;&rdquo;, imaginando hablar como educador, como padre a un joven, o a alguna persona abierta a aprender.<\/p>\n<p>Piensa, ah&iacute; donde Dios te ha sembrado, &iexcl;espera! Siempre espera.<\/p>\n<p>No te rindas a la noche: recuerda que el primer enemigo por derrotar no est&aacute; fuera de ti: est&aacute; dentro. Por lo tanto, no concedas espacio a los pensamientos amargos, oscuros, &iquest;no? Este mundo es el primer milagro que Dios ha hecho, ha puesto en nuestras manos la gracia de nuevos prodigios. Fe y esperanza caminan juntos. Cree en la existencia de las verdades m&aacute;s altas y m&aacute;s bellas. Conf&iacute;a en Dios Creador, en el Esp&iacute;ritu Santo que mueve todo hacia el bien, en el abrazo de Cristo que espera a todo hombre al final de su existencia; cree, &Eacute;l te espera. El mundo camina gracias a la mirada de tantos hombres que han abierto brechas, que han construido puentes, que han so&ntilde;ado y cre&iacute;do; incluso cuando a su alrededor se o&iacute;an palabras de burla.<\/p>\n<p>No pensar jam&aacute;s que la lucha que conduces aqu&iacute; abajo sea del todo in&uacute;til. Al final de la existencia no nos espera el naufragio: en nosotros palpita una semilla de absoluto. Dios no defrauda: si ha puesto una esperanza en nuestros corazones, no la quiere truncar con continuas frustraciones. Todo nace para florecer en una eterna primavera. Tambi&eacute;n Dios nos ha hecho para florecer. Recuerdo ese dialogo, cuando el roble pidi&oacute; al almendro: &ldquo;H&aacute;blame de Dios&rdquo;. Y el almendro floreci&oacute;.<\/p>\n<p>&iexcl;Donde quiera que te encuentres, construye! &iexcl;Si estas por los suelos, lev&aacute;ntate! No permanezcas jam&aacute;s ca&iacute;do, lev&aacute;ntate, d&eacute;jate ayudar para estar de pie. &iexcl;Si estas sentado, ponte en camino! &iexcl;Si el aburrimiento te paraliza, s&aacute;cala con las obras de bien! Si te sientes vac&iacute;o o desmoralizado, pide que el Esp&iacute;ritu Santo pueda nuevamente llenar tu nada.<\/p>\n<p>Obra la paz en medio a los hombres, y no escuchar la voz de quien derrama odio y divisi&oacute;n. No escuchar estas voces. Los seres humanos, por cuanto sean diversos los unos de los otros, han sido creados para vivir juntos. En los contrastes, paciencia: un d&iacute;a descubrir&aacute;s que cada uno es depositario de un fragmento de verdad.<\/p>\n<p>Ama a las personas. &Aacute;malos uno a uno. Respeta el camino de todos, lineal o atormentado que sea, porque cada uno tiene una historia por narrar. Tambi&eacute;n cada uno de nosotros tiene su propia historia por narrar. Todo ni&ntilde;o que nace es la promesa de una vida que todav&iacute;a una vez m&aacute;s se demuestra m&aacute;s fuerte que la muerte. Todo amor que surge es una potencia de transformaci&oacute;n que anhela la felicidad.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos ha entregado una luz que brilla en las tinieblas: defi&eacute;ndela, prot&eacute;gela. Esta &uacute;nica luz es la riqueza m&aacute;s grande confiada a tu vida.<\/p>\n<p>Y sobre todo, sue&ntilde;a. No tener miedo de so&ntilde;ar. &iexcl;Sue&ntilde;a! Sue&ntilde;a con un mundo que todav&iacute;a no se ve, pero que es cierto que llegar&aacute;. La esperanza nos lleva a la existencia de una creaci&oacute;n que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios ser&aacute; todo en todos. Los hombres capaces de imaginaci&oacute;n han regalado al hombre descubrimientos cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos. Han atravesado los oc&eacute;anos y han pisado tierras que nadie hab&iacute;a pisado jam&aacute;s. Los hombres que han cultivado esperanza son tambi&eacute;n aquellos que han vencido la esclavitud, y tra&iacute;do mejores condiciones de vida sobre esta tierra. Piensen en estos hombres.<\/p>\n<p>Se responsable de este mundo y de la vida de cada hombre. Porque toda injusticia contra un pobre es una herida abierta, y disminuye tu misma dignidad. La vida no cesa con tu existencia, y en este mundo vendr&aacute;n otras generaciones que seguir&aacute;n a la nuestra, y muchas otras todav&iacute;a. Y cada d&iacute;a pide a Dios el don de la valent&iacute;a. Recu&eacute;rdate que Jes&uacute;s ha vencido por nosotros al miedo. &Eacute;l ha vencido al miedo. Nuestra enemiga m&aacute;s traicionera no puede nada contra la fe. Y cuando te encuentres atemorizado ante cualquier dificultad de la vida, recu&eacute;rdate que t&uacute; no vives s&oacute;lo por ti mismo. En el Bautismo tu vida ha sido ya sumergida en el misterio de la Trinidad y t&uacute; perteneces a Jes&uacute;s. Y si un d&iacute;a te asustaras, o t&uacute; pensaras que el mal es demasiado grande para ser derrotado, piensa simplemente que Jes&uacute;s vive en ti. Y es &Eacute;l que, a trav&eacute;s de ti, con su humildad quiere someter a todos los enemigos del hombre: el pecado, el odio, el crimen, la violencia, todos nuestros enemigos.<\/p>\n<p>Ten siempre la valent&iacute;a de la verdad, pero recu&eacute;rdate: no eres superior a nadie. Recu&eacute;rdate de esto, &iexcl;eh! No eres superior a nadie. Si t&uacute; fueras el &uacute;ltimo en creer en la verdad, no rechaces por esto la compa&ntilde;&iacute;a de los hombres. Incluso si t&uacute; vivieras en el silencio de una ermita, lleva en el coraz&oacute;n los sufrimientos de toda creatura. Eres cristiano; y en la oraci&oacute;n todo devuelves a Dios.<\/p>\n<p>Y cultiva ideales. Vive por alguna cosa que supera al hombre. Y si un d&iacute;a estos ideales te pidieran una cuenta salda por pagar, no dejes jam&aacute;s de llevarlos en tu coraz&oacute;n. La fidelidad obtiene todo.<\/p>\n<p>Si te equivocas, lev&aacute;ntate: nada es m&aacute;s humano que cometer errores. Y esos mismos errores no deben de convertirse para ti en una prisi&oacute;n. No est&eacute;s enjaulado en tus propios errores. El Hijo de Dios ha venido no por los sanos, sino por los enfermos: pues ha venido tambi&eacute;n por ti. Y si te equivocas incluso en el futuro, no temer, &iexcl;lev&aacute;ntate! &iquest;Sabes por qu&eacute;? Porque Dios es tu amigo. Dios es tu amigo.<\/p>\n<p>Si te afecta la amargura, cree firmemente en todas las personas que todav&iacute;a obran por el bien: en su humildad esta la semilla de un mundo nuevo. Frecuenta a las personas que han cuidado el coraz&oacute;n como aquel de un ni&ntilde;o. Aprende de las maravillas, cultiva el asombro. Cultiva el asombro.<\/p>\n<p>Vive, ama, sue&ntilde;a, cree. Y, con la gracia de Dios, no desesperarse jam&aacute;s. Gracias.<\/p>\n<p>(Traducci&oacute;n del italiano, Renato Martinez &ndash; Radio Vaticano)<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/es.radiovaticana.va\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.radiovaticana.va<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(RV).- &ldquo;La esperanza nos lleva a la existencia de una creaci&oacute;n que se extiende hasta su cumplimiento definitivo, cuando Dios ser&aacute; todo en todos&rdquo;, con estas palabras el Papa Francisco reflexion&oacute; en la Audiencia General del tercer mi&eacute;rcoles de septiembre, sobre el tema: &quot;educar en la esperanza&quot;. 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