{"id":18826,"date":"2017-09-27T12:15:02","date_gmt":"2017-09-27T17:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-felicita-a-la-familia-vicenciana-por-los-400-anos-de-su-carisma\/"},"modified":"2017-09-27T12:15:02","modified_gmt":"2017-09-27T17:15:02","slug":"el-papa-felicita-a-la-familia-vicenciana-por-los-400-anos-de-su-carisma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-felicita-a-la-familia-vicenciana-por-los-400-anos-de-su-carisma\/","title":{"rendered":"El Papa felicita a la Familia Vicenciana por los 400 a\u00f1os de su carisma"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Mensaje del papa Francisco a la Familia Vicenciana con ocasi\u00f3n del 400\u00ba aniversario del carisma (1617-2017).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El 27 de septiembre, <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/es.zenit.org\/articles\/san-vicente-de-paul-27-de-septiembre-4\/\">fiesta de San Vicente de Pa\u00fal<\/a>, las diversas ramas de la amplia Familia Vicenciana preparan de muchas formas y maneras la celebraci\u00f3n de esta efem\u00e9ride.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Mensaje del Papa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con ocasi\u00f3n del 4\u00ba centenario del carisma que dio nacimiento a su Familia, me gustar\u00eda unirme a ustedes con unas palabras de agradecimiento y de \u00e1nimo y poner de relieve el valor y la actualidad de san Vicente de Paul.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Vicente estuvo siempre en camino, abierto a la b\u00fasqueda de Dios y de s\u00ed mismo. A esta b\u00fasqueda constante se a\u00f1adi\u00f3 la acci\u00f3n de la gracia: como pastor, tuvo un encuentro fulgurante con Jes\u00fas, el Buen Pastor, en la persona de los pobres. Lo que se comprob\u00f3 especialmente cuando se conmovi\u00f3 ante la mirada de un hombre sediento de misericordia y la situaci\u00f3n de una familia que carec\u00eda de todo lo necesario. En ese momento, descubri\u00f3 la mirada de Jes\u00fas que le emocion\u00f3, invit\u00e1ndole a vivir, no ya para s\u00ed mismo, sino para servirle sin reserva en los pobres a los que Vicente de Paul llamar\u00eda m\u00e1s tarde \u201cnuestros se\u00f1ores y nuestros amos\u201d (Correspondencia, conferencias, documentos, Coste XI-3, p. 273). Su vida se transform\u00f3 entonces en un servicio constante hasta su \u00faltimo suspiro. Una Palabra de la Escritura le hab\u00eda dado el sentido de su misi\u00f3n: \u201cEl Se\u00f1or me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva\u201d (cf. Lc 4, 18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Con el deseo ardiente de dar a conocer a Jes\u00fas a los pobres, se consagr\u00f3 intensamente al anuncio, sobre todo por medio de las misiones populares, y especialmente prestando atenci\u00f3n a la formaci\u00f3n de los sacerdotes (del clero). Utilizaba de manera natural un \u00ab m\u00e9todo sencillo \u00bb: hablar, en primer lugar con su propia vida y despu\u00e9s, con una gran sencillez, de forma familiar y directa. El Esp\u00edritu hizo de \u00e9l un instrumento que suscit\u00f3 un impulso de generosidad en la Iglesia. Inspirado por los primeros cristianos que ten\u00edan \u201cun solo coraz\u00f3n y una sola alma\u201d (Hch 4, 32), san Vicente fund\u00f3 las \u201cCaridades\u201d con el fin de atender a los m\u00e1s necesitados, viviendo en comuni\u00f3n y poniendo a disposici\u00f3n de todos sus propios bienes, con alegr\u00eda, con la certeza de que Jes\u00fas y los pobres son los tesoros m\u00e1s valiosos y que, como a \u00e9l le gustaba repetir, \u201ccuando t\u00fa vas hacia el pobre, encuentras a Jes\u00fas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Este \u201cgranito de mostaza\u201d, sembrado en 1617, hizo germinar la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n y la Compa\u00f1\u00eda de las Hijas de la Caridad, se ramific\u00f3 en otros Institutos y Asociaciones y se ha convertido en un gran \u00e1rbol (cf. Mc 4, 31-32): su Familia. Pero todo comenz\u00f3 con este granito de mostaza: san Vicente no quiso nunca ser un protagonista o un l\u00edder, sino \u201cun granito\u201d. Estaba convencido de que la humildad, la mansedumbre y la sencillez son condiciones esenciales para encarnar la ley de la semilla que da vida muriendo (cf. Jn 12, 20-26), esta ley que hace fecunda la vida cristiana, esta ley por la que se recibe dando, se encuentra perdiendo y se irradia ocult\u00e1ndose. San Vicente estaba igualmente convencido de que no era posible hacerlo todo \u00e9l solo, sino juntos, como Iglesia y Pueblo de Dios. A este respecto, me gusta recordar su intuici\u00f3n prof\u00e9tica de valorar las cualidades excepcionales femeninas que se manifestaron en la delicadeza espiritual y la sensibilidad humana de santa Luisa de Marillac.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u201cCuanto hicisteis a uno de estos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis\u201d (Mt 25, 40), dice el Se\u00f1or. La b\u00fasqueda de los m\u00e1s pobres y abandonados\u201d est\u00e1 en el n\u00facleo central de la Familia vicenciana, con la conciencia profunda de ser \u201cindignos de rendirles nuestros peque\u00f1os servicios\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">(Correspondencia, conferencias, documentos, Coste XI-3, p. 273). Deseo que este a\u00f1o de acci\u00f3n de gracias al Se\u00f1or y de profundizaci\u00f3n del carisma sea la ocasi\u00f3n de beber en el manantial, de refrescarse en la fuente del esp\u00edritu de los or\u00edgenes. No olviden que las fuentes de gracia en las que ustedes beben, brotaron de corazones s\u00f3lidos y firmes en el amor, \u201cmodelos insignes de caridad\u201d (Benedicto XVI, Carta Enc\u00edclica Deus Caritas est, 40). Ustedes aportan el mismo frescor, solamente levantando la mirada hacia la roca de donde brota. La roca es Jes\u00fas pobre, que pide que se le reconozca en aquel que es pobre, que no tiene voz. Pues \u00c9l est\u00e1 ah\u00ed. Y ustedes, a su vez, cuando encuentran existencias fr\u00e1giles, rotas por pasados dif\u00edciles, est\u00e1n llamados a ser rocas. No a parecer duros e inquebrantables, ni a mostrarse insensibles a los sufrimientos, sino a ser puntos de apoyo, s\u00f3lidos frente a los avatares del tiempo, resistentes en las adversidades, porque ustedes \u201creparan en la pe\u00f1a de donde fueron tallados, y en la cavidad del pozo de donde fueron excavados\u201d (cf. Is 51,1). As\u00ed, est\u00e1n llamados a ir a las periferias de la condici\u00f3n humana y a llevar, no sus capacidades, sino el Esp\u00edritu del Se\u00f1or, \u201cPadre de los pobres\u201d. El los esparce por el mundo, ampliamente, como a granos que crecen en una tierra \u00e1rida, como un b\u00e1lsamo de consuelo para el que est\u00e1 herido, como un fuego de caridad para calentar tantos corazones fr\u00edos por el abandono y endurecidos por el rechazo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En verdad, todos nosotros estamos llamados a beber de la roca que es el Se\u00f1or y a apagar la sed del mundo con la caridad que viene de \u00e9l. La caridad est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la Iglesia, es la raz\u00f3n de su acci\u00f3n, el alma de su misi\u00f3n. \u201cLa caridad es la v\u00eda maestra de la doctrina social de la Iglesia. Todas las responsabilidades y compromisos trazados por esta doctrina provienen de la caridad que, seg\u00fan la ense\u00f1anza de Jes\u00fas, es la s\u00edntesis de toda la Ley\u201d (Benedicto XVI, Carta Enc\u00edclica Caritas in veritate, 2). Es la v\u00eda que tenemos que seguir para que la que Iglesia sea cada vez m\u00e1s madre y maestra de caridad, con un amor cada vez m\u00e1s intenso y desbordante entre ustedes y para con todos los hombres (cf, 1 Ts 3, 12). Concordia y comuni\u00f3n en el interior de la Iglesia, apertura y acogida en el exterior, con el valor de reconocer lo que puede ser una ventaja a fin de imitar en todo a su Se\u00f1or y de encontrarse plenamente a s\u00ed mismos, haciendo de la aparente debilidad de la caridad la \u00fanica raz\u00f3n de su orgullo (cf. 1Co 12, 19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Resuenan en nosotros las palabras del Concilio, de una gran actualidad : \u201cCristo Jes\u00fas [\u2026] se hizo pobre, siendo rico. As\u00ed tambi\u00e9n la Iglesia, aunque necesite de medios humanos para cumplir su misi\u00f3n, no fue instituida para buscar la gloria terrena, sino para proclamar la humildad y la abnegaci\u00f3n, tambi\u00e9n con su propio ejemplo. Cristo fue enviado por el Padre a \u00abevangelizar a los pobres\u2026 as\u00ed tambi\u00e9n la Iglesia abraza con su amor a todos los afligidos por la debilidad humana; m\u00e1s a\u00fan, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerza en remediar sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo\u201d (Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II, Const. Dogm. Lumen Gentium, 8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Vicente realiz\u00f3 esto a lo largo de su vida y nos habla, a\u00fan hoy, a cada uno de nosotros, como Iglesia. Su testimonio nos invita a estar siempre en camino, dispuestos a dejarnos sorprender por la mirada del Se\u00f1or y por su Palabra. Nos pide la pobreza de coraz\u00f3n, una disponibilidad total y una humildad d\u00f3cil. Nos impulsa a la comuni\u00f3n fraterna entre nosotros y a la misi\u00f3n valiente en el mundo. Nos pide liberarnos de lenguajes complicados, de discursos egoc\u00e9ntricos, centrados en nosotros mismos y de apego a los bienes materiales, que pueden tranquilizarnos en lo inmediato pero que no nos dan la paz de Dios y a menudo son incluso un obst\u00e1culo para la misi\u00f3n. Nos exhorta a invertir en la creatividad del amor, con la autenticidad de un \u201ccoraz\u00f3n que ve\u201d (cf. Benedicto XVI, Carta Enc\u00edclica Deus Caritas est, 31). De hecho, la caridad no se contenta con buenas costumbres del pasado, sino que sabe transformar el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y esto es a\u00fan m\u00e1s necesario hoy d\u00eda, ante la complejidad cambiante de nuestra sociedad globalizada donde ciertas formas de limosna y de ayuda, aunque justificadas por intenciones generosas, corren el riesgo de alimentar formas de explotaci\u00f3n y de desigualdad y de no producir progresos reales y duraderos. Por esta raz\u00f3n, imaginar la caridad, organizar la cercan\u00eda e invertir en la formaci\u00f3n son las ense\u00f1anzas actuales que nos vienen de san Vicente. Pero, al mismo tiempo, su ejemplo nos anima a dar espacio y tiempo a los pobres, a los numerosos pobres de nuestro tiempo, a los demasiado numerosos pobres de hoy, a hacer nuestros sus pensamientos y dificultades. El cristianismo sin contacto con el que sufre, es un cristianismo desencarnado, incapaz de tocar la carne de Cristo. Encontrar a los pobres, preferir a los pobres, dar la voz a los pobres con el fin de que su presencia no sea reducida al silencio por la cultura de lo ef\u00edmero. Espero vivamente (con fuerza) que la celebraci\u00f3n de la Jornada Mundial de los Pobres del pr\u00f3ximo 19 de noviembre nos ayude en nuestra \u201cvocaci\u00f3n a seguir a Jes\u00fas pobre\u201d, convirti\u00e9ndonos \u201ccada vez m\u00e1s y mejor en signo concreto del amor de Cristo por los \u00faltimos y los m\u00e1s necesitados y reaccionando ante la cultura del descarte y del derroche\u201d (Mensaje para la primera Jornada Mundial de los Pobres \u201cNo amemos de palabra sino con obras\u201d, 13 de junio de 2017).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pido para la Iglesia y para todos ustedes la gracia de encontrar al Se\u00f1or Jes\u00fas en el hermano hambriento, sediento, extranjero, despojado de su ropa y de su dignidad, enfermo y prisionero o indeciso, ignorante, obstinado en el pecado, afligido, grosero, desconfiado y molesto. Y de encontrar en las llagas gloriosas de Jes\u00fas, la fuerza de la caridad, la felicidad del grano que, al morir, da vida, la fecundidad de la roca de donde brota el agua, la alegr\u00eda de salir de s\u00ed mismos y de ir por el mundo, sin nostalgia del pasado sino con la confianza en Dios, creativos frente a los desaf\u00edos de hoy y de ma\u00f1ana porque, como dec\u00eda san Vicente, \u201cel amor es inventivo hasta el infinito\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Del Vaticano, 27 de septiembre de 2017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Memoria de San Vicente de Pa\u00fal.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje del papa Francisco a la Familia Vicenciana con ocasi\u00f3n del 400\u00ba aniversario del carisma (1617-2017). El 27 de septiembre, fiesta de San Vicente de Pa\u00fal, las diversas ramas de la amplia Familia Vicenciana preparan de muchas formas y maneras la celebraci\u00f3n de esta efem\u00e9ride. Mensaje del Papa Queridos hermanos y hermanas: Con ocasi\u00f3n del &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/el-papa-felicita-a-la-familia-vicenciana-por-los-400-anos-de-su-carisma\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl Papa felicita a la Familia Vicenciana por los 400 a\u00f1os de su carisma\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18826","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18826"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18826\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}