{"id":2124,"date":"2016-03-22T10:06:03","date_gmt":"2016-03-22T15:06:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-domingo-de-pascua\/"},"modified":"2016-03-22T10:06:03","modified_gmt":"2016-03-22T15:06:03","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-domingo-de-pascua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-domingo-de-pascua\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical  \u2013 Domingo de Pascua"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, profesor y director espiritual en el seminario diocesano <em>Maria Mater Ecclesiae <\/em>de s\u00e3o Paulo (Brasil).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u201cLos cincuenta d\u00edas que median entre el domingo de Resurrecci\u00f3n hasta el domingo de Pentecost\u00e9s se han de celebrar con alegr\u00eda y j\u00fabilo, como si se trata de un solo y \u00fanico d\u00eda festivo, como un gran domingo\u201d<\/em> (Normas Universales sobre el Calendario, de 1969, n. 22).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En Pascua no leemos el Antiguo Testamento que es promesa y figura, y en Pascua estamos celebrando la plenitud de Cristo y de su Esp\u00edritu. Como primera lectura, leemos los Hechos de los Ap\u00f3stoles. La segunda lectura, este a\u00f1o o ciclo C, se toma del libro del Apocalipsis, en que de un modo muy din\u00e1mico se describen las persecuciones sufridas por las primeras generaciones y la fuerza que les dio su fe en el triunfo de Cristo, representado por el \u201cCordero\u201d. Los evangelio de estos domingos pascuales no van a ser tanto de Lucas, el evangelista del ciclo C, sino de Juan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Podemos resumir en tres aspectos a qu\u00e9 nos compromete la pascua: <em>primero<\/em>, a la fe en Cristo resucitado; <em>segundo<\/em>, esa fe tiene que vivirse en comunidad que se re\u00fane cada domingo para celebrar esa pascua mediante la Eucarist\u00eda y crea lazos profundos de caridad y ayuda a los necesitados; y <em>tercero<\/em>, esa fe nos impulsa a la misi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal<\/strong>: Inspirados en las famosas preguntas del famoso fil\u00f3sofo alem\u00e1n del siglo XVIII, Kant, en su obra Cr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura, responderemos a estas tres preguntas: <em>qu\u00e9 puedo saber de la resurrecci\u00f3n de Cristo, qu\u00e9 debo hacer por la resurrecci\u00f3n de Cristo y qu\u00e9 puedo yo esperar\u00a0 de la resurrecci\u00f3n de Cristo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>S\u00edntesis del mensaje:<\/strong> Hoy es el domingo m\u00e1s importante del a\u00f1o. Domingo del que reciben sentido todos los dem\u00e1s domingos del a\u00f1o. Daremos respuestas a esas preguntas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En primer lugar<\/em><\/strong>, \u00bf<em>qu\u00e9 podemos saber de la resurrecci\u00f3n de Cristo<\/em>? Hagamos caso a los testigos que vieron a Cristo resucitado. Ellos habr\u00e1n tenido sus vivencias religiosas, sus dudas, sus convencimientos y discrepancias. Pero todos coinciden en esto: tres d\u00eda despu\u00e9s de ir al entierro de Jes\u00fas, como 35 horas despu\u00e9s de cerrar su tumba, la encontraron abierta, vac\u00eda, con los centinelas a la puerta y atolondrados. \u00bfEl cad\u00e1ver\u2026? \u00bfSabotaje? \u00bfSecuestro? \u00bfTruco? \u00a0Resulta que las tres mujeres madrugadoras, al llegar al sepulcro y encontrarse con la tumba vac\u00eda y dentro la noticia: \u201cha resucitado\u201d, salieron corriendo a lleva la noticia a los disc\u00edpulos. Leyendas pero de un hecho. Luego result\u00f3 que Jes\u00fas se les hizo el encontradizo de jardinero, caminante, comensal, animador. Ausencias misteriosas y presencias repentinas que los tra\u00edan en jaque. Vivencias m\u00edsticas, pero de un acontecimiento. Sabemos que los Evangelios, que lo cuentan, son libros hist\u00f3ricos porque pertenecen a la \u00e9poca y autores que se dice. Autores que vivieron con Jes\u00fas, le vieron, le trataron, convivieron\u2026Y hasta se jugaron la cabeza por la resurrecci\u00f3n. Y la perdieron. Nadie muere por un mito, un bulo, un truco. Eso es as\u00ed. La resurrecci\u00f3n es verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En segundo lugar<\/em><\/strong>, \u00bf<em>qu\u00e9 debemos hacer por la resurrecci\u00f3n de Cristo<\/em>? Si realmente creemos en la resurrecci\u00f3n de Cristo y en su fuerza transformadora, entonces tenemos que hacer algo aqu\u00ed en la tierra para llevar esta buena noticia por todos los rincones del mundo, a todas las familias y amigos, y tambi\u00e9n enemigos. \u00bfQu\u00e9 puedo hacer por esas favelas de s\u00e3o Paulo o de Rio en Brasil, o por las calles del Bronx negro en Nueva York? \u00bfNo me llaman la atenci\u00f3n las chabolas de ca\u00f1as y barro de Calcuta, hambruna en tantas regiones, guerras locas, injusticia, pobreza, pecado? \u00bfMe dejan dormir tranquilo el analfabetismo, la enfermedad, la explotaci\u00f3n, la amargura, la desesperanza, la sangre de Abel y de la tierra que ponen el grito en el cielo? Y la situaci\u00f3n sanitaria, escolar, laboral, humana del mundo es un pecado social, solidario y atroz. Y familias rotas. Y j\u00f3venes en los para\u00edsos perdidos de la droga. Pol\u00edticos sin escr\u00fapulos que pisotean la ley de Dios, la ley natural y la justicia conmutativa, social y distributiva. Esto es lo que debemos hacer en bien de los hombres y mujeres del mundo, por quienes el Hijo de Dios tal d\u00eda como el viernes santo muri\u00f3 para su liberaci\u00f3n y tal d\u00eda como hoy resucit\u00f3 para su gloria inmortal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Finalmente<\/em><\/strong>, \u00bf<em>qu\u00e9 podemos nosotros esperar\u00a0 de la resurrecci\u00f3n de Cristo<\/em>? Si somos esos Tom\u00e1s incr\u00e9dulos, podemos esperar que Cristo resucitado en esta Pascua nos resucite la fe en \u00c9l y en su Iglesia, y nos deje meter nuestros dedos en su llagas abiertas. Si somos esos disc\u00edpulos de Ema\u00fas desencantados y desilusionados, podemos esperar que se cruce por nuestro camino y nos renueve la esperanza en \u00c9l, aunque nos tenga que llamar de necios y desmemoriados por no creer o no leer con detenci\u00f3n las Sagradas Escrituras. Si somos esa Magdalena triste y compungida, porque se nos ha derrumbado nuestro amor, nuestra familia, podemos esperar que Cristo resucitado nos vuelva a mirar y a llamar por nuestro nombre como hizo con Mar\u00eda en esa primera Pascua, y as\u00ed recobrar la alegr\u00eda de la presencia de Cristo en nuestra vida que se hace presente en los sacramentos, sobre todo de la Eucarist\u00eda y Penitencia. Si nos parecemos a esos disc\u00edpulos encerrados en el cen\u00e1culo de sus miedos, contagi\u00e1ndose la tristeza y los remordimientos por haber fallado al Maestro, dejemos alguna rendija de nuestro ser abierta para que entre Cristo resucitado y nos traiga la paz, su paz. Si nos sentimos como Pedro que neg\u00f3 a Cristo, esperamos que Cristo resucitado se nos haga presente y podamos renovar nuestro amor: \u201c<em>Se\u00f1or, t\u00fa lo sabes todo, t\u00fa sabes que yo te amo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar:<\/strong> \u00bfCreo en Cristo resucitado? \u00bfD\u00f3nde encuentro a Cristo resucitado en mi vida de cada d\u00eda? \u00bfTengo rostro de resucitado o vivo en perpetuo Viernes Santo: triste, pesaroso y lleno de pesadumbre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para rezar<\/strong>: recemos con san Agust\u00edn: <em>&#8220;Tarde te am\u00e9, Dios m\u00edo, hermosura siempre antigua y siempre nueva, tarde te am\u00e9. T\u00fa estabas dentro de m\u00ed y yo afuera y as\u00ed por fuera te buscaba y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que T\u00fa creaste. T\u00fa estabas conmigo pero yo no estaba contigo. Me llamaste y clamaste y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y lo aspir\u00e9 y ahora te anhelo; gust\u00e9 de Ti y ahora siento hambre y sed de Ti\u201d <\/em>(Confesiones, libro 10, cap. 27).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"mailto:arivero@legionaries.org\">arivero@legionaries.org<\/a><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio Rivero, L.C. 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