{"id":2852,"date":"2016-04-19T01:15:02","date_gmt":"2016-04-19T06:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical\/"},"modified":"2016-04-19T01:15:02","modified_gmt":"2016-04-19T06:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Textos: Hech 14, 21b-27; Ap 21, 1-5a; Jn 13, 31-33a.34-35<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor en\u00a0el Centro de Humanidades Cl\u00e1sicas de la Legi\u00f3n de Cristo, en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal:<\/strong> La caridad es la contrase\u00f1a y la novedad del cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00edntesis del mensaje: En las lecturas de hoy el adjetivo nuevo ha salido cinco veces. Cuatro veces en la segunda lectura, y una vez en el evangelio. Lo antiguo \u2013ant\u00f3nimo de nuevo- ya termin\u00f3 (2\u00aa lectura). Es la llamada a vivir una vida nueva en la fe. Pero sobre todo, a vivir el mandamiento nuevo de la caridad. Aqu\u00ed est\u00e1 la novedad y la contrase\u00f1a del cristiano: \u201camaos los unos a los otros como Yo os he amado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En primer lugar, este regalo de la caridad es fruto de la Pascua y procede del coraz\u00f3n de Cristo entregado para nuestra salvaci\u00f3n. S\u00f3lo Cristo pudo ofrecernos este presente, que trajo directamente del cielo y nos lo encomend\u00f3 antes de partir de nuevo para el Padre, una vez terminada su misi\u00f3n aqu\u00ed en la tierra. Para eso, Cristo en el bautismo tuvo que cambiar nuestro coraz\u00f3n de piedra y ponernos un coraz\u00f3n de carne, tuvo que purificar y limpiar nuestras venas y arterias, dilatar nuestro ventr\u00edculo y aur\u00edcula. En ese d\u00eda nos puso una v\u00e1lvula divina para que podamos amar como \u00c9l nos ama: con un amor universal, misericordioso, delicado, bondadoso. Y gracias a la Eucarist\u00eda, otro de los dones del Cristo Pascual, el Esp\u00edritu nos comunicar\u00e1 la fuerza del amor de Cristo. Preguntemos a los santos y a los m\u00e1rtires: a san Esteban, a santa In\u00e9s, a san Ignacio de Antioqu\u00eda, a san Maximiliano Mar\u00eda Kolbe, a santa Mar\u00eda Goretti, al beato Miguel Pro, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En segundo lugar, \u00bfd\u00f3nde reside la novedad de este mandamiento? Antes de Cristo, claro que exist\u00eda el amor. As\u00ed se lo recuerda Jes\u00fas al letrado que le pregunt\u00f3 por el primer mandamiento de la ley: \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios de todo coraz\u00f3n, con toda el alma, con toda tu mente. Este es el precepto m\u00e1s importante; pero el segundo es equivalente: amar\u00e1s al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (Mt 22, 37-39). Ahora bien, si bien exist\u00eda ese mandamiento, era pura teor\u00eda, un ideal abstracto. Era simplemente algo distinto. Ciertamente, hubo hombres que se amaron tambi\u00e9n antes de Cristo; pero, \u00bfpor qu\u00e9? Porque eran parientes, porque eran aliados, amigos, pertenec\u00edan al mismo clan o al mismo pueblo: o sea por algo que los ligaba entre s\u00ed, distingui\u00e9ndolos de todos los dem\u00e1s. Ahora hay que ir m\u00e1s all\u00e1: amar a quien nos persigue, amar a los enemigos, a los que no nos saludan ni nos aman. Es decir, amar al hermano por s\u00ed mismo y no por lo \u00fatil que pueda resultarnos. Es la palabra \u201cpr\u00f3jimo\u201d la que cambi\u00f3 el contenido: se dilat\u00f3 hasta comprender no s\u00f3lo a quien est\u00e1 cerca de nosotros, sino tambi\u00e9n a cada hombre al que podemos acercarnos. Nuevo es, por tanto, el mandamiento de Cristo porque nuevo es su contenido. Nuevo tambi\u00e9n, porque Jes\u00fas le ha a\u00f1adido esto: \u201cAmaos, como Yo os he amado\u201d. No pod\u00eda haber un modelo tan perfecto de amor en el Antiguo Testamento. Y, \u00bfc\u00f3mo nos am\u00f3 Jes\u00fas? Con un amor generos\u00edsimo, sin l\u00edmites, un amor universal y misericordioso; amor que sabe transformar el mal en ocasi\u00f3n de amor m\u00e1s grande, como hizo Jes\u00fas en su Pasi\u00f3n y Muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica en el n\u00famero 1856 se\u00f1ala la importancia vital de la caridad para la vida cristiana. En esta virtud se encuentran la esencia y el n\u00facleo del cristianismo, es el centro de la predicaci\u00f3n de Cristo y es el mandato m\u00e1s importante (cf. Jn 15, 12; 15,17; Jn 13,34). No se puede vivir la moral cristiana haciendo a un lado a la caridad. La caridad es la virtud reina, el mandamiento nuevo que nos dio Cristo, por lo tanto es la base de toda espiritualidad cristiana. Es el distintivo de los aut\u00e9nticos cristianos. La caridad es la virtud sobrenatural por la que amamos a Dios sobre todas las cosas y al pr\u00f3jimo como a nosotros mismos por amor a Dios. Es la virtud por excelencia porque su objeto es el mismo Dios y el motivo del amor al pr\u00f3jimo es el mismo: el amor a Dios. Porque su bondad intr\u00ednseca, es la que nos une m\u00e1s a Dios, haci\u00e9ndonos parte de Dios y d\u00e1ndonos su vida (cf. 1 Jn. 4, 8). La caridad le da vida a todas las dem\u00e1s virtudes, pues es necesaria para que \u00e9stas se dirijan a Dios. Sin la caridad, las dem\u00e1s virtudes est\u00e1n como muertas. La caridad no termina con nuestra vida terrena, en la vida eterna viviremos continuamente la caridad. San Pablo nos lo menciona en 1 Cor. 13, 13; y 13, 87. Al hablar de la caridad, hay que hablar del amor. El amor \u201cno es un sentimiento bonito\u201d o la carga rom\u00e1ntica de la vida. El amor es buscar el bien del otro. La caridad es m\u00e1s que el amor. El amor es natural. La caridad es sobrenatural, algo del mundo divino. La caridad es poseer en nosotros el amor de Dios. Es amar como Dios ama, con su intensidad y con sus caracter\u00edsticas. La caridad es un don de Dios que nos permite amar en medida superior a nuestras posibilidades humanas. La caridad es amar como Dios, no con la perfecci\u00f3n que \u00c9l lo hace, pero s\u00ed con el estilo que \u00c9l tiene. A eso nos referimos cuando decimos que estamos hechos a imagen y semejanza de Dios, a que tenemos la capacidad de amar como Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para reflexionar: 1 Cor 13, 4-7:\u201cEl amor es paciente, es bondadoso. El amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante. No se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido. El amor no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca. Pero si hay dones de profec\u00eda, se acabar\u00e1n; si hay lenguas, cesar\u00e1n; si hay conocimiento, se acabar\u00e1\u201d. \u00bfMi caridad y amor tienen estas caracter\u00edsticas? \u00bfTengo clavado este distintivo en mi vida cristiana?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para rezar: nada mejor que el Himno de san Francisco, donde se resume la esencia del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hazme un instrumento de tu paz<br \/>\ndonde haya odio lleve yo tu amor<br \/>\ndonde haya injuria tu perd\u00f3n se\u00f1or<br \/>\ndonde haya duda fe en ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Maestro, ay\u00fadame a nunca buscar<br \/>\nel ser consolado sino consolar<br \/>\nser entendido sino entender<br \/>\nser amado sino yo amar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hazme un instrumento de tu paz<br \/>\nque lleve tu esperanza por doquier<br \/>\ndonde haya oscuridad lleve tu luz<br \/>\ndonde haya pena tu gozo, Se\u00f1or .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hazme un instrumento de tu paz<br \/>\nes perdonando que nos das perd\u00f3n<br \/>\nes dando a todos como T\u00fa nos das<br \/>\nmuriendo es que volvemos a nacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hazme un instrumento de tu paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Textos: Hech 14, 21b-27; Ap 21, 1-5a; Jn 13, 31-33a.34-35 P. 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