{"id":2920,"date":"2016-04-21T09:15:02","date_gmt":"2016-04-21T14:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-nueva-ciudad\/"},"modified":"2016-04-21T09:15:02","modified_gmt":"2016-04-21T14:15:02","slug":"la-nueva-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/la-nueva-ciudad\/","title":{"rendered":"La Nueva Ciudad"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Hechos de los Ap\u00f3stoles 14, 21-27: \u201cContaban a la comunidad lo que hab\u00eda hecho Dios por medio de ellos\u201d.<br \/>\nSalmo 144: \u201cBendecir\u00e9 al Se\u00f1or eternamente. Aleluya\u201d.<br \/>\n&#8220;Apocalipsis 21, 1-5: \u201cDescend\u00eda del Cielo, la ciudad santa, la nueva Jerusal\u00e9n\u201d.<br \/>\nSan Juan 13, 31-33. 34-35: \u201cUn mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este mundo de pesimismo, de violencia y de angustia, resuenan las palabras llenas de fe y de esperanza que Juan anuncia en el Apocalipsis: \u201cVi un cielo nuevo y una tierra nueva\u201d. No es la utop\u00eda de un iluminado que busca olvidar su oscuridad; no son los sue\u00f1os de quien quiere escapar de la realidad; no es la alienaci\u00f3n para soportar el sufrimiento. Es la respuesta de un pueblo sometido a la m\u00e1s cruel persecuci\u00f3n que encuentra en Jes\u00fas Resucitado la fuerza para levantarse y so\u00f1ar que otro mundo es posible, siempre basado en su palabra y en sus promesas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si algo caracteriz\u00f3 a Jes\u00fas fue la necesidad de trastocar los valores de su mundo, no en el sentido de destruirlo y crear otro distinto, sino en el de renovarlo desde sus ra\u00edces y hacerlo desde la peque\u00f1ez, desde la oscuridad, desde el anonimato. Jes\u00fas fue un so\u00f1ador, pero un so\u00f1ador cimentado fuertemente en el amor de Dios su Padre. Desde el amor y a trav\u00e9s del sufrimiento, del fracaso, del dolor, pudo construir un mundo nuevo y diferente. Los primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas estaban convencidos firmemente que \u00c9l supo convertir su fracaso en fermento de renovaci\u00f3n del g\u00e9nero humano, y que Dios ratific\u00f3 esa entrega total de su vida con el triunfo en la Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy encontramos en la liturgia tres testimonios que nos llevar\u00e1n a nosotros, disc\u00edpulos no muy entusiastas y un poco acartonados, a quedarnos admirados ante el entusiasmo y la valent\u00eda con que aquellos hombres sencillos enfrentaban los grandes retos de vivir y proclamar un Evangelio que visto desde lejos parec\u00eda destinado al fracaso y que a partir de la Cruz toma nueva luz y se iluminaba en medio de todas las dificultades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No es humanamente posible entender la entrega sin l\u00edmites de Pablo que se multiplica no s\u00f3lo en los lugares de tradici\u00f3n jud\u00eda sino que se aventura a abrir las puertas del paganismo porque el Evangelio no pueden encerrarse en las fronteras sino que se propaga y extiende por toda la humanidad. El proyecto de Jes\u00fas no puede limitarse a un pueblo o una cultura,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El modo de vivir y de extender el Evangelio va desde el interior de la persona como lo proclama Juan en esa especie de despedida en que nos ofrece la herencia y el deseo de Jes\u00fas: \u201cLes doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado\u201d. Usando toda su ternura, llama a sus disc\u00edpulos \u201cHijitos\u201d, antes de proponerles el m\u00e9todo y forma de vivir su Evangelio. Es lo que dar\u00e1 identidad y cohesi\u00f3n a los nuevos disc\u00edpulos. Si se aman mutuamente con el amor que Jes\u00fas los ha amado, no dejar\u00e1n de sentir su presencia, de percibir su esp\u00edritu y de construir su reino. El amor que han recibido de Jes\u00fas seguir\u00e1 difundi\u00e9ndose entre los suyos. Es lo que distingue al disc\u00edpulo de Jes\u00fas: el amor. No entendido en el amor er\u00f3tico tan de moda en nuestros tiempos, ni siquiera entendido en el afecto que se establece entre los amigos o los parientes. Jes\u00fas lleva mucho m\u00e1s all\u00e1 su amor: el amor incondicional, de entrega, de servicio, de donaci\u00f3n. Nada tiene que ver con el amor comercial y de intercambio que la sociedad actual proclama; nada con el amor ego\u00edsta que ama s\u00f3lo a quien lo ama; es el amor capaz de superar las barreras y los obst\u00e1culos para acercarse al otro con el mismo amor de Jes\u00fas que nos invita: \u201cSean misericordiosos como su Padre celestial es misericordioso\u201d. Es la se\u00f1al de sus disc\u00edpulos, es la se\u00f1al del cristiano: el amor. Que no quede este mandamiento \u201cnuevo\u201d, sin estrenar, guardado bellamente en un nicho\u2026 que lo hagamos gastarse y desgastarse en la entrega generosa de nuestra persona como nuestro Padre nos ha amado. Ya el salmo nos pone el gran modelo: \u201cEl Se\u00f1or es compasivo y misericordioso, lento en enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Se\u00f1or para con todos y su amor se extiende a todas sus creaturas\u201d. Parecerse a nuestro Padre Misericordioso sin venganzas sino siempre dispuestos al perd\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Algunos pasajes del libro de Hechos de los Ap\u00f3stoles nos presentan esta comunidad id\u00edlica donde el amor a Dios y a los hermanos se convierte en la fuente de la vida de esa peque\u00f1a comunidad. Y no es que no hubiera problemas, cada persona tiene sus propios intereses, sus cualidades y defectos, y la vida en comunidad siempre tiene sus dificultades. Pero las primeras comunidades son conscientes de que el amor que nos tiene Jes\u00fas es el mayor ejemplo y el mejor motor para construir una nueva comunidad. No se puede pensar en cristianos derrotados por la adversidad, la violencia o la mentira. Cristo con su Resurrecci\u00f3n las vence y da nueva vida. As\u00ed lo entendi\u00f3 la perseguida comunidad del Apocalipsis, que a pesar de todos los dragones y bestias, s\u00edmbolos inequ\u00edvocos de perversi\u00f3n, maldad e injusticia, se atreve a proclamar con todas sus fuerzas su seguridad de alcanzar una nueva ciudad, s\u00edmbolo de paz y de justicia. \u201c\u00c9sta es la morada de Dios con los hombres: vivir\u00e1 con ellos como su Dios y ellos ser\u00e1n su pueblo. Dios enjugar\u00e1 todas sus l\u00e1grimas y ya no habr\u00e1 muerte ni duelo, ni penas ni llantos, porque todo lo antiguo se termin\u00f3\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esta es la ciudad ideal construida con los cimientos del amor vivido al estilo de Jes\u00fas, de la justicia que da vida, de la paz que se comparte con todos los humanos. Una ciudad que podemos construir si, abandonando nuestros ego\u00edsmos, nos entregamos en el servicio y la donaci\u00f3n plena: \u201c\u00c9ste es mi mandamiento\u2026 que se amen los unos a los otros\u201d. As\u00ed podremos construir la Nueva Ciudad, la Ciudad de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se\u00f1or Jes\u00fas, que nos has amado hasta el extremo, inflama nuestros corazones en tu divino amor, para que superando nuestros ego\u00edsmos, podamos construir la Nueva Jerusal\u00e9n. Am\u00e9n.<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hechos de los Ap\u00f3stoles 14, 21-27: \u201cContaban a la comunidad lo que hab\u00eda hecho Dios por medio de ellos\u201d. Salmo 144: \u201cBendecir\u00e9 al Se\u00f1or eternamente. 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