{"id":3063,"date":"2016-04-27T06:15:02","date_gmt":"2016-04-27T11:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-miercoles-27-de-abril-de-2016\/"},"modified":"2016-04-27T06:15:02","modified_gmt":"2016-04-27T11:15:02","slug":"texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-miercoles-27-de-abril-de-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-miercoles-27-de-abril-de-2016\/","title":{"rendered":"Texto completo de la catequesis del papa Francisco en la audiencia del mi\u00e9rcoles 27 de abril de 2016"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha reflexionado en la catequesis de la audiencia general sobre la par\u00e1bola del buen samaritano y ha recordado qui\u00e9n es nuestro pr\u00f3jimo. De este modo, ha advertido que no es autom\u00e1tico que quien frecuenta la casa de Dios y conoce la misericordia sepa amar al pr\u00f3jimo. El Santo Padre ha asegurado que\u00a0no existe verdadero culto si eso no se traduce en servicio al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">&#8220;Queridos hermanos y hermanas, \u00a1buenos d\u00edas!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Hoy reflexionamos sobre la par\u00e1bola del buen samaritano (cfr <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Lc<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> 10,25-37). Un doctor de la Ley pone a prueba a Jes\u00fas con esta pregunta: \u201cMaestro, \u00bfqu\u00e9 tengo que hacer para heredar la vida eterna?\u201d (v. 25). Jes\u00fas le pide que responda \u00e9l mismo, y lo hace perfectamente: \u201cAmar\u00e1s a Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente, y al pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d (v. 27). Por tanto Jes\u00fas concluye: \u201cHaz esto y vivir\u00e1s\u201d (v. 28).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Entonces ese hombre plantea otra pregunta, que se hace preciosa para nosotros: \u201c\u00bfQui\u00e9n es mi pr\u00f3jimo?\u201d (v. 29), y pone como ejemplo: \u201c\u00bfmis parientes?, \u00bfmis compatriotas?, \u00bflos de mi religi\u00f3n?&#8230;\u201d. En resumen, quiere una regla clara que le permita clasificar a los otros en \u201cpr\u00f3jimo\u201d y \u201cno pr\u00f3jimo\u201d. En esos que pueden convertirse en pr\u00f3jimo y los que no pueden convertirse en pr\u00f3jimo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Y Jes\u00fas responde con una par\u00e1bola, que muestra a un sacerdote, un levita y un samaritano. Los dos primeros son figuras relacionadas al culto del templo; el tercero es un jud\u00edo cism\u00e1tico, considerado como un extranjero, pagano e impuro. Es decir, el samaritano. En el camino de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 el sacerdote y el levita se encuentran con un hombre moribundo, que los bandidos le han asaltado, robado y abandonado. La Ley del Se\u00f1or en situaciones similares prev\u00e9 la obligaci\u00f3n de socorrerlo, pero ambos pasaron de largo sin detenerse. Ten\u00edan prisa, no s\u00e9, el sacerdote quiz\u00e1 ha mirado el reloj y ha dicho \u2018pero llego tarde a misa, tengo que decir misa\u2019. El otro ha dicho \u2018pero no s\u00e9 si la ley me permite porque hay sangre ah\u00ed y ser\u00e9 impuro\u2019. Van por otro camino y no se acercan. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Y aqu\u00ed la par\u00e1bola nos ofrece una primera ense\u00f1anza: no es autom\u00e1tico que quien frecuenta la casa de Dios y conoce la misericordia sepa amar al pr\u00f3jimo. No es autom\u00e1tico. T\u00fa puedes conocer toda la Biblia, t\u00fa puedes conocer todos los libros lit\u00fargicos, t\u00fa puedes conocer toda la teolog\u00eda, pero del conocer no es autom\u00e1tico el amar. El amar tiene otro camino, el amor tiene otro camino, con inteligencia pero algo m\u00e1s. El sacerdote y el levita ven, pero ignoran; miran pero no proveen. Sin embargo, no existe verdadero culto si eso no se traduce en servicio al pr\u00f3jimo. No lo olvidemos nunca: frente al sufrimiento de tanta gente agotada por el hambre, la violencia y la injusticia, no podemos permanecer como espectadores. Ignorar el sufrimiento del hombre, \u00bfqu\u00e9 significa? \u00a1Significa ignorar a Dios! Si yo no me acerco a ese hombre, esa mujer, ese ni\u00f1o, ese anciano, esa anciana que sufre, no me acerco a Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Pero vayamos al centro de la par\u00e1bola: el samaritano, es decir el despreciado, ese sobre el que nadie hubiera apostado nada, y que a\u00fan as\u00ed ten\u00eda tambi\u00e9n \u00e9l sus compromisos y sus cosas que hacer, cuando vio al hombre herido, no pas\u00f3 de largo como los otros dos, que estaban vinculados al templo, sino que \u201ctuvo compasi\u00f3n\u201d, as\u00ed dice el Evangelio, tuvo compasi\u00f3n (v. 33). Es decir, el coraz\u00f3n y las entra\u00f1as se conmovieron. Esta es la diferencia. Los otros dos \u201cvieron\u201d, pero sus corazones se quedaron cerrados, fr\u00edos. Sin embargo el coraz\u00f3n del samaritano estaba en sinton\u00eda con el coraz\u00f3n mismo de Dios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">De hecho, la \u201ccompasi\u00f3n\u201d es una caracter\u00edstica esencial de la misericordia de Dios. \u00c9l tiene compasi\u00f3n de nosotros. \u00bfQu\u00e9 quiere decir? Sufre con nosotros, \u00c9l siente nuestros sufrimientos. Compasi\u00f3n, sufre con. El verbo indica que las entra\u00f1as se mueven y tiemblan ante el mal del hombre. Y en los gestos y en las acciones de buen samaritano reconocemos el actuar misericordioso de Dios en toda la historia de la salvaci\u00f3n. Es la misma compasi\u00f3n con la que el Se\u00f1or viene al encuentro de cada uno de nosotros: \u00c9l no nos ignora, conoce nuestros dolores, sabe cu\u00e1ndo necesitamos ayuda y consuelo. Est\u00e1 cerca de nosotros y no nos abandona nunca. Cada uno de nosotros, podemos hacernos la pregunta en el coraz\u00f3n, \u00bfyo lo creo? \u00bfCreo que el Se\u00f1or tiene compasi\u00f3n de m\u00ed, as\u00ed como soy, pecador, con tantos problemas y tantas cosas? Pensar en eso y la respuesta es s\u00ed. Cada uno debe mirar en el coraz\u00f3n si tiene la fe en esta compasi\u00f3n de Dios. De Dios bueno que se acerca, nos sana, nos acaricia y si nosotros lo rechazamos \u00e9l espera, es paciente, siempre junto a nosotros. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">El samaritano se comporta con verdadera misericordia: cura las heridas de ese hombre, lo lleva a una pensi\u00f3n, lo cuida personalmente, paga su asistencia. Todo eso nos ense\u00f1a que la compasi\u00f3n, el amor, no es un sentimiento vago, pero significa cuidar del otro al punto de\u00a0pagar personalmente. Significa comprometerse cumpliendo todos los pasos necesarios para \u201cacercarse\u201d al otro hasta identificarse con \u00e9l: \u201camar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. Este es el mandamiento del Se\u00f1or. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Concluida la par\u00e1bola, Jes\u00fas gira la\u00a0pregunta del doctor de la Ley y le pregunta: \u201c\u00bfQui\u00e9n de estos tres te parece que haya sido el pr\u00f3jimo de aquel que hab\u00eda ca\u00eddo en las manos de los bandidos?\u201d (v. 36). Finalmente la respuesta es clara: \u201cEl que ha tenido compasi\u00f3n de \u00e9l\u201d (v. 27). Al inicio de la par\u00e1bola para el sacerdote y el levita el pr\u00f3jimo era el moribundo; al finalizar el pr\u00f3jimo es el samaritano que ha estado cerca. Jes\u00fas cambia la perspectiva: no hay que clasificar a los otros para ver qui\u00e9n es el pr\u00f3jimo y qui\u00e9n no. T\u00fa puedes convertirte en pr\u00f3jimo de quien est\u00e9 en necesidad, y lo ser\u00e1s si tu coraz\u00f3n tiene compasi\u00f3n. Es decir, tienes esa capacidad de sufrir con el otro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Esta par\u00e1bola es un buen regalo para todos nosotros, \u00a1y tambi\u00e9n un compromiso! Jes\u00fas nos repite a cada uno de nosotros lo que dijo al doctor de la Ley: \u201cVe y haz t\u00fa lo mismo\u201d (v. 37). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Estamos todos llamados a recorrer el mismo camino del buen samaritano, que es figura de Cristo: Jes\u00fas se ha inclinado ante nosotros, se ha hecho nuestro siervo, y as\u00ed nos ha salvado, para que tambi\u00e9n nosotros podamos tambi\u00e9n amarnos como \u00c9l nos ha amado. De la misma forma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>(Texto traducido y transcrito por ZENIT \u00a0desde el audio)<\/em><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha reflexionado en la catequesis de la audiencia general sobre la par\u00e1bola del buen samaritano y ha recordado qui\u00e9n es nuestro pr\u00f3jimo. De este modo, ha advertido que no es autom\u00e1tico que quien frecuenta la casa de Dios y conoce la misericordia sepa amar al pr\u00f3jimo. 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