{"id":3154,"date":"2016-04-30T05:05:02","date_gmt":"2016-04-30T10:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-catequesis-papa-francisco-sobre-la-reconciliacion-con-dios\/"},"modified":"2016-04-30T05:05:02","modified_gmt":"2016-04-30T10:05:02","slug":"texto-completo-catequesis-papa-francisco-sobre-la-reconciliacion-con-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-catequesis-papa-francisco-sobre-la-reconciliacion-con-dios\/","title":{"rendered":"[TEXTO COMPLETO] Catequesis Papa Francisco sobre la reconciliaci\u00f3n con Dios"},"content":{"rendered":"<p> VATICANO, 30 Abr. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Papa Francisco habl&oacute; de la reconciliaci&oacute;n con Dios durante una nueva Audiencia Jubilar dedicada a militares y polic&iacute;as.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tFrancisco explic&oacute; que &ldquo;el pecado es de verdad una expresi&oacute;n de rechazo a su amor, con la consecuencia de cerrarnos en nosotros mismos, iludi&eacute;ndonos de encontrar mayor libertad y autonom&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n, el texto completo gracias a Radio Vaticano:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tQueridos hermanos y hermanas, &iexcl;buenos d&iacute;as!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tHoy deseo reflexionar con ustedes sobre un aspecto importante de la misericordia: la reconciliaci&oacute;n. Dios no ha dejado jam&aacute;s de ofrecer su perd&oacute;n a los hombres: su misericordia se ha manifestado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Muchas veces pensamos que nuestros pecados alejan al Se&ntilde;or de nosotros: en realidad, pecando, nosotros nos alejamos de &Eacute;l, pero &Eacute;l, vi&eacute;ndonos en el peligro, con mayor raz&oacute;n nos viene a buscar. Dios no se conforma jam&aacute;s con la posibilidad que una persona permanezca extra&ntilde;a a su amor, pero a cambio de encontrar en ella alg&uacute;n signo de arrepentimiento por el mal realizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tS&oacute;lo con nuestras fuerzas no lograremos reconciliarnos con Dios. El pecado es de verdad una expresi&oacute;n de rechazo a su amor, con la consecuencia de cerrarnos en nosotros mismos, iludi&eacute;ndonos de encontrar mayor libertad y autonom&iacute;a. Pero lejos de Dios no tenemos m&aacute;s una meta, y de peregrinos en este mundo nos hacemos &ldquo;errantes&rdquo;. Un modo com&uacute;n de decir es que, cuando pecamos, nosotros &ldquo;le damos la espalda a Dios&rdquo;. Es justamente as&iacute;, el pecador ve solo a s&iacute; mismo y pretende de este modo ser autosuficiente; por eso, el pecado aumenta siempre m&aacute;s la distancia entre nosotros y Dios, y esto se puede convertir en un abismo. A pesar de ello, Jes&uacute;s viene a buscarnos como buen pastor que no est&aacute; contento hasta cuando no ha encontrado la oveja perdida, como leemos en el Evangelio (Cfr. Lc 15,4-6). &Eacute;l reconstruye el puente que nos une al Padre y nos permite reencontrar la dignidad de hijos. Con el sacrificio de su vida nos ha reconciliado con el Padre y nos ha donado la vida eterna (Cfr. Jn 10,15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&laquo;&iexcl;D&eacute;jense reconciliar con Dios!&raquo; (2 Cor 5,20) &#8211; &laquo;&iexcl;Dej&eacute;monos reconciliar con Dios!&raquo; -: el grito que el ap&oacute;stol Pablo dirige a los primeros cristianos de Corinto, hoy con la misma fuerza y convicci&oacute;n vale para todos nosotros. &iexcl;Dej&eacute;monos reconciliar con Dios! Este Jubileo de la Misericordia es un tiempo de reconciliaci&oacute;n para todos. Tantas personas quisieran reconciliarse con Dios pero no saben c&oacute;mo hacerlo, o no se sienten dignos, o no quieren admitirlo ni siquiera a s&iacute; mismos. La comunidad cristiana puede y debe favorecer el regreso sincero a Dios de cuantos sienten su nostalgia. Sobre todo cuantos realizan el &laquo;ministerio de la reconciliaci&oacute;n&raquo; (2 Cor 5,18) est&aacute;n llamados a ser instrumentos d&oacute;ciles del Esp&iacute;ritu Santo para que ah&iacute; donde ha abundado el pecado pueda sobre abundar la misericordia de Dios (Cfr. Rom 5,20). &iexcl;Ninguno permanezca alejado de Dios a causa de obst&aacute;culos puestos por los hombres! Y esto es v&aacute;lido, esto vale tambi&eacute;n &ndash; y lo digo enfatiz&aacute;ndolo &ndash; a los confesores, es v&aacute;lido para ellos: por favor, no pongan obst&aacute;culos a las personas que quieren reconciliarse con Dios. &iexcl;El confesor debe ser un padre! &iexcl;Est&aacute; en lugar de Dios Padre! El confesor debe acoger a las personas que van a &eacute;l para reconciliarse con Dios y ayudarlos en el camino de esta reconciliaci&oacute;n que est&aacute; haciendo. Es un ministerio tan bello: no es una sala de torturas ni un interrogatorio, no, es el Padre quien recibe, Dios Padre, Jes&uacute;s, que recibe y acoge a esta persona y perdona. &iexcl;Dej&eacute;monos reconciliar con Dios! &iexcl;Todos nosotros! Este A&ntilde;o Santo sea el tiempo favorable para redescubrir la necesidad de la ternura y de la cercan&iacute;a del Padre y para regresar a &Eacute;l con todo el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTener la experiencia de la reconciliaci&oacute;n con Dios permite descubrir la necesidad de otras formas de reconciliaci&oacute;n: en las familias, en las relaciones interpersonales, en las comunidades eclesiales, como tambi&eacute;n en las relaciones sociales e internacionales. Alguno me dec&iacute;a, los d&iacute;as pasados, que en el mundo existen m&aacute;s enemigos que amigos, y creo que tiene raz&oacute;n. Pero no, hagamos puentes de reconciliaci&oacute;n tambi&eacute;n entre nosotros, comenzando por la misma familia. Cuantos hermanos han discutido y sean alejado solamente por la herencia. Pero mira, &iexcl;esto no es as&iacute;! &iexcl;Este A&ntilde;o es el a&ntilde;o de la reconciliaci&oacute;n, con Dios y entre nosotros! La reconciliaci&oacute;n de hecho es tambi&eacute;n un servicio a la paz, al reconocimiento de los derechos fundamentales de las personas, a la solidaridad y a la acogida de todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAceptemos, por lo tanto, la invitaci&oacute;n a dejarnos reconciliar con Dios, para convertirnos en nuevas creaturas y poder irradiar su misericordia en medio a los hermanos, en medio a la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\t&iquest;Quieres reconciliarte con Dios? Papa Francisco te explica c&oacute;mo hacerlo https:\/\/t.co\/HVZ7E4aWVV<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 30 de abril de 2016<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VATICANO, 30 Abr. 16 (ACI).- El Papa Francisco habl&oacute; de la reconciliaci&oacute;n con Dios durante una nueva Audiencia Jubilar dedicada a militares y polic&iacute;as. Francisco explic&oacute; que &ldquo;el pecado es de verdad una expresi&oacute;n de rechazo a su amor, con la consecuencia de cerrarnos en nosotros mismos, iludi&eacute;ndonos de encontrar mayor libertad y autonom&iacute;a&rdquo;. 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