{"id":3157,"date":"2016-04-30T05:15:02","date_gmt":"2016-04-30T10:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-sabado-30-de-abril-de-2016\/"},"modified":"2016-04-30T05:15:02","modified_gmt":"2016-04-30T10:15:02","slug":"texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-sabado-30-de-abril-de-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-sabado-30-de-abril-de-2016\/","title":{"rendered":"Texto completo de la catequesis del papa Francisco en la audiencia del s\u00e1bado 30 de abril de 2016"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha reflexionado este s\u00e1bado en la audiencia jubilar sobre la reconciliaci\u00f3n, como un aspecto importante de la misericordia. As\u00ed ha recordado que &#8220;solo con nuestras fuerzas no podemos reconciliarnos con Dios&#8221; y que &#8220;\u00c9l reconstruye el puente que nos reincorpora al Padre y nos permite encontrar la dignidad de hijos&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Publicamos a continuaci\u00f3n el texto completo de la catequesis del Papa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Queridos hermanos y hermanas, buenos d\u00edas!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hoy deseo reflexionar con vosotros sobre un aspecto importante de la misericordia: la reconciliaci\u00f3n. Dios no ha dejado nunca de ofrecer su perd\u00f3n a los hombres: su misericordia se hace sentir de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. A menudo repetimos que nuestros pecados nos alejan del Se\u00f1or: en realidad, pecando, nosotros nos alejamos de \u00c9l, pero \u00c9l, vi\u00e9ndonos en el peligro, a\u00fan m\u00e1s viene a buscarnos. Dios no se resigna nunca a la posibilidad de que una persona permanezca ajena a su amor, con la condici\u00f3n de encontrar en ella alg\u00fan signo de arrepentimiento por el mal cumplido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Solo con nuestras fuerzas no podemos reconciliarnos con Dios. El pecado es realmente una expresi\u00f3n de rechazo de su amor, con la consecuencia de encerrarnos en nosotros mismos, con la ilusi\u00f3n de encontrar mayor libertad y autonom\u00eda. Pero lejos de Dios no ya tenemos una meta, y de peregrinos en este mundo nos convertimos en \u201cerrantes\u201d. De forma coloquial podemos decir que, cuando pecamos, nosotros \u201cdamos la espalda a Dios\u201d. Es precisamente as\u00ed; el pecador se ve solo a s\u00ed mismo y pretende de esta forma ser autosuficiente; por eso, el pecado alarga siempre m\u00e1s la distancia entre Dios y nosotros, y esta se puede convertir en un abismo. A\u00fan as\u00ed, Jes\u00fas viene a buscarnos como un buen pastor que no est\u00e1 contento hasta que no encuentra la oveja perdida (cfr Lc 15,4-6). \u00c9l reconstruye el puente que nos reincorpora al Padre y nos permite encontrar la dignidad de hijos. Con la ofrenda de su vida nos ha reconciliado con el Padre y nos ha donado la vida eterna (cfr Gv 10,15). \u201c\u00a1Dejaos reconciliar con Dios! \u00a1Dejaos reconciliar con Dios!\u201d(2 Cor 5,20): el grito que el ap\u00f3stol Pablo dirige a los primeros cristianos de Corinto, hoy vale para todos nosotros\u00a0con la misma fuerza y convicci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Dej\u00e9monos reconciliar con Dios. Este Jubileo de la Misericordia es un tiempo de reconciliaci\u00f3n para todos. Muchas personas quisieran reconciliarse con Dios pero no saben c\u00f3mo hacer, o no se sienten dignos, o no quieren admitirlo ni siquiera a s\u00ed mismos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">La comunidad cristiana puede y debe favorecer el regreso sincero a Dios de los que sienten su nostalgia. Sobre todo cuantos realizan el \u201cministerio de la reconciliaci\u00f3n\u201d (2 Cor 5,18) est\u00e1n llamados a ser instrumentos d\u00f3ciles del Esp\u00edritu Santo para que ah\u00ed donde ha abundado el pecado pueda sobreabundar la misericordia de Dios (Cfr. Rom 5,20). \u00a1Ninguno permanezca alejado de Dios a causa de obst\u00e1culos puestos por los hombres! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y esto es v\u00e1lido, esto vale tambi\u00e9n \u2013 y lo digo enfatiz\u00e1ndolo \u2013 para\u00a0los confesores, es v\u00e1lido para ellos: por favor, no pongan obst\u00e1culos a las personas que quieren reconciliarse con Dios. \u00a1El confesor debe ser un padre! \u00a1Est\u00e1 en lugar de Dios Padre! El confesor debe acoger a las personas que van a \u00e9l para reconciliarse con Dios y ayudarlas en el camino de esta reconciliaci\u00f3n que est\u00e1 haciendo. Es un ministerio tan bonito: no es una sala de tortura ni un interrogatorio, no, es el Padre quien recibe, Dios Padre, Jes\u00fas, que recibe y acoge a esta persona y perdona. \u00a1Dej\u00e9monos reconciliar con Dios! \u00a1Todos nosotros!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Este A\u00f1o Santo sea tiempo favorable para redescubrir la necesidad de la ternura y de la cercan\u00eda del Padre y del volver a \u00c9l con todo el coraz\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Tener la experiencia de la reconciliaci\u00f3n con Dios permite descubrir la necesidad de otras formas de reconciliaci\u00f3n: en las familias, en las relaciones interpersonales, en las comunidades eclesiales, como tambi\u00e9n en las relaciones sociales e internacionales. Alguno me dec\u00eda, los d\u00edas pasados, que en el mundo existen m\u00e1s enemigos que amigos, y creo que tiene raz\u00f3n. Pero no, hagamos puentes de reconciliaci\u00f3n tambi\u00e9n entre nosotros, comenzando por la misma familia. \u00a1Cu\u00e1ntos hermanos han discutido y se han alejado solamente por la herencia! Pero mira, \u00a1esto no es as\u00ed! \u00a1Este A\u00f1o es el a\u00f1o de la reconciliaci\u00f3n, con Dios y entre nosotros! La reconciliaci\u00f3n de hecho es tambi\u00e9n un servicio a la paz, al reconocimiento de los derechos fundamentales de las personas, a la solidaridad y a la acogida de todos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-weight: 400\">Aceptemos, por lo tanto, la invitaci\u00f3n a dejarnos reconciliar con Dios, para convertirnos en nuevas criaturas y poder irradiar su misericordia en medio de los hermanos, en medio de la gente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>(Texto traducido por ZENIT)<\/em><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha reflexionado este s\u00e1bado en la audiencia jubilar sobre la reconciliaci\u00f3n, como un aspecto importante de la misericordia. As\u00ed ha recordado que &#8220;solo con nuestras fuerzas no podemos reconciliarnos con Dios&#8221; y que &#8220;\u00c9l reconstruye el puente que nos reincorpora al Padre y nos permite encontrar la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/texto-completo-de-la-catequesis-del-papa-francisco-en-la-audiencia-del-sabado-30-de-abril-de-2016\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTexto completo de la catequesis del papa Francisco en la audiencia del s\u00e1bado 30 de abril de 2016\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3157","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3157"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3157\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}