{"id":3205,"date":"2016-05-03T06:15:01","date_gmt":"2016-05-03T11:15:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-septimo-domingo-de-pascua-solemnidad-de-la-ascension-del-senor\/"},"modified":"2016-05-03T06:15:01","modified_gmt":"2016-05-03T11:15:01","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-septimo-domingo-de-pascua-solemnidad-de-la-ascension-del-senor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-septimo-domingo-de-pascua-solemnidad-de-la-ascension-del-senor\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical \u2013 S\u00e9ptimo domingo de Pascua Solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><i>(<\/i>ZENIT &#8211; Monterrey).-\u00a0Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor en\u00a0el Centro de Humanidades Cl\u00e1sicas de la Legi\u00f3n de Cristo, en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Idea principal<\/strong>: La Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or nos invita a \u201cvolar\u201d al cielo con la mente y con el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>S\u00edntesis del mensaje:<\/strong> Este misterio glorioso de la vida del Se\u00f1or se resume as\u00ed: Jes\u00fas, despu\u00e9s de su vida en la tierra, de haber dejado instituida su Iglesia y habernos regalado su presencia resucitada y perpetua en los sacramentos, volvi\u00f3 al cielo, de donde hab\u00eda bajado para realizar la salvaci\u00f3n de la humanidad, para sentarse a la diestra del Padre y ser nuestro intercesor. Y desde all\u00e1 nos enviar\u00eda el Esp\u00edritu Santo que guiar\u00eda a la Iglesia y nos guiar\u00eda a cada uno a ese cielo prometido y anhelado por todo coraz\u00f3n humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Puntos de la idea principal<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En primer lugar<\/em><\/strong>, <em>en este d\u00eda el hombre deber\u00eda anhelar \u201cvolar\u201d al cielo<\/em>. Cuenta la mitolog\u00eda que el primer hombre que realiz\u00f3 el sue\u00f1o inmortal de todos los mortales, volar, fue \u00cdcaro, hijo de D\u00e9dalo, el ingeniero constructor del laberinto de Creta. Gracias a unas alas de pluma y mimbre, que le construy\u00f3 su padre y se las peg\u00f3 con cera a las espaldas, \u00cdcaro despeg\u00f3 un d\u00eda de la isla de Creta rumbo al Olimpo, que era el cielo de los dioses paganos. Pero, al sobrevolar el mar Egeo, atraves\u00f3 las nubes, le peg\u00f3 el sol, le derriti\u00f3 la cera, le despeg\u00f3 las alas y, \u00a1todo su gozo en un pozo!, el pobre \u00cdcaro cay\u00f3 al mar entre las islas de Samos, patria chica del teorema de Pit\u00e1goras, y la de Patmos, destierro del evangelista san Juan. Pero con el fracaso de \u00cdcaro no se les acabaron a los hombres las ganas de despegar de la tierra y subir al cielo. El 12 de abril de 1961, el cosmonauta ruso Juri A. Gagarin despeg\u00f3 de la base siberiana de Baikonur a las 9.07 a.m. y, a bordo de su c\u00e1psula espacial Wostok, en 89 minutos traz\u00f3 una elipse de 175 y 327 kms de altura alrededor de la tierra. Y aunque este ruso se burl\u00f3 de Dios diciendo: <em>\u201cEstuve por el cielo y no he encontrado a Dios\u201d,<\/em> sin embargo, el hombre sigue anhelando el cielo. Y es una verdad de fe que el cielo existe. Y que all\u00ed est\u00e1 Dios. Y que Jes\u00fas, un d\u00eda como hoy subi\u00f3 al cielo por la vertical del Olivete.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>En segundo lugar<\/em><\/strong>, Jes\u00fas no es ni un \u00cdcaro ni otro Gagarin. Pero esta gran noticia de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or es de un evento teol\u00f3gico de primera magnitud, que desvi\u00f3 el curso de la historia humana, trastorn\u00f3 los planes de los hombres y hoy nos tiene a nosotros de testigos. Ense\u00f1a lo siguiente: han terminado las p\u00e1ginas de la historia en que algunos hombres y mujeres privilegiados vivieron la cercan\u00eda inmediata y sensible de Jes\u00fas resucitado, y ahora hay que pasar p\u00e1gina. Ya nunca m\u00e1s ning\u00fan mortal volver\u00e1 a verle, o\u00edrle, tocarle, sentirle\u2026de carne y hueso. Pasemos p\u00e1gina. Y ahora comienza la historia de la presencia resucitada, m\u00edstica, pero real de Cristo que dijo: <em>\u201cYo estar\u00e9 con vosotros hasta la consumaci\u00f3n del mundo\u201d <\/em>(Mt 28, 19-20). Comenz\u00f3 la era de la Iglesia de Jes\u00fas, que dijo: <em>\u201cSer\u00e9is mis testigos\u2026hasta los \u00faltimos confines de la tierra\u201d<\/em> (Hech 1, 8), y lo somos. \u00c9sta es la era del Esp\u00edritu de Jes\u00fas, que dijo: <em>\u201cSer\u00e9is bautizados con el Esp\u00edritu Santo\u201d<\/em> (Hech 1, 5), y lo fuimos. Cuando Jes\u00fas les habl\u00f3 por \u00faltima vez, no volvieron a verle m\u00e1s con los ojos del cuerpo, pero comenzaron a sentir su presencia con los ojos de la fe y pensaron: realmente subi\u00f3 al cielo y est\u00e1 sentado a la derecha del Padre. Esto es la Ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong><em>Finalmente<\/em><\/strong>, <em>y los hombres de hoy, \u00bfser\u00e1 que sienten esta presencia de Cristo y anhelan el cielo?<\/em> Algunos tienen ojos que miman y ceban y no hartan. Y por eso, no miran al cielo. Otros entre tantas diversiones hacen pesado el coraz\u00f3n y no se elevan a las alturas celestiales. Viven el consejo del poeta Horacio: \u201c<em>Carpe diem<\/em>\u201d, disfruta el d\u00eda, y lo estrujan como a un lim\u00f3n, hasta la \u00faltima gota; y despu\u00e9s experimentan la resaca, la soledad, el hast\u00edo y el asco. \u00bfY el cielo? Nada. No obstante, hay cosas todav\u00eda que levantan el \u00e1nimo y nos invitan a mirar hacia arriba: la sonrisa limpia de un ni\u00f1o, un poco de belleza en un atardecer, un \u201cte quiero\u201d pero bien dicho, un adi\u00f3s con sincera nostalgia, una llamada de un amigo, el espect\u00e1culo del mar sereno, un minuto de libertad, un rato de oraci\u00f3n \u00edntima en una capilla donde est\u00e1 prendida la vela del Sant\u00edsimo. Todo esto nos invita a mirar y a \u201cvolar\u201d al cielo, al menos por momentos. Y alegrar y dar sentido a nuestra existencia, a nuestros dolores y fatigas, a nuestros actos de generosidad y bondad. No, la vida no acaba ac\u00e1. Despu\u00e9s de nuestra pasi\u00f3n y muerte, vendr\u00e1 la resurrecci\u00f3n y la ascensi\u00f3n. Como con Jes\u00fas. Ascendemos para entrar en Dios, encontrarnos con \u00c9l y disfrutar de su presencia amorosa. Y \u00c9l nos est\u00e1 esperando. Y Cristo, ya nos prepar\u00f3 una morada. En este d\u00eda se acaban las nostalgias y las penas, pues hemos llegado a nuestro cielo natal. All\u00ed todo es alegr\u00eda y j\u00fabilo y amor. Pero con Dios y los amigos de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Para reflexionar:<\/strong> \u00bfCu\u00e1ntas veces pienso diariamente en el cielo? \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s me gusta del cielo? \u00bfQu\u00e9 hago para poder llegar un d\u00eda a ese cielo que Cristo nos abri\u00f3 con su Ascensi\u00f3n? \u00bfLa certeza del cielo me hacen llevaderos el sufrimiento y la cruz en mi vida? \u00bfQu\u00e9 hago para llevar a todos mis seres queridos al cielo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00a0<\/em><strong>Para rezar<\/strong>: recemos con Fray Luis de Le\u00f3n en su Oda en la Ascensi\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00bfY dejas, Pastor santo,<br \/>\ntu grey en este valle hondo, obscuro,<br \/>\ncon soledad y llanto;<br \/>\ny t\u00fa, rompiendo el puro<br \/>\naire, te vas al inmortal seguro?&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u00bfQu\u00e9 mirar\u00e1n los ojos<br \/>\nque vieron de tu rostro la hermosura,<br \/>\nque no les sea enojos?<br \/>\nQuien oy\u00f3 tu dulzura,<br \/>\n\u00bfqu\u00e9 no tendr\u00e1 por sordo y desventura?&#8230;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>Dulce Se\u00f1or y amigo,<br \/>\ndulce padre y hermano, dulce esposo,<br \/>\nen pos de ti yo sigo:<br \/>\no puesto en tenebroso<br \/>\no puesto en lugar claro y glorioso.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: <a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"mailto:arivero@legionaries.org\">arivero@legionaries.org<\/a><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Monterrey).-\u00a0Antonio Rivero, L.C. 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