{"id":3212,"date":"2016-05-03T11:15:02","date_gmt":"2016-05-03T16:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/amoris-laetitia-pautas-doctrinales-para-un-discernimiento-pastoral\/"},"modified":"2016-05-03T11:15:02","modified_gmt":"2016-05-03T16:15:02","slug":"amoris-laetitia-pautas-doctrinales-para-un-discernimiento-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/amoris-laetitia-pautas-doctrinales-para-un-discernimiento-pastoral\/","title":{"rendered":"Amoris Laetitia: Pautas doctrinales para un discernimiento pastoral"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Roma).- El papa Francisco en su\u00a0exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Amoris Laetitia aborda el tema de la familia con gran amplitud tras\u00a0haber escuchado los dos s\u00ednodos celebrados en Roma sobre la familia, uno extraordinario y otro ordinario, en el 2014 y 2015 respectivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para seguir profundizando el tema, ZENIT contact\u00f3 con\u00a0monse\u00f1or\u00a0\u00c1ngel Rodr\u00edguez Lu\u00f1o, decano de la\u00a0facultad de teolog\u00eda de la Universidad de la Santa Cruz en Roma y consultor\u00a0de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, quien nos se\u00f1ala en el art\u00edculo que proponemos a continuaci\u00f3n, la existencia de\u00a0algunos aspectos doctrinales de la ense\u00f1anza de la Iglesia y de su magisterio que no deben ser olvidados.<br \/>\nEsto entretanto no debe impedir\u00a0a los sacerdotes comprometerse\u00a0con esp\u00edritu abierto y coraz\u00f3n grande en un di\u00e1logo cordial de discernimiento, evitando\u00a0juicios sumarios y actitudes de rechazo y exclusi\u00f3n. Y\u00a0tambi\u00e9n, como indica el papa Francisco, el grave riesgo de &#8220;dar mensajes equivocados, como la idea de que alg\u00fan sacerdote puede conceder r\u00e1pidamente excepciones&#8221;, o pensar que la Iglesia sostiene una doble moral. Porque\u00a0en realidad se trata de\u00a0discernir el modo de ayudar a las personas interesadas a emprender un camino de conversi\u00f3n que les conduzca a una mayor integraci\u00f3n en la vida de la Iglesia y, cuando sea posible, a la recepci\u00f3n de los sacramentos de la reconciliaci\u00f3n\u00a0y de la eucarist\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>A continuaci\u00f3n\u00a0compartimos con nuestros lectores el art\u00edculo\u00a0sobre el tema:\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Amoris laetitia ofrece las bases para dar un nuevo y muy necesario impulso a la pastoral familiar en todos sus aspectos. En el cap\u00edtulo VIII se refiere a las delicadas situaciones en las que m\u00e1s se pone de manifiesto la debilidad humana. La l\u00ednea propuesta por el Papa Francisco puede resumirse con las palabras que componen el t\u00edtulo del cap\u00edtulo: \u201cAcompa\u00f1ar, discernir e integrar la fragilidad\u201d. Se nos invita a evitar los juicios sumarios y las actitudes de rechazo y exclusi\u00f3n, y a asumir en cambio la tarea de discernir las diferentes situaciones, emprendiendo con los interesados un di\u00e1logo sincero y lleno de misericordia. \u201cSe trata de un itinerario de acompa\u00f1amiento y de discernimiento que &#8216;orienta a estos fieles a la toma de conciencia de su situaci\u00f3n ante Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La conversaci\u00f3n con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formaci\u00f3n de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participaci\u00f3n m\u00e1s plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer. Dado que en la misma ley no hay gradualidad (cfr. Familiaris consortio, 34), este discernimiento no podr\u00e1 jam\u00e1s prescindir de las exigencias de verdad y de caridad del Evangelio propuesto por la Iglesia&#8217;\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Parece \u00fatil recodar algunos puntos que conviene tener en cuenta para que el proceso de discernimiento sea conforme a las ense\u00f1anzas de la Iglesia<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>, que el Santo Padre presupone y que en ning\u00fan modo ha querido cambiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por lo que concierne a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucarist\u00eda, la Iglesia ha ense\u00f1ado siempre y en todo lugar que \u201cquien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliaci\u00f3n antes de acercarse a comulgar\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>. La estructura fundamental del sacramento de la Reconciliaci\u00f3n \u201ccomprende dos elementos igualmente esenciales: por una parte, los actos del hombre que se convierte bajo la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, a saber, la contrici\u00f3n, la confesi\u00f3n de los pecados y la satisfacci\u00f3n; y por otra parte, la acci\u00f3n de Dios por ministerio de la Iglesia\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>. Si faltase del todo la contrici\u00f3n perfecta o imperfecta (atrici\u00f3n), que incluye el prop\u00f3sito de cambiar de vida y evitar el pecado, los pecados no podr\u00edan ser perdonados, y si no obstante la absoluci\u00f3n fuese impartida, la absoluci\u00f3n ser\u00eda inv\u00e1lida<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El proceso de discernimiento tiene que ser coherente tambi\u00e9n con la doctrina cat\u00f3lica sobre la indisolubilidad del matrimonio, cuyo valor y actualidad el Papa Francisco subraya fuertemente. La idea de que las relaciones sexuales en el contexto de una segunda uni\u00f3n civil son l\u00edcitas, comporta que esa segunda uni\u00f3n se considera un verdadero matrimonio, y entonces se entra en contradicci\u00f3n objetiva con la doctrina sobre la indisolubilidad, seg\u00fan la cual el matrimonio rato y consumado no puede ser disuelto, ni siquiera por la potestad vicaria del Romano Pont\u00edfice<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>; si, en cambio, se reconoce que la segunda uni\u00f3n no es un verdadero matrimonio, porque verdadero matrimonio es y sigue siendo s\u00f3lo el primero, entonces se acepta un estado y una condici\u00f3n de vida que &#8220;contradicen objetivamente la uni\u00f3n de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucarist\u00eda&#8221;<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Si, adem\u00e1s, la vida more uxorio en la segunda uni\u00f3n se considerase moralmente aceptable, se negar\u00eda el principio fundamental de la moral cristiana seg\u00fan el cual las relaciones sexuales s\u00f3lo son l\u00edcitas dentro del matrimonio leg\u00edtimo. Por esa raz\u00f3n, la Carta de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe del 14 de septiembre de 1994 dec\u00eda: \u201cEl fiel que est\u00e1 conviviendo habitualmente &#8216;more uxorio&#8217; con una persona que no es la leg\u00edtima esposa o el leg\u00edtimo marido, no puede acceder a la Comuni\u00f3n eucar\u00edstica. En el caso de que \u00e9l lo juzgara posible, los pastores y los confesores, dada la gravedad de la materia y las exigencias del bien espiritual de la persona y del bien com\u00fan de la Iglesia, tienen el grave deber de advertirle que dicho juicio de conciencia ri\u00f1e abiertamente con la doctrina de la Iglesia\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Papa Francisco recuerda justamente que pueden existir acciones gravemente inmorales desde el punto de vista objetivo que, en el plano subjetivo y formal, no sean imputables o no lo sean plenamente, a causa de la ignorancia, el miedo o de otros atenuantes que la Iglesia ha tenido siempre en cuenta. A la luz de esta posibilidad, no se podr\u00eda afirmar que quien vive en una situaci\u00f3n matrimonial as\u00ed llamada \u201cirregular\u201d objetivamente grave est\u00e9 necesariamente en estado de pecado mortal<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. La cuesti\u00f3n es delicada y dif\u00edcil, porque siempre se ha reconocido que \u201cde internis neque Ecclesia iudicat\u201d, acerca del estado de lo m\u00e1s \u00edntimo de la conciencia ni siquiera la Iglesia puede juzgar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por eso la Declaraci\u00f3n del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos acerca de canon 915, citada por el Papa Francisco<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>, en la que se dec\u00eda que la prohibici\u00f3n de recibir la Eucarist\u00eda comprende tambi\u00e9n a los fieles divorciados vueltos a casar, puso mucho cuidado en precisar qu\u00e9 debe entenderse por pecado grave en el contexto de ese canon. El texto de la Declaraci\u00f3n dice: \u201cLa f\u00f3rmula &#8216;y los que obstinadamente persistan en un manifiesto pecado grave&#8217; es clara, y se debe entender de modo que no se deforme su sentido haciendo la norma inaplicable. Las tres condiciones que deben darse son: a) el pecado grave, entendido objetivamente, porque el ministro de la Comuni\u00f3n no podr\u00eda juzgar de la imputabilidad subjetiva; b) la obstinada perseverancia, que significa la existencia de una situaci\u00f3n objetiva de pecado que dura en el tiempo y a la cual la voluntad del fiel no pone fin, sin que se necesiten otros requisitos (actitud desafiante, advertencia previa, etc.) para que se verifique la situaci\u00f3n en su fundamental gravedad eclesial; c) el car\u00e1cter manifiesto de la situaci\u00f3n de pecado grave habitual\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La misma Declaraci\u00f3n aclara que no se encuentran en esa situaci\u00f3n de pecado grave habitual los fieles divorciados vueltos a casar que, no pudiendo interrumpir la convivencia por causas graves, se abstienen de los actos propios de los c\u00f3nyuges, permaneciendo la obligaci\u00f3n de evitar el esc\u00e1ndalo, puesto que el hecho de no vivir more uxorio es de suyo oculto<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>. Fuera de este caso, en la atenci\u00f3n pastoral de estos fieles habr\u00e1 que tener tambi\u00e9n en cuenta que parece muy dif\u00edcil que quienes viven en una segunda uni\u00f3n tengan la certeza moral subjetiva del estado de gracia, pues s\u00f3lo mediante la interpretaci\u00f3n de signos objetivos ese estado podr\u00eda ser conocido por la propria conciencia y por la del confesor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Adem\u00e1s, habr\u00eda que distinguir entre una verdadera certeza moral subjetiva y un error de conciencia que el confesor tiene la obligaci\u00f3n de corregir como se ha dicho antes, en cuanto que en la administraci\u00f3n del sacramento el confesor es no s\u00f3lo padre y m\u00e9dico, sino tambi\u00e9n maestro y juez, tareas todas \u00e9stas que ciertamente ha de cumplir con la m\u00e1xima misericordia y delicadeza, y buscando ante todo el bien espiritual de quien se acerca a la confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Los aspectos doctrinales mencionados, que pertenecen a la ense\u00f1anza multisecular de la Iglesia, y muchos de ellos al magisterio ordinario y universal, no deben impedir a los sacerdotes empe\u00f1arse con esp\u00edritu abierto y coraz\u00f3n grande en un di\u00e1logo cordial de discernimiento. Como escribe Papa Francisco, se trata de \u201cevitar el grave riesgo de mensajes equivocados, como la idea de que alg\u00fan sacerdote puede conceder r\u00e1pidamente &#8216;excepciones&#8217;, o de que existen personas que pueden obtener privilegios sacramentales a cambio de favores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cuando se encuentra una persona responsable y discreta, que no pretende poner sus deseos por encima del bien com\u00fan de la Iglesia, con un pastor que sabe reconocer la seriedad del asunto que tiene entre manos, se evita el riesgo de que un determinado discernimiento lleve a pensar que la Iglesia sostiene una doble moral\u201d<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. Por el contrario, sabiendo que la variedad de las circunstancias particulares es muy grande, como muy grande es tambi\u00e9n su complejidad, los principios doctrinales antes mencionados deber\u00edan ayudar a discernir el modo de ayudar a las personas interesadas a emprender un camino de conversi\u00f3n que les conduzca a una mayor integraci\u00f3n en la vida de la Iglesia y, cuando sea posible, a la recepci\u00f3n de los sacramentos de la Penitencia y de la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<div id=\"sdfootnote1\">\n<p class=\"sdfootnote\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Francisco, <i>Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal Amoris laetitia<\/i>, 19-III-2016, n. 300. La cita interna es del n. 86 de la <i>Relaci\u00f3n final<\/i> del S\u00ednodo del 2015.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> El Santo Padre as\u00ed lo dice expl\u00edcitamente en <i>Amoris laetitia<\/i>, n. 300.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a><i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, n. 1385.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, n. 1448.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Cfr. <i>Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica<\/i>, nn. 1451-1453; <span style=\"font-family: 'Gentium Book Basic'\">Concilio de Trento, Sess. XIV, <\/span><span style=\"font-family: 'Gentium Book Basic'\"><i>Doctrina de sacramento<br \/>\npaenitentia<\/i><\/span><span style=\"font-family: 'Gentium Book Basic'\">, cap. 4 (Dz-H\u00fc 1676-1678).<br \/>\n<\/span><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> San Juan Pablo II, en su discurso a la Rota Romana, del 21-I-2000, n. 8, declar\u00f3 que esa doctrina ha de tenerse definitivamente.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a>San Juan Pablo II, <i>Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica<\/i><i>Familiaris consortio<\/i>, 22-XI-1981, n. 84.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe, <i>Carta a los Obispos de la Iglesia Cat\u00f3lica sobre la recepci\u00f3n de la Co\u00admuni\u00f3n eucar\u00edstica por parte de los fieles divorciados vueltos a casar<\/i>, 14-IX-1994, n. 6.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Cfr. Francisco, <i>Amoris laetitia<\/i>, n. 301.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Cfr. <i>Ibid<\/i>., n. 302.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, <i>Declaraci\u00f3n sobre la admisibilidad a la Sagrada Comuni\u00f3n de los divorciados que se han vuelto a casar<\/i>, 24-VI-2000, n. 2.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Cfr. <i>ibidem<\/i>. No est\u00e1 de m\u00e1s tener en cuenta que no se puede exigir que los fieles que viven en una se\u00adgunda uni\u00f3n civil garanticen absolutamente que nunca m\u00e1s tendr\u00e1n relaciones. Basta que tengan el sin\u00adcero y firme prop\u00f3sito de abstenerse. A veces este prop\u00f3sito puede tenerlo s\u00f3lo uno de los c\u00f3nyuges. En este caso, seg\u00fan las circunstancias y la edad, puede ser suficiente para que pueda acceder a los sacramentos, tratando siempre de evitar el esc\u00e1ndalo.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Francisco, <i>Amoris laetitia<\/i>, n. 300.<\/p>\n<\/div>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Roma).- El papa Francisco en su\u00a0exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Amoris Laetitia aborda el tema de la familia con gran amplitud tras\u00a0haber escuchado los dos s\u00ednodos celebrados en Roma sobre la familia, uno extraordinario y otro ordinario, en el 2014 y 2015 respectivamente. Para seguir profundizando el tema, ZENIT contact\u00f3 con\u00a0monse\u00f1or\u00a0\u00c1ngel Rodr\u00edguez Lu\u00f1o, decano de la\u00a0facultad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/amoris-laetitia-pautas-doctrinales-para-un-discernimiento-pastoral\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAmoris Laetitia: Pautas doctrinales para un discernimiento pastoral\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3212","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3212","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3212"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3212\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}