{"id":3718,"date":"2016-05-20T06:15:02","date_gmt":"2016-05-20T11:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/palabras-del-cardenal-jaime-ortega-al-concluir-su-ministerio-pastoral-como-arzobispo-de-la-habana\/"},"modified":"2016-05-20T06:15:02","modified_gmt":"2016-05-20T11:15:02","slug":"palabras-del-cardenal-jaime-ortega-al-concluir-su-ministerio-pastoral-como-arzobispo-de-la-habana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/palabras-del-cardenal-jaime-ortega-al-concluir-su-ministerio-pastoral-como-arzobispo-de-la-habana\/","title":{"rendered":"Palabras del cardenal Jaime Ortega al concluir su ministerio pastoral como arzobispo de La Habana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">(ZENIT &#8211; Roma).-\u00a0El cardenal Jaime Ortega en la misa de culminaci\u00f3n de su ministerio como arzobispo de La Habana, asegur\u00f3 que\u00a0seguir\u00e1 sirviendo al Santo Padre y a la Iglesia como miembro del Colegio Cardenalicio y continuar\u00e1 sirviendo tambi\u00e9n a la Iglesia en Cuba porque el obispo es sacerdote en plenitud y sirve hasta la muerte. &#8220;Seguir\u00e9 bautizando, confesando, confirmando, asistiendo a los enfermos y celebrar\u00e9 diariamente la santa misa. El obispo, como el sacerdote, no se retira nunca&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Agradeci\u00f3\u00a0a las autoridades las posibilidades de superar per\u00edodos cr\u00edticos y momentos dif\u00edciles, y haber sido capaces de avanzar, sin retrocesos, por un camino de di\u00e1logo no comprendido por muchos, dentro y fuera del pa\u00eds, dentro y fuera de la Iglesia, dentro y fuera de las estructuras gubernamentales, como al presidente\u00a0Ra\u00fal Castro que acept\u00f3\u00a0la participaci\u00f3n activa y mediadora de la Iglesia cat\u00f3lica en la excarcelaci\u00f3n de casi 150 prisioneros. Tambi\u00e9n el\u00a0haber aceptado los buenos oficios del papa Francisco para una acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, en el cual se han dado ya pasos importantes. En ambos hechos pudo participar personalmente. De ah\u00ed, su especial gratitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>A continuaci\u00f3n el texto completo fechado arquidi\u00f3cesis de La Habana, Catedral, 7 de mayo de 2016 y publicado ayer en la web de la Conferencia Episcopal de Cuba<\/strong><br \/>\n&#8220;Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me parece que el vocabulario eclesi\u00e1stico en algunos casos debe ser adaptado a la mentalidad y uso de los pueblos. Decir en Cuba que el Santo Padre ha aceptado la renuncia que el cardenal Jaime Ortega le ha presentado como arzobispo de La Habana, crea confusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Entre nosotros, la palabra renuncia suena mal. Primero, muchos imaginan que no se trata de un acto voluntario, sino impulsado por alguna causa interna: enfermedad, cansancio, incapacidad de alg\u00fan tipo para ejercer sus funciones; o por causas externas: las autoridades superiores de la Iglesia no lo aprecian ya, o presiones de otro orden lo han hecho renunciar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por otra parte, si no hay nada de esto, se trata de una renuncia porque el que se va desea retirarse a descansar y no seguir\u00e1 sirviendo a la Iglesia y a su pueblo. Esto ser\u00eda peor a\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Por todo esto, desde que se difundi\u00f3 la noticia, nuestros sacerdotes, di\u00e1conos y cat\u00f3licos m\u00e1s comprometidos han tenido que explicar continuamente el significado de ese anuncio a nuestro pueblo, que sigue con mucha atenci\u00f3n la vida de la Iglesia cat\u00f3lica en Cuba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ser\u00eda quiz\u00e1s m\u00e1s comprensible usar un lenguaje como este: al llegar al l\u00edmite de edad establecido por la Iglesia para que los obispos est\u00e9n al frente de una di\u00f3cesis, el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega deja su cargo al nuevo arzobispo nombrado por el Papa Francisco y seguir\u00e1 sirviendo al Santo Padre y a la Iglesia como miembro del Colegio Cardenalicio y continuar\u00e1 sirviendo tambi\u00e9n a la Iglesia en Cuba y a nuestro pueblo en su condici\u00f3n sacerdotal. Porque el obispo es sacerdote en plenitud y sirve hasta la muerte. Y seguir\u00e9 bautizando, confesando, confirmando, asistiendo a los enfermos y celebrar\u00e9 diariamente la santa misa. El obispo, como el sacerdote, no se retira nunca. Dejan un cargo de direcci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A este querido pueblo habanero que tan bien me recibi\u00f3 hace 35 a\u00f1os, y ahora inclusive en su valoraci\u00f3n sobre la palabra renuncia ha mostrado un inter\u00e9s, una simpat\u00eda y unas inquietudes que demuestran afecto y cercan\u00eda, gracias queridos habaneros. Y aqu\u00ed incluyo a los mayabequenses y gran parte de los artemise\u00f1os, que integran tambi\u00e9n esta arquidi\u00f3cesis tan grande, que es la arquidi\u00f3cesis de La Habana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me dirijo a cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos. No quiero que sientan este momento como una despedida, permanezco cercano, me quedo entre ustedes queridos fieles cat\u00f3licos de La Habana y queridos habaneros todos que siento tan cercanos a m\u00ed. Se trata hoy de un gran d\u00eda de Acci\u00f3n de Gracias a Dios. Cuando el Papa Juan Pablo II me nombr\u00f3 obispo de Pinar del R\u00edo, escog\u00ed como lema episcopal un texto del ap\u00f3stol San Pablo, que me ayudaba a disipar mis temores al ser llamado al Orden de los obispos a la edad de 42 a\u00f1os. San Pablo, ante grandes dificultades, le hab\u00eda pedido al Se\u00f1or que lo librara de sus angustias, y el Se\u00f1or le respondi\u00f3: \u201cTe basta mi gracia, mi fuerza se prueba en la debilidad\u201d. Y no solo me ha bastado la gracia de Dios ante las pruebas, momentos y etapas de gran dificultad vividos en mi ministerio episcopal, sino que he experimentado una sobreabundancia de la gracia de Dios en mi quehacer pastoral, al punto de sentir que este es para m\u00ed un d\u00eda de recuento, alegre y agradecido al Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">San Agust\u00edn dijo que en la vida de un cristiano todo es Gracia. Y repito lo que el mismo Doctor de la Iglesia expres\u00f3 sobre su vida como obispo y pastor y que cit\u00e9 en mis 50 a\u00f1os de vida sacerdotal: \u201cTodo lo que hay en m\u00ed de bueno viene de la Gracia de Dios, todo lo que hay de malo viene de m\u00ed mismo, de mi condici\u00f3n de pobre pecador\u201d. Por lo tanto, los elogios convi\u00e9rtanse en alabanza a Dios y mis pecados en petici\u00f3n de misericordia al Buen Pastor para este pobre servidor por cuanto no hizo bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Dones de Dios para m\u00ed han sido los sacerdotes que encontr\u00e9 en La Habana, no pocos de ellos ordenados por mi buen y recordado predecesor, monse\u00f1or Francisco Oves. Ellos me han acompa\u00f1ado con amistad y afecto fraterno. Mi celo arzobispal han sido los 30 sacerdotes que he tenido la dicha de ordenar y que permanecen en Cuba, con su pueblo, en esta di\u00f3cesis. Ellos me tratan casi todos de padre y yo los considero como hijos m\u00edos, muy cercanos. Otro don inapreciable del Se\u00f1or han sido los 32 di\u00e1conos permanentes ordenados por m\u00ed. Los primeros cumplir\u00e1n ya 25 a\u00f1os de ordenaci\u00f3n. Su servicio diaconal ha constituido un factor decisivo en el desarrollo y crecimiento de nuestra Iglesia diocesana. Gracias a Dios por todos estos ministros del Se\u00f1or y gracias a todos ellos por su afecto al pastor y su esp\u00edritu eclesial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En mi ministerio en La Habana hubo un momento, hace 27 a\u00f1os, en que, gracias a Dios, comenc\u00e9 a verme acompa\u00f1ado por las Hermanas del Amor de Dios, que retornaron a Cuba para atender el arzobispado y desplegar su apostolado en la Catedral y en el barrio. Este ha sido un don de Dios invaluable en mi servicio como arzobispo de La Habana. Gracias, queridas hermanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Y cu\u00e1ntos buenos, fieles y cercanos colaboradores he tenido en los empleados y trabajadores del arzobispado! Ellos han sido para m\u00ed tambi\u00e9n un don de Dios realmente inapreciable. Una palabra especial de gratitud para los obispos auxiliares que me han apoyado: monse\u00f1or Juan de Dios Hern\u00e1ndez, a quien agradezco la homil\u00eda de hoy y tantas cosas m\u00e1s; y monse\u00f1or Alfredo Petit, que me ha acompa\u00f1ado durante tantos a\u00f1os, ayud\u00e1ndome en el cuidado pastoral de una di\u00f3cesis muy grande. Gracias tambi\u00e9n a los vicarios episcopales y a todos los religiosos de distintas congregaciones, sacerdotes y hermanos, a las religiosas, nuestras carmelitas y dominicas de vida contemplativa y a todas las dem\u00e1s congregaciones femeninas entregadas a la asistencia de enfermos y ancianos, a la ense\u00f1anza y el servicio pastoral en nuestras parroquias y centros misioneros, mi admiraci\u00f3n agradecida. No me olviden en su oraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Agradezco vivamente al Se\u00f1or los proyectos convertidos en realizaciones, de gran significado para nuestra arquidi\u00f3cesis de La Habana y para Cuba. Ante todo, la construcci\u00f3n del nuevo seminario San Carlos y San Ambrosio, obra que llevo en mi coraz\u00f3n por ser forja de sacerdotes para nuestro pueblo. El Instituto de altos estudios en Humanidades y Centro Cultural Venerable Padre F\u00e9lix Varela, la Casa Sacerdotal, la residencia para sacerdotes ancianos u enfermos de San Francisco de Paula. \u00a1Con cu\u00e1ntos dones nos ha beneficiado el Se\u00f1or en estos a\u00f1os!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Agradezco a las autoridades de mi pa\u00eds todas las posibilidades de superar per\u00edodos cr\u00edticos y momentos dif\u00edciles, y haber sido capaces de avanzar, sin retrocesos, por un camino de di\u00e1logo no comprendido por muchos, dentro y fuera del pa\u00eds, dentro y fuera de la Iglesia, dentro y fuera de las estructuras gubernamentales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Agradezco especialmente al presidente Ra\u00fal Castro por el impulso decisivo dado a este di\u00e1logo. \u00c9l acept\u00f3 la participaci\u00f3n activa y mediadora de la Iglesia cat\u00f3lica en la excarcelaci\u00f3n de casi 150 prisioneros y expres\u00f3 despu\u00e9s que todos los lauros de aquella acci\u00f3n pertenec\u00edan a la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Gracias tambi\u00e9n al presidente por haber aceptado los buenos oficios del Papa Francisco para una acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, en el cual se han dado ya pasos importantes. En ambos hechos pude participar personalmente. De ah\u00ed, mi especial gratitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y c\u00f3mo no pensar en esta ocasi\u00f3n en el Papa Francisco, que tanta confianza ha depositado en m\u00ed para tareas de gran significado eclesial y a quien me unen sentimientos de amistad y devoto afecto. Gracias, querido Santo Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Mi pensamiento se hace oraci\u00f3n al recordar al Papa Juan Pablo II, que me nombr\u00f3 obispo, arzobispo y me hizo cardenal. Con gratitud recuerdo en este instante al Papa Benedicto XVI que, de modo paternal, apoy\u00f3 decididamente mi actuaci\u00f3n episcopal. Durante mi servicio pastoral en La Habana, el Se\u00f1or me concedi\u00f3 el honor y el gozo de recibir la visita de estos tres grandes pont\u00edfices. \u00a1Bendito sea Dios!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A los laicos cristianos que son el pueblo santo de Dios, a todos los consagrados y consagradas al servicio de la Iglesia, al se\u00f1or nuncio apost\u00f3lico, monse\u00f1or Giorgio Lingua, a todos los nuncios con los que he colaborado, as\u00ed como a todos mis hermanos obispos cubanos \u2013especialmente hoy est\u00e1n aqu\u00ed los dos de las di\u00f3cesis sufrag\u00e1neas de esta arquidi\u00f3cesis, monse\u00f1or Manolo de C\u00e9spedes, de Matanzas y Jorge Serpa, de la di\u00f3cesis de Pinar del R\u00edo. Y muchas gracias a monse\u00f1or Roberto Gonz\u00e1lez, arzobispo de San Juan de Puerto Rico. Le agradezco mucho, monse\u00f1or, su cercan\u00eda siempre a nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La dicha de haber acompa\u00f1ado en estos a\u00f1os dos recorridos misioneros de nuestra Virgen de la Caridad del Cobre en nuestra arquidi\u00f3cesis, ha sido el regalo m\u00e1s grande de mi episcopado. En sus manos de Madre de todos los cubanos pongo a este pueblo habanero que la quiere y venera. A ella encomiendo mis futuros servicios a la Iglesia y a Cuba y el quehacer pastoral del querido hermano monse\u00f1or Juan de la Caridad Garc\u00eda Rodr\u00edguez, el nuevo arzobispo electo de la di\u00f3cesis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Jes\u00fas me llam\u00f3 a seguirlo en plena juventud. Eso es algo maravilloso. Me llam\u00f3 a seguirlo en plena juventud a \u00c9l, \u00danico y Buen Pastor. Pues ahora ofrezco los a\u00f1os de mi vida que me llevar\u00e1n a su encuentro. A \u00c9l, todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos.<br \/>\nAm\u00e9n&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/es.zenit.org\/articles\/el-cardenal-ortega-se-despide-al-dejar-el-arzobispado-de-la-habana\/\">Leer tambi\u00e9n: El cardenal Ortega se despide al dejar el arzobispado de La Habana\u00a0<\/a><\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ZENIT &#8211; Roma).-\u00a0El cardenal Jaime Ortega en la misa de culminaci\u00f3n de su ministerio como arzobispo de La Habana, asegur\u00f3 que\u00a0seguir\u00e1 sirviendo al Santo Padre y a la Iglesia como miembro del Colegio Cardenalicio y continuar\u00e1 sirviendo tambi\u00e9n a la Iglesia en Cuba porque el obispo es sacerdote en plenitud y sirve hasta la muerte. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/palabras-del-cardenal-jaime-ortega-al-concluir-su-ministerio-pastoral-como-arzobispo-de-la-habana\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPalabras del cardenal Jaime Ortega al concluir su ministerio pastoral como arzobispo de La Habana\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3718","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3718"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3718\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}