{"id":3895,"date":"2016-05-26T07:05:02","date_gmt":"2016-05-26T12:05:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/es-homofobo-defender-la-familia-pregunta-cardenal-canizares\/"},"modified":"2016-05-26T07:05:02","modified_gmt":"2016-05-26T12:05:02","slug":"es-homofobo-defender-la-familia-pregunta-cardenal-canizares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/es-homofobo-defender-la-familia-pregunta-cardenal-canizares\/","title":{"rendered":"\u201c\u00bfEs hom\u00f3fobo defender la familia?\u201d, pregunta Cardenal Ca\u00f1izares"},"content":{"rendered":"<p> MADRID, 26 May. 16 (ACI).-<br \/>\n\tEl Cardenal Antonio Ca&ntilde;izares, Arzobispo de Valencia, ha publicado de manera &iacute;ntegra la homil&iacute;a pronunciada durante la clausura del Curso del Instituto Juan Pablo II de estudios sobre la familia por la que ciertos grupos le acusan de provocar odio contra personas y pide a &ldquo;juristas cualificados y objetivos&rdquo; analizar &ldquo;si contiene algo que va contra la ley&rdquo; o contenido hom&oacute;fobo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsta respuesta del Cardenal se produce despu&eacute;s de varios sindicatos del colectivo LGTB, le denunciaran por incitaci&oacute;n al odio, a la discriminaci&oacute;n y a la violencia. En la homil&iacute;a el Arzobispo alertaba de la importancia del cuidado de al familia en relaci&oacute;n con el &ldquo;futuro del hombre y de toda la sociedad&rdquo;, especialmente en tiempos en los que &ldquo;la familia se ve acechada, en nuestra cultura por un sin fin de graves dificultades&rdquo;, como son las legislaciones contrarias a la familia, la acci&oacute;n de fuerzas pol&iacute;ticas y sociales, entre ellas los &ldquo;movimientos y acciones del imperio gay, de ideolog&iacute;as como el feminismo radical o la m&aacute;s insidiosa de todas, la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn ese sentido el Cardenal apunta que &ldquo;la censura y la condena padecida en algunos medios, por algunos grupos y por algunos pol&iacute;ticos, hacen pensar en etapas superadas de nuestra historia pasada, pero a&uacute;n reciente, en que se censuraban y condenaban algunas homil&iacute;as y a algunos predicadores&rdquo; y por eso pregunta: &ldquo;&iquest;Es hom&oacute;fobo defender la familia?&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tA continuaci&oacute;n reproducimos el texto completo de la homil&iacute;a del Cardenal Antonio Ca&ntilde;izares en la clausura del Curso del Insituto Juan Pablo II de estudios sobre la familia, pronunciada el 13 de mayo de 2016:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tDamos gracias a Dios por la labor realizada, en este curso y a lo largo de sus m&aacute;s de dos d&eacute;cadas de existencia por la Secci&oacute;n Espa&ntilde;ola del Instituto Juan Pablo II, al que tanto le debe la Iglesia, y el mundo entero por cuanto viene haciendo durante tantos a&ntilde;os a favor de la familia. Es providencial y algo nos quiere decir el Se&ntilde;or, mucho, a esta Universidad Cat&oacute;lica de Valencia al ubicar este Instituto en su organizaci&oacute;n y estructura. Como he dicho ayer mismo al Consejo de Direcci&oacute;n de la Universidad, que &eacute;sta debe tener como nota distintiva a la familia, su colaboraci&oacute;n con las familias, nuestra ayuda a la familia, y la promoci&oacute;n de investigaciones, estudios y acciones a favor de la familia y de la mujer. y m&aacute;s todav&iacute;a, tras la Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica del Papa Francisco Amoris &nbsp;Laetitia sobre la familia, que debe ser objeto en nuestra Universidad de referencia y aplicaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tCon esta celebraci&oacute;n de acci&oacute;n de gracias en el aniversario de su creaci&oacute;n, Nuestra se&ntilde;ora de F&aacute;tima, estamos expresando la proclamaci&oacute;n clara y el apoyo decidido e inequ&iacute;voco de la familia, uni&oacute;n indisoluble en la alegr&iacute;a del amor, santuario de la vida y sede firme de esperanza, y, en este A&ntilde;o de la Misericordia, es tambi&eacute;n invocaci&oacute;n de la misericordia Dios sobre las familias que tanta misericordia necesitan y que son el gran signo de la misericordia, donde se aprende y se recibe misericordia. Una vez m&aacute;s, escuchamos en esta celebraci&oacute;n el fundamento m&aacute;s firme y gozoso de la naturaleza de la familia, querida por Dios desde siempre, la gran defensa del derecho a formar y vivir en familia, sin que &eacute;sta se vea suplantada u ofuscada por otras formas o instituciones diversas, as&iacute; como del derecho primordial a la vida, desde su concepci&oacute;n hasta su ocaso natural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEn la familia se juega el futuro del hombre y de toda la sociedad. Es cierto, vivimos tiempos no f&aacute;ciles para la familia. La instituci&oacute;n familiar se ha convertido en blanco de contradicci&oacute;n: por una parte, es la instituci&oacute;n social m&aacute;s valorada, al menos en las encuestas, tambi&eacute;n entre los j&oacute;venes, y, por otra, est&aacute; sacudida en sus cimientos por graves amenazas claras o sutiles. La familia se ve acechada hoy, en nuestra cultura, por un sin fin de graves dificultades, al tiempo que sufre ataques de gran calado, que a nadie se nos oculta. Ah&iacute; tenemos legislaciones contrarias a la familia, la acci&oacute;n de fuerzas pol&iacute;ticas y sociales, a la que se suman movimientos y acciones del imperio gay, de ideolog&iacute;as como el feminismo radical o la m&aacute;s insidiosa de todas, la ideolog&iacute;a de g&eacute;nero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEsa situaci&oacute;n es tan grave, y tiene tales consecuencias para el futuro de la sociedad, que se puede sin duda hoy considerar la estabilidad del matrimonio y la familia, y su apoyo y reconocimiento p&uacute;blico, como el primer problema social, y de atenci&oacute;n a los m&aacute;s d&eacute;biles y a las periferias existenciales. Cuando se &nbsp;ataca o deteriora la familia, se pervierten las relaciones humanas m&aacute;s sagradas, se llena la historia personal de muchos hombres y mujeres de sufrimiento &nbsp;y de desesperanza, y se proyecta una amarga sombra de soledad y desamor sobre la historia colectiva y sobre toda la vida social. De ah&iacute; la gran necesidad que tiene de misericordia y de vivir la misericordia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa familia deber&iacute;a ser la primera y gran prioridad mundial. En la existencia del hombre, en sus gozos y sufrimientos, lo m&aacute;s determinante es la familia. En la familia cada uno es reconocido, respetado y valorado en s&iacute; mismo. En la familia es donde el hombre crece, y donde todos aprendemos a mirar y a comprender el misterio de la vida y a ser personas, es decir, a relacionarnos con Dios y con los dem&aacute;s de un modo justo, amoroso y misericordioso, adecuado a la verdad de nuestro ser. La familia, santuario del amor y de la vida, existe para que cada persona pueda ser amada por s&iacute; misma, y aprenda a darse y a amar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tPor eso la familia, y m&aacute;s exactamente el matrimonio y la verdad del matrimonio, es indispensable para que la persona pueda reconocer la verdad de su ser hombre. Es fundamento insustituible para la persona. Donde acaba la familia, empieza f&aacute;cilmente la intemperie, la marginaci&oacute;n y el dolor m&aacute;s sensible. &iquest;Qui&eacute;n puede tener inter&eacute;s en socavar este pilar de toda persona, y de toda sociedad? Por ello, atendiendo a las necesidades m&aacute;s urgentes y apremiantes del momento actual, el Papa Francisco con su Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica Amoris laetitia nos confirma en la urgencia de apostar y trabajar en favor del matrimonio y de la familia, y dedicar a esa tarea nuestros mejores esfuerzos y mayores energ&iacute;as, as&iacute; como la sabidur&iacute;a y cuantos medios Dios nos conceda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl matrimonio y la familia, su imprescindible e inalienable misi&oacute;n y labor educativa como prolongaci&oacute;n de la transmisi&oacute;n de la vida, por lo dem&aacute;s, son la entra&ntilde;a misma de la vida de la Iglesia y de su misi&oacute;n, el modo concreto en que la Iglesia prolonga la Encarnaci&oacute;n de Cristo, y se hace, como &Eacute;l, amiga de los hombres y luz en su camino. El camino de la Iglesia, a partir de Cristo y de su Sagrada Familia, es la familia, que es lo mismo que decir que el camino de la Iglesia es el hombre. El hombre est&aacute; hoy en un particular peligro, sobre todo, por la desfiguraci&oacute;n o ataques directos o solapados contra la verdad del matrimonio y de la familia, que afecta a la dignidad constitutiva del ser humano y comprometen las posibilidades sociales del desarrollo pleno e &iacute;ntegramente humano de su personalidad, de su destino y salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tAnte la encrucijada sociocultural del matrimonio y de la familia, manifestada en tantas cosas, se hace imprescindible recordar, afirmar y defender la importancia de la familia como coraz&oacute;n y c&eacute;lula de la sociedad, como realidad b&aacute;sica para el desarrollo de la personalidad humana y para el futuro de la sociedad. La Exhortaci&oacute;n Apost&oacute;lica del Papa Francisco, en total continuidad con las ense&ntilde;anzas de los anteriores Papas, por ello, es una puerta abierta a la esperanza. Esta Exhortaci&oacute;n nos abre al futuro y confirma nuestra esperanza. Porque afirma la necesidad e incomparable y singular belleza de la familia asentada en la verdad del matrimonio entre un hombre y una mujer. Es la familia santuario de la vida y esperanza de la sociedad. La palabra del Papa y su testimonio en favor de la familia ofrece a todo el mundo luz y caminos para fortalecer la familia, en la que se juega, como vengo diciendo, el futuro del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEl bien del hombre y de la sociedad, en efecto, est&aacute; profundamente vinculado a la familia. El futuro de la humanidad se fragua en la familia; es indispensable y urgente que todo hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover la verdad que constituye y en la que se asienta la familia, as&iacute; como los valores y exigencias que &eacute;sta presenta. Entre los numerosos caminos de la humanidad, la familia es el primero y m&aacute;s importante de todos. Es un camino del cual no puede alejarse ning&uacute;n ser humano. Cuando falta la familia, se crea en la persona que viene al mundo una carencia preocupante y dolorosa que pesar&aacute; posteriormente durante toda la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEs necesario ser l&uacute;cidos, insisto, ante la situaci&oacute;n por la que atraviesa la familia en los momentos presentes. La gravedad y n&uacute;mero de estos problemas est&aacute;n a la vista de todos. Nos encontramos en una situaci&oacute;n hist&oacute;rica nueva en nuestra sociedad. No pueden dejar de preocuparnos estos problemas en la medida en que afectan a las personas en lo m&aacute;s &iacute;ntimo; sin embargo, nuestra sociedad parece querer ocultar sus dificultades con soluciones superficiales e ingenuas que pretenden ignorar la repercusi&oacute;n personal y social que producen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTodos, sin excepci&oacute;n, estamos obligados a promover y fortalecer los valores y exigencias de la familia, ir m&aacute;s all&aacute; de lo que con frecuencia se va en el debate pol&iacute;tico, social y cultural. La familia debe ser ayudada y defendida mediante medidas sociales apropiadas y una nueva cultura, que sea precisamente la nueva cultura de la familia y de la vida, la nueva &quot;civilizaci&oacute;n del amor&quot;, de la alegr&iacute;a del amor, en expresi&oacute;n del Papa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLa sociedad tiene la grave responsabilidad de apoyar y vigorizar la familia, y su fundamento que es el matrimonio &uacute;nico e indisoluble entre un hombre y una mujer, basado en el amor y abierto a la vida. La misma sociedad tiene el inexorable deber de proteger y defender la vida, cuyo santuario es la familia, as&iacute; como dotar a &eacute;sta de los medios necesarios econ&oacute;micos, jur&iacute;dicos, educativos, de vivienda y trabajo -para que pueda cumplir con los fines que le corresponden a su propia verdad o naturaleza y asegurar la prosperidad dom&eacute;stica en dignidad y justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNo ayudar debidamente a la familia constituye una actitud irresponsable y suicida que conduce a la humanidad por derroteros de crisis, deterioro y destrucci&oacute;n de incalculables consecuencias. La Iglesia tiene una especial responsabilidad en esa gran urgencia de nuestro tiempo que es, con el auxilio de la misericordia de Dios, &quot;salvar a la familia&quot;, potenciarla y alentarla, conforme a la verdad que la constituye, que es la inscrita por su Creador, el Dios Uno y Trino, en su m&aacute;s profunda entra&ntilde;a. La promoci&oacute;n y defensa de la familia, basada en el matrimonio &uacute;nico e indisoluble, es la base de una nueva cultura del amor. Es el centro de la nueva civilizaci&oacute;n del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tLo que es contrario a la civilizaci&oacute;n del amor, y por tanto a la familia, es contrario a toda la verdad sobre el hombre y al mismo hombre, constituye una amenaza para &eacute;l. S&oacute;lo la defensa de la familia abrir&aacute; el camino hacia la civilizaci&oacute;n del amor, hacia la afirmaci&oacute;n del hombre y de su dignidad inviolable, hacia la cultura de la solidaridad y de la vida. S&oacute;lo la familia es esperanza de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tEstamos llamados a que las familias en medio de las dificultades que las envuelven hoy, tomen conciencia de sus capacidades y energ&iacute;as, conf&iacute;en en s&iacute; mismas en las propias riquezas de naturaleza y gracia, en la misi&oacute;n que Dios les ha confiado: es necesario que las familias de nuestro tiempo vuelvan a remontarse m&aacute;s alto. Los cat&oacute;licos tenemos en ello una especial responsabilidad que se traduce en el anuncio y presencia del &quot;evangelio de la familia&quot;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tNuestra Universidad, es un signo el Instituto Juan Pablo II, ubicado en su seno, debe tener como nota muy caracter&iacute;stica su referencia a la familia, su atenci&oacute;n y cuidado de la familia. As&iacute; lo indicaba esta ma&ntilde;ana misma en la reuni&oacute;n del Consejo de Direcci&oacute;n. Por eso mismo, con la ayuda inestimable de este Instituto, y con la aportaci&oacute;n de todos, esta Universidad habr&aacute; de promover y defender la verdad y la belleza de la familia, y hacer cuanto est&eacute; en sus manos -que es mucho- por la familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\tTambi&eacute;n te puede interesar:&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n\t\tIdeolog&iacute;a de g&eacute;nero vac&iacute;a el fundamento de la familia, dice el Papa en Amoris Laetitia https:\/\/t.co\/TCf1Ikp2vr<\/p>\n<p>\t&mdash; ACI Prensa (@aciprensa) 8 de abril de 2016<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MADRID, 26 May. 16 (ACI).- El Cardenal Antonio Ca&ntilde;izares, Arzobispo de Valencia, ha publicado de manera &iacute;ntegra la homil&iacute;a pronunciada durante la clausura del Curso del Instituto Juan Pablo II de estudios sobre la familia por la que ciertos grupos le acusan de provocar odio contra personas y pide a &ldquo;juristas cualificados y objetivos&rdquo; analizar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/es-homofobo-defender-la-familia-pregunta-cardenal-canizares\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00ab\u201c\u00bfEs hom\u00f3fobo defender la familia?\u201d, pregunta Cardenal Ca\u00f1izares\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3895","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3895","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3895"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3895\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3895"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3895"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3895"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}