{"id":3912,"date":"2016-05-26T13:15:02","date_gmt":"2016-05-26T18:15:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-4\/"},"modified":"2016-05-26T13:15:02","modified_gmt":"2016-05-26T18:15:02","slug":"comentario-a-la-liturgia-dominical-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/noticias\/comentario-a-la-liturgia-dominical-4\/","title":{"rendered":"Comentario a la liturgia dominical"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ciclo C &#8211;\u00a0Textos: Gn 14, 18-20; 1 Co 11, 23-26; Lc 9, 11-17<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">P. Antonio Rivero, L.C. Doctor en Teolog\u00eda Espiritual, director espiritual y profesor en el Centro de Humanidades Cl\u00e1sicas de la Legi\u00f3n de Cristo, en Monterrey (M\u00e9xico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Idea principal: La Iglesia vive de la Eucarist\u00eda y tambi\u00e9n nosotros. La Eucarist\u00eda es alimento para los hambrientos y cansados, y consuelo para los tristes. Es uno de los gestos m\u00e1s sublimes de misericordia de Dios con nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">S\u00edntesis del mensaje: Esta fiesta nos hace centrar nuestra atenci\u00f3n agradecida en la Eucarist\u00eda como sacramento en el que Cristo Jes\u00fas ha pensado d\u00e1rsenos como alimento para el camino, haci\u00e9ndonos comulgar con su propia Persona, con su Cuerpo y Sangre, bajo la forma del pan y del vino. Y as\u00ed, tambi\u00e9n nosotros podamos ser para nuestros hermanos eucarist\u00edas vivas, es decir, sacrificio, compa\u00f1\u00eda, consuelo y alimento para ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Puntos de la idea principal:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En primer lugar, al igual que Abrah\u00e1n que vino cansado de la expedici\u00f3n (1\u00aa lectura), al igual que esa multitud hambrienta que segu\u00eda a Jes\u00fas (evangelio), nosotros con frecuencia tambi\u00e9n experimentamos el cansancio y el polvo del camino y nos podemos sentir exhaustos por las dificultades de la vida personal, matrimonial, profesional. Cansancios f\u00edsicos, muchos, por los mil trabajos que tenemos. Cansancios afectivos y psicol\u00f3gicos, a veces, pues la convivencia con la familia y los dem\u00e1s desgasta. Cansancios espirituales, tambi\u00e9n, porque parece que Dios no nos escucha ni nos hace caso. Dios, en su infinita misericordia, sali\u00f3 a nuestro paso para darnos descanso y alimento para el camino. Y no cualquier vianda, sino el Cuerpo y la Sangre de su Hijo Jesucristo, como alimento y vi\u00e1tico para el camino de la vida terrena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En segundo lugar, la Iglesia vive de la Eucarist\u00eda, como bien escribi\u00f3 san Juan Pablo II en su enc\u00edclica sobre este gran misterio. La Eucarist\u00eda es fuente de toda la vida cristiana. El Concilio Vaticano II dice \u201cla Eucarist\u00eda contiene todo el bien espiritual de la Iglesia\u201d. \u00bfQui\u00e9n es el bien espiritual de la Iglesia? No son los cuadros de arte, ni las catedrales, no los copones de oro, ni las vestimentas bordadas&#8230; El bien espiritual es \u201cCristo mismo, nuestra Pascua y Pan de Vida, que da la vida a los hombres por medio del Esp\u00edritu Santo\u201d (Concilio Vaticano II, Presbyterorum Ordinis, n.5). Una Iglesia, podr\u00eda tener todo el arte sacro m\u00e1s bello del mundo, pero si no tiene la presencia viva de Cristo Eucarist\u00eda, \u00bfde qu\u00e9 sirve ese arte? El arte sacro est\u00e1 al servicio y para gloria de Cristo Eucarist\u00eda. Una Iglesia podr\u00eda carecer de estatuas, vitraux, \u00f3rgano&#8230; pero si tiene la presencia viva de Cristo Eucarist\u00eda, lo tiene todo, pues las estatuas, el vitraux, el \u00f3rgano, deben estar siempre al servicio y para gloria de Cristo Eucarist\u00eda. \u00a1Oh, la Eucarist\u00eda!: \u201cSacramento de piedad, signo de unidad, v\u00ednculo de caridad, banquete pascual, en el cual Cristo es nuestra comida, el alma se llena de gracia futura\u201d (Concilio Vaticano II, Sacrosanctum Concilium, n. 47).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, el culto a Cristo Eucarist\u00eda nos deber\u00eda llevar: primero, a <span lang=\"es-ES\">la asistencia y la participaci\u00f3n atenta, consciente y fervorosa a la Santa Misa, cada domingo y si es posible, todos los d\u00edas. \u00a1Dios nos salva en cada Misa! <\/span>Segundo, a<span lang=\"es-ES\"> la adoraci\u00f3n a Cristo Eucarist\u00eda, solemnemente expuesto sobre el Altar, en Horas Santas, momentos de oraci\u00f3n. <\/span>Tercero, a <span lang=\"es-ES\">la visita eucar\u00edstica que deber\u00edamos hacer durante el d\u00eda, entrando en una iglesia y dialogando con ese Dios Compa\u00f1ero y Amigo que quiso quedarse en los Sagrarios para ser confidente del hombre. Cuarto, al respeto, decoro a cuanto rodea este misterio: templo, c\u00e1lices, copones, manteles, nuestra manera de vestir en la iglesia, nuestra manera de estar, de rezar de leer las lecturas de la Misa, de guiar, de servir como ministros de la Sagrada Comuni\u00f3n, de celebrar la Santa Misa por parte del sacerdote. Y quinto, en la catequesis, este tema de la Eucarist\u00eda debe ser prioritario, explicado con unci\u00f3n, con amor, con fervor y extensamente. La Eucarist\u00eda es el Sacramento m\u00e1s sublime, porque en \u00e9l no s\u00f3lo recibimos la gracia de Cristo, sino al autor de la gracia, en Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para reflexionar: cuando hablamos de la Eucarist\u00eda, estamos lanzando un gran compromiso a todos. No s\u00f3lo a estar agradecidos eternamente por este incomparable regalo de la Eucarist\u00eda, preludio y pregustaci\u00f3n del cielo, sino sobre todo, a hacernos tambi\u00e9n nosotros Eucarist\u00eda, es decir, inmolaci\u00f3n y sacrificio; alimento y nutrici\u00f3n; presencia y compa\u00f1\u00eda para todos aquellos hermanos nuestros que caminan en esta vida desfallecidos, con la mirada baja y triste, desesperanzados y desilusionados. Debemos hacernos pan, repartir el pan de nuestra fe, esperanza y caridad, y lograr con ellos una fraternidad hasta lograr la paz, la uni\u00f3n y la armon\u00eda en el mundo. A todo esto nos compromete la Eucarist\u00eda. Pidamos a Cristo Eucarist\u00eda que nos acreciente la fe en este gran misterio, para que nunca nos acostumbremos al asombro eucar\u00edstico, sino que caigamos siempre de rodillas ante \u00e9l, agradeciendo, adorando, amando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Para rezar: \u00a1Qu\u00e9 hermosa la oraci\u00f3n que la Iglesia viene rezando ya desde hace siglos!:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211; \u00a1Oh Sagrado convivio, en que Cristo es nuestra comida, se celebra el memorial de su Pasi\u00f3n, el alma se llena de gracia y se nos da la prenda de la gloria futura!<br \/>\n&#8211; Les diste Pan del cielo.<br \/>\n&#8211; Que contiene en s\u00ed todo deleite.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Cualquier sugerencia o duda pueden comunicarse con el padre Antonio a este email: arivero@legionaries.org<\/p>\n<p><span class=\"et_bloom_bottom_trigger\"><\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/es.zenit.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">Fuente: es.zenit.org<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO Ciclo C &#8211;\u00a0Textos: Gn 14, 18-20; 1 Co 11, 23-26; Lc 9, 11-17 P. 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